Una fe que es real

Predicaciones  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 1 view
Notes
Transcript

Introducción

Esta es una Carta escrita por el apóstol Juan. Es una carta que trae muchas instrucciones prácticas para el creyente. Invita a una vida en comunión con Dios y Jesucristo. Establecen las normas de la vida cristiana según la voluntad de Dios. Podríamos resumir la carta en estas frases:
El propósito de la carta es fortalecer a los creyentes en la fe y en el amor fraternal, afirmarlos en la certeza de su comunión con Dios y protegerlos ante la amenaza de los herejes”.
Esta carta del apóstol Juan nos da a entender que la iglesia ya tenía un conocimiento profundo del Evangelio desde hacía tiempo. Y las conocía muy bien porque les habla de amados, hijitos, hermanos.
Y aunque esta carta hable de varios temas centrales, los pasajes que vamos analizar la mañana de hoy es acerca de 2 cosas.
Y de estos dos temas voy a tocar solamente 2 puntos:
El amor
El homicidio

Cuerpo

En esta carta vamos a observar que el apóstol Juan nos explica como los cristianos podemos saber que la vida eterna es nuestra. Y Juan comienza exponiendo que nuestro amor por nuestros hermanos cristianos confirma que nuestra fe es real. Por eso es importante que nosotros podamos entender que la fe y el amor van de la mano en todo el NT.
La manera en que nosotros reaccionamos antes las irritaciones y los golpes inesperados de la vida, van a demostrar la calidad de vida que tenemos en nuestro interior. Pero más importante es ¿Cómo reacciono ante mis hermanos y hermanas en la familia de Dios? Juan comienza este mensaje con el amor.
1 Juan 3:11–12 "Porque este es el mensaje que habéis oído desde el principio: Que nos amemos unos a otros. No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas."
El apóstol Juan nos recuerda 2 cosas: el nuevo mandamiento que Jesús implementó, Juan 13:34–35 "Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros." ; y la historia del primer asesinato, Génesis 4:1–16.
Juan establece por medio de la guía del Espíritu Santo que esto es fundamental para todo cristiano genuino. Una persona no puede tener una relación personal con un Dios amoroso (Dios es la esencia del amor, 1 Juan 4:8.) sin ser transformada en una persona amorosa.
Si Cristo amó incluso a sus enemigos (Romanos 5:8–10 "Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira. Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida."), acaso, ¿no podemos amar nosotros a nuestros hermanos y hermanas en Cristo, que tienen el mismo Padre celestial y que comparten la misma vida divina?
Por el contrario, Juan está haciendo una figura representativa de la otra familia: de Caín. Que, en lugar de amar a su hermano Abel, su actitud estaba gobernada por un odio que finalmente lo llevó a matar a su hermano.
CONTAR UN POCO DE CAÍN Y ABEL, de como fue la ofrenda, como Dios le advirtió del pecado que podría gobernarlo, de como Dios le dio la guía para que resistiera la maldad.
Este conflicto todavía lo encontramos en el día a día. ¿Haré la voluntad de Dios o la mía?
1 Juan 3:13"Hermanos míos, no os extrañéis si el mundo os aborrece.
¿Acaso usted y yo no nos hemos preguntado muchas veces por qué parece que las personas de afuera no les agradamos?
Recuerden lo que dijo Jesús: Si ustedes fueran del mundo el mundo los amaría, pero como no son del mundo, por esa razón el mundo los aborrece. Jn 15:18-19.
Esto explica porque nosotros como cristianos no debería sorprendernos cuando el amor que usted da es recibido con odio. El odio sigue siendo la moneda del mundo.
1 Juan 3:14–15 "Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte. Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él."
En el versículo 12 leímos que Caín mato a Abel por odio, y el versículo 15 leemos ahora que la acción es el resultado de la actitud.
Jesús advirtió Mateo 5:22 "Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio..."
