Estaré contigo y te bendeciré

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Saludo.
Hola me alegra verte hoy.
VC 2026
2 Timoteo 4:1–2 "Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina."
Mensaje
La palabra de hoy se titula: Estaré contigo y te bendeciré. Estas fueron parte de las palabras que Dios dijo a Isaac.
A veces pensamos que el camino de la fe o ser la bendecido por Dios, significa no tener problemas. Sin embargo, en el pasaje de hoy con la historia de Isaac en Gera, veremos que la verdadera bendición es la presencia de Dios en medio de los problemas. Como acabamos de leer, Isaac se enfrenta a una hambruna, a la envidia de sus vecinos y a conflictos territoriales, pero en cada etapa, su vida refleja la presencia de Dios guiándolo, cuidándolo y cumpliendo sus promesas.
Oro que esta palabra nos ayude a recordar la presencia del Señor en nuestras vidas y la importancia de llevar una vida de obediencia a la palabra de Dios.
Oremos
La palabra está dividida en tres partes:
I. La promesa de Dios a Isaac (1-11) II. Isaac es prosperado y engrandecido (12-22) III. Abimelec reconoce que Dios estaba con Isaac (23-33)

I. La promesa de Dios a Isaac (1-11)

1 Después hubo hambre en la tierra, además de la primera hambre que hubo en los días de Abraham; y se fue Isaac a Abimelec rey de los filisteos, en Gerar. 2 Y se le apareció Jehová, y le dijo: No desciendas a Egipto; habita en la tierra que yo te diré.
Este capítulo 26 inicia con Isaac enfrentando una crisis económica, había hambre. En aquel tiempo llegó a faltar comida en toda la región de Canaán, tal como había pasado en tiempos de Abraham. Era tan grave la falta de alimentos que Isaac pensó en irse a Egipto. Pero Dios se le apareció a Isaac y le dijo que no fuese a Egipto, que mejor se fuese a Gerar por algún tiempo, allí vivía Abimélec, rey de los filisteos.
Ante la crisis, la tendencia humana es movilizarse y Egipto era una buena opción (lo seguro, lo lógico). Para Isaac, Egipto representaba la seguridad material y el sustento garantizado por el río Nilo. Sin embargo, Dios le ordena: "No desciendas a Egipto". A veces, lo que parece ser la solución lógica es en realidad separarse del plan de Dios.
Entonces Dios le dijo Isaac que se quedase allí y que no descendiera a Egipto. Pero cuando vemos Génesis 46:34 hubo hambre en los días de Jacob y Dios le dijo que bajase a Egipto. Y en Génesis 12:10 vemos que cuando hubo hambre en los días de Abraham, Dios le dió libertad para que hiciera lo que le pareciera y Abraham terminó descendiendo a Egipto.
Vemos entonces como Dios trata de manera distinta a los tres patriarcas, de acuerdo al carácter que ellos tenían. Abraham era un hombre de grandes alcances y de íntima comunión con Dios, así que para Abraham todos los lugares y condiciones eran similares. En el caso de Isaac era buena persona, pero no estaba hecho a grandes dificultades; por tanto, se le prohíbe ir a Egipto. Jacob, por su parte, estaba experimentado en las dificultades. Jacob era fuerte y paciente, de manera que sí estaba preparado para ir a Egipto. Wow, gloria a Dios! el Señor proporciona a sus hijos las pruebas de acuerdo a sus respectivas fuerzas.
3 Habita como forastero en esta tierra, y estaré contigo, y te bendeciré; porque a ti y a tu descendencia daré todas estas tierras, y confirmaré el juramento que hice a Abraham tu padre. 4 Multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo, y daré a tu descendencia todas estas tierras; y todas las naciones de la tierra serán benditas en tu simiente,
Dios le dijo a Isaac estaré siempre contigo y bendeciré en todo. También a tus descendientes voy a darles todas estas tierras. Así cumpliré el juramento que le hice a tu padre Abraham. Voy a hacer que tus descendientes sean tan numerosos como las estrellas del cielo. Por medio de ellos bendeciré a todas las naciones de la tierra.
En lugar de huir a Egipto, Isaac obedeció la instrucción de Dios de quedarse en Gerar. Esta decisión mostró que su fe estaba arraigada en las promesas del Señor y no en sus propias capacidades.
El Señor le dijo a Isaac “confirmaré el juramento que hice a Abraham tu padre”. Abraham dejó un gran legado espiritual a causa de su obediencia, su obediencia a Dios dió buen testimonio ante Dios y ante los hombres.
Era fundamental en este proceso que Isaac también manifestara obediencia a Dios, por su puesto, con una fe propia. Dios prometió a Isaac cumplir la promesa heredada por el pacto que hizo con Abraham, pero Isaac debía manifestar obediencia a Dios.
El Señor cita la obediencia de Abraham, dice: “por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes”. Esta es la base de la bendición de Isaac. Esto muestra que nuestras decisiones hoy, afectarán la base espiritual sobre la que caminarán nuestros hijos.
Luego el relato bíblico toma un giro, veamos el v.7 Y los hombres de aquel lugar le preguntaron acerca de su mujer; y él respondió: Es mi hermana; porque tuvo miedo de decir: Es mi mujer; pensando que tal vez los hombres del lugar lo matarían por causa de Rebeca, pues ella era de hermoso aspecto.
Isaac repite el error de su padre al mentir sobre su esposa, Rebeca, por miedo a morir. Su mentira fue detectada por el rey mismo. Como vimos hace varias semanas, este Abimelec no es el mismo del capítulo 20 que vimos con Abraham, pues esto sucedió con casi 100 años de diferencia. Entonces Abimelec vio que Isaac no trataba a Rebeca como se trata a una hermana. Dice el v8 que la estaba acariciando. Entonces Abimelec reprendió a Isaac por el engaño, le dijo “Esta mujer no es tu hermana, es tu esposa! ¿Por qué nos has hecho esto? ¡Si alguno de mis hombres hubiera dormido con ella, tú nos habrías hecho culpables a todos!”. Entonces Abimelec mandó a todo el pueblo, diciendo: “El que tocare a este hombre o a su mujer, morirá”.
A pesar del error de Isaac, Dios utiliza incluso a un rey pagano (Abimelec) para proteger su descendencia. Aquí notamos, que nuestra seguridad no depende de nuestra perfección, sino de la fidelidad de Dios a su palabra.
Isaac falló, ciertamente, pero en su corazón reposaba la promesa que Dios le había hecho: Estaré contigo y te bendeciré.

