¡Gana tu corona!
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· 22 views¡No desmayes! Sigue corriendo para ganar la corona porque Cristo ha vencido
Notes
Transcript
Introducción
Introducción
Durante más de una década, el mundo del deporte ha sido testigo de la mayor rivalidad en la historia del fútbol: Lionel Messi contra Cristiano Ronaldo. Los expertos siempre han coincidido en una cosa: Messi nació con un don casi sobrenatural. Ver jugar a Messi es ver el talento en su estado más puro; la pelota parece atada a su pie por naturaleza.
Cristiano Ronaldo también nació con talento, pero muy pronto entendió una realidad brutal: para vencer a un genio natural, no bastaba con ser bueno; tenía que convertirse en una máquina. Mientras otros jugadores confiaban en su habilidad innata, Cristiano decidió apostarlo todo a la disciplina extrema. Él no jugaba para participar; él jugaba para dominar.
La anécdota de Patrice Evra
Hay una anécdota real muy famosa contada por Patrice Evra, excompañero de Cristiano en el Manchester United. Un día, después de un entrenamiento agotador, Cristiano invitó a Evra a almorzar a su casa. Evra aceptó, esperando un gran banquete.
Sin embargo, cuando se sentaron a la mesa, solo había tres cosas: ensalada, pollo seco y agua. Ni siquiera había jugo. Evra pensó que la carne vendría después, pero no hubo nada más. Apenas terminaron de comer ese plato frugal, Cristiano se levantó, tomó una pelota y le dijo a Evra: "Vamos a hacer unos toques". Después de los toques, lo llevó a la piscina a nadar, y luego al jacuzzi y a la sauna.
Evra, exhausto, dijo después en una entrevista: "Recomiendo a cualquiera que si Cristiano lo invita a su casa, diga que no. Este hombre es una máquina y no quiere dejar de entrenar nunca".
Castigar el cuerpo para ganar
Esa es la mentalidad que llevó a Cristiano a ganar cinco Balones de Oro frente al jugador más talentoso de la historia. Cristiano somete su cuerpo a rutinas brutales. Toma baños de hielo a las tres de la madrugada después de un partido para recuperar sus músculos más rápido. Mantiene una dieta de la que no se desvía ni un milímetro, y su ética de trabajo es tan agresiva que sus propios compañeros lo consideran un obsesivo.
Él somete sus deseos, su descanso y su apetito a un solo propósito: ser el mejor y no ser descalificado en la carrera por el título.
Pues el día de hoy, finalizando el capítulo 9, Dios en este texto quiere que tengas esa misma mentalidad.
(Tomarse minutos para resumir propósito de Corintios, serie y capítulo 8 y capítulo 9 hasta ahora)
Cap 8: Sacrificado a los ídolos
Cap 9: Derecho como apóstol, la recompensa de predicar gratuitamente, el sacrificio para ganar a otros para Cristo
Y hoy llegamos a la conclusión de este pasaje, llegamos a algo impresionante, tal y como dice el tema de hoy, Pablo hoy nos anima a que ¡Ganes tu corona!
Corre por tu corona incorruptible (v.24-25)
Corre por tu corona incorruptible (v.24-25)
Pablo va a presentar dos ideas unidas.
¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible.
Tenemos una pregunta interesante, que parece muy fuera de lugar, pero recuerde de donde venimos, Pablo ha hecho grandes sacrificios para poder ganar a más para el evangelio.
Ha explicado el cómo pero ahora Pablo explica el porqué hace todo esto.
Y es que la ciudad de Corinto era sede de juegos deportivos cada dos años, como los mundiales hoy en día, que son cada cuatro años y se celebran en un lugar pues acá lo mismo solamente que típicamente era Corinto la sede varias veces.
Entonces esto para un corintio le es familiar esto, ahora Pablo da a entender que obviamente todos aquellos que participan en los juegos, todos compiten y corren, pero solamente uno se lleva el premio.
