Una nueva identidad

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Introducción / Actividad:

Responder a la pregunta: ¿Quien eres?
Muchos utilizan la identidad para ser el motor del cambio, ¿Quien eres? y según quien digas que seas, se espera de ti esto …
Diferentes respuestas:
Características físicas
“Soy alto”, “soy mujer”, “soy joven”
Nombre
“Soy Juan Pérez”
Profesión
“Soy ingeniero”, “soy estudiante”
Circunstancias
Estado civil: “soy casado”, “soy soltero”
Familia: “soy papá”, “soy hijo”
Situación: “soy desempleado”, “soy exitoso”
¿Eso realmente responde a la pregunta ‘quién eres’… o solo describe partes de tu vida?
Conciente o inconcientemente siempre hacemos uso de la identidad porque se espera de nosotros una conducta acorde a lo que somos:
En los deportes y la lealtad a un equipo.
Por nuestra edad. “Ya eres un hombre y no un niño”
Nuestro despeño laboral: “Tu no eres un operador, eres un ingeniero”
¿Pero son estas respuestas validas a la pregunta, Quien eres?
Vamos responder: ¿Quien eres? ¿Quien te han dicho que eres? ¿Quien te crees que eres? y lo mas importante ¿Que dice Dios que somos?
Si esperamos un cambio interior y verdadero en nuestra vida, lo primero que tiene que cambiar es nuestra identidad. Para poder cambiar, necesitamos un nuevo nacimiento. Nacer de nuevo no es cambiar de conducta.

¿Quien define tu identidad?

No somos, quien decimos que somos

El problema de todas estas etiquetas que nos ponemos como “nuestra identidad” son inestables o solo temporales:
Hoy soy “ingeniero, técnico, constructor, etc.” llega el retiro, ¿Y ahora?
Hoy soy “papa, mama” toda la vida enfocados en los hijos, pero después crecen y se van, ¿Y ahora?
Hoy soy “Deportista (Ejemplos)”, todo lo invertido, todos los sacrificios, pero despues llega una lesión, ¿Y ahora?
Nuestra identidad entonces no puede estar basada en todo lo anterior, por que cambia o se acaba. Entonces nuestra identidad tiene que estar basada en algo que no cambie, y hablamos de la palabra el estudio pasado. Y es en la Palabra donde Dios nos dice “quienes somos”

No somos, lo que otros dicen que somos

Hay personas que esto les afecta mucho. Tanto a los que les hicieron creer que eran los mas inteligentes y guapos, como a los que nunca los bajaron de ser muy lentos para la escuela, un fracasado, cobarde etc. Pero ambos extremos exageraron (Tengamos cuidado en como formamos a nuestros hijos y tratamos a nuestra esposa).
No podemos formar nuestra identidad en base a la opinión de los demás, no podemos estar tan perdidos tratando de formar nuestra identidad a base de lo que el mundo dice (Aunque pensemos que eso es solo para adolescentes, ¿Cuantas veces no nos sentimos menos, al ver como le va al de enseguida?)
La politica tambien intenta darnos esa identidad, de izquierda y derecha. La psiquiatría clasifica a la gente tú eres depresivos tú eres bipolar tú eres hiperactivo.
Un ejemplo es el cambio de nombres cuando Daniel y sus amigos son llevados a Babilonia:
Daniel 1:7 LBLA
Y el jefe de los oficiales les puso nuevos nombres: a Daniel le puso Beltsasar; a Ananías, Sadrac; a Misael, Mesac; y a Azarías, Abed-nego.
Los nombres de los muchachos fueron cambiados como una forma de animarlos a olvidar al Dios y las tradiciones de su tierra natal y a conformarse a las costumbres y los dioses de Babilonia. Fue una asimilación forzada; Nabucodonosor quería que Daniel y sus amigos se "[adaptaran] a este mundo" (Romanos 12:2), y el cambio de nombre era un paso hacia ese objetivo.
Tampoco somos lo que el diablo dice que somos: El enemigo trata de hacernos dudar de nuestra identidad, y al incrédulo lo hace sentir dios mismo.

