La Creación de Adán
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Introducción
Introducción
¿Cuántos de nosotros despertamos de esta manera el día lunes?
Después de dos días de fin de semana.
Después de algunos días de descanso y diversión.
Finalmente suena la alarma y despertamos molestos porque sabemos que tenemos que ir a trabajar.
Y cuando finalmente despertamos sentimos algún resentimiento contra Adam, el primer ser humano creado por Dios.
De no haber sido por Adam, no tendríamos que trabajar.
Llegamos a pensar que el trabajo es parte de la maldición que Dios pronunció sobre la creación cuando el hombre pecó contra Dios.
Estas manera de pensar es evidencia que no conocemos la historia de la creación.
Es evidencia que no conocemos Génesis 2.
No conocemos el propósito por el cual Dios creó a Adam y Eva.
Así que hoy, dedicamos tiempo para estudiar Génesis 2 y veremos:
El fin de la creación
La creación del hombre
El fin de la creación
El fin de la creación
En Génesis 1 vimos los seis días de la creación. Y ahora, Moisés resume estos días.
1 Así fueron acabados los cielos y la tierra y todas sus huestes. 2 En el séptimo día ya Dios había completado la obra que había estado haciendo, y reposó en el día séptimo de toda la obra que había hecho.
Dios hizo todo lo que existe y después de seis días todo fue creado.
Así que ahora Dios “reposa” de su obra como creador.
Reposar no significa que Dios está cansado. Dios no se puede cansar de tal manera que necesite un descanso.
4 Jamás se adormecerá ni dormirá El que guarda a Israel.
Reposar lleva la idea de haber terminado su trabajo. Reposa porque ya no sigue creando porque ha llegado a su fin la obra de creación.
Pero Dios le da un significado especial al séptimo día.
3 Dios bendijo el séptimo día y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que Él había creado y hecho.
Dios bendice este día y lo santifica.
“Santificar” pensamos que significa que hacemos algo como un objeto religioso.
Pero, santificar en el sentido más básica significa apartar, hacer diferente, distinguir algo entre otras cosas.
Dios aparta el séptimo día y lo hace diferente a los otros seis días.
Este día es diferente.
Fueron seis días de trabajo como creador.
Y ahora que ha llegado el séptimo día cesa el trabajo como creador.
Más adelante, vemos que Dios da un mandamiento a Israel relacionado con el séptimo día.
12 ”Guardarás el día de reposo para santificarlo, como el Señor tu Dios lo ha mandado. 13 ”Seis días trabajarás y harás todo tu trabajo,
14 mas el séptimo día es día de reposo para el Señor tu Dios; no harás en él ningún trabajo, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ninguno de tus animales, ni el extranjero que está contigo, para que tu siervo y tu sierva también descansen como tú.
Israel debía trabajar seis días y dejar de trabajar el séptimo día.
Debían seguir el modelo de Dios.
Dios da el modelo de reposo de trabajo no porque lo necesita sino porque es sabio y sabe que el hombre debe reposar de su trabajo.
Así que llegamos a la conclusión - que el hombre creado a imagen de Dios es creado para trabajar seis días y reposar un día entre seis.
Esto debe exhortar a las personas que no se les da por trabajar - están obrando contra su naturaleza (creados a imagen de Dios).
Esto debe exhortar al trabajólico - están obrando contra su naturaleza (creados a imagen de Dios).
La creación del hombre
La creación del hombre
En los vv. 4-17 Moisés relata la historia de la creación del ser humano.
Ahora, existen algunos que equivocadamente dicen que Génesis 1 es la historia de la primera creación y que Génesis 2 es la historia de la segunda creación.
Esta idea se debe a teólogos liberales e interpretaciones recientes que no tienen apoyo en el texto Bíblico.
Tienden a interpretar la Biblia como el relato de los aztecas acerca de la creación.
Según los aztecas, en los primeros ciclos solar, los dioses crearon todo, pero al ser imperfecto lo destruyeron.
Así que en el próximo ciclo solar todo fue recreado hasta que se encontró nuevamente la imperfección y todo fue destruido.
Génesis 1 y 2 no son dos relatos distintos - es un solo relato de la misma creación que se presenta desde dos puntos de vista.
Génesis 1 es el resumen de toda la creación.
Génesis 2 es un cuadro más intimo, más personal, en que se describe con mayor detalle la creación de nuestros primeros padres, los progenitores de la raza humana, y la relación especial que Dios tiene con ellos y con sus descendientes.
Moisés escribe:
7 Entonces el Señor Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz el aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.
Dios forma al hombre del polvo de la tierra.
De hecho, es la misma palabra que se usa para describir el trabajo de el alfarero.
4 Y la vasija de barro que estaba haciendo se echó a perder en la mano del alfarero; así que volvió a hacer de ella otra vasija, según le pareció mejor al alfarero hacerla.
Así que Dios como un maestro artesano forma al ser humano.
Pensemos la creatividad que esto requirió.
14 Te daré gracias, porque asombrosa y maravillosamente he sido hecho; Maravillosas son Tus obras, Y mi alma lo sabe muy bien. 15 No estaba oculto de Ti mi cuerpo, Cuando en secreto fui formado, Y entretejido en las profundidades de la tierra.
9 El que hizo el oído, ¿acaso no oye? El que dio forma al ojo, ¿acaso no ve?
Pensemos en la complejidad del ojo y el oído.