Ahora Pablo usa esta analogía para ahora decirle a los corintios “hagan lo mismo en sus vidas” Corran para ganar, para obtener el premio. Y es que en las dos prédicas anteriores hemos hablado acerca de la recompensa celestial, de como Pablo sacrificaba su libertad para ganar a más para Cristo. Y estos textos concluyen toda esa idea.
Y es esta “¡No desmayes! Sigue corriendo para ganar la corona porque Cristo ha vencido”
Pablo ahora mira a los corintios, ya no se trata solamente de Pablo sino de ahora ¿Qué deben hacer los corintios? Corran para ganar
Esfuérzate por ganar; la vida es desafiante, pero el Señor te llama a triunfar en Su fuerza. Cada día, busca el premio que Él ofrece.
¿Qué significa ganar en este texto? Pues en este texto es simple, es hacer la voluntad de Dios aunque tu puedas hacer otra cosa. Por ejemplo: “En vez de humillar a una persona en el trabajo porque tú tienes más superioridad, lo tratas bien y lo corriges con paciencia, como el Señor hace contigo” “En vez de enojarte y discutir y hacer sentir culpable a la otra persona, simplemente tienes paciencia y expresas tu enojo y no pecas con tu ira”
Lo vimos en el anterior texto la forma en la que se muestra es que Pablo ejerce su libertad para servir a otros como esclavo (p. e., no cobrando sustento como apóstol, haciéndose a todos de todo);
1 Corintios 9:25 "Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible."
Y fijese bien hermano, acá algunos pueda que conozcan o practiquen fútbol, muchos deben de tener dietas estrictas, deben cumplir con cierto lineamientos, ciertos ejercicios. Yo recuerdo que con un hermano hubo una temporada que practicábamos fútbol, a hacer pases, a tener control del balón y es algo que debe ser constante.
Incluso muchos de nosotros sabemos que atletas profesionales se dejan la piel para poder competir y ser los mejores, hasta el punto que afecta su salud mental. Esos son los más obsesivos, el punto de Pablo acá es que hay un sacrificio, correr para ganar implica que hay un esfuerzo y sacrificio. Todos sabemos que “El que quiere celeste, que le cueste”
Competir requiere esfuerzo y sacrificio. Prepárate: hay días para entrenar y días para correr. Participa en devocionales y en la vida de la iglesia; la corona no se gana sola.
Pero ahora viene lo más impactante, la recompensa, el premio de estos atletas era una corona corruptible, ahora ¿por qué dice esto Pablo? El premio o la corona que se le daba a los vencedores de los juegos era una guirnalda de pino algo que a los pocos días se pudría y quedaba inservible. No sé tú pero cuando yo le regalo flores a mi prometida no dura ni una semana. Es algo efímero.
Sin embargo Pablo presenta un contraste, leamos, dice que ellos reciben una corona corruptible pero nosotros una incorruptible. Acá está lo hermoso. Cuando dice corona no se imagine una corona de un rey sino más bien una guirnalda, un reconocimiento.
Nuestra corona es eterna; lo que ganes aquí es pasajero. Este premio es incorruptible y duradero.
Hermano, si tu mirada está en hacer solamente riquezas sin ganar para el Señor, en que vaya bien tu familia sin ganar para el Señor, en que esté bien tu vida sin ganar para el Señor, en que seas buena persona sin ganar para el Señor, estás yendo tras una corona corruptible, nosotros debemos correr para ganar una corona eterna, incorruptible.
Pero Pablo acá nuevamente se coloca como ejemplo, un ejemplo ganador. Muchos de nosotros tenemos personas a las que aspiramos ser, pues Pablo se coloca aquí como eso.
El ejemplo de un ganador (v.26-27)
El ejemplo de un ganador (v.26-27)
Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado.
Pablo corre con un objetivo claro: GANAR.
