Si tocare el borde de su manto
IMPACTO EVANGELÍSTICO • Sermon • Submitted • Presented
0 ratings
· 408 viewsEste sermón evangelístico, basado en Lucas 8:43–48, presenta la historia de la mujer con flujo de sangre como una poderosa ilustración de la condición humana: una vida desgastada, sin respuestas y necesitada de un encuentro real con Cristo. A través de su sufrimiento de doce años y su determinación de fe, se destaca que una sola decisión acercarse a Jesús puede cambiarlo todo. El mensaje enfatiza que ese mismo Cristo sigue presente hoy, llamando a cada persona a dejar atrás su dolor, su pecado y su desesperanza, para recibir sanidad, restauración y salvación. Con un llamado directo y urgente, invita a responder en fe, asegurando que quien viene a Jesús no se va igual, sino transformado por su poder.
Notes
Transcript
I. TEXTO BÍBLICO
I. TEXTO BÍBLICO
Y una mujer que había tenido un flujo de sangre por doce años y que había gastado en médicos todo cuanto tenía, sin que nadie pudiera curarla,
se acercó a Jesús por detrás y tocó el borde de Su manto, y al instante cesó el flujo de su sangre.
Y Jesús preguntó: «¿Quién es el que me ha tocado?». Mientras todos lo negaban, Pedro dijo, y los que con él estaban: «Maestro, las multitudes te aprietan y te oprimen».
Pero Jesús dijo: «Alguien me tocó, porque me di cuenta de que había salido poder de Mí».
Al ver la mujer que ella no había pasado inadvertida, se acercó temblando, y cayendo delante de Él, declaró en presencia de todo el pueblo la razón por la cual lo había tocado, y cómo al instante había sido sanada.
Y Él le dijo: «Hija, tu fe te ha sanado; vete en paz».
II. INTRODUCCIÓN
II. INTRODUCCIÓN
Hemos leído la Palabra de Dios, hemos leído la Escritura y siempre hay un mensaje de Dios para nosotros.
En esta tarde y noche no será distinto, no será diferente. Te animo a qué te concentres, a qué prestes atención porque hoy habrá una palabra de parte de Dios para ti vida. Y esa Palabra podrá hacer un cambio profundo en tí, en mí y en cada uno de los asistentes.
Quizás piensas que has venido:
Por curiosidad
Porqué me invitaron
Porqué te trajeron
Pero no hay nada más alejado de la realidad, estás aquí en esta noche porque Jesucristo te ha traído para hablar a tu vida. No es casualidad que estes acá en esta noche, Dios te trajo. Él tiene algo para decirte y si lo puedes creer no saldrás igual de este lugar.
Y para eso te ha traído está Palabra en Lucas 8:34 -38.
III. LÓGICA BÍBLICA
III. LÓGICA BÍBLICA
En esta noche Dios quiere hablarnos a través de una historia real, verídica de una mujer enferma. Una mujer que parecía una enfermedad terrible, la Biblia describe su padecimiento: flujo de sangre.
Ella tenía una hemorragia que estaba drenando sus fueras, le estaba robando la vida.
12 años de enfermedad
12 años de enfermedad
No solamente estaba enferma, sino que había vivido enferma todos los días, cada hora, cada minuto, los últimos 12 años.
Ahora bien, usted que me está escuchando piensa lo mismo que yo «12 años es mucho tiempo para estar enfermo».
Creo que 12 años es mucho tiempo para padecer una enfermedad, para tener un dolor. Una hemorragia como la que está mujer estaba enfrentando.
Descripción de su padecimiento
Descripción de su padecimiento
La Biblia describe su padecimiento: flujo de sangre.
Había gastado todo cuánto tenía en médicos, había hecho todo lo humanamente posible. Intento en muchas oportunidades a través de su dinero buscar la salud para su cuerpo. Sin embargo nadie pudo curarla, nadie pudo ayudarla, nadie pudo sanarla.
Pero bendito el día en la que está mujer oyó hablar de Jesús. Está mujer escucho hablar de este Cristo que está aquí con nosotros en esta noche, que está en medio nuestro hermanos y amigos.
La mejor decisión de su vida
La mejor decisión de su vida
En aquel momento está mujer tomo la mejor decisión de su vida.
La Biblia nos relata su determinación, ella dijo «si tan solo tocare el borde de su manto, seré sana».
Ella se acercó a Jesús, porque Él estaba pasando por aquel lugar.
Su determinación y fé era simple:
Si tan solo tocare sus vestiduras
Si tan solo tocare el borde de su manto
Si tan solo tuviera la oportunidad de tocar su vestido
Creo, se que seré completamente sana.
Miremos atentamente como una decisión puede cambiar la vida de una persona para siempre.
Fe simple y verdadera
Fe simple y verdadera
Una mujer que estuvo 12 años enferma en un instante toma la mejor decisión de su vida, poner su fe en Jesús.
Acercarse a este Cristo que está aquí con nosotros.
La mejor decisión de tú vida
La mejor decisión de tú vida
Por eso hermanos y amigos han tomado la mejor decisión de sus vida: acudir a esta campaña, venir a esta reunión. Porque ese mismo Cristo que pasaba por aquel lugar es el mismo Cristo que está aquí en esta noche.
La Biblia dice que «Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglo».
IV. LLAMADO FINAL
IV. LLAMADO FINAL
Esa fe que esa mujer tuvo alcanzó para que ella tomara la decisión de acercarse al Señor, de buscarle a Él.
De la misma manera en ésta noche que tú fe:
Te mueva a un encuentro con Dios
Te mueva a venir aquí adelante
Te mueva hacia este lugar
Te mueva a tomar la mejor decisión, venir a Cristo
Queridos hermanos y amigos:
Yo no sé porque es que has venido, pero si se porque Dios te trajo. Yo no se cómo llegaste, pero si se cómo quiere Dios que te vayas… Hoy está aquí el poder de Dios, Jesucristo está aquí y:
Él quiere cambiar
Tu tristeza en alegría
Tus lágrimas en una sonrisa
Tu lamento en baile
Tu desesperanza en esperanza
Porque aquí en Güemes y Bicentenario se respira el aroma, el perfume y la fragancia de la dulce presencia de nuestro Dios. Aleluya
Y si su presencia está aquí, y si crees experimentarás lo mismo que experimento aquella mujer. Está es tu noche.
Quizas estás enfermo
Quizás has llegado con problemas a este lugar
Quizás en esta noche hay dolor en tu corazón
Quizás estás aquí con tu alma desgarrada
Jesucristo está aquí y Él es la respuesta para tu vida. Ese mismo Jesús que camino por aquellas calles hace casi 2000 años está caminando en este parque, entre nosotros hoy.
Palabras finales
Palabras finales
Por último quiero decirte las mismas palabras que Jesús pronunció aquel día "hijo, hija… hermano, amigo… varón, mujer... tu fe te ha salvado"
