Las implicaciones de la resurrección
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Introducción
Introducción
Durante los años que trabajé como auditor, aprendí que a la gente no le interesan tanto los números en el papel, sino la respuesta a una sola pregunta: ¿Qué significa esto para nosotros?. Como auditores, siempre planteábamos el “peor escenario” para que la organización reaccionara rápido y minimizara sus riesgos.
He notado que en nuestras iglesias pasa algo muy similar. Cada Semana Santa hacemos una “auditoría” de la resurrección: revisamos las pruebas, recordamos las profecías y defendemos que la tumba está vacía. Nos quedamos en el dato histórico, pero a veces olvidamos reportar el impacto real. Incluso hacemos matutinos para celebrar, pero ¿somos conscientes de lo que esto implica hoy, en nuestra propia vida?
He notado que en nuestras iglesias pasa algo muy similar. Cada Semana Santa hacemos una “auditoría” de la resurrección: revisamos las pruebas, recordamos las profecías y defendemos que la tumba está vacía. Nos quedamos en el dato histórico, pero a veces olvidamos reportar el impacto real. Incluso hacemos matutinos para celebrar, pero ¿somos conscientes de lo que esto implica hoy, en nuestra propia vida?
Hoy no vengo a convencerlos de que Jesús resucitó; vengo a entregarles el reporte de lo que ese hallazgo significa para su presente. Porque la resurrección no es solo un evento para recordar; es un hecho legal que cambia su ciudadanía, su familia y su capacidad de vencer en un mundo caído.
Nos hace partícipes del reino prometido
Nos hace partícipes del reino prometido
Este año vence mi visa americana, y con los nuevos requerimientos que incluye una garantía de cinco mil dólares, es posible que no vuelva a tener la oportunidad de visitar Estados Unidos el resto de mi vida, sin embargo, la resurrección no es una simple visa, ni siquiera una greencard (residencia), la resurrección nos hace ciudadanos legales del reino (Filipenses 3:20), ahora ya no somos de este mundo, sino peregrinos (Hebreos 11:13, 1 Pedro 2:11) y embajadores (2 Corintios 5:20) en el, eso significa que:
Nuestra identidad no es fronteriza: Aunque este año venza mi permiso para entrar a un país terrenal, mi derecho legal para habitar en el Reino de Dios es irrevocable.
Nuestra identidad no es fronteriza: Aunque este año venza mi permiso para entrar a un país terrenal, mi derecho legal para habitar en el Reino de Dios es irrevocable.
Nuestro estatus es superior: Una visa te permite visitar, pero la resurrección te hace dueño y ciudadano. Ya no mendigamos un espacio en este mundo; caminamos en él como embajadores, sabiendo que representamos a una nación que no conoce la escasez ni la muerte.
Nuestro estatus es superior: Una visa te permite visitar, pero la resurrección te hace dueño y ciudadano. Ya no mendigamos un espacio en este mundo; caminamos en él como embajadores, sabiendo que representamos a una nación que no conoce la escasez ni la muerte.
Nuestra misión es clara: Como peregrinos, no nos aferramos a las posesiones ni a los rechazos de esta tierra. Si aquí nos cierran una puerta, nuestra mirada sigue puesta en la patria celestial, porque el poder que levantó a Jesús es el mismo que nos garantiza que, sin importar los requisitos de este mundo, nosotros ya tenemos una entrada permanente a la presencia del Padre.
Nuestra misión es clara: Como peregrinos, no nos aferramos a las posesiones ni a los rechazos de esta tierra. Si aquí nos cierran una puerta, nuestra mirada sigue puesta en la patria celestial, porque el poder que levantó a Jesús es el mismo que nos garantiza que, sin importar los requisitos de este mundo, nosotros ya tenemos una entrada permanente a la presencia del Padre.
Tenemos inmunidad espiritual: Como embajadores, no nos rigen las leyes de escasez o de miedo de este mundo. Nuestra provisión y nuestra protección vienen de la patria que representamos.
