Los Recabitas
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· 2 viewsLos recabitas permanecieron fieles al mandato de su antepasado Jonadab, a pesar de las presiones sociales y políiticas.
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Los Recabitas
Los Recabitas
Jeremías 35:2–6 (RVR60)
“Ve a casa de los recabitas y habla con ellos, e introdúcelos en la casa de Jehová, en uno de los aposentos, y dales a beber vino. 3Tomé entonces a Jaazanías hijo de Jeremías, hijo de Habasinías, a sus hermanos, a todos sus hijos, y a toda la familia de los recabitas; 4y los llevé a la casa de Jehová, al aposento de los hijos de Hanán hijo de Igdalías, varón de Dios, el cual estaba junto al aposento de los príncipes, que estaba sobre el aposento de Maasías hijo de Salum, guarda de la puerta. 5Y puse delante de los hijos de la familia de los recabitas tazas y copas llenas de vino, y les dije: Bebed vino. 6Mas ellos dijeron: No beberemos vino; porque Jonadab hijo de Recab nuestro padre nos ordenó diciendo: No beberéis jamás vino vosotros ni vuestros hijos.”
Introducción
Introducción
¿Quiénes eran los recabitas?
Cuando Israel salió de Egipto, se encontró con Moisés en el Sinaí su suegro Jetro y su familia…
Moisés invita a acompañarlos en su destino a la tierra prometida. Números 10:29 "Entonces dijo Moisés a Hobab, hijo de Ragüel madianita, su suegro: Nosotros partimos para el lugar del cual Jehová ha dicho: Yo os lo daré. Ven con nosotros, y te haremos bien; porque Jehová ha prometido el bien a Israel."
Jetro y su familia no eran israelitas pero tenían temor de Dios…
Acompañaron a israelitas pero nunca se mezclaron.
Recab uno de sus descendientes y su hijo Jonadab los instruyó en el voto de los nazareos, nunca beber vino…
Jonadab era temeroso de Dios y ayudó al rey Jehú a destruir el culto a baal impuesto por Jezabel en Israel: 2º Reyes 10:23 "Y entró Jehú con Jonadab hijo de Recab en el templo de Baal, y dijo a los siervos de Baal: Mirad y ved que no haya aquí entre vosotros alguno de los siervos de Jehová, sino sólo los siervos de Baal."
A diferencia de los israelitas, los recabitas siempre se mantuvieron fieles a sus principios, alejados de la contaminación espiritual, a pesar de que ellos no eran el pueblo elegido por Dios.
Eso es lo que sucedía en los tiempos de Jesús con los judíos: “Mateo 21:31–32: ¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? Dijeron ellos: El primero. Jesús les dijo: De cierto os digo, que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios. 32Porque vino a vosotros Juan en camino de justicia, y no le creísteis; pero los publicanos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendo esto, no os arrepentisteis después para creerle.”
Dios instruye a Jeremías a llevarlos a uno de los salones del templo para invitarlos a beber vino, y así darnos una lección de fidelidad.
Las instrucciones de Recab
Las instrucciones de Recab
Jeremías 35:5 "Y puse delante de los hijos de la familia de los recabitas tazas y copas llenas de vino, y les dije: Bebed vino."
Aunque la instrucción viene de Dios, Jeremías no les dice que Dios les ordena beber vino, porque la instrucción de Dios era que los invitara.
Les sirvió y los invitó a beber, en presencia de los líderes religiosos de Jerusalén.
Ellos respondieron: Jeremías 35:6–7 “6Mas ellos dijeron: No beberemos vino; porque Jonadab hijo de Recab nuestro padre nos ordenó diciendo: No beberéis jamás vino vosotros ni vuestros hijos; 7ni edificaréis casa, ni sembraréis sementera, ni plantaréis viña, ni la retendréis; sino que moraréis en tiendas todos vuestros días, para que viváis muchos días sobre la faz de la tierra donde vosotros habitáis.”
Esto es estar seguro de su identidad y tener bien cimentados los principios y convicciones.
Jonadab padre de los recabitas había sido un buen padre que se esforzó en instruirlos en el temor de Dios, fue un ejemplo de rectitud, valentía y disciplina.
Vemos la importancia de los padres a ser ejemplo y de instruir a sus hijos en los caminos de Dios. Deuteronomio 6:6–7 "Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes."
El ejemplo y enseñanza que demos a nuestros hijos para bien o para mal, quedarán grabadas en su mente y corazón para toda su vida.
Los hijos de Recab se mantuvieron fieles a la enseñanza de su padre y por eso habían sido guardados hasta ahora.
Puestos a prueba
Puestos a prueba
Los recabitas vivieron todo el tiempo en el campo en tiendas… pero ahora debieron refugiarse en a ciudad de Jerusalén: Jeremías 35:11 “Sucedió, no obstante, que cuando Nabucodonosor rey de Babilonia subió a la tierra, dijimos: Venid, y ocultémonos en Jerusalén, de la presencia del ejército de los caldeos y de la presencia del ejército de los de Siria; y en Jerusalén nos quedamos.”
Eran extranjeros Jerusalén, no tenían los derechos ni privilegios de ciudadano.
