EDO15 - Cuando Todo Parece Perdido

Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 15 views
Notes
Transcript
Idea Principal: "Aunque todo parezca perdido, puedes creer y esperar en la promesa de Dios."
Pasaje Bíblico: Genesis 3:20-24

Introducción:

Ilustración inicial : RESPONSABLE POR UN ACCIDENTE
Mi hija tuvo un accidente. Fuerte. Dos vehículos. Heridos. Y yo... con un seguro básico.
Mi nombre era el responsable.
Comenzaron a llegar cartas de abogados. Fechas. Citaciones. Y yo mirando todo eso sabiendo una sola cosa: no tengo con qué responder.
Pensé: nos van a quitar lo poco que tenemos. Y si de alguna manera podemos pagar... pasaremos el resto de la vida haciéndolo.
La sentencia era real. Y yo no tenía salida.
¿Qué haces cuando todo parece perdido?
Planteamiento:Esta mañana quiero hablarles de esos momentos en los que todo parece perdido. Quizás tú estás viviendo uno ahora mismo. En Génesis 3, Dios acaba de pronunciar una sentencia muy dura sobre Adán y Eva. La muerte ha entrado al mundo. El suelo está maldito. Humanamente hablando, todo podria darse por terminado.
Pregunta Sermónica: Y nos preguntamos ¿Qué hacemos cuando todo parece perdido?

Lectura:

²⁰ Y el hombre le puso por nombre Eva a su mujer, porque ella era la madre de todos los vivientes. ²¹ Y el SEÑOR Dios hizo vestiduras de piel para Adán y para su mujer, y los vistió. ²² Entonces el SEÑOR Dios dijo: He aquí, el hombre ha venido a ser como uno de nosotros, conociendo el bien y el mal; cuídese, pues, no sea que extienda su mano y tome también del árbol de la vida, y coma y viva para siempre. ²³ Y el SEÑOR Dios lo echó del huerto del Edén, para que labrara la tierra de la cual fue tomado. ²⁴ Expulsó, pues, al hombre; y al oriente del huerto del Edén puso querubines, y una espada encendida que giraba en todas direcciones para guardar el camino del árbol de la vida.

Transición al Cuerpo: Justo en medio del juicio, en medio del veredicto el texto nos presenta tres escenas que, a primera vista, parecen ser una contradicción. Y el primero nos confronta desde el versículo 20.

