Corriendo la Carrera de la Fe
Notes
Transcript
Texto: Hebreos 12:1-2
Introducción
La vida cristiana no es presentada en la Biblia como una caminata casual, sino como una carrera de resistencia. El autor de Hebreos acaba de mencionar en el capítulo 11 a los grandes héroes de la fe: Abel, Noé, Abraham, Moisés y muchos otros. Ahora utiliza la imagen de una competencia atlética para exhortar a los creyentes a perseverar.
Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.
El mensaje central del pasaje es:
La vida cristiana requiere perseverancia, santidad y una mirada constante puesta en Jesucristo.
I. CORRAMOS RECORDANDO EL TESTIMONIO DE LOS QUE NOS PRECEDIERON (v.1a)
I. CORRAMOS RECORDANDO EL TESTIMONIO DE LOS QUE NOS PRECEDIERON (v.1a)
Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos…
A. La conexión con Hebreos 11
A. La conexión con Hebreos 11
La expresión “por tanto” conecta directamente con los héroes de la fe.
Estos hombres y mujeres:
Creyeron a Dios en circunstancias difíciles.
Perseveraron sin ver el cumplimiento completo de las promesas.
Vivieron por fe y no por vista.
Pasajes paralelos
Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra.
Y todos éstos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido; proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen ellos perfeccionados aparte de nosotros.
Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza.
B. ¿Quiénes son los testigos?
B. ¿Quiénes son los testigos?
No necesariamente espectadores que observan desde el cielo.
La idea principal es que sus vidas son un testimonio poderoso de la fidelidad de Dios.
Ellos declaran:
Dios cumple Sus promesas.
Vale la pena confiar en Él.
La fe perseverante tiene recompensa.
Ilustración
Como fotografías de antiguos campeones colgadas en un estadio para inspirar a los nuevos atletas.
Aplicación
Cuando enfrentamos pruebas debemos recordar:
Abraham esperó.
José sufrió injustamente.
Moisés soportó el rechazo.
David enfrentó gigantes.
Pablo soportó persecuciones.
El mismo Dios que los sostuvo puede sostenernos hoy.
II. CORRAMOS LIBRÁNDONOS DE TODO LO QUE NOS ESTORBA (v.1b)
II. CORRAMOS LIBRÁNDONOS DE TODO LO QUE NOS ESTORBA (v.1b)
…despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia…
A. Debemos eliminar los pesos innecesarios
A. Debemos eliminar los pesos innecesarios
Un atleta elimina cualquier cosa que reduzca su rendimiento.
No todo peso es necesariamente pecado.
Puede tratarse de:
Distracciones.
Prioridades equivocadas.
Hábitos que enfrían la vida espiritual.
Relaciones que alejan de Dios.
Pasajes paralelos
Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.
Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo,
Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
B. Debemos abandonar el pecado que nos asedia
B. Debemos abandonar el pecado que nos asedia
La palabra implica algo que rodea, atrapa o enreda.
El pecado:
Roba fuerzas espirituales.
Desvía la mirada de Cristo.
Obstaculiza el crecimiento.
Pasajes paralelos
Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad,
El Señor no me habría escuchado.
sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido.Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.
En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,
Ilustración
Un corredor que intenta competir cargando una mochila llena de piedras jamás alcanzará su máximo rendimiento.
Muchos creyentes desean avanzar espiritualmente mientras conservan cargas que Dios les ha pedido abandonar.
Aplicación
Preguntas para reflexionar:
¿Qué peso me está frenando?
¿Qué hábito está debilitando mi comunión con Dios?
¿Hay algún pecado que necesita ser confesado y abandonado?
III. CORRAMOS CON PERSEVERANCIA HASTA EL FINAL (v.1c)
III. CORRAMOS CON PERSEVERANCIA HASTA EL FINAL (v.1c)
…y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,
A. La carrera es personal
A. La carrera es personal
Dios ha trazado una carrera para cada creyente.
No todos enfrentan las mismas circunstancias.
Pasajes paralelos
Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.
He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.
No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.
B. La carrera requiere perseverancia
B. La carrera requiere perseverancia
La palabra “paciencia” significa resistencia constante.
No habla de velocidad sino de permanencia.
La meta no es comenzar bien solamente.
La meta es terminar bien.
Ejemplos bíblicos
Noé perseveró durante décadas construyendo el arca.
José esperó años antes de ver cumplidos los sueños.
Pablo continuó predicando a pesar de las prisiones.
Ilustración
Las maratones no las ganan quienes salen más rápido, sino quienes mantienen el ritmo hasta el final.
De igual manera, la vida cristiana es una carrera de largo recorrido.
Aplicación
La perseverancia se desarrolla:
En la oración diaria.
En la lectura constante de la Palabra.
En la obediencia cotidiana.
En la comunión con otros creyentes.
IV. CORRAMOS CON LOS OJOS PUESTOS EN JESÚS (v.2)
IV. CORRAMOS CON LOS OJOS PUESTOS EN JESÚS (v.2)
puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.
Este es el punto culminante del pasaje.
No basta con mirar a los héroes de la fe.
Debemos mirar al Autor de la fe.
A. Jesús es el autor de nuestra fe
A. Jesús es el autor de nuestra fe
La fe comienza en Él.
La salvación es obra Suya desde el principio.
Pasajes paralelos
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.
Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.
estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;
B. Jesús es el consumador de nuestra fe
B. Jesús es el consumador de nuestra fe
Él completa la obra que comenzó.
Nuestra seguridad descansa en Su fidelidad.
Pasajes paralelos
Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria con gran alegría,
estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;
Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.
C. Jesús es nuestro ejemplo supremo
C. Jesús es nuestro ejemplo supremo
“…el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz…”
Observemos Su ejemplo:
Observemos Su ejemplo:
1. Soportó el sufrimiento
1. Soportó el sufrimiento
Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.
Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.
2. Menospreció la vergüenza
2. Menospreció la vergüenza
y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
3. Alcanzó la victoria
3. Alcanzó la victoria
Está sentado a la diestra de Dios.
Jehová dijo a mi Señor:
Siéntate a mi diestra,
Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.
el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,
Ilustración
Cuando Pedro caminó sobre las aguas permaneció firme mientras miró a Jesús; cuando miró las olas comenzó a hundirse.
(Mateo 14:28-31)
Lo mismo ocurre con nosotros.
Aplicación
Cuando fijamos la mirada en:
Los problemas, aparece el temor.
Las personas, aparece la decepción.
Las circunstancias, aparece el desánimo.
Pero cuando fijamos la mirada en Cristo:
Encontramos fortaleza.
Recuperamos esperanza.
Perseveramos hasta el final.
Conclusión
Hebreos 12:1-2 presenta cuatro exhortaciones para correr exitosamente la carrera cristiana:
1. Recordar el testimonio de los fieles.
1. Recordar el testimonio de los fieles.
2. Quitarnos todo peso y pecado.
2. Quitarnos todo peso y pecado.
3. Perseverar hasta el final.
3. Perseverar hasta el final.
4. Mantener los ojos puestos en Jesucristo.
4. Mantener los ojos puestos en Jesucristo.
La victoria no pertenece al más fuerte ni al más rápido, sino al creyente que sigue avanzando con la mirada fija en Cristo.
Como pudo decir el apóstol Pablo al final de su vida:
He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.
La pregunta final es: ¿Qué está ocupando hoy el centro de tu mirada: las dificultades del camino o el Salvador que te espera en la meta?
