La Vanidad de la Vida
Eclesiastés • Sermon • Submitted • Presented
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· 38 viewsFutilidad del trabajo y brevedad de la vida.
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Leer Ecl 1:1-11
El popular cantante Julio Iglesias, después de lesionarse en un accidente automovilístico, tuvo que dejar su prometedora carrera deportiva como guardameta de futbol y refugiarse en la música. Al final de los 60’s, saltó a la fama con una canción titulada “La vida sigue igual”.
La canción tuvo éxito porque menciona verdades que salen de la Biblia, precisamente de las reflexiones del sabio Salomón, rey de Israel. La letra era una declaración de que, aunque la vida te presente dificultades y dolores, la vida continúa.
El escritor de Eclesiastés, Salomón, 1:1,12 (Shelomoh o Shalomoh = pacifico), al reflexionar sobre la vida, ya siendo un viejo, al final de su reinado (935-930 AC), termina escribiendo el libro.
Un hombre que lo tuvo todo, dinero, fama, poder, y mujeres de sobra llega a la conclusión que lo importante en la vida es el temor a Dios y la obediencia.
“La conclusión, cuando todo se ha oído, es ésta: teme a Dios y guarda sus mandamientos, porque esto concierne a toda persona. Porque Dios traerá toda obra a juicio, junto con todo lo oculto sea bueno o sea malo.” Ecl. 12:13-14 (LBLA) slide
Tema: Sin el temor a Dios, es imposible vivir en este mundo una vida que tenga significado .
Todo en esta vida es pasajero.
Todo en esta vida es pasajero.
Ecclesiastes 1:2 “«Vanidad de vanidades», dice el Predicador, «Vanidad de vanidades, todo es vanidad».”
Esta es una de las frases claves del libro: “vanidad de vanidades”. Tal palabra (Heb:hebel) define “algo vacío, sin valor, algo transitorio e insatisfactorio”. Es la misma palabra que se usa para “vapor”. “Vapor de vapores” sería otra traducción de la frase.
La vida sin Dios es precisamente eso, un vapor, algo pasajero y sin verdadera satisfacción o felicidad. El libro nos hace ver que la vida, desde el punto de vista humano, muchas veces no parece tener sentido, pero que desde el punto de vista de Dios si tiene sentido y significado.
Todo es pasajero:
La vida es breve y pasajera.
La vida es breve y pasajera.
Ecclesiastes 1:4 “Una generación va y otra generación viene, Pero la tierra permanece para siempre.”
“Unos que nacen y otros morirán; unos que ríen, otros llorarán.”, dice la canción.
¡La vida es “un vapor”! Nos olvidamos que la vida se esfuma rapidamente y vivimos como que si nunca moriremos.
¡Nadie tiene la vida asegurada! Hoy estamos, mañana, quien sabe!
Esta semana, en el lapso de 3 días, perdí dos grandes amigos y un tío muy querido.
Ecclesiastes 1:4 “Una generación va y otra generación viene, Pero la tierra permanece para siempre.”
Los cementerios dan testimonio de que la muerte no respeta edades..., ni género..., no respeta nacionalidades… ni estatus económico o social..., se mueren los pacientes al igual que los doctores.
No sabemos cuanto viviremos. Si llegamos a los ochenta años, nos fue bien. Como dice la oración de Moisés en el Salmo 90:
Los días de nuestra vida llegan a setenta años; Y en caso de mayor vigor, a ochenta años. Con todo, su orgullo es solo trabajo y pesar, Porque pronto pasa, y volamos.
La vida se nos va en un abrir y cerrar de ojos.
Pareciera que fue ayer cuando era apenas un niño, …cuando me gradué del Bachillerato, …cuando me convertí en padre, y …cuando llegué a este país (hace 46 años).
Y si la vida se nos va de las manos, no podemos vivir diciendo “un día haré esto y aquello…” El “hoy” es el que importa; el pasado es pasado; el “mañana” es incierto.
Si la vida es breve, no podemos vivir guardando rencor y alejados de aquellos que amamos (o decimos que amamos).
El 9 de Dic. 2001, Michelle Hundley Smith, una mujer de 38 años desapareció de su hogar y familia en Virginia. Dijo que iba de compras navideñas y nunca regresó. ¡Imagínate el dolor que causó a su esposo e hijos! Sus hijos crecieron sin su madre, su esposo fue visto por la gente como un sospechoso.
24 años después, fue localizada en un lugar que ella prefiere mantener en privado. Fue citada por no haberse presentado a la corte para responder a un DUI que recibió antes de desaparecer. Amanda, su hija , al reunirse con su madre en la Corte, declaró a los medios: “La vida es corta para estar guardando resentimientos. Ella es mi madre y yo la perdono. Solamente tenemos una vida y yo quiero disfrutarla con mi madre.”
El trabajo es pasajero.
El trabajo es pasajero.
Ecclesiastes 1:3 “¿Qué provecho recibe el hombre de todo el trabajo con que se afana bajo el sol?”
El trabajo es una bendición de Dios, no una esclavitud.