A. ¿Por qué Adán habla de vida?

²⁰ Y el hombre le puso por nombre Eva a su mujer, porque ella era la madre de todos los vivientes.
1. La sentencia que Adán acaba de recibir
Adán acaba de recibir su sentencia.
La tierra ahora es maldita; resiste el trabajo del hombre. Se rebela y destruye el fruto de su esfuerzo.
Con dolor, angustia, cansancio y dificultad comerá el pan.
Vivirá en estas condiciones hasta el día de su muerte. Este es su destino.
Adán es polvo, y al polvo volverá. Esta es la sentencia. Destinado a una cadena perpetua.
2. Y aun así… Adán nombra vida
Ante esa realidad, en el versículo 20 leemos que Adán le pone por nombre "Eva" a su mujer.
Adán vuelve a nombrar —esta vez a su esposa— demostrando que su función como cabeza no le ha sido quitada, aunque ahora lo hace en circunstancias completamente distorsionadas.
"Eva" es un nombre que se deriva de la palabra "vida" en hebreo.
La razón que da el texto es porque ella sería "madre de todos los vivientes."
A simple vista, esto apunta al futuro: Eva todavía no ha dado a luz a un solo hijo. Adán habla de una vida que aún no existe.
3. La pregunta que queda abierta
La sentencia terminó en muerte —"polvo eres." Y la primera palabra de Adán es… vida.
Es como si Adán supiera algo que nosotros, leyendo, todavía no alcanzamos a ver. Algo lo sostiene. Algo lo hace pronunciar vida cuando todo a su alrededor es muerte.
Ilustracion: (CAST AWAY) Chuck Noland despierta en una playa que no conoce. El avión se fue. El océano está vacío. No hay barcos, no hay señal, no hay nadie. Solo árboles, arena... y silencio.
Camina por la orilla mirando en todas direcciones — como si en algún punto del horizonte fuera a aparecer algo. Pero no aparece nada.
Se sienta. Mira sus manos. Mira el mar. Y en ese silencio, las preguntas empiezan a llegar una tras otra:
¿Alguien sabe que estoy aquí? ¿Me están buscando? ¿Volveré a ver a Kelly? ¿Por qué yo?
No hay respuestas. Solo el sonido de las olas... y el peso aplastante de una realidad que no tiene salida visible.
Eso es lo que siente el ser humano ante lo irreversible — el alma se sienta en la orilla... y no sabe para qué levantarse.
Puente: Adán acaba de recibir su propio veredicto. Polvo eres, al polvo volverás. La tierra maldita, la muerte garantizada. Humanamente hablando, Adán está sentado en esa misma orilla.
Aplicación:
Ponemos nuestra mirada en nuestra reaccion. ¿Como enfrentamos momentos en nuestra vida donde sentimos el peso del veredicto?— un diagnóstico, una sentencia, una pérdida, distancia de un ser querido — nos inunda la tristeza y el lamento, la preocupación, el remordimiento. Quizas por algo que dije mal, quizas por que no actué bien,.
Nos preguntamos una y otra vez: "¿Por qué lo hice? ¿Por qué no escuché?" Nos deprimimos. Arrastramos los pies. No queremos levantarnos.
Muchos terminamos exclamando, como exclamaría después Caín: "¡Grande es mi castigo para ser soportado!" Y es asi como verdaderamente nos sentimos.
Otros simplemente evaden: pretenden que nada pasó, no quieren hablar del asunto, cambian de tema, cambian de rostro, huyen de su realidad.

B. ¿Por qué Dios los viste de pieles?

²¹ Y el SEÑOR Dios hizo vestiduras de piel para Adán y para su mujer, y los vistió.
1. El intento fallido del hombre
Tan pronto los ojos de Adán y Eva fueron abiertos, se dieron a la tarea de confeccionar delantales de hojas de higuera para tapar la vergüenza de su desnudez.
El problema estaba en la calidad de esos delantales: eran desechables. Hojas que se secan y se deshacen. No eran permanentes, y mucho menos eran aceptados delante de Dios.
Esas vestiduras representaban el intento fallido del hombre de cubrir su pecado por medio de sus propias obras.
Como expresa Isaías, las obras de nuestra justicia son como trapo de inmundicia .(Is. 64:6)
2. Y entonces… Dios hace vestiduras
Fíjate en el detalle que el texto esconde: cuando ellos se cubrieron con hojas, la Escritura dice que "se hicieron" delantales. Y ahora dice que Dios "hizo" vestiduras. Es el mismo verbo —lo que el hombre se hizo a sí mismo, y lo que Dios hizo por él.
La gran pregunta que surge es: ¿de dónde saca Dios estas pieles?
La respuesta: de un animal. Un animal vivo, al cual hay que matar para obtener su piel.
Significa que, para que Adán y Eva pudieran ser cubiertos de manera apropiada, algo tuvo que morir.
3. El primer sacrificio
Aquí encontramos el primer sacrificio jamás registrado en las Escrituras —el que Adán y Eva presencian por primera vez.
La primera muerte. El primer derramamiento de sangre.
Vida inocente, sangre inocente… para cubrir a los culpables.
Un animal tuvo que morir. Sus pieles formar parte de una vestidura.
Este es el costo de las vestiduras.
4. La pregunta que queda abierta
¿Por qué? ¿Por qué la sangre? ¿Por qué exige Dios la muerte de un inocente para cubrir a dos culpables? ¿Por qué no bastaron las hojas?
Lo único claro es esto: la salvación del hombre se encuentra fuera de él mismo. Bajo ninguna circunstancia puede hacer algo por sí mismo para cubrirse.
(Guarda esa pregunta.)