Cuando estamos en un lugar con costumbres diferentes, procuramos imitarlas y adaptarnos para integrarnos y evitar conflictos. “A donde fueres haz lo que vieres”
Esto puede ser peligroso si no tenemos claras nuestras convicciones… es necesario acoplarse a las costumbres… pero rechazando aquellas que vayan en contra de nuestros principios.
Los recabitas son llamados por el profeta Jeremías e invitados a los aposentos del templo para beber vino.
Este era un honor que el profeta y los sacerdotes los invitaran a las instalaciones del templo.
Por tanto, podían sentirse presionados a no ofender a sus anfitriones… pues por un desprecio así podrían ser expulsados de la ciudad.
Dios permite la prueba para probar nuestra fe: Proverbios 17:3 “El crisol para la plata, y la hornaza para el oro; pero Jehová prueba los corazones.”
En este caso, las convicciones, principios y fe de los recabitas estaba siendo probados.
Hoy en día somos tentados ha participar de actividades que no son licitas para cristianos, somos presionados por la sociedad, las amistades, la familia, los maestros o los jefes.
Ante esta situación, tenemos que tomar una decisión importante: honrar a los hombre o honrar a Dios. Gálatas 1:10 "Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo."
Firmes convicciones
Firmes convicciones
Jeremías 35:6 “Mas ellos dijeron: No beberemos vino; porque Jonadab hijo de Recab nuestro padre nos ordenó diciendo: No beberéis jamás vino vosotros ni vuestros hijos;”
La respuesta de los recabitas pudo haber sorprendido a los judíos, porque estaban despreciando su hospitalidad.
Pero los recabitas se mantuvieron firmes en sus convicciones sin preocuparse de las consecuencias.
Jonadab el padre de ellos había muerto hacía unos 250 años, ya no podía reprocharles si fallaban, pero ellos permanecieron fieles, juzgados por su conciencia.
Jonadab no los había oprimido para que obedecieran sus ordenes, tampoco los había hecho firmar un contrato, ellos obedecieron porque fue su ejemplo y maestro, se sentían identificados como recabitas, cuyas costumbres no son como las del mundo.
Dios quiere que la iglesia seamos una familia, que nos sintamos identificados como hijos de Dios.
Obedecemos su palabra no por obligación, presión o amenazas, tampoco estamos obligados a firmar un contrato de fidelidad, nuestra palabra le basta.
Dios espera que obedezcamos por amor, sintiéndonos parte de su familia. No somos un club, asociación u organización, somos la FAMILIA de Dios.
Identifiquémonos con la fe, las convicciones y doctrinas de la familia a la que pertenecemos.
Nos llamamos hermanos porque somos familia, y a la familia no se renuncia.
Cuando seas presionados a ceder a la tentación, recuerda que tu eres: 1 Pedro 2:9 "Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;"
Tus costumbres, creencias, pensamientos y convicciones son diferentes a las del mundo…
no cedas a sus presiones… al contrario, debes influir en ellos y traerlos a la familia de Cristo.
La recompensa
La recompensa
Pero el propósito de Dios era darles una lección a los judíos, y habla por el profeta Jeremías.
Jeremías 35:14 “Fue firme la palabra de Jonadab hijo de Recab, el cual mandó a sus hijos que no bebiesen vino, y no lo han bebido hasta hoy, por obedecer al mandamiento de su padre; y yo os he hablado a vosotros desde temprano y sin cesar, y no me habéis oído.”
Ahora los judíos comprende del porqué Dios había ordenado invitar a los recabitas, para hacerles ver su infidelidad.
Es interesante que es más fácil que un hijo de Dios se aparte de los caminos del evangelio que un impío abandone sus malas costumbres.
Jeremías 2:11 (NTV) “11 ¿Alguna vez una nación ha cambiado sus dioses por otros, aun cuando no son dioses en absoluto? ¡Sin embargo, mi pueblo ha cambiado a su glorioso Dios por ídolos inútiles!”
Cuando nuestra atención esta puesta en las cosas terrenales, será fácil desviarnos a las atracciones del mundo, pero cuando nuestra atención está puesta en las espirituales, será difícil apartarnos de ellas.
Colosenses 3:1–2 “Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.”
Por su fidelidad Dios honra a los recabitas: Jeremías 35:19 “por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: No faltará de Jonadab hijo de Recab un varón que esté en mi presencia todos los días.”
Los recabitas aún habitan en la tierra de Israel, con los mismos principios y costumbres de sus antepasados. Dios lo ha honrado y los ha bendecido por su fidelidad.
Conclusión
Conclusión
El pueblo de Dios debía sentirse avergonzado por su infidelidad ante el buen ejemplo de los recabitas, por tanto, Dios emite juicio contra la infiel Judá: Jeremías 35:17 “Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí traeré yo sobre Judá y sobre todos los moradores de Jerusalén todo el mal que contra ellos he hablado; porque les hablé, y no oyeron; los llamé, y no han respondido.”
Tomemos el ejemplo de los recabitas, identifiquémonos como una familia, hijos de Dios, mantengamos firmes nuestras convicciones y fe, a pesar de las presiones del mundo, no importa si perdemos un negocio, un amigo, puntos en una clase, clientes o cualquier cosa de este mundo.
La recompensa por la fidelidad a Dios supera toda ganancia terrenal. Santiago 1:12 “Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman.”
Es necesario que perseveres para alcanzar la corona de vida eterna: Mateo 24:13 “Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.”