II. Isaac es prosperado y engrandecido (12-22)

12 Y sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año ciento por uno; y le bendijo Jehová. 13 El varón se enriqueció, y fue prosperado, y se engrandeció hasta hacerse muy poderoso. 14 Y tuvo hato de ovejas, y hato de vacas, y mucha labranza; y los filisteos le tuvieron envidia.
Aquí pasamos de la supervivencia a la prosperidad, lo cual genera un nuevo problema: la envidia.
Isaac sembró en aquella tierra y cosechó al ciento por uno. Esto fue un gran milagro matemático: sembrar en hambruna y cosechar abundancia. Recordemos que Isaac no estaba en Egipto, estaba en Gerar. Ese mismo año Dios le dio a Isaac una cosecha tan abundante, que produjo cien veces más de lo que había sembrado en aquella tierra. Hermanos Dios cumple sus promesas y en ocasiones lo hace tan rápido. Gloria a Dios por ello.
Isaac llegó a ser muy rico y poderoso. Tuvo muchas ovejas y vacas, y muchos sirvientes. Pero esto despertó la envidia de los filisteos.
Leamos el v.15 Y todos los pozos que habían abierto los criados de Abraham su padre en sus días, los filisteos los habían cegado y llenado de tierra.
Los filisteos por envidia, taparon los pozos de Abraham. Abimélec llegó a decirle: "Vete de aquí, pues ya eres más poderoso que nosotros". Isaac se fue de Guerar, pero se quedó a vivir en el valle.
Los siervos de Isaac abren otro pozo y sus enemigos pelean ese pozo. Luego los siervos de Isaac abren otro pozo, hallan agua y también los filisteos pelean por el pozo. Isaac llama a esos pozos Esek (Contención) y Sitna (Enemistad). Tengamos presente que los pozos son lugares muy importantes, los filisteos los taparon por maldad, por eso cuando los siervos de Isaac abrieron nuevos pozos, se los peleaban.
Pero Isaac no se queda a pelear por sus derechos; él sigue cavando. Él entiende que Dios es la fuente, no el pozo. Gran actitud de Isaac.
Finalmente, cava un pozo por el que no pelean. Lo llama Rejobot, "Lugar Espacioso". Isaac confía en que Dios le había hecho: Estaré contigo y te bendeciré.
Hermanos, no gasten energías peleando con los envidiosos. Sigue cavando, porque Dios tiene un "Rejobot" preparado para ti.