Ilustración — "El Juez que Baja del Estrado":

Imagina a un juez que acaba de dictar sentencia contra el culpable. El veredicto es firme; la condena es justa.
Pero en lugar de retirarse, el juez se baja del estrado, se acerca al condenado… y con sus propias manos lo cubre.
Eso es lo que hace Dios aquí. La misma boca que pronunció "polvo eres" es la que ahora, con Sus propias manos, los viste. "Y los vistió," dice el texto. Dios mismo.

Aplicación:

Y aquí viene la pregunta que nos toca a cada uno: ¿cuánto cuestan tus vestiduras?
Porque todos, de alguna manera, seguimos cosiendo hojas —cubriendo nuestra vergüenza con nuestras propias obras, con la apariencia, con el esfuerzo, para que nadie vea lo que somos por dentro.
Y como las hojas de Adán, nunca alcanza. Se seca. Se deshace. No permanece.
Lo que de verdad nos cubre… no lo fabricamos nosotros. Y costó una vida.

C. ¿Por qué Dios cierra y vigila el camino de regreso al árbol de la vida?

²² Entonces el SEÑOR Dios dijo: He aquí, el hombre ha venido a ser como uno de nosotros, conociendo el bien y el mal; cuídese, pues, no sea que extienda su mano y tome también del árbol de la vida, y coma y viva para siempre. ²³ Y el SEÑOR Dios lo echó del huerto del Edén, para que labrara la tierra de la cual fue tomado. ²⁴ Expulsó, pues, al hombre; y al oriente del huerto del Edén puso querubines, y una espada encendida que giraba en todas direcciones para guardar el camino del árbol de la vida.
En esta escena vemos 3 cosas que Dios hace en relacion con el hombre.
1. La declaración de Dios (v.22a)
La tercera escena abre con una declaración de Dios: el hombre "ha venido a ser como uno de nosotros, conociendo el bien y el mal."
Y solo en aspecto se parece a Dios: ahora conoce el bien y el mal. Pero lo conoce sin poder dominarlo —conoce el bien… y solo puede hacer el mal.este
Escucha el eco: la serpiente había prometido "seréis como Dios, conociendo el bien y el mal." Y ahora Dios mismo dice: "ha venido a ser como uno de nosotros, conociendo el bien y el mal." Lo que la serpiente prometió… se cumplió. Pero en su peor versión.
2. La precaución (v.22b) cuídese, pues, no sea que extienda su mano y tome también del árbol de la vida, y coma y viva para siempre.
Por eso Dios toma una precaución: que el hombre no extienda su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre.
Dios le impide volver y comer del árbol de la vida.
Y aquí está lo que no cuadra: ¿por qué? ¿Por qué negarle precisamente la vida eterna? ¿No sería ese el regalo más bondadoso de todos? Detén esa pregunta.
3. La expulsión (v.23)
Entonces Dios expulsa a la pareja fuera del Edén, para labrar la tierra de la que fueron tomados.
Fuera del jardín. Fuera del paraíso. Fuera de la comunión y la presencia de Dios.
Ya Adán no será el labrador ni el guardián de aquel lugar único —el lugar donde tuvo el privilegio de hablar por primera vez con Dios, lugar donde recibó el encargo y la responsabilidad, lugar donde recibió por primera vez a Eva, lugar donde se unieron y disfrutaron de la perfeccion de Dios.
También el lugar de la tentación y la traición.
4. La restricción (v.24)
Una vez fuera, Dios restringe el acceso. Instala seres angelicales de máxima seguridad: querubines que ahora guardan el camino al árbol de la vida.
Y fíjate en la ironía: Adán fue puesto en el huerto para . Ahora son los querubines los que —y lo guardan contra él. El que debía ser el guardián… queda guardado por fuera.guardarloguardan
Lo comprueba la espada de fuego, que se vuelve en todas direcciones. No hay un solo ángulo de entrada.
Esto significa que no pueden volver a entrar. No hay acceso. La puerta quedó cerrada.
Ilustración: Afuera es Mejor - Testimonio de Usuario de Drogas
Había una madre que amaba a su hijo con toda el alma. Pero su hijo estaba destruido por las drogas. Robaba. Mentía. Y un día... llegó a robarle a ella.
Esa noche, la madre tomó la decisión más dolorosa de su vida. Puso la comida afuera de la casa. Cerró la puerta. Le llamó a la policía.
El hijo fue arrestado. Encerrado.
Desde adentro, probablemente se preguntó: ¿Cómo pudo hacerme esto mi propia madre? ¿Por qué me cerró la puerta? ¿Por qué no me ayudó?
No entendía. No podía entender.
Pero años después, ese hijo compartió su historia. Y dijo algo que nadie esperaba:
"Lo que mi madre hizo... fue lo más doloroso que viví. Y también lo único que me salvó."
La puerta cerrada no era abandono. Era la única salida.
Aplicación:
Y tú, ¿cuál es el camino que se te cerró? Esa puerta que sentiste cerrarse detrás de ti —la salud que no volvió, la relación que se acabó, el sueño que se deshizo, la presencia de Dios que sientes lejos.
Todos conocemos esa espada de fuego. Esa sensación de que el camino de regreso a lo que era… quedó bloqueado.

