DEL SEPULCRO AL PROPOSITO

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IDEA CENTRAL
Muchos ya salieron del sepulcro… pero siguen viviendo sin propósito.
La resurrección no es un evento histórico que celebramos una vez al año.
Es la arquitectura de una nueva forma de vivir. 
El problema es que muchos creyentes han experimentado
el 'salir de la tumba' — el momento de conversión,
de liberación, de restauración —
pero NO han entrado en el propósito para el que fueron resucitados.
Hoy la pregunta no es: ¿Resucitó Jesús? 
La pregunta es: ¿Estás viviendo como resucitado?

INTRODUCCIÓN

Ayer por la noche la historia terminó en oscuridad. 
La tumba cerrada. 
El silencio del sábado.
Pero hoy es domingo.
Y el domingo siempre llega.
María Magdalena llegó al sepulcro 'cuando todavía estaba oscuro' (Juan 20:1). 
Llegó con perfumes para embalsamar. 
Llegó con el plan de alguien que asume que la muerte es definitiva. 
Llegó sin esperanza de resurrección.
¿Cuántos de nosotros llegamos a Dios así? 
Con ungüentos para lo que ya creemos muerto. 
Sin expectativa de que algo puede vivir de nuevo.
Pero la tumba estaba vacía.

1: LA RESURRECCIÓN DESCONCERTÓ A LOS QUE LA VIVIERON

John 20:8–9 NTV
Entonces el discípulo que había llegado primero a la tumba también entró y vio y creyó, porque hasta ese momento aún no habían entendido las Escrituras que decían que Jesús tenía que resucitar de los muertos.
Pedro entró al sepulcro y vio los lienzos.
Juan vio y creyó
— pero el texto aclara que aún no entendían. 
María lloraba afuera pensando que alguien había robado el cuerpo. 
Los dos de Emaús caminaban tristes, con el relato de unas mujeres que
'los habían asombrado'.
La resurrección no fue recibida con fiesta. 
Fue recibida con confusión,
incredulidad y miedo.
Y eso debería darte esperanza. 
Porque Dios no espera
que lo entiendas todo para levantarte. 
Solo necesita que estés
en el lugar correcto cuando Él actúa.

2: LA RESURRECCIÓN SIEMPRE ES PERSONAL ANTES DE SER PROCLAMADA

John 20:16 NTV
—¡María! —dijo Jesús. Ella giró hacia él y exclamó: —¡Raboní! (que en hebreo significa “Maestro”).
El momento más íntimo de la narrativa de resurrección no es el ángel. 
No es la sábana doblada. 
No es la aparición a los once.
Jesús pronuncia el nombre de una mujer que estaba llorando,
pensando que todo había terminado.
María.
Un nombre.
Y eso fue suficiente.
La resurrección siempre llega primero como algo personal.
Jesús te llama por tu nombre antes de enviarte a proclamar su nombre.
Ese es el orden de Dios.
La trampa del activismo sin encuentro:
Muchos creyentes corren a hacer cosas para Dios sin haber tenido ese momento
de escuchar su propio nombre en boca de Cristo.
Sirven, predican, dirigen
— pero siguen siendo como María antes del nombre: 
buscando un cuerpo donde debería haber vida.
"Antes de enviarte al mundo a proclamar su nombre,
Él necesita pronunciar el tuyo."

3: SALIR DEL SEPULCRO NO ES SUFICIENTE — HAY QUE ENTRAR EN EL PROPÓSITO

Lázaro salió de la tumba envuelto en vendas. 
Jesús tuvo que decirle a los que estaban alrededor:
'Desatadle y dejadle ir' (Juan 11:44). 
Lázaro salió vivo — pero todavía envuelto en lo que pertenecía a la muerte.
Mucha gente ha salido del sepulcro
— de la adicción,
del rencor,
de la depresión,
de una enfermedad terminal,
de una identidad destruida
pero siguen caminando con las vendas puestas. 
Libres en el espíritu, pero encadenados en la mente. 
Afuera del hoyo, pero sin saber a dónde ir.
La resurrección de Jesús no terminó en la tumba vacía.
Terminó en el envío:
John 20:21 NTV
Una vez más les dijo: «La paz sea con ustedes. Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes».
Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes
El propósito no es un añadido a la salvación. 
Es la dirección natural de toda resurrección verdadera.
Tres síntomas de salir del sepulcro sin propósito:

Primero: vives en modo reactivo — respondes a la vida en lugar de diseñarla. 

