¡Acuérdate del día de reposo!

Los 10 mandamientos  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
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Introducción

Al inicio de la serie preguntabamos:
¿Qué es peor, obedecer los diez mandamientos con una motivación y perspectiva equivocada, o no obedecer en absoluto ninguno de los mandamientos?
Para este sermón, quisiera que reflexionaramos en algo similar:
¿Es posible obedecer algún mandamiento y al mismo tiempo perder de vista su propósito?
¿Qué representa para tí el día domingo?
Para algunos, el domingo es:
El único día libre en el que puedo hacer lo que “se me de la gana”.
Una lista de cosas que quedaron pendientes de la semana.
Una sensación incómoda de saber que debo ir a la iglesia, pero me siento muy cansado.
Un día más en la rutina semanal en el que simplemente voy a la iglesia sin tener una conciencia profunda de su significado.
Una larga lista de las cosas que no se pueden hacer en este día.
¿Cuándo fue la última vez que realmente experimentaste descanso para tu alma en el día del Señor?
Vivimos en una cultura que no se calla, no se detiene, no descansa, no para de producir, y lo triste es que como creyentes y como iglesia, hemos sido permeados por todas estas dinámicas. De ese modo, la manera como entendemos y practicamos el día de reposo ha sido profundamente afectada…
De ahí que muchos reaccionan frente a esto convirtiendo el día de reposo en un sistema rígido de prohibiciones donde prácticamente todo esta prohibido, y en lugar de vivir este día con gozo y deleite, lo viven amargados y cargados. En otras palabras, convierten este día en una carga pesada que ni ellos mismos son capaces de llevar, tal como lo hicieron los fariseos en tiempos de Jesús. (Legalismo)
Pero también están aquellos que reaccionan yéndose al otro extremo, es decir, el día de reposo es como cualquier otro día, y simplemente, si hay un espacio en su agenda, asisten a la iglesia y dedican algún tiempo a su relación con Dios y con Su pueblo. Dicho de otra manera, para ellos, este día simplemente no significa nada. (Indiferencia o antinomismo)
No obstante, creo que hay un tercer grupo que debemos considerar (y, personalmente creo que es muy probable que la mayoría de nosotros estemos ahí), y son aquellos que guardamos y dedicamos el día de reposo a los ejercicios de la adoración pública y privada como lo dice el catecismo bautista, pero que al final de todo, no hay un corazón bien dispuesto y conciente de lo que implica este día… (Formalismo)
¿Qué es el día del Señor para tí?
Hace mucho tiempo, allí en el Monte Sinaí, el Señor le habló a un pueblo que había acabado de ser liberado de 400 años de esclavitud. Durante cuatro siglos, ellos no habían tenido descanso, no habían tenido un solo día libre…
¿Qué impacto tendrían las palabras de Dios, específicamente el cuarto mandamiento, en estos israelitas que habían sido liberados por Él y cuál sería su reacción al escuchar a Dios diciendoles eso?
Este mandamiento no fue dado como una carga insoportable que, en lugar de traer refrigerio y descanso al alma cansada, traería amargura y más carga…
Por el contrario, el texto nos dice que:
El Señor ha establecido un día santo para que Su pueblo descanse y lo adore, recordando que Él es el Creador de todas las cosas y el Redentor de Su pueblo escogido.