Dice que él corre, no como a la ventura, es decir, va con un objetivo claro, no es como a veces algunos que ahora en verano se ponen a correr con el objetivo de verse un poco más delgado y luego ya se pierden en estar picando de bar en bar.
Pablo tenía fijo a lo que iba, incluso peleaba con un propósito. Con un objetivo claro y concreto, acá los corintios podían ver un ejemplo para sus vidas, Pablo lo ha mostrado en todo este capítulo, su forma de pelear y de correr para ganar siempre tiene un objetivo claro, ganarlos para el evangelio, eso es ganar para el Señor.
La gran recompensa de Pablo de predicar el evangelio completamente gratis era una forma de correr para ganar esa corona incorruptible, su meta.
Pablo corre, No como un corredor que dudara del premio. Vosotros corintios, no alcanzáis ninguna finalidad con entrar en los templos idolátricos y comer lo ofrecido a ídolos. Pero yo, por mi parte, en todos mis hechos, ya sea haciéndome “todo a todos los hombres,” o rehusando el sostén por parte de los convertidos, tengo en vista un propósito determinado, a saber: “ganar a más” creyentes. Yo sé cuál es mi meta, y qué hacer para alcanzarla.
Ten eso en cuenta tú, ten ese mismo objetivo, incluso si en esta semana pierdes, que tu objetivo sea para ganar.
Hermano, basta de quedarte en lo básico del cristianismo, debemos correr, hacer la voluntad de Dios, ¿quieres ser grande para el reino de los cielos? ¿quieres realmente ganar como cristiano? Entonces haz lo mismo que Pablo, no importando lo que digan los demás, que eres un débil, un cobarde, eso no importa. Nuestro trabajo es hacer la voluntad de Dios en su sabiduría.
No siempre tendremos éxito, es cierto, probablemente perdamos por momentos, pero es lo normal porque incluso Pablo lo expresa, pero esto al contrario de ponernos en el suelo debe animarnos
“Golpear el aire” para un boxeador es una preparación insuficiente para una competencia, y Pablo usa esta imagen para reconocer que no solamente es eso, sino también disciplinar su cuerpo para poder ganar.
1 Corintios 9:27 "sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado."
Para ganar, Pablo disciplina su cuerpo y lo somete.
Es decir lo hace su esclavo. El cuerpo quiere hacer cosas que tú no quieres, seguir con la mirada y con textos a una mujer/hombre que no te conviene. Explotar de ira rápido con alguien. Discutir sin paciencia con todo el mundo. Irritarte rápidamente con otros.
Hermanos, no te estoy diciendo que esto es fácil, al contrario tu cuerpo, tu carne va a querer esto, va a querer que tú siempre estés constantemente haciendo lo que deseas. Es una lucha.
No es fácil, pero aunque perdamos batallas, no perderemos la guerra. Levántate mañana, ora y lee tu Biblia, y lucha por tu corona.
El diablo querrá que caigas y nunca te levantes, Dios quiere que a pesar de que caigas te vuelvas a levantar
Pero ¿cómo lo hago hermano? El principio es “Alimenta tu Espíritu y tu carne irá muriendo poco a poco” ya lo dice en Gálatas 5:17 "Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis."
Y esto Pablo no solamente lo hace para quedar bien, sino porque si no lo hace, puede descalificado de esta carrera, llegar a fallar, porque si no somete su cuerpo después de haber predicado a tantos, de nada servirá.
De nada servirá que hablemos tanto de Dios o que un día nos vean con una Biblia si al final cedemos a nuestras pasiones, hablamos mal de otras personas, dejamos que nuestro enojo nos domine, no hacemos la voluntad de Dios ni en nuestro hablar. ¿Cómo te expresas tu hermano de las mujeres? ¿Cómo te expresas tu hermana de los hombres? De manera buena, bíblica o de una manera soez y vulgar?
Pablo muestra las consecuencias de no correr correctamente, usando al pueblo de Israel como ejemplo de eliminación.
