BENDECIRE A JEHOVA EN TODO TIEMPO.
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BASE BIBLICA: SALMOS 34:1
BASE BIBLICA: SALMOS 34:1
INTRO - La Biblia presenta varios personajes cuya vida ejemplifica la alabanza constante a Dios incluso en las circunstancias más adversas. Esta composición es uno de los catorce únicos salmos que nos dan el contexto histórico en el que fueron escritos (Johnston, Psalms, 347). El sobrescrito dice: “Salmo de David cuando se fingió loco delante de Abimelec, quien lo echó, y él se fue” (NBLA). Los detalles de esta historia se recogen en 1 Samuel 21, y es uno de los momentos más interesantes de la vida de David. Mientras Saúl aun era rey, David crecía en prominencia. Cuando lo veían, la gente coreaba: “Saúl mató a sus miles, ¡pero David, a sus diez miles!” (1Sa 18:7, NVI). Como resultado, el primero se puso celoso y furioso, y se consumió en sus intentos de matar a David. Mientras este joven corría para salvar su vida, huyó a Gat. Este era un lugar interesante para esconderse porque era la ciudad natal de Goliat, a quien había matado unos años antes. Todos en Gat sabían quién era David. David fue reconocido, y llegaron noticias al rey de que estaba allí. Mientras el joven intentaba salvar su vida, se topó con un pueblo lleno de gente que quería acabar con él. Estaba atrapado, pero tuvo una idea. Decidió actuar como si hubiera perdido la cabeza. Dejó que su saliva corriera por su barba y empezó a arañar el poste de una puerta. Cuando el rey lo vio, dijo: “¡Mira! ¡Se ve que el hombre está loco!”. Y David salió ileso de Gat. A partir de esa situación, escribió el Salmo 34.
Título Salmo de David cuando se fingió loco delante de Abimelec, quien lo echó, y él se fue.
א
1 // (a) Bendeciré a Jehová (b) en todo tiempo; El significado profundo radica en reconocer que Dios merece gloria no solo cuando experimentas prosperidad, sino también en medio de dificultades y temores.
Bendeciré a Jehová en todo tiempo (Ec. 3:1-8). Gratitud disciplinada, mantenida:en todas las circunstancias. Este salmo fue escrito cuando David era perseguido por Saúl hasta el punto de que decidió escapar de él vendo a vivir entre sus enemigos, los filisteos (1 S:21.10-15). Este salmo ilustra lo que se dice en 2 Cor. 12.8-10.
Bendeciré a Jehová en todo tiempo; su alabanza estará de continuo en mi boca”. ¿Y cuándo hemos de bendecir al Señor? ¿Cuando nos ha colmado de dones y beneficios? ¿Cuando nos ha otorgado numerosos de bienes en este mundo? ¿Cuando disfrutamos de gran abundancia de aceite, vino, oro, plata, propiedades, ganado? ¿Cuando nuestra salud física se mantiene fuerte y robusta? ¿Cuando todo lo que emprendemos prospera? ¿Cuando nuestro hogar, nuestra familia, rebosa de felicidad y caen a nuestro alrededor lluvias de bendición? ¿Será entonces cuando bendeciremos al Señor? No; no entonces, sino en todo tiempo. Tanto ahora mismo. como también cuando estas cosas que tanto valoramos nos son arrebatadas, bien sea por las circunstancias o por los castigos de nuestro Dios y Señor. También cuando viene la escasez, la pobreza, la fatiga, el dolor y las pruebas. Pero tú, que has cantado: “Bendeciré al Señor en todo tiempo, su alabanza estará de continuo en m boca “
Cuando el Señor te daba de todo en abundancia, no puedes fallarle cundo lo quita. !Sigue bendiciéndole! Porque él es quien lo da, y él quien lo quita; aunque en realidad nunca se aleja de aquel que lo bendice (...) Pongamos como ejemplo a Job, no bendijo al Señor solo cuando disfrutaba de abundancia, cuando según leemos disfrutaba de rebaños, sirvientes, propiedades e hijos a su lado que le daban felicidad. Pues todo le fue arrebatado de repente. ¿Y qué hizo? Poner en practica lo que leemos en este salmo, exclamar: “Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. El Señor me lo dio, y el Señor me lo quitó; sea bendito el nombre del Señor” (Job 1:21). He aquí un ejemplo de bendecir al Señor en todo tiempo>.
