No está aquí, ha resucitado

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Saludo.
Hola me alegra verte hoy. La semana pasada celebramos la Santa Cena. Ayer tuvimos concurso de memorización. También habíamos planificado ceremonia de bautimo, pero fue postergada. Gloria a Dios por esta semana.
VC 2026
2 Timoteo 4:1–2 "Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina."
Mensaje
NO ESTÁ AQUÍ, HA RESUCITADO
Repitamos
VC: 6 No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló, cuando aún estaba en Galilea.
La mañana del domingo comenzó con pies cansados y corazones pesados. Las mujeres llegan a la tumba de Jesús para embalsamar su cuerpo, las mujeres no iban a un encuentro con el Rey, llevaban especies aromátocas que habían preparado, solo para descubrir que la piedra ha sido removida y el cuerpo no está. Dos ángeles les recuerdan que Jesús ha resucitado, tal como lo había prometido. Este pasaje nos desafía a reflexionar sobre el significado de la resurrección y la tumba vacía, nos invita a pasar de la lógica del duelo a la lógica de la vida eterna. Oremos.
La resurrección de Cristo es el cumplimiento de las profecías del Antiguo Testamento y el acto central del plan de salvación de Dios. En todo el canon bíblico, vemos que la resurrección no solo es un evento histórico, sino el principio de una nueva vida para todos los creyentes.
La palabra está divida en tres partes:
I. Sorpresa ante una tumba vacía (1-4)
II. No está aquí, ha resucitado (5-7)
III. Recordando la palabra de Dios (8-12)

I. Sorpresa ante una tumba vacía (1-4)

1 El primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las especias aromáticas que habían preparado, y algunas otras mujeres con ellas. 2 Y hallaron removida la piedra del sepulcro; 3 y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús.
Vemos el choque entre la devoción humana y el poder divino.
Las mujeres fueron "muy de mañana". Su amor por Jesús no murió en la cruz, pero su esperanza sí parecía estar enterrada. Llevaban especias para preservar un cadáver, no esperaban ver a su resurrección. Ellas iban a embalsamar el cadáver de Jesús, ungirle la cabeza y el rostro, y quizá también las heridas de las manos y los pies; y esparcir las especias aromáticas por el cuerpo del Señor.
La piedra removida, no fue quitada para que Jesús saliera (Él ya no estaba sujeto a las leyes físicas), sino para que ellas pudieran entrar y ver. Dios a menudo quita los obstáculos no para darnos lo que queremos, sino para mostrarnos lo que Él ya ha hecho.
La tumba estaba vacía, esto lo desarrollaré más adelante. Mateo 28:2-4 relata que hubo un terremoto cuando el ángel removió la piedra. Los guardias romanos se desmayaron por el miedo. Todo apunta a que las mujeres llegaron poco tiempo después.
4 Aconteció que estando ellas perplejas por esto, he aquí se pararon junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes;
El texto dice que estaban "perplejas". Las mujeres que llegaron a la tumba con el propósito de honrar a Jesús mediante ritos funerarios, se encontraron con una escena que las dejó confundidas, lo que percibieron como final, en realidad era el comienzo de algo nuevo.
Cuando las mujeres vieron a los ángeles, se llenaron de miedo y bajaron el rostro a tierra, no para mirar al sepulcro, sino en señal de respeto y reverencia.

