Obedece, comparte, testifica
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TEXTO
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Juan 6:10–15RVR60Entonces Jesús dijo: Haced recostar la gente. Y había mucha hierba en aquel lugar; y se recostaron como en número de cinco mil varones. Y tomó Jesús aquellos panes, y habiendo dado gracias, los repartió entre los discípulos, y los discípulos entre los que estaban recostados; asimismo de los peces, cuanto querían. Y cuando se hubieron saciado, dijo a sus discípulos: Recoged los pedazos que sobraron, para que no se pierda nada. Recogieron, pues, y llenaron doce cestas de pedazos, que de los cinco panes de cebada sobraron a los que habían comido. Aquellos hombres entonces, viendo la señal que Jesús había hecho, dijeron: Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo. Pero entendiendo Jesús que iban a venir para apoderarse de él y hacerle rey, volvió a retirarse al monte él solo.
Introducción:
Introducción:
Introducción ¿Cuál es la situación más difícil en la que te has encontrado respecto a una labor en la obra del Señor?¿Recuerdas que sentimientos te embragaron?Probablemente fueron momentos de nerviosismo: miedo, deseos de huir o incluso de renunciar al mandato.
desarrollo
desarrollo
1) Cristo quien siempre tiene clara su estrategia.
1) Cristo quien siempre tiene clara su estrategia.
Sin embargo, es necesario comprender una verdad espiritual: en medio de las crisis del ministerio —ya sea por falta de recursos materiales o humanos—, es Cristo quien siempre tiene clara su estrategia. Lo que no podemos permitir es que el pánico nos haga perder el control ni debilite nuestra fe. Jesús no actúa improvisadamente. Él obra con orden: tiene instrucciones, tiempos y métodos definidos. Y en ese escenario, lo mejor que los discípulos pudieron hacer no fue entenderlo todo… sino simplemente obedecer. La misma verdad la vemos en Josafat en 2 Crónicas 20:12-22. La escena es crítica: un rey rodeado, un pueblo atemorizado y ninguna estrategia humana suficiente. No hay ejército capaz, no hay plan alternativo. Pero en lugar de desesperarse, Josafat reconoce su limitación y declara con humildad: “no sabemos qué hacer, pero a ti volvemos nuestros ojos”. Ahí comienza el verdadero cambio: cuando el hombre deja de confiar en sus recursos y comienza a depender de la dirección de Dios. los discípulos también estaban frente a una necesidad imposible, pero Jesús no les pidió soluciones… les dio instrucciones. Y en ese momento, el milagro comenzó no cuando apareció el pan, sino cuando decidieron obedecer. Exhortación práctica:Si hoy no sabes qué hacer, no estás perdido… estás en el lugar donde Dios quiere hablarte. No tomes decisiones desde el miedo. Vuelve tus ojos al Señor, espera su dirección y camina en obediencia. Proverbios 3:5-6"Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas." Isaías 30:21 "Entonces tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga: Este es el camino, andad por él; y no echéis a la mano derecha, ni tampoco torzáis a la mano izquierda."
2) Bendecidos para bendecir
2) Bendecidos para bendecir
Tomó Jesús aquellos panes, y habiendo dado gracias, los repartió entre los discípulos, y los discípulos entre los que estaban recostados…” Antes del milagro, hay una verdad que no podemos ignorar: lo que estaba en manos de los discípulos no era suyo para retenerlo, sino para administrarlo. Dios nunca entrega recursos con un propósito egoísta, sino con una intención espiritual: bendecir a otros a través de nosotros. Jesús toma lo poco, da gracias y lo pone en movimiento. Pero el proceso del milagro incluye a los discípulos: ellos reciben… y luego reparten. Ahí está el principio: lo que no se reparte, no se multiplica. La Escritura lo confirma en Mateo 10:8: “De gracia recibisteis, dad de gracia”. Todo lo que tenemos —dones, recursos, oportunidades, incluso la gracia, proviene de Dios y tiene un propósito mayor que nosotros mismos. Cuando entendemos esto, dejamos de ver lo que tenemos como escaso, y comenzamos a verlo como semilla. Y cuando esa semilla se usa conforme al propósito de Dios, Él mismo se encarga de bendecirla y multiplicarla. Dios no solo es proveedor, también es multiplicador… pero multiplica lo que se pone en sus manos y se dispone a ser compartido. Lucas 6:38 "Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir." 2 Corintios 9:6-8 "Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra;" No retengas lo que Dios te ha dado. Tal vez es poco a tus ojos, pero es suficiente en las manos de Cristo.
3) Mas que provision testimonio al mundo:
3) Mas que provision testimonio al mundo:
“Aquellos hombres entonces, viendo la señal que Jesús había hecho, dijeron: Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo.” Cuando la fe se une a la obediencia, el resultado no es solo bendición personal, sino un impacto visible. En la multiplicación, la gente no solo comió… vio lo que Dios hizo. Y al verlo, creyeron. Aquí hay un principio poderoso: Dios no obra solo para suplir necesidades, sino para revelarse al mundo a través de su pueblo. Cuando obedecemos, nos transformamos en evidencia viva del poder de Dios. La Escritura lo confirma en Mateo 5:16: “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre…” Y también en 1 Pedro 2:12: “…para que… glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras.” La obediencia no solo trae bendición, también produce un testimonio que conduce a otros a Cristo.
conducción
conducción
No vivas tu fe en silencio ni en lo oculto. Cree, obedece y permite que Dios obre en tu vida de tal manera que otros puedan verlo claramente.
Estudio de la Biblia