David tiene muy claro a quien debe alabar, por que razones debe hacerlo y cuando debe hacerlo, “ Bendeciré a Jehová”. El Señor tiene por derecho el monopolio de la alabanza de todas sus criaturas, y es a el a quien debemos bendecir. Aun en aquellos casos evidentes en los que la misericordia recibida nos recuerda nuestro pecado vinculado a ella, como era sin duda el caso de David recordando su liberación de manos del monarca filisteo, no podemos sustraer de Dios el tributo de honor que le pertenece simplemente porque nuestra conciencia nos acusa y nos impone a aceptar la ignominia y censura que nos corresponde en la transacción.Nos empodera para enfrentar los desafíos de la vida con una perspectiva de fe y esperanza, sabiendo que, independientemente de nuestras circunstancias, Dios es digno de alabanza.
En este salmo, David expresa su deseo de alabar a Dios en todo momento, lo cual es un llamado a encontrar la alabanza, incluso en medio de las pruebas y tribulaciones.
EN TODO TIEMPO— Esto es, en todo momento, en toda situación, bajo cualquier circunstancia: antes de las pruebas y dificultades, en medio y después de ellas; tanto en los días claros de jubilo y alegría como en las oscuras noches de temor. David no cesaba nunca en su alabanza, por que nunca creía haber alabado lo bastante; todo lo contrario, siempre sentía que se había quedado corto en dar a Dios todo el honor que merece. Bendecir al Seńor siempre es oportuno, nunca esta fuera de lugar ni se hace a destiempo; para ello no hay tiempos ni sazones más apropiadas que otras.
La idea de <bendecir> es hablar bien de alguien: cuando Dios- bendice a alguien. (p. ej., 29.11) dice algo bueno sobre esa persona para su bien; cuando un hombre bendice a Dios (p. e. SAL 26.12) expresa algo sobre la bondad y la generosidad de Dios (comp. Ef. 1.3)
APLICACION DEL SALMO 34—Este pasaje nos anima a cultivar una actitud de gratitud y alabanza, recordándonos que incluso en las dificultades podemos encontrar razones para glorificar a Dios.
QUE SIGNIFICA BENDECIR EL HOMBRE A DIOS.—-Bendecir a Dios el hombre es un acto fundamentalmente diferente a cuando Dios bendice a la humanidad, aunque ambos comparten la raíz del término.
Cuando los humanos y los ángeles bendicen a Dios, la erudición más reciente sugiere que esto indica actos de adoración, alabanza o acción de gracias1. La palabra bendecir en hebreo significa “alabar, glorificar, hablar bien de alguien”2. Así, cuando el hombre bendice a Dios, no está otorgándole poder o favor—eso es imposible—sino expresando reconocimiento de su grandeza.
(B) Su alabanza (a) estará de continuo en mi boca.
SIGNIFICADO BASICO DE ALABANZA—La alabanza es fundamentalmente un homenaje a Dios por sus criaturas en adoración a su persona y en agradecimiento por sus favores y bendiciones1. Sin embargo, su significado va más allá de la simple gratitud.
!Que otra cosa puede llenar mejor nuestra boca que la alabanza a Dios! ! que perfume tan dulce y purificador se desprende de ella ! si nuestras bocas permanecieran de continuo llenas de alabanza a Dios, no habría lugar en ellas para el descontento, la queja, Ia melancolía, y menos aun para la calumnia y murmuración contra nuestro prójimo.