II. No está aquí, ha resucitado (5-7)

5 y como tuvieron temor, y bajaron el rostro a tierra, les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? 6 No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló, cuando aún estaba en Galilea, 7 diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día.
El mensaje de los ángeles confronta nuestra tendencia a buscar soluciones vivas en lugares muertos.
Los ángeles hicieron una pregunta retórica: "¿Por qué buscan entre los muertos a alguien que está vivo?". Hermanos una pregunta retórica es una interrogante que no espera una respuesta, ya que esta es evidente, la respuesta está implícita y busca la reflexión del oyente.
Este es el núcleo de la palabra de hoy. las personas buscan la paz en el dinero, la felicidad en el éxito o en el dinero. Pero los ángeles dicen: "Están buscando en el lugar equivocado".
Los ángeles no les dan una explicación científica de la resurrección; les piden ejercitar su memoria. "Recuerden lo que él les dijo".
En tal sentido, ciertamente Jesús muchas veces profetizó sobre su muerte:
1) Mateo 12:40 "Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches."
2) Mateo 16:21 "Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día." | el primer anuncio, en Cesarea de Filipo.
3) Mateo 17:9 "Cuando descendieron del monte, Jesús les mandó, diciendo: No digáis a nadie la visión, hasta que el Hijo del Hombre resucite de los muertos." | bajando del monte de la transfiguración.
4) Mateo 17:22–23 "Estando ellos en Galilea, Jesús les dijo: El Hijo del Hombre será entregado en manos de hombres, y le matarán; mas al tercer día resucitará. Y ellos se entristecieron en gran manera." | en Galilea.
5) Mateo 20:17–19 "Subiendo Jesús a Jerusalén, tomó a sus doce discípulos aparte en el camino, y les dijo: He aquí subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte; y le entregarán a los gentiles para que le escarnezcan, le azoten, y le crucifiquen; mas al tercer día resucitará." | camino a Jerusalén.
6) Mateo 26:1–2 "Cuando hubo acabado Jesús todas estas palabras, dijo a sus discípulos: Sabéis que dentro de dos días se celebra la pascua, y el Hijo del Hombre será entregado para ser crucificado." | antes de la Pascua.
Oro, para que no seamos oidores olvidadisos, sino que siempre recordemos las palabras que alguna vez estudiamos, la palabra que alguna vez leímos.
Los v. 6 y 7 resumen el evangelio: era necesario que el Hijo del Hombre fuera entregado, crucificado y que resucitara. La resurrección no fue un "Plan B" porque la cruz salió mal; fue el destino final de una victoria planificada. Nuestra fe no se basa en lo que sentimos frente a la tumba, sino en lo que Jesús dijo antes de llegar a ella.
El plan de salvación involucraba la muerte y la resurrección de Cristo. La muerte fue el pago de una deuda, mientras que la resurrección fue la prueba de que el pago fue aceptado y que la vida venció.
¿Por qué era necesario que muriera?
La muerte de Jesús no fue un accidente trágico, "la paga del pecado es la muerte" (Romanos 6:23). Como Dios es justo, no puede "ignorar" el pecado; alguien tenía que pagar por ello y Jesús, siendo el único sin pecado, pudo ocupar nuestro lugar. Fue un intercambio, Él tomó nuestra culpa y nos dio Su justicia. Sin Su muerte, nosotros seguiríamos bajo la condena de esa deuda.
En el Antiguo Testamento, se sacrificaban animales para "cubrir" el pecado. Pero la muerte de Jesús fue el sacrificio definitivo que no solo cubrió, sino que quitó el pecado del mundo (Juan 1:29).
¿Por qué era necesario que resucitara?
Si Jesús solo hubiera muerto, sería un mártir admirable, pero no el Salvador. La resurrección vence a la muerte (1 Corintios 15:26). Al resucitar, Jesús demostró que la muerte ya no tiene autoridad sobre el ser humano. Si Jesús no hubiera recusitado, habría sido un mentiroso. La resurrección es la garantía de que Él es verdaderamente el Hijo de Dios. Su resurrección garantiza que nosotros también resucitaremos. Sin ella, nuestra fe sería vacía.
Nuestra Justificación: Pablo dice en Romanos 4:25 que Jesús "fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación". Su resurrección es la prueba de que el Padre aceptó Su sacrificio. Es como el recibo de una deuda pagada.
En resumen, la muerte canceló nuestra deuda pasada y la resurrección nos da una vida nueva y también futura.

III. Recordando la palabra de Dios (8-12)

8 Entonces ellas se acordaron de sus palabras, 9 y volviendo del sepulcro, dieron nuevas de todas estas cosas a los once, y a todos los demás. 10 Eran María Magdalena, y Juana, y María madre de Jacobo, y las demás con ellas, quienes dijeron estas cosas a los apóstoles. 11 Mas a ellos les parecían locura las palabras de ellas, y no las creían.
Esta parte final nos muestra las diferentes reacciones ante la noticia más grande de la historia.
El v.8 es muy importante: ellas se acordaron. El Espíritu Santo activa la Palabra en nosotros.
Nosotros tenemos la esperanza de que toda palabra sembrada en el corazón de las ovejas cuando pescamos, de frutos en su tiempo. Tenemos la esperanza de que en cada estudio bíblico la palabra de Dios tiene un efecto en el individuo (por supuesto también en nosotros), pero que aunque la oveja no la entienda, algún día recordará así coo estas mujeres “ah la palabra de Dios dice esto, recuerdo que una vez lo escuché o lo leí”.
Los apóstoles, los líderes, descartaron el testimonio como "locura". Esto un recordatorio de que incluso los más cercanos a Dios pueden titubear cuando atraviesan un dolor es muy grande. Pero a pesar de su escepticismo, Pedro corre. Ve los lienzos y se va maravillado.
12 Pero levantándose Pedro, corrió al sepulcro; y cuando miró dentro, vio los lienzos solos, y se fue a casa maravillándose de lo que había sucedido.
Pedro no regresó con todas las respuestas, pero regresó transformado por la evidencia. Así como Pedro, no debemos conformarnos con el reporte de otros: debemos correr a mirar. Si aún no has conocido a Jesús de manera personal, búscalo. Comprueba que la muerte perdió su autoridad sobre tu vida, porque Jesús resucitó.
Juan 21 narra la aparición del Señor Jesús en la playa a siete de sus discípulos, ellos al reconocerlo con gran alegría exclamaron “Es el Señor”, imagino la alegría indescriptible de ellos. Imaginen a un ser querido fallecido y de pronto verlo vivo: “Es el Señor. Gloria a Dios porque Jesús no está muerto, resucitó.
Resumen
La resurrección de Cristo cambia completamente nuestra perspectiva sobre la vida y la muerte. Nos invita a salir del lugar de desesperanza y a buscar el propósito que encontramos en Él, el que vive y reina.
Aplicación