El negrito del Batey estaba muy equivocado. La letra de su canción decía:
“A mi me llaman el negrito del Batey porque el trabajo para mí es un enemigo.
El trabajar yo se lo dejo todo al buey porque el trabajo lo hizo Dios como castigo.”
El trabajo en la medida correcta es bendición; el trabajo fuera de la medida se convierte en maldición o esclavitud.
Hay personas que trabajan para vivir y hay personas que viven para trabajar.
Los mandamientos nos dan instrucciones precisas acerca del trabajo:
»Seis días trabajarás y harás toda tu obra, pero el séptimo día es día de reposo para el Señor tu Dios. No harás en él trabajo alguno, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu ganado, ni el extranjero que está contigo.
»Seis días trabajarás, pero el séptimo día dejarás de trabajar, para que descansen tu buey y tu asno, y para que el hijo de tu sierva, así como el extranjero renueven sus fuerzas.
Ilustración:
En los Juego Olímpicos de 1924 en Paris, Eric Liddell, un corredor escocés nacido en China, que era el mejor candidato a ganar la medalla de oro en los 100 mts, como un buen cristiano, rehusó correr la final porque sería en día Domingo, el día del Señor, que es lo que “domingo” significa. Eric prefirió competir en los 400 mts, la cual sería en día de semana. ¡Eric fue el ganador! Al año siguiente, 1925, regresó a China para servir como misionero.
El trabajo es bueno, pero en su medida. El problema es cuando hacemos del trabajo nuestro dios, nuestra prioridad. Cuando eso sucede, descuidamos a nuestro cónyuge, a nuestros hijos a nuestra iglesia, y a nuestro cuerpo.
“No tengo tiempo” es la excusa de muchos padres cuando se trata de pasar tiempo con los hijos, o de servir en la iglesia, “el trabajo no me deja”.
Sí, es cierto que hay que ganarse el pan, pero también hay que recordar que “no solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”.
Por eso el Señor nos manda apartar un día para que adoremos al dador del trabajo, para que meditemos en las cosas que Él hace, y en lo que nos da.
Psalm 103:2 “Bendice, alma mía, al Señor, Y no olvides ninguno de Sus beneficios.”
Psalm 116:12 “¿Qué daré al Señor Por todos Sus beneficios para conmigo?”
Ilustración:
Sandy Koufax, apodado “el brazo izquierdo de Dios”, fue el lanzador estrella de los Dodgers en los 60’s. Fue el primero en ganar tres premios Cy Young. Un judío devoto, Koufax decidió no lanzar el primer juego de la serie mundial de 1965, porque caía en Yom Kippur, la fiesta más solemne para los judíos. Su obediencia a Dios le trajo gran admiración de parte del público y el respeto de la comunidad judía.
Los ciclos de la tierra son pasajeros.
Los ciclos de la tierra son pasajeros.
Ecclesiastes 1:5–7 “El sol sale y el sol se pone, A su lugar se apresura. De allí vuelve a salir. Soplando hacia el sur, Y girando hacia el norte, Girando y girando va el viento; Y sobre sus giros el viento regresa. Todos los ríos van hacia el mar, Pero el mar no se llena. Al lugar donde los ríos fluyen, Allí vuelven a fluir.”
Cada uno tiene su tiempo; unos duran 12 horas (sol, luna, mareas, día, noche), otros 3 meses (estaciones), tiempo de sequía y tiempo de lluvia.
Ese ciclo repetitivo nos recuerda que en esta vida no hay nada nuevo.
Lo que fue, eso será, Y lo que se hizo, eso se hará; No hay nada nuevo bajo el sol.
Un ejemplo de ello son las modas, van y vienen…
Un día seremos olvidados.
Un día seremos olvidados.
Ecclesiastes 1:11 “No hay memoria de las cosas primeras Ni tampoco de las postreras que sucederán; No habrá memoria de ellas Entre los que vendrán después.”
Como dice la canción: Al final las obras quedan, las gentes se van. Otros que vienen las continuarán. La vida sigue igual.
Es una triste realidad, pero un día partiremos, y los que nos aman, nos llorarán por un tiempo, pero, poco a poco, esas lagrimas se irán secando y el recuerdo desvaneciéndose hasta el momento que seremos solamente una infrecuente memoria.
No digamos para el empleador, por el cual sacrificaste a tu familia y a tu iglesia, ¿Tú crees que va a llorar porque ya no estás?
¿Y entonces qué? Que, en conclusión, en esta vida de temporalidad, lo principal y lo único que le da significado es temer a Dios y obedecer Sus mandamientos. Esto es imposible si no hemos recibido y conocido a Cristo, porque no todo es temporal:
Psalm 9:7 “Pero el Señor permanece para siempre;...
Psalm 19:9 “El temor del Señor es limpio, que permanece para siempre; ...”
Psalm 111:3 “...Su justicia permanece para siempre.”
Isaiah 40:8 “Se seca la hierba, se marchita la flor, Pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre.”
1 John 2:17 “El mundo pasa, y también sus pasiones, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.”
Hebrews 13:8 “Jesucristo es el mismo ayer y hoy y por los siglos.”
Invitación.