Conclusión: EL CHOQUE CON LA CRUZ (el fondo del valle — inicio de la subida)

Hemos visto tres escenas que no hacen sentido.
Aquí —en el fondo, donde todo parece perdido— es donde nos chocamos con la cruz. Y aquí es donde todo comienza a cobrar sentido.
Porque lo que acabamos de leer no es una escena de confución o derrota. Desde donde estamos parados podemos observar el preciosocuadro del evangelio, dibujado en el primer libro de la Biblia, para aquel pueblo… y para reafirmarnos en la INMENZA E INEXPLICABLE GRACIA DE DIOS.
Miremos de nuevo cada escena —pero ahora, desde la cruz.

SUBIDA — C · La preservación

¿Recuerdas la pregunta? ¿Por qué Dios cerró el camino al árbol de la vida? ¿Por qué negarles precisamente la vida eterna?
Aquí está la respuesta: Si hubieran comido del árbol de la vida en su estado caído, habrían quedado atrapados para siempre en rebelión, sin remedio, sin redención posible.Dios no cerró el camino para castigarlos. Lo cerró para salvarlos.
Así que cerró esa puerta en misericordia —para guardar el camino hasta que llegara Aquel que lo abriría de nuevo. Y ese día llegó. La espada que guardaba el camino cayó sobre Cristo; y por Su propia carne abrió un camino nuevo. Por eso dice Hebreos 10:19–20 que ahora "tenemos confianza para entrar al Lugar Santísimo por la sangre de Jesús, por un camino nuevo y vivo que Él inauguró para nosotros por medio del velo, es decir, su carne."
El camino que la espada cerraba, Cristo lo reabrió con Su cuerpo. Y aquello que Adán perdió, nosotros lo recuperamos: dice Apocalipsis 22:14, "Bienaventurados los que lavan sus vestiduras para tener derecho al árbol de la vida y para entrar por las puertas a la ciudad."
Lo que parecía un exilio sin retorno… era solo un exilio temporal.