El mandamiento

Acuérdate del día de reposo para santificarlo.” Ex. 20:8.
Es muy interesante notar que el texto no dice “aparta un día de la semana como reposo y santifícalo”, sino que el Señor le dice al pueblo que se acuerde del día de reposo para santificarlo…
¿Por qué?
Porque es una realidad que Dios estableció desde la creación, como lo veremos con detalle más adelante. Es decir, el hecho de que Dios dice “acuérdate”, implica que no era un mandamiento nuevo…
La primera referencia explícita al día de reposo con relación al pueblo, se encuentra en el cap. 16 de Exodo.
“En el sexto día recogieron doble porción de alimento, unos cuatro litros para cada uno. Y cuando todos los jefes de la congregación vinieron y se lo hicieron saber a Moisés, «Esto es lo que ha dicho el Señor», les respondió: «Mañana es día de reposo, día de reposo consagrado al Señor.” Exodo 16:22-23.
Probablemente el Señor estaba devolviendo a Su pueblo al ritmo o patrón del día de reposo semanal que había establecido en la creación, ya que este se había perdido en Egipto. Pero también es probable que los estuviera preparando para la institución formal que vendría con el Decálogo. Lo cierto es que el énfasis se encuentra en que los israelitas debían pausar sus labores en este día solemne, y confiar en la provisión del Señor…
Acuérdate (Zakar): Traer a la memoria información o eventos, con un enfoque en responder de una manera apropiada. Este verbo en la Biblia, involucraba a toda la persona (mente, corazón y voluntad).
¿Qué era lo que ellos debían traer a su memoria?
¿A quién o a qué debía dirigirse la mirada de los judíos cuando se les ordenaba acordarse del día de reposo?
Al reposo del Señor al final de Su creación…
“Así fueron acabados los cielos y la tierra y todas sus huestes. En el séptimo día ya Dios había completado la obra que había estado haciendo, y reposó en el día séptimo de toda la obra que había hecho. Dios bendijo el séptimo día y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que Él había creado y hecho.” Génesis 2:1-3.
¿Qué significa el reposo de Dios en la creación?
Reposó (Shabat): Descansar, cesar, detener, terminar una actividad.
En primer lugar, que Dios estableció un patrón de trabajo y descanso en la creación para que el ser humano imitara este patrón…
En segundo lugar, el reposo expresa la satisfacción de Dios con Su obra terminada. Esto es importante, porque no debemos pensar en el reposo de Dios como si el Señor necesitara descansar para recuperar fuerzas, sino que el está plenamente satisfecho con la obra que acaba de hacer…
El Señor terminó la gran obra de la creación. “Dios vio todo lo que había hecho; y era bueno en gran manera. Y fue la tarde y fue la mañana: el sexto día.” Génesis 1:31.
En tercer lugar, es una declaración teológica con implicaciones importantes para el resto de la historia bíblica. Por ejemplo, a diferencia de los 6 días anteriores, este día no tiene la estructura que se repite en ellos: “y fue la tarde y fue la mañana: el primer día…” Esto señala, como lo han afirmado varios teólogos en la historia, que el reposo de Dios es de carácter eterno. Es decir, no es solamente algo del pasado, sino que es una realidad permanente hacia la cual toda la historia se dirige.
Además, evoca una imagen de realeza, y se describe en tres aspectos:
Consumación
Coronación
Consagración
Así que, los judíos debían recordar que en el principio el Señor completó Su gran obra de creación, no solo como un constructor que ha terminado su trabajo y luego se va, sino como el Rey soberano que establece Su reino para morar con Su pueblo de una manera especial. En consecuencia a esto, ellos debían responder adecuadamente, cesando de sus labores el séptimo día y consagrándolo al Señor.
¿Cómo debían hacer esto?
¿Cómo lo debemos hacer nosotros hoy?
Cuando vienes cada domingo a la iglesia, ¿en qué piensas?

