El Único Dios Verdadero
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· 7 viewsExaminamos el primer y segundo mandamiento.
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El Único Dios Verdadero
El Único Dios Verdadero
Éxodo 20:3–6 (RVR60)
“3No tendrás dioses ajenos delante de mí.
4No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. 5No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, 6y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.”
Introducción
Introducción
Dios se presenta a su pueblo con poder y gran gloria en el monte Sinaí.
Ahí declaró los 10 mandamientos a oídos del pueblo como la base de la ley.
Ahora estudiaremos el primer y segundo mandamiento.
No tendrás dioses ajenos delante de mi.
No te harás imagen.
Estos mandamiento claramente se refieren a nuestra relación con Dios…
Es una relación vertical porque es de aquí abajo hacia arriba.
En estos dos mandamientos Dios está reclamando el centro de nuestra atención y prioridades…
No porque Él necesite de nuestra atención como los egocéntricos o vanidosos que se alimentan de la atención de los demás.
Él tiene millares de ángeles que le adoran continuamente con excelencia. Apocalipsis 4 y 5 mencionan que hay millones de millones de seres vivientes que adoran a Dios las 24 horas del día.
Si reclama nuestra atención y prioridad es porque somos nosotros los necesitados y beneficiados de esta comunión con Él. Juan 15:5 "Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer."
Reconocer que Él es el centro y proveedor de vida nos conviene.
Es decir, si quieres tener una relación con Él será bajo sus reglas y condiciones, no las nuestras.
Primer mandamiento
Primer mandamiento
Éxodo 20:3 "No tendrás dioses ajenos delante de mí."
En la época bíblica era común el politeísmo.
Cada pueblo tenía un dios principal pero también adoraban a muchos dioses según sus necesidades.
Por ejemplo para los egipcios el dios Ra era el dios principal que es el sol, para los griegos era Helios y para los romanos Sol invictus que su nacimiento se celebraba el 25 de diciembre.
También está el panteísmo que dicen creer en el Dios verdadero pero adoran la naturaleza porque creen que es Dios, como los que adoran a la madre tierra (pachamama)
Actualmente hay religiones que siguen practicando la adoración a muchos dioses como las religiones indúes y orientales.
Pero este mandamiento demanda no tener otro dios fuera de nuestro Dios.
Sugiere el mandamiento que: ¿Existen realmente otros dioses?
No, los hombres crean sus dioses conforme a sus deseos.
Deuteronomio 4:35 "A ti te fue mostrado, para que supieses que Jehová es Dios, y no hay otro fuera de él."
Así como en la antigüedad se adoraba al sol o la lluvia para obtener buenas cosechas, hoy día se adora de forma diferente al ego, al cuerpo o al dinero.
Hoy día la gente dice creer en Dios y tenerlo en primer lugar pero sus acciones demuestra que lo primero en sus vidas son sus deseos, sus opiniones y conveniencias.
Para cumplir este mandamiento es necesario morir a nosotros mismo para que Cristo viva en nosotros: Gálatas 2:20 "Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí."
Un dios muy sutil que se ha metido en la religión cristiana son las riquezas: Mateo 6:24 "Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas."
En la época de Jesús ya no había adoración pagana en Israel, todos decían adorar a único Dios verdadero, pero si había amor a las riquezas, esto lo demostró con el joven rico: “Mateo 19:20–22 El joven le dijo: Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me falta? 21Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme. 22Oyendo el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.”
El amor a las riquezas es alimentado por la codicia y la ambición, el tener más de lo que necesitamos.
Pablo nos advierte que esto es peligroso: 1 Timoteo 6:9–10 "Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores."
¿Cómo podemos saber si tenemos otros dioses?
El Señor nos dejó esta clave: Mateo 6:21 "Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón."
Nuestra relación con Dios es semejante a la relación matrimonial, amar a nuestro cónyuge no significa estar todo el día juntos y descuidar nuestras responsabilidades. Es cumplir con ellas pero siempre se busca tiempo para estar juntos y atenderse mutuamente.
Segundo mandamiento
Segundo mandamiento
Éxodo 20:4 "No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra."
En las religiones paganas se representan a sus dioses con imágenes, ya sea pinturas o esculturas.
El primer mandamiento ya nos advirtió a no rendir culto a otros dioses.
Pero este se enfoca en las imágenes.
Este mandamiento se refiere a no tener imágenes, ya sea de dioses paganos o imágenes que quieran representar al Dios verdadero.
Cuando Pablo visitó Atenas, vio los altares a los dioses con sus respectivas estatuas, pero encontró un altar vacío dedicado al Dios no conocido: Hechos de los Apóstoles 17:23 "porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio."
Los pueblos paganos saben de la existencia de un Dios invisible todopoderoso, pero al no tener una imagen a donde puedan acudir les es difícil adorarlo.
Aun los griegos sabían que al Dios verdadero no podían hacerle una imagen.
