Desechando cuatro pecados
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Desechando cuatro pecados
Desechando cuatro pecados
Efesios 4:25–30 (RVR60)
25Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros. 26Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, 27ni deis lugar al diablo. 28El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad. 29Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. 30Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.
Introducción
Introducción
Pablo instruye a la iglesia de Efeso respecto a la nueva vida en Cristo que debemos demostrar.
Ya no andamos, hablamos ni actuamos como los incoversos porque nuestra mente ha sido renovada por el conocimiento de Cristo.
Efesios 4:23–24 "y renovaos en el espíritu de vuestra mente, 24y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad."
Con el conocimiento de la Palabra de Dios descubrimos el pecado y las cosas que debemos evitar para no ser engañados por los deseos de la carne que está contaminada con deseos pecaminosos.
La mentira
La mentira
Efesios 4:25 "Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros."
La mentira es una mala costumbre que está arraigada en nuestra cultura, aprendemos a mentir desde niños y se considera tan normal que algunos hasta se sienten orgullosos de ser mentirosos y de engañar a la gente.
Pero este es un pecado que Dios aborrece: Proverbios 12:22 "Los labios mentirosos son abominación a Jehová; Pero los que hacen verdad son su contentamiento."
La mentira es contraria a la verdad, y Dios es verdad: Juan 14:6 "Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí."
De manera que el que ama la mentira (chiquita, grande, inocente, maliciosa, negra, blanca) no es de Dios.
Satanás es el padre de Mentira: Juan 8:44 "Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira."
La ira
La ira
Efesios 4:26–27 "Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, 27ni deis lugar al diablo."
El enojo es inevitable, permitir que el enojo nos controle si podemos evitarlo.
Cuando dejamos que el enojo tome el control es cuando pecamos, porque hacemos o decimos cosas malas.
Santiago 1:20 "porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios."
Santiago 1:20 (TLA) “Porque la gente violenta no puede hacer lo que Dios quiere.”
Dejarse dominar por la ira evita que hagamos lo que agrada a Dios.
El consejo de Pablo es:
Efesios 4:31 "Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia."
El Robo
El Robo
Efesios 4:28 "El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad."
Existe mucha injusticia y corrupción en la sociedad que provoca necesidad y pobreza.
De manera que la necesidad es la principal excusa para hurtar.
Lastimosamente ni para Dios y ni para la ley secular robar por necesidad es un pretexto válido: Proverbios 6:30–31 (NTV) “Tal vez haya excusas para un ladrón que roba porque se muere de hambre. Pero si lo atrapan, deberá pagar siete veces la cantidad que robó, aunque tenga que vender todo lo que hay en su casa.”
La necesidad no debería ser una excusa válida para quebrantar el octavo mandamiento porque podemos clamar a Dios: Salmo 72:12–13 "Porque él librará al menesteroso que clamare, Y al afligido que no tuviere quien le socorra. Tendrá misericordia del pobre y del menesteroso, Y salvará la vida de los pobres.”
Además, como iglesia debemos ayudar a nuestros hermanos que sufren necesidad: Proverbios 28:27 "El que da al pobre no tendrá pobreza; Mas el que aparta sus ojos tendrá muchas maldiciones."
Algunos hijos de Dios experimentarán pobreza como prueba para fortalecer su fe, pero esta será temporal.
Aunque se usa la necesidad como pretexto, en la verdadera causa suele ser la pereza, codicia, descontento o desidia (negligencia o dejadez). En estos casos es más fácil ser presa de la maldad y caer en el pecado del hurto.
Muchos roban por vicio sin tener necesidad.
El Señor le declara: Efesios 4:28 "El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad."
Robamos cuando tomamos algo que no nos pertenece, pero también cuando cobramos injustamente, cuando no le damos a Dios lo que le pertenece.
Malaquías 3:8 "¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas."
Palabras corrompidas
Palabras corrompidas
Efesios 4:29 "Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes."
No solo se refiere a malas palabras o palabras negativas, también las palabras que no edifican.
Proverbios 10:19 "En las muchas palabras no falta pecado; Mas el que refrena sus labios es prudente."
Que nuestras palabras sean útiles para edificar a los que nos oyen, de esa manera podremos presentarles a Cristo y será más fácil que nos crean porque nuestras palabras les traerán paz.
Nuestras palabras deben edificar, consolar, traer paz, y sobre todo testificar de Cristo a los necesitados.
Conclusión
Conclusión
Efesios 4:30 "Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención."
Estas malas costumbres entristecen y ofenden al Espíritu Santo, las mentiras, la ira, el robo y las palabras corrompidas.
Cada día debemos despojarnos del viejo hombre para permitir que Cristo viva en nosotros y seamos guiados por la Palabra de Dios y El Espíritu Santo.
Efesios 4:22 "En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,"