Muy bonito hermano, pero ¿Cómo se refleja en mi vida hoy eso?
La corona por la que corremos hoy
La corona por la que corremos hoy
A lo largo de toda la Biblia se nos presenta que hay una recompensa para todos aquellos que siguen a Jesús y son fieles a Él, lo vemos en muchas partes de las parábolas de Jesús, acerca de cómo el Señor al final siempre les pedía a los siervos qué habían hecho con lo que Él les había dado y se les otorgaba un castigo o recompensa.
En 2 Timoteo 4:7–8 "He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida."
Pablo alude a que la carrera la terminó, que había peleado la buena batalla y que el Señor Jesucristo era quien le daría esa corona de justicia, su recompensa, si lees en cada carta de las 7 iglesias en Apocalipsis se habla de los vencedores, de los que perseveraron, a ellos el Señor les dará recompensa.
Hoy en día el evangelio nos recuerda que el Señor venció por lo tanto, nosotros también venceremos, hay una nube de testigos que nos anima a seguir adelante, no estamos solos, nos aguarda un recompensa grande en los cielos porque nuestro Señor venció, ahora ve y acumula esos tesoros en el cielo. Ese es uno de tus objetivos como creyente en la tierra.
No te rindas en la carrera;
A pesar de los problemas que la iglesia de Corinto atravesaba, Pablo les exhorta a que sigan tras ese premio, tras la corona incorruptible; el sacrificio de su “libertad” en lo sacrificado a los ídolos para con los débiles (1 Corintios 8) resultaría en una ganancia mayor.
Aunque la iglesia en Corinto enfrentaba problemas, Pablo les dió el mandato: corre y gana. No importa tu estado, tu Señor ha vencido y puedes seguir adelante, porque Él vive.
Confía en oración en tu Salvador, Jesús; no estás solo, Dios está en ti (Espíritu Santo) y a la diestra del Padre intercediendo por ti.
Todo esto no es por tí, es por amor a Él. Pablo lo mencionó anteriormente, todo esto es por amor al evangelio, por amor a Él, en esos días que quieras rendirte recuerda esto es por Él y para Él
Y para el no cristiano
No importa tu pasado o tu situación actual, hoy puedes comenzar esta maravillosa carrera. No te prometo riquezas ni fama, pero Dios te ofrece una corona incorruptible que durará para siempre.
Pero ¿Y si fallo hermano? ¿Y si caigo? ¿Y si me pierdo? ¿Y si todos me dejan solo incluso mis hermanos en la iglesia?
Hay algo que me encantó que un predicador en una conferencia de Ligonier de este año:
“Cambia el ¿Y si? por un Aunque sea así. La Palabra de Dios nos invita a cambiar de un ¿Y si? a un Aunque sea así.
¿Y si sale mal? ¿que hago? Aunque salga mal yo estaré bien porque Él me sostiene
¿Y si duele? Incluso si duele Él es quien hace todas las cosas para bien
¿Y si estoy solo? Incluso si estoy solo Él está conmigo como mi sustentador
Y Dios quiere que veas esto TU ESTARÁS BIEN
Para todos aquellos que han puesto su confianza en Cristo solamente, en su gracia TU ESTARÁS BIEN”
Y eso quiero que te lleves el día de hoy, que cuando mañana despiertes, que cuando mañana u hoy mismo estés triste o quieras rendirte, que Él sea tu refugio, que sepas que en esta carrera no estás solo, hay una nube de testigos como dicen en Hebreos 12:1 "Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante," como te dije, el diablo te quiere en el suelo, Dios quiere que estés firme sobre Él
Que podamos decir hoy como el precioso himno cita “Sin importar lo que venga mi Dios, Oh soberano se tú mi visión” Por lo tanto hermano ¡No desmayes! Sigue corriendo para ganar la corona porque Cristo ha vencido
