Ya no le robes a Dios
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Transcript
1 Entonces Jerobaal (es decir, Gedeón) y su ejército se levantaron temprano y fueron hasta el manantial de Harod. El campamento de los ejércitos de Madián estaba al norte de ellos, en el valle cercano a la colina de More.
2 Entonces el Señor le dijo a Gedeón: «Tienes demasiados guerreros contigo. Si dejo que todos ustedes peleen contra los madianitas, los israelitas se jactarán ante mí de que se salvaron con su propia fuerza.
Ya no le robes mas a Dios
Los grandes enemigos que le roban la gloria a Dios
Este mensaje tiene como objetivo instruir a la iglesia sobre los grandes enemigos de la gloria a Dios.
¿Cuales son los grandes enemigos que le roban la gloria a Dios?
Enemigos
Expositivo
Doctrinal
ILUSTRACION:
La Tortuga Sobre el Poste
La Tortuga Sobre el Poste
Un hombre caminaba por el campo y vio algo extraño: una tortuga arriba de un poste de cerca.
Entonces pensó:
La tortuga no subió sola.
No llegó ahí por su fuerza.
Alguien la puso allí.
Cuando veas una tortuga sobre un poste sabes tres cosas:
No llegó ahí sola
Alguien la ayudó
No debería olvidarlo
Así pasa con muchos creyentes.
Dios los levanta, los bendice, los prospera… pero luego comienzan a decir:
“Mi mano me ha salvado.”
Olvidan que alguien los puso allí.
P.D
Cuando Gedeón estaba listo para pelear contra los madianitas, Dios vio un peligro más grande que el enemigo.
2 Y Jehová dijo a Gedeón: El pueblo que está contigo es mucho para que yo entregue a los madianitas en su mano, no sea que se alabe Israel contra mí, diciendo: Mi mano me ha salvado.
Dios redujo el ejército porque sabía que el mayor enemigo de su gloria podía ser el corazón humano.
O.T
El mayor peligro espiritual no siempre es el fracaso, sino tener éxito y pensar que fue por nosotros mismos. Todos enfrentamos esa lucha interior entre darle la gloria a Dios o buscar reconocimiento personal.
l. Primer enemigo que le roba la gloria a Dios es: El orgullo
l. Primer enemigo que le roba la gloria a Dios es: El orgullo
2 Y Jehová dijo a Gedeón: El pueblo que está contigo es mucho para que yo entregue a los madianitas en su mano, no sea que se alabe Israel contra mí, diciendo: Mi mano me ha salvado.
El orgullo hace que el ser humano se atribuya lo que solo Dios puede hacer.
Personas que después de prosperar dicen: “Yo lo logré solo.”
Cada victoria debe llevarnos a reconocer que Dios fue quien nos sostuvo.
Dios comienza a redicir: No eres tu soy Yo:
3 Ahora, pues, haz pregonar en oídos del pueblo, diciendo: Quien tema y se estremezca, madrugue y devuélvase desde el monte de Galaad. Y se devolvieron de los del pueblo veintidós mil, y quedaron diez mil.
4 Y Jehová dijo a Gedeón: Aún es mucho el pueblo; llévalos a las aguas, y allí te los probaré; y del que yo te diga: Vaya éste contigo, irá contigo; mas de cualquiera que yo te diga: Este no vaya contigo, el tal no irá.
5 Entonces llevó el pueblo a las aguas; y Jehová dijo a Gedeón: Cualquiera que lamiere las aguas con su lengua como lame el perro, a aquél pondrás aparte; asimismo a cualquiera que se doblare sobre sus rodillas para beber.
6 Y fue el número de los que lamieron llevando el agua con la mano a su boca, trescientos hombres; y todo el resto del pueblo se dobló sobre sus rodillas para beber las aguas.
7 Entonces Jehová dijo a Gedeón: Con estos trescientos hombres que lamieron el agua os salvaré, y entregaré a los madianitas en tus manos; y váyase toda la demás gente cada uno a su lugar.
14Y mirándole Jehová, le dijo: Ve con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas. ¿No te envío yo?
15Entonces le respondió: Ah, señor mío, ¿con qué salvaré yo a Israel? He aquí que mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi padre.
ll. Segundo enemigo que le roba la gloria a Dios es: La autosuficiencia
ll. Segundo enemigo que le roba la gloria a Dios es: La autosuficiencia
2 Y Jehová dijo a Gedeón: El pueblo que está contigo es mucho para que yo entregue a los madianitas en su mano, no sea que se alabe Israel contra mí, diciendo: Mi mano me ha salvado.
17 Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.
15 Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! 16 Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.
La estrategia de Dios para no compartir su gloria es: Seguir reduciedo
4 Y Jehová dijo a Gedeón: Aún es mucho el pueblo; llévalos a las aguas, y allí te los probaré; y del que yo te diga: Vaya éste contigo, irá contigo; mas de cualquiera que yo te diga: Este no vaya contigo, el tal no irá. 5 Entonces llevó el pueblo a las aguas; y Jehová dijo a Gedeón: Cualquiera que lamiere las aguas con su lengua como lame el perro, a aquél pondrás aparte; asimismo a cualquiera que se doblare sobre sus rodillas para beber. 6 Y fue el número de los que lamieron llevando el agua con la mano a su boca, trescientos hombres; y todo el resto del pueblo se dobló sobre sus rodillas para beber las aguas. 7 Entonces Jehová dijo a Gedeón: Con estos trescientos hombres que lamieron el agua os salvaré, y entregaré a los madianitas en tus manos; y váyase toda la demás gente cada uno a su lugar.