Somos quienes Dios dice que somos

Si hemos venido a Cristo tenemos una nueva identidad y necesitamos meditar en esa nueva identidad que tenemos en Cristo, para vivir a la luz de esa identidad.
Pero en primer lugar necesitamos haber experimentado un cambio de identidad si realmente quieres ver cambio en tu vida has de ser capaz de decir "Ya no soy lo que soy ahora soy algo nuevo en Cristo Jesús."
2 Corinthians 5:17 LBLA
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí, son hechas nuevas.
La palabra «criatura» en este texto es creación; así que Pablo está hablando de una «nueva creación», por lo tanto, si es nueva no es la misma. Aquí no se refiere a una vida pasada mejorada o reformada, sino a una nueva, creada según Dios en justicia y santidad de la verdad.
Todas las cosas que son hechas nuevas, no son en el viejo hombre, sino en el nuevo. Cuando Dios obra en nosotros el nuevo nacimiento, NO MEJORA AL HOMBRE ADÁNICO , O SEA , LA NATURALEZA CARNAL , sino que crea una naturaleza nueva en nosotros.
Hay personas muy iracundas, y quieren vencer esta inclinación, haciendo ejercicios religiosos, casi toda su vida. Pero si los observas bien, siguen siendo tan iracundos, coléricos e irritables como siempre; por lo que andan en celos, contiendas, pleitos, murmuraciones, etc., pues nunca podrán reformar a su hombre viejo, ni tampoco Dios prometió tal cosa.
El hombre viejo es y seguirá siendo inmundo, vicioso, chismoso, envidioso, siempre perverso y dado al mal, y su fin es desaparecer. Jesús dijo que no se pone vino nuevo en odres viejos, ni tampoco se puede poner un parche nuevo en un vestido viejo, porque es peor la rotura (Lucas 5:36-38), por eso Dios lo hizo todo nuevo. Él no repara, ni reforma, ni reconstruye el viejo hombre, sino que nos da un hombre nuevo.
Por tanto, si eres nacido de nuevo, entonces la forma de vencer la ira no es haciendo ejercicios religiosos, sino andando en el Espíritu. Lo contrario de la ira (obra de la carne) es la paciencia (fruto del Espíritu), así que con el bien se vence al mal.
La vida en el Espíritu, Nacidos de Dios para vivir en el Espíritu, Pag. 48, Juan Radhamés Fernández
Podríamos hacer toda una la lista de restricciones, estoy seguro que abarcaría todo el libro, y los cristianos itendrían que irse de este planeta! Por tanto, amado, la cuestión no está tanto en lo que ves o en lo que oyes , sino en algo mucho más profundo.
NO ES LO QUE VES , SINO LO QUE ERES . Sabemos que el que expone su naturaleza pecaminosa a situaciones que le incidan a pecar , está más propenso a caer en el pecado . Pero es bueno que quede claro que es un asunto de NATURALEZA .
« ¿ Qué es lo que hay que hacer para formar parte de la iglesia ? » Y los otros les contestan , como si fuera un asunto de club social : « Bueno , si tú quieres ser cristiano : no te pintes , no vayas al cine , no te cortes ni te tiñas el pelo , no te pongas ... , no te juntes ... , no comas , etc. » Y muchos lo hacen , y se sientan en los bancos de la iglesia , no faltan a los servicios , dan sus diezmos , ofrendan , y creen que nacieron de nuevo . Mas , entiéndelo bien : si DIOS NO LOS HA METIDO EN SU VIENTRE , Y LOS SACA A LA LUZ DE UNA VIDA NUEVA EN EL ESPÍRITU , İNO IMPORTA QUE TENGAN APARIENCIA CRISTIANA , NO VAN A VER EL REINO DE LOS CIELOS NI ENTRARÁN EN ÉL!

Cuidado con “estar igual”

Si hablamos en el sentido físico, eso seria un cumplido, pero espiritualmente eso es una desgracia. El cristiano es alguien que cambia drásticamente en su conversión y continuamente está cambiando a semejanza del Señor Jesucristo y Dios quiere cambiarnos:
Philippians 1:6 LBLA
estando convencido precisamente de esto: que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús.
1 Corinthians 6:11 LBLA
Y esto erais algunos de vosotros; pero fuisteis lavados, pero fuisteis santificados, pero fuisteis justificados en el nombre del Señor Jesucristo y en el Espíritu de nuestro Dios.
Así que sin un cambio profundo sin un cambio de identidad, cualquier cambio que procures en tu vida sera cosmético superficial pasajero y hay quienes quieren un cambio externo solamente por las bendiciones que ese cambio externo: Alguien pudiera empezar a portarse bien y deja de gritar y deja de tomar solo para que su esposa no lo abandone y eso seria solo un cambio superficial.
Si la conducta cambia pero el interior no cambia seguimos exactamente igual, es necesario que cambie nuestra identidad quiénes somos, porque lo que Dios espera de ti no es que hagas lo correcto sino que hagas lo correcto con el corazón correcto con la actitud correcta.

