La Señal de Nuestra Redención
CRISTO NUESTRA ESPERANZA • Sermon • Submitted • Presented
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· 27 viewsLa muerte y resurrección de Jesucristo es la señal única y suficiente que expone nuestra rebelión y garantiza nuestra salvación; no necesitamos más pruebas, necesitamos más arrepentimiento.
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Entonces respondieron algunos de los escribas y de los fariseos, diciendo: Maestro, deseamos ver de ti señal. El respondió y les dijo: La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás. Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches. Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán; porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás, y he aquí más que Jonás en este lugar.
38 Un día, algunos maestros de la ley religiosa y algunos fariseos se acercaron a Jesús y le dijeron:
—Maestro, queremos que nos muestres alguna señal milagrosa para probar tu autoridad.
39 Jesús les respondió:
—Sólo una generación maligna y adúltera exigiría una señal milagrosa; pero la única que les daré será la señal del profeta Jonás. 40 Así como Jonás estuvo en el vientre del gran pez durante tres días y tres noches, el Hijo del Hombre estará en el corazón de la tierra durante tres días y tres noches.
41 »El día del juicio los habitantes de Nínive se levantarán contra esta generación y la condenarán, porque ellos se arrepintieron de sus pecados al escuchar la predicación de Jonás. Ahora alguien superior a Jonás está aquí, pero ustedes se niegan a arrepentirse.
¿Alguna vez te has sorprendido negociando con Dios en medio de un problema? Todos lo hemos hecho.
Estamos frente al monitor viendo el estado de cuenta, o esperando los resultados de un examen médico, y soltamos esa frase: «Señor, si tan solo me sacas de esta, si me das una señal clara de que estás conmigo, te prometo que ahora sí me voy a comprometer de verdad». Es una actitud muy cotidiana, ¿cierto?
Pensamos que lo que necesitamos para ser fieles es un milagro espectacular que nos quite la incertidumbre.
Pero hoy, al abrir Mateo 12, nos encontramos con un grupo de líderes religiosos que hacían exactamente lo mismo. Se acercan a Jesús con una cortesía que es puro veneno: «Maestro, queremos que nos muestres alguna señal milagrosa para probar tu autoridad».
En la superficie suena a búsqueda espiritual, pero en el fondo, era una emboscada del corazón.
ECC
ECC
El problema de los fariseos es nuestro propio problema: nosotros no sufrimos por falta de información, sino por exceso de orgullo.
En nuestra condición caída, preferimos a un Dios que haga "trucos" bajo nuestra supervisión antes que a un Rey que gobierne nuestra voluntad.
Nos convencemos de que nuestra falta de devoción es culpa del "silencio" de Dios, cuando en realidad es la rebelión de un corazón que prefiere un amuleto útil a un Salvador soberano.
Queremos los beneficios del Reino —la paz, la provisión y el alivio— pero no queremos al Rey sentado en el trono de nuestra vida.
PP
PP
La Pregunta Crucial Si Dios ya ha desplegado Su gloria y Su carácter en Su Palabra y en la historia, ¿por qué seguimos insistiendo en controlar a Dios a través de nuestras condiciones personales?
IC
IC
La muerte y resurrección de Jesucristo es la señal definitiva y suficiente que derriba nuestra autosuficiencia y nos ofrece el único descanso verdadero.
MAPA
MAPA
LA TRAGEDIA DE UN CORAZON QUE EXIGE (38-39)
LA SELAL SUFICIENTE (40)
LA MAJESTAD DE AQUEL QUE ES MAYOR (41)
1. La tragedia de un corazón que exige (vv. 38-39)
1. La tragedia de un corazón que exige (vv. 38-39)
Mateo nos pone frente a una escena que debería hacernos temblar. Jesús
le ha devuelto la vista,
le ha soltado la lengua,
ha rescatado un alma del mismísimo infierno.
La gloria de Dios estaba ahí, de pie, respirando frente a ellos.
Y justo en ese instante, recién pasados los milagros, aparecen los «expertos». Llegan con una cortesía que es puro veneno destilado. «Maestro», le dicen, «queremos ver una señal de parte Tuya». ¿
Se dan cuenta de la falta de respeto en lo absurdo de esto?
Es como estar parado frente al incendio de un bosque, con el calor quemándote las cejas, y preguntarle a alguien si tiene un fósforo para probar que el fuego existe.
¡Es una locura! No es que les faltaran pruebas; es que les sobraba orgullo.
Ellos no buscaban luz para seguirla; buscaban una excusa para ignorarla.
Querían a un Jesús que fuera como un empleado doméstico, un mago que hiciera trucos bajo su supervisión para que ellos, desde su trono de prejuicios, decidieran si le daban o no el visto bueno a Dios.