Hasta que Gedeon Comprendio:
16 Y repartiendo los trescientos hombres en tres escuadrones, dio a todos ellos trompetas en sus manos, y cántaros vacíos con teas ardiendo dentro de los cántaros.
La alabanza, la adoracio y una busqueda constante de la presencia de Dios.
18 Yo tocaré la trompeta, y todos los que estarán conmigo; y vosotros tocaréis entonces las trompetas alrededor de todo el campamento, y diréis: ¡Por Jehová y por Gedeón!
19 Llegaron, pues, Gedeón y los cien hombres que llevaba consigo, al extremo del campamento, al principio de la guardia de la medianoche, cuando acababan de renovar los centinelas; y tocaron las trompetas, y quebraron los cántaros que llevaban en sus manos.
Entonces hay gloria
lll. Tercero enemigo que le roba la gloria a Dios es: Confiar más en los recursos que en Dios
lll. Tercero enemigo que le roba la gloria a Dios es: Confiar más en los recursos que en Dios
2 Y Jehová dijo a Gedeón: El pueblo que está contigo es mucho para que yo entregue a los madianitas en su mano, no sea que se alabe Israel contra mí, diciendo: Mi mano me ha salvado.
El ejército grande representaba seguridad humana.
3 Ahora, pues, haz pregonar en oídos del pueblo, diciendo: Quien tema y se estremezca, madrugue y devuélvase desde el monte de Galaad. Y se devolvieron de los del pueblo veintidós mil, y quedaron diez mil.
Confiar más en dinero, talento o conexiones que en Dios.
Los recursos son herramientas, pero Dios es la fuente.
lV. Cuarto enemigo que le roba la gloria a Dios es: La ingratitud
lV. Cuarto enemigo que le roba la gloria a Dios es: La ingratitud
2 Y Jehová dijo a Gedeón: El pueblo que está contigo es mucho para que yo entregue a los madianitas en su mano, no sea que se alabe Israel contra mí, diciendo: Mi mano me ha salvado.
La ingratitud hace que el ser humano olvide la obra de Dios y termine atribuyéndose a sí mismo lo que solo el Señor ha hecho.
Una de las frases más peligrosas que puede salir del corazón humano es esta:
“Yo lo logré… fue mi esfuerzo… fue mi capacidad.”
La ingratitud olvida quién hizo el milagro
Israel podía ganar la batalla y luego decir: “Nuestra fuerza nos dio la victoria.”
La ingratitud borra la memoria de los milagros de Dios.
Es como un hijo que recibe todo de sus padres pero nunca reconoce lo que hicieron por él.
Debemos recordar constantemente:
Dios abrió la puerta
Dios dio la fuerza
Dios sostuvo en la batalla
Cuando reconocemos la obra de Dios, le devolvemos la gloria que le pertenece.
Las personas que cuentan su testimonio y dicen:
“Si estoy aquí hoy, es por la gracia de Dios.”
La gratitud se expresa cuando:
Reconocemos públicamente lo que Dios hizo
Vivimos con humildad
Damos gracias constantemente
La frase “Mi mano me ha salvado” representa el corazón ingrato.
15 Entonces uno de ellos, viendo que había sido sanado, volvió, glorificando a Dios a gran voz,
16 y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano.
17 Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están?
18 ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero?
Conclusion:
Los grandes enemigos que le roban la gloria a Dios son:
El orgullo
La autosuficiencia
La ingratitud
Confiar más en los recursos que en Dios
1Los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos de Jehová; y Jehová los entregó en mano de Madián por siete años.
2Y la mano de Madián prevaleció contra Israel. Y los hijos de Israel, por causa de los madianitas, se hicieron cuevas en los montes, y cavernas, y lugares fortificados.
3Pues sucedía que cuando Israel había sembrado, subían los madianitas y amalecitas y los hijos del oriente contra ellos; subían y los atacaban.
4Y acampando contra ellos destruían los frutos de la tierra, hasta llegar a Gaza; y no dejaban qué comer en Israel, ni ovejas, ni bueyes, ni asnos.
5Porque subían ellos y sus ganados, y venían con sus tiendas en grande multitud como langostas; ellos y sus camellos eran innumerables; así venían a la tierra para devastarla.
6De este modo empobrecía Israel en gran manera por causa de Madián; y los hijos de Israel clamaron a Jehová.
7Y cuando los hijos de Israel clamaron a Jehová, a causa de los madianitas,
Dios redujo el ejército de Gedeón para que quedara claro que la victoria no era del hombre, sino del Señor.
Invitacion
Hoy debemos decidir:
Vivir con humildad
Reconocer la mano de Dios
Darle toda la gloria al Señor
Cuando Dios recibe toda la gloria, Él sigue haciendo milagros en nuestra vida.