SUBIDA — B · La cobertura: expiación y sustitución

¿Y recuerdas la otra pregunta? ¿Por qué tuvo que morir un inocente para cubrir a los culpables? ¿De dónde salió esa vestimenta?
En esa escena se esconden dos términos que son el corazón de nuestra salvación.
—cubrir, limpiar, borrar la culpa del pecado delante de Dios. La muerte de aquel inocente cubrió lo que las hojas no podían. La culpa, cubierta.El primero es la expiación
—el animal murió en lugar de ellos; la muerte que merecían los culpables la sufrió un inocente en su lugar. Y eso es exactamente lo que el profeta vio del Mesías: Isaías 53:5 dice que El segundo es la sustitución"Él fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades; el castigo, por nuestra paz, cayó sobre Él, y por sus heridas hemos sido sanados."
Lo que el Edén dibujaba en sombra, la cruz lo cumplió: la sangre que de verdad se demandaba era la nuestra. Pero Cristo, el Cordero de Dios, ocupó nuestro lugar y cubrió nuestra culpa. Por eso declara 2 Corintios 5:21 que "al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él."
(Ilustración Gordi — la cobertura que recibí sin saber su precio, y que solo pude recibir con asombro.)
¿Cuánto cuestan tus vestiduras? No las pagaste tú. Y Cristo no te cubre a medias: te cubre por completo, de pies a cabeza, con Su justicia.

SUBIDA — A · Fe & Esperanza en la Promesa

Y volvemos a la primera pregunta. ¿Cómo pudo Adán hablar de vida cuando todo era muerte? ¿Qué sabía él que nosotros no veíamos?
Aquí está: Dios había prometido, en Génesis 3:15, que de la simiente de la mujer vendría el Vencedor: Adán escuchó esa palabra… y le creyó. Por eso, mirando a su esposa bajo sentencia de muerte, pudo pronunciar… vida.Adán creyó la promesa."pondré enemistad entre tú y la mujer, y entre tu simiente y su simiente; él te herirá en la cabeza, y tú lo herirás en el calcañar."
—uno que, con su acto de fe, demostró haber creído las palabras de Dios. En medio de la condena, se aferró a la gracia, a la bendita esperanza de vida eterna en Cristo Jesús.Aquí tenemos al primer creyente del evangelio
Y eso es precisamente la fe. Hebreos 11:1 la define así: Adán no vio el cumplimiento con sus ojos —pero estuvo convencido de la promesa de Dios."Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve."
Adán esperó algo que nunca vio. Nosotros lo hemos visto cumplido: la promesa tiene nombre, Jesucristo. La tumba quedó vacía. La vida venció a la muerte.
Si Adán pudo creer cuando solo tenía la palabra de Dios… ¿cuánto más tú y yo, que tenemos al Cristo resucitado?
¿Como nos vamos hoy de aquí hermano y mi hermana, amigo y amiga que nos escuchas en esta mañana?

GLORIA A CRISTO (cumbre)

El camino reabierto. La cobertura completa. La promesa cumplida.
Tres escenas que a simple vista no hacían sentido… y las tres apuntaban a una sola Persona.
PENSAR: "Aun en medio de consecuencias, Dios manifiesta Su gracia a través de Cristo, cubriendo nuestro pecado y preservándonos para salvación eterna."
SENTIR: "Confiado en que Dios no nos abandona."
HACER: "¡No te rindas! Cree y espera en las promesas de Dios. Pon en Sus manos aquello que parece estar perdido."

LLamado

Quizás llegaste esta mañana sintiendo que todo está perdido. Que la puerta se cerró. Que no hay camino de regreso.
Pero ya viste lo que hace Dios en medio de lo que no entendemos: Aun en medio de las consecuencias, Su gracia está obrando.cubre tu pecado, guarda el camino, y cumple Su promesa en Cristo.
Así que escucha esto: no estás solo. Dios no te ha abandonado.
Por eso, hoy: Cree y espera en la promesa de Dios. Y eso que diste por perdido —ese sueño, esa relación, esa salud, esa alma por la que oras— no te rindas.ponlo en Sus manos.
Aunque todo parezca perdido… puedes creer y esperar en la promesa de Dios.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.