Y la respuesta de Jesús es un bisturí que corta directo al tejido infectado: «Una generación mala y adúltera demanda señal».
¡Escuchen esa palabra: «adúltera»! DE PREFERIR OTROS AMORES (SU LÓGICA, SEÑALES) QUE AMARLO A ÉL!
Jesús no los acusa de no saber nada de Dios…sino que los acusa de ser amantes traidores.
El pecado, en su raíz, no es simplemente romper una regla escrita ; . Es traicionar el pacto de amor con Aquel que te dio el primer aliento de vida…es decirle a Dios tú no me satisfaces lo suficiente y voy tras alguien más o algo más para satisfacerme…
Cuando tú y yo nos acercamos a Dios y le decimos: «Señor, yo te voy a creer y te voy a servir siempre y cuando arregles mi cuenta bancaria», o «Te seguiré si tan solo me quitas este dolor»,
estamos convirtiendo la fe en una transacción comercial barata.
Estamos buscando a Dios por lo que hay en Sus manos y no por quién es Él en Su rostro.
Estamos intentando comprar al Creador con nuestra atención, como si el Rey de Gloria necesitara nuestro permiso para ser Señor. ..pensemos
¿Cuántas veces has dejado de buscar Su presencia hoy simplemente porque no «sentiste» nada espectacular?
¿Cuántas veces has condicionado tu obediencia a que Él te dé primero una «señal» que tú puedas medir y controlar?
el problema…
No es que no podamos creer por falta de datos; es que no queremos que Él sea el Dueño de nuestra voluntad…aún queremos controlar a Dios…
Queremos los beneficios de Su Reino —Su paz, Su provisión, Su consuelo— pero no queremos al Rey sentado en el trono de nuestra vida.
¡Queremos un amuleto que nos sirva, no un Salvador que nos gobierne!
pero amados la única señal que realmente importa:
Aquel que entregó Su vida para que tú y yo dejáramos de negociar y empezáramos, por fin, a doblar la rodilla.
2. La gloria de la señal suficiente (v. 40)
2. La gloria de la señal suficiente (v. 40)
¿CUÁL ES ESA SEÑAL? ¡ fíjense bien en lo que hace Jesús a continuación!
Ante una FALTA DE RESPETO tan cruda, ante hombres que le exigen pruebas mientras pisan el suelo que Él mismo sostiene, Jesús no los consume en Su justicia.
No hace caer fuego del cielo, aunque tenía todo el derecho de hacerlo.
En lugar de eso, en lugar de darles el espectáculo de pirotecnia celestial que sus ojos carnales pedían, les entrega un misterio que apunta directamente a una tumba: «No se les dará señal, sino la señal del profeta Jonás».
¡Qué cosa tan extraordinaria!
Jesús toma la historia de aquel profeta fugitivo, un hombre que intentó escapar de la presencia de Dios, y la convierte en el mapa exacto de nuestra redención.
Hagamos memoria por un segundo: ¿Qué pasó con Jonás?
Jonás fue tragado por las profundidades del mar, permaneciendo en el vientre de aquel gran pez tres días y tres noches.
Fue un hombre sepultado en vida en el abismo del océano.
Y ahora Jesús mira a estos religiosos a los ojos y les dice: «Así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra».
¡Escuchen esto, amados, porque aquí reside la profundidad de nuestra esperanza!
Jesús no vino a darnos señales externas para entretener nuestra curiosidad.. si tú y yo condicionamos el amor de Dios, o creer en en base a experiencias a espectáculos a de acuerdo a lo que yo quiero…estamos actuando como estos fariseos también YPOR CONSECUENCIA SOMOS ADÚLTEROS CON SU AMOR..AMAOS MAS SUS SEÑALES QUE SU OBRA!!! LO QUE TU Y YO NECESUTRAMOS ES MIRAR SU ORBA…ESA ES LA SEÑAL DE QUE CUANTO NOS A HAMADO Y CUANTO NOS AMARA……
¡Él vino a convertirse en la Señal!
Él no se limitó a señalar el camino;
Él se convirtió en el Camino descendiendo a la oscuridad más densa, al vientre mismo de la muerte.
Pero fíjense en la diferencia vital:
Jesús no bajó a la tumba como un accidente de la historia, ni como una víctima de las circunstancias. ¡No! Él bajó como el Sustituto voluntario de los rebeldes.
En el corazón de la tierra, en ese silencio sepulcral, Jesús recibió sobre Sus hombros el peso atroz del juicio que nos correspondía a nosotros.
Él bebió la copa de la ira para que nosotros pudiéramos beber la copa de la gracia.