III. Abimelec reconoce que Dios estaba con Isaac (23-33)

Isaac entonces se fue a otro lugar, que luego sería conocido como Beerseba. Y esa misma noche Dios se le apareció y le dijo: “Yo soy el Dios de Abraham tu padre; no temas, porque yo estoy contigo, y te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia por amor de Abraham mi siervo”. Básicamente le reitera Estaré contigo y te bendeciré. Entonces Isaac hizo allí un altar para adorar a Dios. En ese mismo lugar plantó su tienda de campaña, y sus sirvientes abrieron otro pozo.
Entonces cuando Abimélec lo supo, salió de Guerar para hablar con Isaac. Leamos los v.27-29 en la versión TLA.
27 Isaac les preguntó: ¿Para qué vienen a verme, si me han tratado tan mal y hasta me echaron de su país? 28 Y ellos le contestaron: Ya hemos visto que Dios está de tu parte. Por eso queremos hacer un trato contigo. Y lo vamos a hacer, pero bajo juramento. 29 Nosotros nunca quisimos molestarte. Al contrario, siempre te tratamos bien y hasta nos despedimos como amigos. Ahora tú, comprométete a no hacernos ningún daño, ya que Dios te ha bendecido tanto.
Finalmente, los enemigos de Isaac le muestran respeto y reconocen que Dios está con él. Abimelec viene a buscar la paz. ¿Por qué? Porque dice: "Hemos visto que Jehová está contigo". El mayor testimonio de un creyente es que incluso sus opositores reconozcan que la mano de Dios sobre su vida.
El éxito espiritual no es la ausencia de enemigos, sino que estos reconozcan que Dios es quien te sostiene.
Isaac es un tipo de Cristo porque su vida refleja sacificio y obediencia, confiando plenamente en Dios. Jesús, al igual que Isaac, se encontró ante la necesidad y la dificultad, pero siempre permaneció fiel a la misión que el Padre le había dado, mostrándonos la importancia de permanecer en fe.
Resumen
La vida de Isaac en este capítulo 26 es un ciclo de obediencia, perseverancia y paz. Él no fue un guerrero conquistador, sino un "cavador de pozos".
La bendición de Dios se manifiesta cuando decidimos quedarnos donde Él nos dice.
Sigamos trabajando cuando otros nos estorban.
Rindamos adoración a Dios en todo tiempo (abundancia o escasez).
Aplicaciones
1) Dios es tu fuente de bendición
Isaac fue saboteado con el tema de los pozos, sus enemigos lo molestaron mucho, pero él entendia que Dios es la fuente, no el pozo. Abría un pozo, salía agua y sus enemigos se lo quedaban. No peleó, dejó que se o quedaran, Dios es mi fuente de bendición. Haré otro hoyo y el poderoso Dios de Israel hará que brote agua de allí.
¿y tú? ¿Dios es tu fuente de bendición? o ¿tú eres tu propia fuente de bendición? Gloria a Dios que nuestro corazón siempre de la gloria a Dios como fuente de bendición para nuestras vidas.
Proverbios 10:22 La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella.
Efesios 1:3: Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.
Filipenses 4:19: Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
2) Confía en las promesas de Dios
En medio de la crisis, del hambre, Dios le dijo a Isaac: Estaré contigo y te bendeciré. Ese mismo año lo hizo un hombre poderoso materialmente, pero su mayor riqueza es que la presencia de Dios estaba con él. ¿Es la presencia de Dios valiosa para ti?
Este pasaje nos recuerda que a menudo enfrentamos crisis en nuestra vida, ya sean personales, familiares o económicas. Al igual que Isaac, confiar en las promesas de Dios y actuar con fe, puede traer resultados inesperados y abundantes. La fe que persevera en tiempos difíciles puede ser un testimonio poderoso para quienes nos rodean.
Si yo preguntara en este momento ¿Confías en las promesas de Dios? casi nadie respondería que no. Pero es en los momentos de crisis y dificultad donde debemos manifestar nuestra confianza en las promesas de Dios.
Mateo 28:20b he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.
1 Juan 1:9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
Juan 14:16 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre.
La fidelidad a Dios durante los momentos de crisis es crucial. Nos anima a confiar en la provisión divina y a no rendirnos ante las dificultades. Así como Isaac prosperó al seguir las instrucciones de Dios, así también nosotros chocaremos con la bendición si actuamos por fe.
Palabras finales
Quizás veas cómo Isaac no solo permaneció en la tierra, sino que actuó con diligencia excavando pozos y sembrando en tiempo de sequía. A pesar de enfrentar oposición de los filisteos, no se dejó desanimar. Este pasaje sugiere que, como Isaac, podemos adoptar una actitud de perseverancia activa, confiando en que Dios bendecirá nuestros esfuerzos en tiempos difíciles.
Título de la palabra de hoy: Estaré contigo y te bendeciré
Repitamos y coloquemos nuestro nombre
Leamos una vez mas el VC.
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