La ley humana solo puede juzgar las acciones que nosotros hemos cometido, pero Dios juzga nuestros motivos. El que odia y el asesino tienen el mismo carácter moral. Por lo tanto, cualquiera que mantenga un espíritu de odio amargo y hostilidad hacia un hermano o hermana no puede estar al mismo tiempo habitado por la vida del Espíritu Santo de Dios. La vida de Dios simplemente no esta allí. Por supuesto, un asesino y una persona qu odia o guarda rencor puede arrepentirse y encontrar el perdón gratuito de Dios. Pero nadie puede afirmar tener una fe salvadora genuina si destruye a su hermano o hermana, ya sea la vida física o la reputación y el carácter.
1 Juan 3:16 "En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos."
Por el contrario, este versículo, describe la acción representativa de un hijo de Dios. Dios da la mayor expresión y acción de amor que alguna persona puede dar, Jesucristo dio su vida por nosotros y esto demuestra la definición del amor de Dios. No son solo sentimiento, no son simplemente palabras, sino que son hechos.
Por lo tanto, así como Jesús dio la vida por cada uno de nosotros, nosotros también debemos dar la vida por nuestros hermanos. Claro, esto no significa que un cristiano pueda morir por su hermano o hermana en el sentido en que Jesús lo hizo para perdón de pecados. Pero si Cristo a transformado nuestras vidas, querríamos tener esa misma cualidad de amor en nuestra devoción hacia nuestros hermanos.
Es un amor que no espera retorno, es un amor que no piensa ser visto y alabado, no es un amor que se detiene a pensar si se lo merece o no, es un amor completamente desinteresado. Es la naturaleza del amor de Dios dar, y nosotros debemos demostrar ese mismo amor, para que a su vez demostremos que nuestra fe es real.
El amor 'todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser' (1 Cor. 13:7–8a).
Lo que necesitamos comprender es que un amor así no proviene de nuestro ser, no proviene de cuanto nos esforcemos, es un amor que proviene de Cristo. Él es al fuente, y si estamos en Él, ese amor va a brotar por todo nuestro ser, pero si nos alejamos de Él, se secará y dejaremos de amar.
Sin embargo, Juan pronto nos escribe otra aplicación práctica en el V. 17.
1 Juan 3:17 "Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?"
Puede que nunca se nos pida arriesgar nuestra vida por otro cristiano, pero ¿qué hay de las oportunidades en las que debemos de demostrar el amor? Si las ignoramos, ¿cómo podemos creer que nuestro amor por Dios es genuino?
Cada vez que nos encontramos con un caso genuino de un cristiano necesitado, nuestro amor por Dios es puesto a prueba. Si tenemos más de lo que él tiene, querremos compartir lo que tenemos con nuestro hermano que esta necesitado. No solo debe ser dinero, puede ser tiempo, trabajo, alimento, vestido.
He conocido casos cristianos que, en caso de enfermedad familiar, proporcionan comida día tras día, o cuidan a los niños en sus hogares para que no tengan que estar separados de padres incapacitados. Estas acciones valen mucho más que las palabras sobre el amor.
Así que Juan se exhorta así mismo y a nosotros en el v. 18
1 Juan 3:18 "Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad."
Nos incita a no amar con palabras vacías, sino con la evidencia genuina de las acciones. Muchas veces podemos tener un cargo acá en la iglesia del Señor, y se nos hace fácil amar de palabras, pero las acciones que tengamos los unos con los otros son los que realmente van a confirmar o a negar esa realidad.
Es el amor “en hechos y en verdad” lo que se espera de un hijo de Dios.

Conclusión

Podemos observar dos contrastes
Y esta conclusión tiene su resumen en 1 Juan 3:14 "Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte."
Hemos pasado de muerte a avida. Esto es lo que sabemos de verdad. Y la razón por la que lo sabemos es que amamos a nuestros hermanos. Y esta vida es eterna, y este amor es eterno no por nosotros, sino porque sabemos y comprendemos que es Dios quien mora en nosotros, y nos da ese amor para compartir los unos con los otros.
Por que el amor demuestra que el cristiano obedece a Dios. Y el amor debe manifestar en conducta, en hechos, no solo en palabras.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.