ב
2 // (A)En el Jehova se gloriará mi alma;
Teológicamente, gloriar el alma en Jehová significa anclar la identidad más profunda y la fuente de satisfacción en la relación con Dios, reconociendo que ninguna circunstancia externa puede socavar esa confianza fundamental. Es una postura del ser interior que permanece estable incluso cuando las pruebas amenazan.
Gloriar el alma en Jehová significa encontrar razón de júbilo en la relación con Dios, en la participación en su naturaleza y en las esperanzas que genera esa conexión1. Esta no es una expresión de vanidad personal, sino de confianza profunda anclada en la experiencia vivida de su fidelidad.
No constituye vanagloria glorificar al Señor1. La distinción es crucial: mientras que la vanagloria busca exaltación propia, gloriar el alma en Jehová redirige toda la exaltación hacia Dios. David buscó a Jehová y fue escuchado, siendo librado de todos sus temores, lo que fundamenta esta gloria del alma en una realidad experimentada, no en sentimientos pasajeros.
La gloria del alma en Jehová permanece estable incluso cuando las circunstancias externas amenazan. Tienen el máximo consuelo en las misericordias de Dios aquellos que son mansos y no tienen la más mínima confianza en su propio mérito y capacidad1. Es una postura interior donde la confianza en la bondad divina se convierte en la fuente más profunda de alegría y seguridad, independientemente de lo que suceda alrededor.
Lo (b) oirán los mansos, y se regocijarán.
Lo oiran los mansos y se alegraran. Pero gloriarse en el Señor es algo muy distinto, ya que haciéndolo incluso los mas sencillos se sienten consolados y alentados. Las experiencias y declaraciones de confianza de los creyentes experimentados y aventajados constituyen un valioso y rico solaz (Descanso, Alivio, consuelo, y Deleite Espiritual) para sus hermanos más nuevos y con menos experiencia.
Los mansos , Mejor traducido como < Los Oprimidos > < Afligidos>. Se alegraran, la alegria en el SEÑOR y del y del SEÑOR se desborda y se contagia. . Ver. Nehemías 8:9–10 "Y Nehemías el gobernador, y el sacerdote Esdras, escriba, y los levitas que hacían entender al pueblo, dijeron a todo el pueblo: Día santo es a Jehová nuestro Dios; no os entristezcáis, ni lloréis; porque todo el pueblo lloraba oyendo las palabras de la ley. Luego les dijo: Id, comed grosuras, y bebed vino dulce, y enviad porciones a los que no tienen nada preparado; porque día santo es a nuestro Señor; no os entristezcáis, porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza."
Salmo 119:74 "Los que te temen me verán, y se alegrarán, Porque en tu palabra he esperado." Este gozo es contagioso: cuando los humildes ven a otros gloriar su alma en Jehová, su propia confianza se fortalece.
Salmo 122:1 "Yo me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos."
3. // (a) Engrandeced (b) a Jehova conmigo,
Engrandeced. Tenemos la tendencia a magnificar nuestras circunstancias y problemas en lugar de magnificar a Dios. Conmigo. .. y exaltemos a una su nombre. Después de alabar a Dios individualmente Vs.1-2), David invita a sus compañeros a alabarlo con él. David provoca a los compañeros de alabanza.
(a) Y exaltemos (c) a una (b) Su nombre. Exaltemos a una su nombre. observe que después del encuentro con Aquis se nos dise “Yéndose David de allí, huyó a la cueva de Adulam; y cuando sus hermanos y toda la casa de su padre lo supieron, vinieron alli a él”. Alli se juntaron con él todos los afligidos, y todo el que estaba endeudado, y todos los que se hallaban en amargura de espíritu, y todos los descontentos del gobierno de Saúl, un grupo de unos cuatrocientos hombres. Y fue hecho jefe de ellos. Con toda probabilidad es a esos. a sus hermanos, amigos y camaradas, a quienes cuenta la historia de su huida y exhorta a unir sus corazones y sus voces para exaltar a una el nombre del Seňor.