Tenemos inmunidad espiritual: Como embajadores, no nos rigen las leyes de escasez o de miedo de este mundo. Nuestra provisión y nuestra protección vienen de la patria que representamos.
Estamos en misión diplomática: No estamos aquí solo para 'aguantar' hasta que nos vayamos; estamos aquí para establecer la cultura, la justicia y la paz del Reino de Dios en medio de este territorio.
Estamos en misión diplomática: No estamos aquí solo para 'aguantar' hasta que nos vayamos; estamos aquí para establecer la cultura, la justicia y la paz del Reino de Dios en medio de este territorio.
Nos hace participes de una nueva vinculación con Dios
Nos hace participes de una nueva vinculación con Dios
Hemos convertido la Semana Santa en un simple rito; ya decía Francisco Lacueva con mucha agudeza: “estos evangélicos son tan católicos”. Digo esto porque, últimamente, en vez de ser un tiempo de reflexión y cambio, en esta semana particularmente nos llenamos de cargas y terminamos el domingo agotados, habiendo escuchado lo mismo de cada año: “la tumba está vacía”.
No me malinterpreten, no estoy diciendo que no debamos celebrar un evento tan maravilloso. Lo que digo es que, si dejáramos de lado por un momento el activismo y nos quedáramos en casa buscando genuinamente el rostro de Dios, esa podría llegar a ser la mejor Semana Santa de nuestras vidas, no olviden que la pascua se celebraba en familia en la casa. El ritualismo nos ha desviado la mirada de lo más importante: nuestro nuevo vínculo con Dios. La resurrección confirma que Él es nuestro Padre, el Hijo es nuestro Salvador y Abogado, y el Espíritu Santo es quien ahora habita en nosotros. Esto significa que:
El acceso es privado y legal: Así como la sangre en los dinteles de las casas protegía a cada familia, la resurrección nos da un derecho legal de entrada al Padre que no depende de un templo de piedra, sino de nuestra unión con Cristo. Hebreos 4:16
El acceso es privado y legal: Así como la sangre en los dinteles de las casas protegía a cada familia, la resurrección nos da un derecho legal de entrada al Padre que no depende de un templo de piedra, sino de nuestra unión con Cristo. Hebreos 4:16
Tenemos representación permanente: No necesitamos 'activarnos' para que Dios nos oiga; tenemos al Hijo como nuestro Abogado constante y al Espíritu Santo viviendo bajo nuestro propio techo. 1 Juan 2:1, Romanos 8:11
Tenemos representación permanente: No necesitamos 'activarnos' para que Dios nos oiga; tenemos al Hijo como nuestro Abogado constante y al Espíritu Santo viviendo bajo nuestro propio techo. 1 Juan 2:1, Romanos 8:11
Somos familia, no clientes: En una auditoría se revisan contratos, pero en una casa se vive por relación. La resurrección no nos dio un manual de ritos, nos dio una vinculación directa con la Deidad." Isaias 1:12-14
Somos familia, no clientes: En una auditoría se revisan contratos, pero en una casa se vive por relación. La resurrección no nos dio un manual de ritos, nos dio una vinculación directa con la Deidad." Isaias 1:12-14
Implica la muerte del viejo hombre
Implica la muerte del viejo hombre
Como hijos, debemos tener claro lo siguiente: nuestro viejo hombre está vencido. El poder de la resurrección no es una teoría; es lo que nos permite vivir esta realidad espiritual hoy mismo. He oído a creyentes decir: 'Es que yo soy así'; créame, querido hermano, alguien que piensa de esa manera puede estar celebrando la Semana Santa lleno de actividades, pero el poder de la resurrección no es una realidad en su vida.
Hoy somos nuevas criaturas. Nuestro propósito no es “imitar” a Cristo, sino dejar que Su vida misma fluya a través de nosotros. La Biblia es clara sobre cuál debe ser la distinción de un hijo de Dios. ¿Recuerda el fruto del Espíritu?