La regulación

“Seis días trabajarás y harás toda tu obra, pero el séptimo día es día de reposo para el Señor tu Dios. No harás en él trabajo alguno, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu ganado, ni el extranjero que está contigo.” Exodo 20:9-10.
El Señor no solo regula el descanso, sino también el trabajo. Por eso ordena también trabajar los otros seis días, y lo interesante es que el alcance del mandamiento es universal, incluso el extranjero que habitara con Israel debía reposar de sus obras ordinarias y consagrar este día al Señor. Con esto, Dios estaba marcando una fuerte distinción entre Él y faraón…
No obstante, muchos han malinterpretado este mandamiento y construyen un sistema tan rígido de prohibiciones que terminan convirtiendo este día en una carga insoportable. Pero también hay otros que dicen que como eso se encuentra en el A.T. no tiene nada que ver con nosotros, porque ya estamos en el Nuevo Pacto…
¿Debemos guardar el día de reposo de la misma manera que lo debían guardar los judíos en el Antiguo Pacto?
En este punto, es importante hacer énfasis en la distinción entre los aspectos ceremoniales y los aspectos morales del mandamiento. Recordemos que los aspectos ceremoniales eran temporales, mientras que los aspectos morales son permanentes…
Por ejemplo, bajo el Antiguo Pacto, a los judíos se les prohibió en el día de reposo:
Encender fuego (Ex. 35.3)
Recoger leña (Num. 15:32-36)
Preparar comida (Ex. 16:22-26)
Viajar (Ex. 16:29-30)
Llevar carga, comprar y vender (Neh. 13:15-19)
El pacto Mosaico añadió estos elementos ceremoniales (los cuales apuntaban a Cristo)…
Al mismo tiempo, vemos que el día de reposo era una señal del pacto de Dios con Su pueblo.  “El Señor habló a Moisés y le dijo: «Habla, pues, tú a los israelitas y diles: “De cierto guardarán Mis días de reposo, porque esto es una señal entre Yo y ustedes por todas sus generaciones, a fin de que sepan que Yo soy el Señor que los santifico.” Exodo 31:12-13.
El día de reposo era y es una de las marcas del pueblo de Dios. El día de reposo era la realidad que identificaba y distinguía a Israel. Al igual que la circuncisión, era una señal visible del pacto, de la relación entre el Señor e Israel.” — Patrick D. Miller
Todos estos elementos ceremoniales que el pacto Mosaico le añadió al cuarto mandamiento no eran un fin en sí mismos, sino un medio para un fin. Es decir, servían como figuras que apuntaban a la Persona y obra de Cristo.
Hebreos 10:1 dice que la ley (en sus aspectos ceremoniales), tenía la sombra de los bienes venideros.
“Por tanto, que nadie se constituya en juez de ustedes con respecto a comida o bebida, o en cuanto a día de fiesta, o luna nueva, o día de reposo, cosas que solo son sombra de lo que ha de venir, pero el cuerpo pertenece a Cristo.” Col. 2:16.
Estos versículos están hablando de los aspectos ceremoniales de la ley, no del carácter esencial y moral del mandamiento. En otras palabras, el hecho de que todo eso se haya cumplido en Cristo, no quiere decir que el mandamiento haya desaparecido, sino que debemos entenderlo y practicarlo a la luz de su cumplimiento.
De esa manera, no estamos en la obligación de guardar el día sábado como una señal, ni tampoco estamos bajo las regulaciones ceremoniales externas que fueron añadidas en el pacto mosaico. Lo que sí se nos ordena hacer es apartar un tiempo especial, cesar de nuestras labores ordinarias y dedicarnos a la adoración pública y privada.
P. 63. ¿Qué se demanda en el cuarto Mandamiento?
R. El cuarto Mandamiento demanda guardar Santo para Dios un Día entero de cada Siete como reposo para Él.
La gran diferencia es que ahora nosotros, como el pueblo del Nuevo Pacto, hacemos esto a la luz de la obra de Cristo. Por esa razón, la iglesia se reune, no el sábado, sino el domingo.

El fundamento

“Porque en seis días hizo el Señor los cielos y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay, y reposó en el séptimo día. Por tanto, el Señor bendijo el día de reposo y lo santificó.” Éxodo 20:11.
Dios no ordena guardar el día de reposo simplemente de manera arbitraria o caprichosa, sino que se basa en Su propio ejemplo. En otras palabras, no solamente les dice qué hacer, también les muestra por qué deben hacerlo, y esto nos lleva nuevamente al principio…
Este versículo afirma lo que dijimos en el primer punto; el día de reposo no comienza en el Sinaí. Comienza en la creación con el mismo reposo de Dios. Antes de que Israel existiera como nación, incluso antes de la caída, el Señor ya había establecido este patrón de seis días de trabajo y un día de reposo con su propia obra de la creación…
Sin embargo, en Deuteronomio el fundamento del día de reposo se encuentra en la redención…
”Guardarás el día de reposo para santificarlo, como el Señor tu Dios lo ha mandado. Seis días trabajarás y harás todo tu trabajo, mas el séptimo día es día de reposo para el Señor tu Dios; no harás en él ningún trabajo, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ninguno de tus animales, ni el extranjero que está contigo, para que tu siervo y tu sierva también descansen como tú. Acuérdate que fuiste esclavo en la tierra de Egipto, y que el Señor tu Dios te sacó de allí con mano fuerte y brazo extendido; por tanto, el Señor tu Dios te ha ordenado que guardes el día de reposo.” Deuteronomio 5:12-15.
El día de reposo tiene un doble fundamento: la creación y la redención. Esto quiere decir que no es únicamente retrospectivo, sino también prospectivo. Es decir, retrospectivo al mirar hacia atrás a la creación y la redención de Egipto, y prospectivo al mirar hacia adelante a la obra de Cristo y la tierra prometida (Canaán), pero también, al reposo final en la nueva creación.
Esto es importante, y aquí es donde el día de reposo llega a su clímax. Tanto la creación como la redención de Egipto apuntaban a algo mucho mayor. Cristo vino a hacer una nueva creación y a llevar a cabo una redención más grande que la de Egipto. En otras palabras, el vino a traer el verdadero reposo…
Como vimos anteriormente, el reposo de Dios en la creación evocaba una imagen que representaba tres aspectos, y uno de ellos era la consumación. Cuando Dios reposó en la creación, es como si hubiera dicho: “Consumado es”
En la cruz, Cristo también dijo: “Consumado es”. La redención está completa, y una nueva creación ha sido inaugurada…
Como dijo un autor: “En Génesis 2, Dios acabó Su obra creadora, la construcción de Su Templo cósmico y reposó. Del mismo modo, Cristo ha acabado Su obra, gobierna en la casa de Dios, y reposa a la diestra del Padre en Su Casa/Templo cósmico.”
Cristo es nuestro reposo. Por esa razón, cada día del Señor proclamamos que no estamos tratando de completar una obra. Estamos descansado en la obra de Cristo que ya fue terminada.
Sin embargo, hay un detalle que no podemos omitir. El reposo de Dios en la creación no tenía tarde y mañana, como afirmamos al inicio, porque apuntaba hacia el reposo eterno. Vivimos entre el ya y todavía no del reposo.
“Porque los que hemos creído entramos en ese reposo…” Hebreos 4:3.
“Queda, por tanto, un reposo sagrado para el pueblo de Dios.” Hebreos 4:9.