Nos invita a magnificar el nombre del Señor y a unirse en adoración comunitaria.
El versículo 3 nos muestra que este salmo es algo más que un testimonio: es una invitación. David dice: “Vengan, hablemos de las grandezas del SEÑOR; exaltemos juntos su nombre” (NTV). No quiere alabar solo al Señor. Invita a todos aquellos que le escuchan a unirse a su alabanza de la bondad de Dios.
SALMOS 34:1
La teología de bendecir a Jehová en todo tiempo descansa en el reconocimiento de su soberanía absoluta sobre la vida y la muerte. Job expresa esta verdad fundamental: “Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito” (Job 1:21)—una declaración que vincula la alabanza no a las circunstancias favorables, sino a la aceptación de la voluntad divina en todos los momentos.
La resolución de bendecir constantemente implica mantener tiempos determinados para esta práctica y aprovechar cada oportunidad que surja, renovando las alabanzas ante cada nuevo acontecimiento[1]. Esta disciplina espiritual no es pasiva; requiere intención deliberada. La alabanza debe expresarse públicamente, demostrando disposición a reconocer las obligaciones hacia la misericordia divina e invitando a otros a hacer lo mismo[1].
El fundamento de esta alabanza continua radica en la naturaleza de Dios mismo. Jehová es clemente y misericordioso, lento para la ira y abundante en compasión; su bondad se extiende a todas sus criaturas[2]. Daniel reconoce que el poder y la sabiduría pertenecen a Dios a través de todos los siglos (Dan 2:20), lo que significa que su gobierno trasciende cualquier circunstancia temporal.
La bendición de Jehová en todo tiempo también conecta con la obediencia. Cuando se escucha atentamente la voz de Dios y se guardan sus mandamientos, las bendiciones alcanzan al pueblo en múltiples dimensiones de la vida[2]. Sin embargo, esta teología no es transaccional; es relacional. La alabanza surge del entendimiento de que Dios merece gloria independientemente de si experimentamos prosperidad o adversidad.
Pasajes bíblicos adicionales: El Salmo 145 expresa el compromiso de exaltar a Dios eternamente y bendecir su nombre cada día[2], reflejando la práctica sostenida de adoración que caracteriza a quienes reconocen verdaderamente la soberanía divina.
El Salmo 135 convoca a toda la comunidad: “O casa de Israel, bendecid a Jehová; O casa de Aarón, bendecid a Jehová; O casa de Leví, bendecid a Jehová”1, mostrando que bendecir a Dios es responsabilidad corporativa y personal, en todo tiempo y lugar.
1º Samuel 21:13 "Y cambió su manera de comportarse delante de ellos, y se fingió loco entre ellos, y escribía en las portadas de las puertas, y dejaba correr la saliva por su barba."
Salmo 71:6 "En ti he sido sustentado desde el vientre; De las entrañas de mi madre tú fuiste el que me sacó; De ti será siempre mi alabanza."
Salmo 104:33 "A Jehová cantaré en mi vida; A mi Dios cantaré salmos mientras viva."
Salmo 146:2 "Alabaré a Jehová en mi vida; Cantaré salmos a mi Dios mientras viva."
Hechos de los Apóstoles 16:25 "Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían."
La Biblia presenta varios personajes cuya vida ejemplifica la alabanza constante a Dios incluso en las circunstancias más adversas.
Job es quizás el ejemplo más notable. Cuando perdió sus posesiones y sus hijos, Job reconoció que “desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá” y declaró “Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito” (Job 1:20-21). Su respuesta no fue una reacción momentánea, sino una postura sostenida. Cuando su esposa le instó a maldecir a Dios, Job respondió cuestionando si debían recibir solo el bien de Dios y no el mal, y en todo esto no pecó Job con sus labios (Job 2:9–10). La pregunta de la esposa de Job—“¿Aún retienes tu integridad?”—se refiere a la integridad de un hombre solo ante Dios.1 En el contexto de Job 2, esta pregunta representa un momento crítico donde se cuestiona si Job mantendrá su fidelidad a Dios bajo circunstancias devastadoras.