Esto implica que la resurrección se manifiesta en tres áreas de nuestra vida:
En nuestro estado interno (Amor, Gozo, Paz): Ya no vivimos bajo el dictado de las circunstancias. Si la vida de Cristo fluye en nosotros, el amor es nuestro motor, el gozo es nuestra fuerza y la paz es nuestra estabilidad. El "yo soy así" (amargado o ansioso) se quedó en la tumba; ahora tenemos una fuente interna que no depende del mundo.
En nuestro estado interno (Amor, Gozo, Paz): Ya no vivimos bajo el dictado de las circunstancias. Si la vida de Cristo fluye en nosotros, el amor es nuestro motor, el gozo es nuestra fuerza y la paz es nuestra estabilidad. El "yo soy así" (amargado o ansioso) se quedó en la tumba; ahora tenemos una fuente interna que no depende del mundo.
En nuestra conducta externa (Paciencia, Benignidad, Bondad): Aquí es donde la resurrección se vuelve visible para los demás. Dejamos de ser reactivos. La paciencia reemplaza la explosividad, la benignidad quita la dureza en el trato y la bondad nos mueve a hacer lo correcto aunque nadie nos vea. Esto es madurez: tratar a los demás con la gracia que hemos recibido.
En nuestra conducta externa (Paciencia, Benignidad, Bondad): Aquí es donde la resurrección se vuelve visible para los demás. Dejamos de ser reactivos. La paciencia reemplaza la explosividad, la benignidad quita la dureza en el trato y la bondad nos mueve a hacer lo correcto aunque nadie nos vea. Esto es madurez: tratar a los demás con la gracia que hemos recibido.
En nuestra firmeza de carácter (Fe, Mansedumbre, Templanza): Esto es lo que nos mantiene en pie. La fe (fidelidad) nos hace confiables, la mansedumbre nos permite ser fuertes sin ser violentos, y la templanza (dominio propio) es el freno legal que le ponemos a nuestros impulsos. El viejo hombre era esclavo de sus deseos; el nuevo hombre tiene el poder de decir "no".
En nuestra firmeza de carácter (Fe, Mansedumbre, Templanza): Esto es lo que nos mantiene en pie. La fe (fidelidad) nos hace confiables, la mansedumbre nos permite ser fuertes sin ser violentos, y la templanza (dominio propio) es el freno legal que le ponemos a nuestros impulsos. El viejo hombre era esclavo de sus deseos; el nuevo hombre tiene el poder de decir "no".
Implica la capacidad de vivir en victoria
Implica la capacidad de vivir en victoria
En los últimos meses hemos estado ministrando a un grupo de personas que, como todos nosotros, están pasando por situaciones muy complejas. Sin embargo, aunque las circunstancias sean distintas en cada una de ellas, la raíz del problema es la misma: no están viviendo una vida de victoria. Sí, me refiero a la victoria que nos da el poder de la resurrección.
¿Se acuerdan que les mencionaba que de nada servía celebrar Semana Santa sin la evidencia de una vida transformada? Pues también es vana la celebración cuando no se vive en victoria. Pero cuidado: la victoria no significa una vida sin problemas, significa que:
El conflicto no determina el resultado: En una auditoría, el 'peor escenario' se plantea para reaccionar a tiempo. En la vida de fe, el peor escenario ya ocurrió en la cruz y fue vencido en la tumba. Estar en victoria es saber que, aunque el problema sea real, el fallo final ya salió a nuestro favor.
El conflicto no determina el resultado: En una auditoría, el 'peor escenario' se plantea para reaccionar a tiempo. En la vida de fe, el peor escenario ya ocurrió en la cruz y fue vencido en la tumba. Estar en victoria es saber que, aunque el problema sea real, el fallo final ya salió a nuestro favor.
Tenemos autoridad sobre la circunstancia: Ser embajadores significa que no somos víctimas de la economía o el caos de este mundo. La victoria es la capacidad legal de mantener la paz, el gozo y la fe mientras el Espíritu Santo opera en la situación. No es que el problema desaparezca, es que el problema ya no tiene poder para destruirnos.