Nuevas criaturas

1 Peter 2:9 LBLA
Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios, a fin de que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;
No necesitamos tener un apellido especifico, o tener raíces hebreas. En el pueblo de Dios todos somos “real sacerdocio”. Tenemos una ciudadanía que no se puede comprar: “nación santa”. Nos han comprado: “Pueblo adquirido”.

¿Para que Dios nos ha dado esta nueva identidad?

1 Peter 2:10–12 LBLA
pues vosotros en otro tiempo no erais pueblo, pero ahora sois el pueblo de Dios; no habíais recibido misericordia, pero ahora habéis recibido misericordia. Amados, os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de las pasiones carnales que combaten contra el alma. Mantened entre los gentiles una conducta irreprochable, a fin de que en aquello que os calumnian como malhechores, ellos, por razón de vuestras buenas obras, al considerarlas, glorifiquen a Dios en el día de la visitación.
Dios nos ha salvado, para qué para que vivamos ahora de acuerdo a esa nueva identidad a esos apellidos a esa ciudadanía que él nos ha dado para que anunciemos sus virtudes su poder su amor su bondad su misericordia para que viendo nuestras buenas obras el mundo reconozca al Señor para eso hemos sido salvos.
Nadie compra algo para nada.
Si compramos un carro, es para transportarnos. Si compramos un refri es para mantener los alimentos en buen estado. Dios no ha comprado un pueblo para nada, para que no le sirva.
Nos ha comprado para que vivamos en santidad para que anunciemos sus virtudes para que brillemos en este mundo de oscuridad para eso hemos sido comprados por la sangre de Cristo para vivir para él para caminar en obediencia para crecer en obediencia en santidad en compromiso en la palabra, en el espíritu.
No puede ser que los no creyentes vivan su incredulidad con mayor coherencia que como nosotros vivimos nuestra fe. Traiga un incoverso a la iglesia y diagale que alabe a Dios, pero cuando nosotros estamos en su terreno y nos tientan, lo pensamos.
Mas no solamente es nacer en una nueva naturaleza , sino andar en ella . Aquellos que tienen la naturaleza espiritual y no andan en ella son los que la Escritura llama hombres carnales. Éstos , debiendo ser espirituales , se dejan controlar por los deseos carnales , como si no tuvieran una naturaleza espiritual.
Hombres que bien podrían ser llamados << anfibios » , pues son semejantes a esos animales que se sienten bien en el agua y fuera de ella , y pueden vivir en los dos ambientes por igual .
La vida en el Espíritu, Nacidos de Dios para vivir en el Espíritu, Pag. 51, Juan Radhamés Fernández
Ellos sienten repulsión a lo de Dios, pero a nosotros no nos repulse su pecado. Ellos no dudan en cual es su identidad en contra de las cosas de Dios y nosotros nos sentimos tentados tan fácilmente.
Somos comprados por un alto precio, y deberíamos de contestar con la misma repulsión. !Yo soy de Cristo!. Dejamos de servirle a Satanas para servirle a Cristo.
Matthew 7:16 LBLA
Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos?
Podemos aparentar ser nacidos del Espíritu , pero tarde o temprano se revelará la naturaleza de la que somos.

No confundamos santidad con perfección

En esta vida y en esta tierra nunca seremos como el Señor Jesús en la gloria sí cuando el Señor acabe la obra en nosotros pero no tenemos que confundir santidad con perfección porque la perfección es suya y tampoco nos debe desmoralizar pensar bueno como no voy a ser santo como el Señor Jesús da igual trabajar en mi santidad porque nunca lo voy a conseguir.
1 Peter 1:16 LBLA
porque escrito está: Sed santos, porque Yo soy santo.
Los cristianos tienen su meta en el Señor Jesucristo y su esfuerzo y su llamado es toda la vida ser como él aunque sabemos que en esta tierra no vamos a ser como él.
Pero lo que el Señor valora y con lo que el Señor se goza es con nuestro esfuerzo, resiliencia, constancia y fidelidad, no la perfección la perfección es suya pero la santidad es nuestro llamado hemos sido comprados para ser santos comprados para servirle y obedecerle a él y eso solo es posible si estamos cerca del Señor si estamos unidos al Señor.
1 John 2:1 LBLA
Hijitos míos, os escribo estas cosas para que no pequéis. Y si alguno peca, Abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.
NOTAS
Hemos entregado nuestro pasado, pero ¿Estamos tambien entregando nuestro futuro?
No somos lo que otros dicen que somos:
¿Como tratamos a nuestra esposa? y viceversa
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