Tema: EL JUICIO FINAL
Sermon • Submitted • Presented
0 ratings
· 22 viewsNotes
Transcript
Tema: EL JUICIO FINAL
La palabra de Dios habla de un juicio final, cuando los muertos injustos serán levantados y juzgados según sus obras, y serán lanzados al castigo eterno, juntamente con el diablo, sus ángeles, la bestia y el falso profeta, y tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda (Marcos 9:43-48; Apoc. 19:20,20:11-15, 21:08).
Necesidad del Juicio: El significado de que la iglesia primitiva considere la resurrección de los muertos y el juicio eterno como doctrinas fundamentales (Heb. 6:1,2), lo cual es necesario, porque de qué otra manera juzgará Dios al mundo.
El juicio es una necesidad moral, ya que estamos ante un orden divino que demanda no solo “justicia y dominio propio, sino juicio venidero” (Hch. 24:25). Su base es la santidad y la justicia de Dios, y su objetivo es revelar y juzgar la conducta de la gente moral.
Los secretos de los hombres serán descubiertos (Rom. 2:16; comparar con Marcos 4:22 y Lucas 12:2) y el carácter será avalado con equidad perfecta a la luz del conocimiento y la oportunidad (Rom. 2:7-11); se producirá una sentencia final de separación y el reo sentirá justicia por sus obras (Lucas 23:41; Ap. 21:8).
El tiempo del Juicio: Se establece claramente que este juicio tendrá lugar después de la culminación del reino milenario de Cristo (Ap. 20:5-6).
El lugar del Juicio: Apocalipsis 20:11 dice: “Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos”. Dado que los elementos que indican lugar no están presentes, se determina que el lugar del juicio será el espacio.
Los sujetos que serán sometidos a juicio
En Apocalipsis 20:11-15 se pone de manifiesto, evidentemente, que los sujetos serán los muertos, grandes y pequeños, que no tuvieron participación en el programa de la primera resurrección destinado a los salvos (Ap. 20:6).
Estos muertos son todos los impíos de la raza humana que no tomaron en cuenta a Dios, y son los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idolatras y todos los mentirosos (Apoc. 21:8).
La Base del juicio: El juicio no será para determinar si aquellos que estarán ante ese tribunal serán salvos o no, ya que todos los salvos habrán entrado en su estado eterno porque tuvieron parte en el programa de la primera resurrección. El juicio se establecerá entonces con el fin de juzgar las malas obras de los no salvos (Apoc. 20:12-13), que amaron más las tinieblas que la Luz, porque sus obras eran malas (Jn. 3:19).
Resultado del juicio: El resultado de este juicio se ve muy claro en Apoc. 20:15 que dice “y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado en el lago de fuego”, que es lo mismo que la condenación del infierno (Mt, 23:33), en las tinieblas de afuera (Mt. 8:12, 25:30). Ese juicio se expresa en dos aspectos (Mt. 8:12. Mat 22:13;25:30):
a. Será un lugar: en las tinieblas de afuera, excluido para siempre de la presencia de Dios.
b. Será una condición: allí habrá lloro y crujir de dientes. Aclarando así que no será un lugar pasajero ni de inconsciencia ni de aniquilación, sino de remordimiento consciente y de sufrimiento. Del juicio del gran trono blanco y de la destrucción del primer cielo y la primera tierra, Juan escribe
Conclusión:“Vi un cielo nuevo y una tierra nueva: porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más” (Ap. 21:1). Esto es el cumplimiento a la profecía de Isaías 65:17; 66:22.