Tenemos autoridad sobre la circunstancia: Ser embajadores significa que no somos víctimas de la economía o el caos de este mundo. La victoria es la capacidad legal de mantener la paz, el gozo y la fe mientras el Espíritu Santo opera en la situación. No es que el problema desaparezca, es que el problema ya no tiene poder para destruirnos.
Nuestra fuerza es Su vida fluyendo: Vivir en victoria no es “echarle ganas” o aguantar con los dientes apretados. Es entender que el mismo poder que levantó a Cristo de entre los muertos es el que está disponible hoy para levantarnos a nosotros de cualquier depresión, deuda o crisis familiar.
Nuestra fuerza es Su vida fluyendo: Vivir en victoria no es “echarle ganas” o aguantar con los dientes apretados. Es entender que el mismo poder que levantó a Cristo de entre los muertos es el que está disponible hoy para levantarnos a nosotros de cualquier depresión, deuda o crisis familiar.
Conclusión
Conclusión
Para terminar, volvamos por un momento a la oficina del auditor. Un reporte no se entrega para que se guarde en un archivo, sino para que la gerencia tome decisiones que cambien el rumbo de la organización. Hoy, el reporte de la tumba vacía ha sido entregado en sus manos. Te resumo el impacto de los hallazgos:
Nos hace partícipes del reino prometido: Aunque las visas terrenales venzan y las puertas de este mundo se cierren, usted es un ciudadano legal del Reino con un derecho irrevocable. Camine como un embajador que no se rige por la escasez de este territorio, sino por la provisión de la patria que representa.
Nos hace partícipes del reino prometido: Aunque las visas terrenales venzan y las puertas de este mundo se cierren, usted es un ciudadano legal del Reino con un derecho irrevocable. Camine como un embajador que no se rige por la escasez de este territorio, sino por la provisión de la patria que representa.
Nos hace partícipes de una nueva vinculación con Dios: No permita que el ritualismo le robe la mirada de su nuevo vínculo con la Deidad. Usted no es un cliente intentando comprar favores con activismo; es un hijo con acceso privado al Padre, un Abogado constante en el Hijo y el Espíritu Santo habitando bajo su propio techo.
Nos hace partícipes de una nueva vinculación con Dios: No permita que el ritualismo le robe la mirada de su nuevo vínculo con la Deidad. Usted no es un cliente intentando comprar favores con activismo; es un hijo con acceso privado al Padre, un Abogado constante en el Hijo y el Espíritu Santo habitando bajo su propio techo.
Implica la muerte del viejo hombre: El “yo soy así” ha perdido su validez legal en la tumba. No se trata de imitar a Cristo, sino de dejar que Su vida misma fluya en usted a través del fruto del Espíritu, transformando su estado interno, su conducta externa y su firmeza de carácter.
Implica la muerte del viejo hombre: El “yo soy así” ha perdido su validez legal en la tumba. No se trata de imitar a Cristo, sino de dejar que Su vida misma fluya en usted a través del fruto del Espíritu, transformando su estado interno, su conducta externa y su firmeza de carácter.
Implica la capacidad de vivir en victoria: La victoria no es la ausencia de problemas, sino la certeza de que el “peor escenario” ya fue vencido por Cristo. Usted tiene la autoridad legal para mantener la paz y el gozo porque el fallo final de su vida ya salió a su favor.
Implica la capacidad de vivir en victoria: La victoria no es la ausencia de problemas, sino la certeza de que el “peor escenario” ya fue vencido por Cristo. Usted tiene la autoridad legal para mantener la paz y el gozo porque el fallo final de su vida ya salió a su favor.
No salga de aquí hoy a simplemente recordar un evento; salga a ejercer su nueva identidad. Si la tumba está vacía, es para que su vida esté llena de la autoridad, la familia y el poder del Resucitado. ¡Camine como quien sabe que, legalmente, la victoria ya es suya
No salga de aquí hoy a simplemente recordar un evento; salga a ejercer su nueva identidad. Si la tumba está vacía, es para que su vida esté llena de la autoridad, la familia y el poder del Resucitado. ¡Camine como quien sabe que, legalmente, la victoria ya es suya