1) La resurrección trae esperanza

La muerte es el mayor temor humano porque representa el fin de todo. La resurrección cambia eso: Juan11:25 Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.
La esperanza de la resurrección no tiene que ver solo con la vida futura, sino también con el presente: Jesús trae restauración a nuestra vida, el Señor tiene poder para actuar en tu vida: para romper vicios, para transformar tu tristeza en alegría, para darte una vida nueva.
El Señor anunció muchas veces que resucitaría y lo hizo. Dios cumple sus promesas, aquellas promesas que te ha dado, las cumplirá.

2) Encontramos propósito en Jesús

Sin Cristo vivimos una vida sin propósito, en Cristo descubrimos el mayor propósito del ser humano “glorificar y exaltar el nombre Dios”. Antes vivíamos para nosotros mismos, ahora vivimos para agradar a Dios, para agradar a aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable.
Cristo resucitó para darnos vida, ahora somos llamados hijos de Dios.
Juan 1:12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;
Romanos 8:14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios.
Romanos 8:21 porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.
Uno de nuestros propósitos en este mundo, es testificar que lo que ha muerto, puede volver a vivir. De esta manera podemos llevar esperanza a donde hay desesperanza. Podemos llevar amor a donde hay odio y dolor. Nuestro propósito es ser "embajadores" de un Reino que ya venció a la muerte.

3) En Cristo podemos vencer

Jesús venció a la muerte, en Cristo podemos vencer porque la muerte ya no tiene la última palabra. Para el cristiano morir ya no es el fin último, sino un paso hacia el reino de Dios. La resurrección de Cristo es la garantía de nuestra futura resurrección.
Romanos 6:6-11 explica que nuestro "viejo hombre" fue crucificado con Cristo, para que no sirvamos más al pecado.
Imagina a un atleta que se esfuerza al máximo en las competiciones, entrenando a diario. Aun así, no siempre ganará. Sin embargo, en Cristo aunque enfrentemos derrotas, en Él encontramos la victoria definitiva. Cristo venció la muerte, en él somos más que vencedores.

4) Busca respuestas en el lugar correcto

Reflexiona en situaciones en las que buscas respuestas en lugares incorrectos. Los ángeles preguntaron a las mujeres por qué buscaban entre los muertos al que vive, redirigiendo su desesperación hacia la realidad de la resurrección.
Busquemos a Jesús y reconozcamos que él está vivo y está todos los días con nosotros hasta el fin del mundo. Jesús es el hijo de Dios, Jesús es nuestro abogado (1 Juan 2:1), Jesús es nuestro amigo (Juan 15:13–15), pero por sobre todas las cosas Jesús es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo (Juan 1:29).
La biblia es un excelente lugar para buscar respuestas, la palabra de Dios revelada tiene respuestas a muchas inquietudes que llegan a nuestra vida. A través de la oración, también es un medio correcto para buscar respuestas.
En la historia de la mujer samaritana, vemos cómo ella buscó amor y aceptación en varios hombres. Pero cuando Jesús aparece, le muestra que todo lo que ella había estado buscando estaba justo delante de ella. Esto nos recuerda que Dios está siempre cerca, aun cuando buscamos satisfacción en lugares equivocados.
A pesar de las circunstancias que enfrentamos día a día, la resurrección de Cristo nos llama a vivir en la esperanza y a buscar al Señor en medio de nuestras angustias, en medio de nuestras aflicciones.
Palabras finales
El pasaje de hoy nos enseña que, en medio del dolor y la muerte, la resurrección de Jesús trae esperanza. Para los cristianos, esto significa vivir en la verdad de que la muerte no tiene la última palabra y que podemos vencer nuestras luchas, dudas y miedos confiando en quien ha vencido la muerte.
Leamos una vezmás el VC.
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