Él fue tragado por la tierra para que nosotros nunca tuviéramos que ser tragados por el infierno. ¡
Y bendito sea Dios porque la historia no termina en el entierro! Al tercer día, la muerte perdió su presa.
La tumba, por más sellada que estuviera, no pudo retener al Autor de la Vida.
Los lazos de la muerte se rompieron como hilos de seda ante el poder del León de la tribu de Judá.
Si Cristo resucitó —y escúchenme bien, porque este es el hecho central sobre el que descansa cada segundo de la historia humana—, entonces tú ya no necesitas que el cielo se abra hoy con un rayo de luz místico para saber si Dios tiene el control.
LA RESURRECCIÓN CAMBIA TODAS LAS COSAS
Una persona que es consciente de su pertenencia a Dios sabe que la muerte será el funeral de todos sus pecados, dolores, aflicciones, tentaciones, caídas , oposiciones, , opresiones y persecuciones,
y sabe que la muerte será la resurrección de sus esperanzas, alegrías, deleites, consuelos y contentamientos, y que le traerá un gozo más claro, completo, perfecto y constante acerca de Dios.
¡El cielo ya se abrió de par en par hace dos mil años en un sepulcro vacío!
Esta es la gran señal, la única que realmente importa:
la muerte ha sido vencida,
el pecado ha sido pagado con sangre real
y la esperanza ya no es un deseo piadoso, ¡es una realidad histórica!
Tu seguridad para enfrentar el cáncer,
para enfrentar la quiebra,
para enfrentar la soledad,
ES QUE CRISTO CRISTO RESUCITÓ Y ESA ES LA SEÑAL QUE TANTO NECECITAMOA RECORDAR….QUE NOS TRAE ESPERANZA…
no DESCANSAMOS en tus sentimientos…NI COMO SIENTO SU AMOR HOY…SINO EN LA BASE DE SU OBRA A FAVOR DE NOSOTROS…PORQUE ÉL A RESUCITADO!!! no descanses en tus sentimientos cambiantes ni en que las circunstancias te favorezcan hoy. ¡No!
Tu seguridad descansa en el hecho sólido y objetivo de que Jesús ya no está muerto.
Él está vivo, Él reina, y Su victoria es el ancla de tu alma.
¡Deja de pedir señales pequeñas y descansa en la Señal que lo cambió todo!
3. La majestad de Aquel que es Mayor (v. 41)
3. La majestad de Aquel que es Mayor (v. 41)
¡Pero escuchen bien esto,..
Jesús lanza una advertencia
Trae a la memoria a los hombres de Nínive, y piensen en quiénes eran: una gente brutal, violenta, pagana, gente que ni siquiera conocía las promesas de Dios.
Y sin embargo, esa gente se arrepintió con el sermón más corto, más frío y menos apasionado de toda la Biblia. ¡Imaginen a Jonás! odiaba a los ninivitas.. como tú quizás malamente podías a alguien que verlo que se salve…te revolvería las tripas…
Un profeta que fue a ellos con desprecio en el corazón, sin hacer ni un solo milagro, sin una pizca de amor en sus palabras... ¡y aun así, esa ciudad entera se humilló, desde el trono del rey hasta el animal más pequeño!
Y entonces Jesús sentencia con una autoridad que sacude el universo: «Miren, alguien mayor que Jonás está aquí».
¡Oh, amados, deténganse! ¡Dejen de mirar sus relojes y contemplen por un segundo a este «Alguien Mayor»!
..amados, entiendan esto: el amor es complicarse la vida para QUE A OTRO NO LE SEA COMPLICADA… /
Jonás no quiso complicarse; prefirió el vientre de un pez antes que la incomodidad de la gracia.
Pero Jesús, siendo Dios, se complicó la vida de la manera más profunda imaginable: se hizo hombre, se hizo siervo y se hizo pecado.
Él permitió que Su vida fuera destrozada en la cruz, que Su paz fuera interrumpida por nuestra agonía, para que nuestra vida —atrapada en el nudo ciego del pecado— fuera finalmente descomplicada para siempre.
Él aceptó la complicación de la tumba para que tú pudieras tener la vida eterna. ¡Ese es nuestro Salvador!
Jonás fue una señal de advertencia que gritaba «¡Juicio!»; pero Jesús es la encarnación misma de la Gracia que GRITA… «¡Consumado es!».
¿Se dan cuenta de lo que esto significa para nosotros hoy?
Tú y yo tenemos la Biblia completa sobre en nuestras manos.
Tenemos dos mil años de testimonios de vidas que fueron rescatadas del fango.
Tenemos la luz del Espíritu Santo brillando con una claridad absoluta sobre nuestras conciencias.