Conclusión

“Si por causa del día de reposo apartas tu pie Para no hacer lo que te plazca en Mi día santo, Y llamas al día de reposo delicia, al día santo del Señor, honorable, Y lo honras, no siguiendo tus caminos, Ni buscando tu placer, Ni hablando de tus propios asuntos, Entonces te deleitarás en el Señor, Y Yo te haré cabalgar sobre las alturas de la tierra, Y te alimentaré con la heredad de tu padre Jacob; Porque la boca del Señor ha hablado».” Isaías 58:13-14.
Finalmente, el día de reposo es una ordenanza de la creación que fue regulado por el pacto Mosaico con algunos aspectos ceremoniales, los cuales apuntaban al reposo espiritual y verdadero que Cristo traería. Por lo tanto, aunque no tenemos que guardar el sábado como lo hacía el pueblo de Israel, sí guardamos el domingo, recordando, no solo la creación del mundo, sino ahora la nueva creación y la redención que Cristo ha efectuado.
Así pues, la gloria de la redención fue mayor que la gloria de la creación. Se vio gran sabiduría al hacernos, pero sabiduría más milagrosa al salvarnos. Se vio gran poder al sacarnos de la nada, pero mayor poder al ayudarnos cuando éramos peores que la nada. Costó más redimirnos que crearnos. En la creación fue solo pronunciar una palabra; en la redención hubo derramamiento de sangre. Por la creación, teníamos derecho a un paraíso terrenal; por la redención, tenemos derecho a un reino celestial. Cristo bien podría cambiar el séptimo día de la semana por el primero, pues nos recuerda nuestra redención, una obra más gloriosa que la creación. — Thomas Watson
P. 64. ¿Cuál de los siete días ha establecido Dios como el Reposo Semanal?
R. Antes de la Resurrección de Cristo, Dios estableció el Séptimo Día de la Semana como el Reposo Semanal; y, desde entonces, estableció el Primer Día de la Semana para que continúe siendo el Reposo Semanal hasta el Fin del Mundo, siendo este el Reposo cristiano.

Aplicaciones

En primer lugar, preparemonos para este día. No lleguemos improvisadamente, agotados, ni distraídos. Ordenemos nuestra semana de tal manera que podamos recibir el día del Señor con expectativa y no con cansancio y resignación. El llamado es a acordarnos, antes de que llegue…
En segundo lugar, hagamos de la adoración corporativa una prioridad, no simplemente como una costumbre o tradición, ni siquiera como una actividad más de la semana…
En tercer lugar, participemos activamente, no como simples espectadores. Cantemos concientes de lo que cantamos, oremos, escuchemos con atención, y respondamos correctamente.
En cuarto lugar, vivamos el resto del día de una manera coherente. Es decir, no limitemos el día del Señor a las 2-3 horas que pasamos como iglesia en la mañana, sino que todo el día refleje que ha sido apartado para Dios.
En quinto lugar, recordemos que este día no es una carga, ni debe serlo! Es un regalo en el que nos debemos deleitar, es un anticipo del cielo mismo.
Finalmente, si hay alguien aquí sin Cristo, también es importante que escuche: Tú problema más profundo no es tu falta de reposo físico, sino tu separación de Dios. Pero el Señor Jesucristo dijo:
“Vengan a Mí, todos los que están cansados y cargados, y Yo los haré descansar . Tomen Mi yugo sobre ustedes y aprendan de Mí, que Yo soy manso y humilde de corazón, y hallarán descanso para sus almas. Porque Mi yugo es fácil y Mi carga ligera».” Mateo 11:28-30.
Arrepiéntete de tus pecados, deja de confiar en tí mismo, y confía en Cristo. Solo en Él encontrarás el verdadero reposo que tu alma tanto anhela.
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