Tan solo el oído tiene tres huesos: el martillo, el yunque, y el estribo
Estos tres huesos se necesitan para transmitir las vibraciones de sonido al oído interno.
Así que cuando vemos las cosas complejas que es capaz de inventar, innovar, desarrollar el ser humano nos damos cuenta que en verdad refleja la imagen de Dios.
Parte de la imagen de Dios en el ser humano es la habilidad de desarrollar con complejidad.
Parte de la imagen de Dios es entender matemáticas complejas, construir edificios, lanzar cohetes al espacio, cultivar cosechas abundantes, criar ganado robusto, practicar cirujías de corazón abierto, etc.
Y al formar Dios al hombre, sopla en su nariz el aliento de vida y a partir de allí se conviene en un ser viviente.
Cuando Dios forma a los animales vemos que Dios habla y brotan del agua y sobre la tierra.
No sopla en ellos el aliento de vida.
En cambio, cuando forma al hombre - sopla en él el aliento (espíritu) de vida.
Dios es espíritu, y sopla en el hombre su espíritu que es lo que hace que cobra vida el ser humano, una vida distinta al resto de los seres vivientes dentro de la creación.
Finalmente vemos el propósito por el cual fue creado el ser humano.
15 El Señor Dios tomó al hombre y lo puso en el huerto del Edén para que lo cultivara y lo cuidara. 16 Y el Señor Dios ordenó al hombre: «De todo árbol del huerto podrás comer, 17 pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comas, ciertamente morirás»
Aquí vemos un doble propósito.
Dios forma al hombre para cultivar y cuidar el jardín.
Dios forma al hombre para seguir sus mandamientos.
Dios forma al hombre para cultivar y cuidar el jardín.
Dios forma al hombre para cultivar y cuidar el jardín.
Dios no formó al hombre para pasar cada día descansando o para tener un tiempo de entretenimiento sin interrupción.
Dios forma al hombre para cultivar las plantas que Dios formó sobre la tierra para producir alimento para él y los animales.
Dios form al hombre para ser guardia del jardín. El trabajo del guardia es evitar que entre algún intruso.
Pero, en Génesis 3 vemos que de alguna manera entró la serpiente. Eran seres como este que el hombre debía evitar que entraran.
Así que parte del propósito esencial de Dios para el hombre es el trabajo - en este caso el cultivo de la tierra.
El trabajo para el hombre viene a ser parte del plan de Dios.
El hombre debe trabajar para producir.
Es contra la naturaleza humana no trabajar.
Algunos no pueden trabajar por alguna incapacidad física o por edad.
Pero, a no ser por fuerza mayor, el hombre fue diseñado por Dios para trabajar.
El reformador Martín Lutero desarrolló la doctrina de la vocación.
En aquel tiempo, la ICAR decía que el trabajo más sagrado, más santo, más elevado es ser un sacerdote.
Pero, Martín Lutero consideró que todo trabajo glorifica a Dios.
Dios diseño al hombre para trabajar - ya sea como campesino, médico, abogado, pastor, ama de casa, etc., y a través de su trabajo el hombre glorifica a Dios.
Este fue el caso de Adán - a la medida que él cultivaba el Edén, él estaba cumpliendo el propósito de Dios en su vida.
A la medida que nosotros nos preparamos para una vocación / profesión, a la medida que trabajamos arduamente, a la medida que trabajamos para hacer todo con excelencia, estamos glorificando a Dios quien nos diseñó para trabajar.
El hombre fue diseñado para ser guardia del Edén.
Dios forma a Adán para proteger el Edén de invasores / intrusos.
Dios le da al hombre dominio sobre el jardín - pero este dominio conlleva la responsabilidad de ser guardia / protector.
Vemos que el hombre falló en ser un buen guardia / protector en Génesis 3 cuando vemos la presencia de la serpiente en el huerto y como el descuido de Adán da lugar al engaño de la mujer por parte de la serpiente.
Dios forma al hombre para seguir sus mandamientos.
Dios forma al hombre para seguir sus mandamientos.
Dios ordena al hombre que puede comer de todo árbol - excepto del árbol del conocimiento del bien y del mal.
Dios forma al hombre, lo encarga del huerto, y luego le da un mandamiento.
El hombre solo debía hacer caso al mandato divino.
El hombre no tiene necesidad de cuestionar la orden de Dios - solo debe obedecer.
Dios da su palabra y el hombre, que es creación de Dios, solo debe vivir sometido a la palabra que Dios ha revelado.
Así que pudiéramos decir, que gran parte de la humanidad entiende parte del propósito de Dios para el hombre.
En su mayoría, los seres humanos sabemos que fuimos creados para trabajar, para producir, para proteger, para cuidar, etc. De otra manera no habrían países desarrollados, innovación.
Pero, una gran parte de la humanidad ignora la segunda para del propósito de Dios para el hombre - Dios revela su palabra que nosotros obedezcamos.
Es aquí dónde gran parte de la humanidad se desvía.
Un buen porcentaje de la humanidad no cree que Dios ha hablado.
Niegan la autoridad de la Biblia.
Niegan que la Biblia sea la Palabra de Dios.
Niegan que toda la Biblia es inspirada por Dios - creen solo en algunos pasajes.
Y algunos que creen por tradición o por crianza que la Biblia es la Palabra de Dios:
No conocen lo que dice porque no la estudian.
Algunos los que la leen prefieren hacer su propia voluntad en lugar de someter sus vidas a la Palabra de Dios.