¡Si los ninivitas se arrepintieron con tan poca luz, con un profeta tan amargado
, ¿cuál será nuestra excusa ante la gloria del Sol de Justicia?!
¿De verdad quieres más señales? quieres más señales de su amor? quieres seguir condicionando tu fe en base a tus sentimientos….SUS LVEJAS…NADIE LAS PUEDE ARREBATAR DE SU MANO…A SUS LVEJAS NADA LAS SEPARA DE SU AMOR…POR QUÉ LA SALBACION VIENE DE ÉL…
y hoy, la tumba vacía te está gritando.
Te invita a salir de esa prisión de dudas donde tú mismo te has encerrado. No busques más señales mediocres.
Mira a Cristo.
Él es mayor que tu pasado,
mayor que tus miedos
e infinitamente mayor que cualquier duda que intente robarte la paz.
Si Él venció a la muerte,
¿qué te hace pensar que no puede sostener tu vida hoy mismo?
Conclusión: El descanso de la esperanza
Conclusión: El descanso de la esperanza
No busques más señales. ¡
Deja de buscar chispas y quédate con el Sol! de gloria… cuyo rostro dice apocalipsis…brilla como el sol cuando está en todo su esplendor…
ira a la cruz…mira a la tumba vacía…
No esperes a que tu vida sea perfecta para confiar en Su bondad.
No digas: «Confiaré cuando se arregle mi matrimonio» o «creeré cuando tenga ese empleo». ¡No!
Mira a Cristo ahora mismo.
Contempla al que es mayor que tus miedos,
infinitamente mayor que tu pasado
y más profundo que tus dudas más oscuras.
En este tiempo, y en esta serie de mensajes previo y de semana santa…no estamos simplemente recordando un evento polvoriento del pasado, un cuadro en una pared de un evento glorioso que da esperanza a nuestras vidas y seguridad…
Estamos adorando a un Salvador vivo que hoy, en este preciso instante, te dice:
«Yo soy tu señal.
Yo soy tu seguridad.
Yo soy tu única esperanza».
EL PADRE YA TE DIO A SU HIJO…QUE MAS SEÑAL QUIERES DE SU AMOR…
Porque TÚ corazón jamás encontrará descanso —seguirá agitado, ansioso, pidiendo pruebas— hasta que deje de exigir milagros a la carta y empiece a descansar en la Persona de Jesús.
¡Él es el milagro!
No dejes que el Rey de Gloria pase de largo mientras tú sigues ahí, en el rincón de tu incredulidad, pidiendo trucos de magia para sentirte seguro. .. como los fariseos…
¡Arrepiéntete de tu autosuficiencia!
Arrepiéntete de esa idea arrogante de que Dios te debe algo, de que Él tiene que convencerte a ti.
Apoya todo el peso de tu alma —tus fracasos, tus ansiedades, tus pecados— en Su obra terminada.
Deja que Aquel que salió victorioso de las entrañas de la tierra sea el Señor absoluto de cada rincón de tu vida.
Porque, en verdad, alguien mayor que todo lo que este mundo ofrece está aquí, y Su nombre es Jesús.
Permíteme terminar con una pregunta que quiero que te lleves grabada en el alma al salir de aquí
: ¿En qué estás apoyando el peso de tu vida hoy?
Si estás buscando señales, te lo digo con amor: siempre estarás hambriento, siempre querrás una más.
Si dependes de tus emociones, estarás en una montaña rusa espiritual que te va a agotar.
Pero si miras a Cristo, encontrarás el descanso que Jonás no pudo dar, pero que Jesús te ofrece gratuitamente hoy mismo.
¡Mira a la Cruz! Allí ves el amor de Dios en su máxima y más sangrienta expresión.
¡Mira al sepulcro vacío! Allí ves el poder de Dios garantizando tu futuro por toda la eternidad.
Alguien mayor que tus problemas,
alguien más grande que tus deudas
y alguien más poderoso que tu pecado está aquí ahora mismo.
Su nombre es Jesús
Ríndete a Él. No porque veas una luz extraña en el techo, sino porque Su Palabra es la Verdad absoluta y Su obra es perfecta.
Que el Señor nos conceda corazones que dejen de demandar señales y empiecen a deleitarse, de una vez y para siempre, en la Persona que es la Señal de todas las señales. ¡A Él sea la gloria!
PORQUE La muerte y resurrección de Jesucristo es la señal única y suficiente para tener descanso hoy…
Una cosa es esperar que Dios esté con nosotros, y otra cosa es saber que en efecto está con nosotros. La fe nos salva, pero la seguridad nos sacia.
Charles Spurgeon