Jesús no esperó que algo pasara.
Él buscó a los discípulos,
se apareció, abrió las Escrituras,
sopló el Espíritu Santo, dio instrucciones.
Actuó desde adentro hacia afuera
— desde propósito hacia circunstancias, no al revés.
Segundo: sigues definido por lo que fuiste, no por lo que eres en Cristo. 
Las vendas no eran neutrales
— eran específicamente ropa de muerto.
Tenían ungüentos de embalsamamiento.
Olían a sepulcro.
Eran la identidad del cadáver que fue. Hay personas que tienen años de haber salido de su tumba
— de haber sido salvos, restaurados, liberados
— pero siguen presentándose con la identidad del antes.
Siguen diciendo "es que yo soy así."
"Es que yo tengo este problema desde siempre."
"Es que mi familia nunca ha podido con esto."
Siguen usando el vocabulario del sepulcro para describirse.
2 Corintios 5:17
Tercero: tu fe es para sobrevivir, no para construir.
FE- SOBREVIVIR
Oro para que no me falte el trabajo.
Ayuno para que no me enferme.
Vengo a la iglesia para que Dios me proteja.
Diezmo para que no me falte nada.
Toda la vida espiritual está organizada alrededor de una sola pregunta
— ¿cómo me va a mí?
FE - CONSTRUIR
Es la fe NO dice; "¿qué necesito yo?"
sino "¿qué quiere Dios edificar a través de mí?"
Es la fe que Efesios 2:10 describe — caminando en obras que Dios preparó de antemano,
obras que tienen dirección, que apuntan hacia algo,
que dejan algo construido después de que tú pasas, LEGADO
Jesús no resucitó para sobrevivir a la muerte.
Resucitó para derrotarla y enviar a otros a proclamar esa victoria.
Esa es la diferencia de escala entre los dos tipos de fe.
"El sepulcro vacío no es tu destino. 
Es tu punto de partida."

4: La resurrección siempre termina en envio

Ephesians 2:10 RVR60
Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.
Pablo no dice que fuimos creados para sobrevivir. 
Dice que fuimos creados para buenas
obras que ya están diseñadas, que ya tienen nombre, que ya tienen dirección.
El propósito de Dios para tu vida
no es un misterio hermético que necesitas descifrar en años de oración. 
Es el camino que Él ya preparó para que lo andes.
La pregunta no es: '¿cuál es mi propósito?' 
La pregunta es:
'¿estoy caminando en el camino que ya fue preparado para mí?'
Salir del sepulcro con propósito
significa tomar la misma decisión que tomó Jesús resucitado:
no quedarse en el jardín disfrutando de la victoria. 
Una vez más les dijo: «La paz sea con ustedes.
Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes»Juan 20:21
Sino buscar a los suyos para encargarles una misión.
Dios no te resucitó para que disfrutes de la tumba vacía. 
Te resucitó para que vayas a buscar a los que todavía están adentro.

CONCLUSIÓN

Esta mañana hay dos tipos de personas en este lugar.

1 Los que todavía están adentro del sepulcro

— con algo muerto, algo cerrado,
algo que creen que Dios no puede resucitar.
Para ustedes, el mensaje es:
la tumba puede estar vacía hoy.
Jesús pronuncia tu nombre.

2. Y los que ya salieron del sepulcro

— pero siguen parados frente a la tumba,
mirando hacia adentro, definidos por lo que estaba ahí.
Para ustedes, el mensaje es: date la vuelta.
El propósito no está en la oscuridad detrás de ti.
Está en el camino que tienes adelante.
Luke 24:5–6 TLA
Las mujeres tuvieron tanto miedo que se inclinaron hasta tocar el suelo con su frente. Los hombres les dijeron: «¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo?
"Deja de buscar entre los muertos lo que solo encuentras entre los vivos.
Él resucitó. Ahora resucita tú también."

LLAMADO

"Hay personas aquí que llevan años proclamando su nombre
— pero nunca se han detenido a escuchar que Él pronuncia el tuyo.
Sigues corriendo, sirviendo, haciendo
— pero por dentro hay algo que no está resuelto.
Él no te está pidiendo más actividad.
Te está pidiendo un momento.
Como en el jardín con María
— quieto, solo, escuchando tu nombre en su boca."
Si hoy quieres pasar del sepulcro al propósito, necesitas tres cosas:
escuchar tu nombre en boca de Cristo,
quitarte las vendas de lo que perteneció a la muerte,
y dar el paso hacia el camino que Dios ya preparó.
El altar está abierto.
La tumba está vacía.
El camino está despejado.
 
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