No podemos hacer una imagen de Dios porque nadie lo ha visto: Isaías 40:18–22 “18¿A qué, pues, haréis semejante a Dios, o qué imagen le compondréis? 19El artífice prepara la imagen de talla, el platero le extiende el oro y le funde cadenas de plata. 20El pobre escoge, para ofrecerle, madera que no se apolille; se busca un maestro sabio, que le haga una imagen de talla que no se mueva.
21¿No sabéis? ¿No habéis oído? ¿Nunca os lo han dicho desde el principio? ¿No habéis sido enseñados desde que la tierra se fundó? 22El está sentado sobre el círculo de la tierra, cuyos moradores son como langostas; él extiende los cielos como una cortina, los despliega como una tienda para morar.”
En los inicios de la iglesia no existían imágenes en la adoración, pero conforme se fue expandiendo, evangelizaron pueblos que nunca habían oido de las historias bíblicas, y habiendo mucho analfabetismo, usaban imágenes para mostrar episodios bíblicos.
Poco a poco se hicieron comunes, los que venían de religiones paganas les ayudaba a adaptarse, pues estaban acostumbrados.
Con el tiempo se olvidaron del motivo principal, se comenzaron a venerar y se volvió obligación.
Algunos comenzaron a ver el problema y se inició el debate.
Fue en el concilio ecuménico de Nice a en el año 842 d.C. se oficializó definitivamente las imágenes en la iglesia hasta el año 1517 de la reforma protestante en la que se rechazó las imágenes en las iglesias por contradecir el segundo mandamiento.
Hoy día la iglesia evangélica no tiene imágenes, pero si existen en otras formas más sutiles.
Existen personas, iglesias, libros o música que se convierten en esos ídolos que si no los tenemos no sentimos la presencia de Dios.
Una persona que se congregaba en EU al regresar a Guatemala no se congregó en ninguna otra iglesia porque solo allá sentía la presencia de Dios.
Esa congregación era su ídolo que representaba la presencia de Dios.
Otros dice solo puede recibir de Dios si cierta persona en especial ora por él, en esto se corre el riesgo de hacer de esa persona un ídolo que representa la presencia de Dios.
Esto es muy sutil y no significa que no busquemos ser ministrados por alguien, sino que cuando seamos ministrados tengamos puesta nuestra fe, esperanza y confianza en Dios y no en la persona.
No existe ningún pecado en tener alguna imagen, fotografías o figuras en nuestra casa siempre y cuando no representen a Dios y sean objeto de veneración.
¿Qué pasa si vivimos en un lugar donde hay imágenes? ¿Estamos pecando y recibiendo maldición?
Si está en su poder quitarlas hágalo debido a la conciencia…
Pero si no está en su poder esta decisión no se preocupe: 1 Corintios 8:4–6 “4Acerca, pues, de las viandas que se sacrifican a los ídolos, sabemos que un ídolo nada es en el mundo, y que no hay más que un Dios. 5Pues aunque haya algunos que se llamen dioses, sea en el cielo, o en la tierra (como hay muchos dioses y muchos señores), 6para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él.”
El Dios de justicia
El Dios de justicia
Éxodo 20:4–5 "No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen,"
Los celos pueden ser positivos o negativos.
Los celos positivos son el interés, atención y lealtad.
Una persona con celos espera sea satisfecha su necesidad de atención.
Pero los celos de Dios no son para que satisfagamos ninguna necesidad.
Él es autosuficiente, su satisfacción está completa, no necesita nada.
De manera que sus celos son para nuestro beneficio.
Si tomamos la decisión de entregarle nuestro corazón Él espera de nosotros fidelidad, pues esto nos aparta del pecado la causa del castigo eterno.
Si faltamos a este compromiso y somos desleales, sus celos se activan para disciplinarnos.
Siendo Dios no olvida nuestras transgresiones, pero si venimos a Él por medio de Cristo pidiendo perdón, somos perdonados y nunca más se acuerda de nuestras transgresiones. Isaías 43:25 "Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados."
Conclusión
Conclusión
El propósito de este mensaje es que conozcamos a Dios, que aprendamos cómo darle el primer lugar.
Es cierto que la comunión íntima de la oración y estudio de la Palabra son esenciales para estar conectados a Él y darle el primer lugar, pero también lo es la comunión en la iglesia por estas razones:
Somos el cuerpo de Cristo: Efesios 5:23 "porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador."
Servir a nuestros hermanos es servir al Señor: Mateo 25:40 "Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis."
También porque Él ha prometido estar en la alabanza de su pueblo: Salmo 22:3 "Pero tú eres santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel."
Es un mandato de Cristo la unidad porque ahí somos fortalecidos, instruidos, edificados y avivados. Hebreos 10:25 "no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca."
En la unidad Dios está con nosotros y somos más fuertes: Eclesiastés 4:12 "Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán; y cordón de tres dobleces no se rompe pronto."
Reflexionemos si en nuestra vida le estamos dando realmente el primer lugar a Dios, y si no tenemos ídolos que estorben nuestra santidad.