La esposa se burla de la constancia religiosa de Job, preguntando si permanecerá tan obstinado en su religión que nada lo apartará de ella, siendo tan sumiso ante un Dios que parece disfrutar haciéndolo desdichado, despojándolo y azotándolo sin motivo, cuando tal Dios no merece ser amado, bendecido y servido.2 Su pregunta implica que la devoción de Job es vana y que sus plegarias solo le han traído lamento y dolor.
Para Job, este constituye el gran momento de crisis donde todo está en juego—la vida o la muerte—, tal como su esposa lo expresa con claridad: “Maldice a Dios, y muérete”.1 La respuesta de Job es inmediata, fulminante y definitiva: aunque luego calle de dolor y dé rienda suelta a su amarga queja, Job sabe en ese preciso instante que nunca rechazará a Dios.1
Job responde que no pecará con sus labios,3 demostrando que su integridad no es superficial sino profundamente enraizada en su relación con Dios. La pregunta de la esposa representa una estrategia satánica de utilizar a parientes cercanos para tentar; una esposa en el seno del hogar puede ser instrumento del diablo para inducir al pecado.4 Job, sin embargo, mantiene su integridad—esa coherencia inquebrantable entre su fe profesada y su comportamiento en la adversidad.
Habacuc encarna otra expresión poderosa de esta práctica. Cuando dice “Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya fruto... con todo, yo me alegraré en Jehová”, demuestra fe y confianza total en el Señor2. Su alabanza no depende de circunstancias externas sino de la certeza en la fidelidad divina. Habacuc 3:17–19 "Aunque la higuera no florezca, Ni en las vides haya frutos, Aunque falte el producto del olivo, Y los labrados no den mantenimiento, Y las ovejas sean quitadas de la majada, Y no haya vacas en los corrales; Con todo, yo me alegraré en Jehová, Y me gozaré en el Dios de mi salvación. Jehová el Señor es mi fortaleza, El cual hace mis pies como de ciervas, Y en mis alturas me hace andar."
David también encarna esta práctica de bendición continua. David reflexionó sobre décadas de luchas y batallas, reconociendo que en medio de sus tareas diarias el Señor lo había recompensado, capacitado, adiestrado, fortalecido y protegido1. Incluso en los momentos más peligrosos de la batalla, David percibía la protección de Dios y le atribuía la gloria por su fidelidad continua, considerándola excepcional1.
Daniel ofrece otro modelo poderoso. En medio de circunstancias políticas turbulentas, Daniel proclamó “Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría” (Dan 2:20), reconociendo la soberanía divina que trasciende cualquier crisis temporal.
Estos personajes comparten una característica fundamental: no bendijeron a Dios únicamente por sus bendiciones materiales, sino por su comprensión de que Dios merece alabanza independientemente de las circunstancias. La Biblia presenta a Abel, Enoc, Noé, Abraham y muchos otros como ejemplos de una vida de fe y perseverancia, siendo todos elogiados por su fe2, lo que sugiere que esta disposición de bendecir en toda circunstancia caracterizó a los fieles del antiguo pacto.
Pensamientos para el culto personal y familiar (Sal 34) 1. El título une este salmo con la huida de David la las filas de los filisteos para escapar de Saúl. Intentando huir de un enemigo, fue a otro, tan sólo para aprender que la salvación viene de temer y confiar en el Señor. Ahora, es a través de un cántico inspirado enseñará a otros a volverse del pecado y a humillarse ante el Señor. La clave de la seguridad es el arrepentimiento del pecado y orar a Dios. En momentos de crisis, : buscas inmediatamente si la ayuda del Señor o tiendes a depender antes de tus propios esfuerzos? ;Por qué? :
