EL ADN DEL QUEBRANTAMIENTO
EL ADN DEL REINO • Sermon • Submitted • Presented
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INTRODUCCIÓN. 8 minutos
INTRODUCCIÓN. 8 minutos
Vivimos en la cultura del filtro. En las redes sociales compartimos los viajes, las sonrisas, los éxitos y las tazas de café perfectas; nadie publica una foto llorando en la sala de su casa a las dos de la mañana. El mundo nos ha enseñado que las lágrimas son sinónimo de derrota, debilidad o fracaso. El ADN de este mundo nos exige ser fuertes, autosuficientes y perfectos.
Sin embargo, hoy llegamos al tercer mensaje de nuestra serie: El ADN del Reino. Y cuando abrimos el Sermón del Monte en Mateo 5:4, nos topamos con una de las declaraciones más contraculturales e inexplicables de Jesús:
4 Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
2. El puente biológico (Los tipos de llanto) Los científicos dicen que los seres humanos somos los únicos seres vivos que lloramos por motivos emocionales. El llanto físico se divide en tres tipos principales:
Basales: Este llanto es solo por reflejo continuo, para limpiar, lubricar y proteger los ojos; es como una especie de escudo ocular. Ejemplo, cuando pasamos demasiado tiempo frente a la pantalla o leyendo y los ojos se sienten humedos, porque se estan lubricando.
Reflejos: Este otro llanto que se producen como una respuesta involuntaria a estimulos sensoriales para proteger los ojos. Su función principal es limpiar y eliminar rapidamente cualquier particula u objeto extraño en la superficie ocular. Ejemplo: Cortar cebolla, o cuando prende el asadar para la carne asada. (Las lágrimas de cocodrilo son un ejemplo de esto (lubricación / Alimentación)).
Emocional: a diferenicia de los dos anteriores, este llanto puede ser desecandenado por diversas razones, tales como por ejemplo: una alegría extrema, una frustración, una tristeza o por la pérdida de algo muy valioso.
Asi, de alguna manera, todos lloramos, y en muchas ocaciones ese llanto va acompañado del sufrimiento, el cual es algo intrinseco en la vida del ser humano, y esta condición no es privativa para ciertas personas, sino que creyentes y no creyentes lo experimentan de igual manera.
Sin embargo;,aunque sabemos que la afilicción, la tristeza y el llanto forman parte del peregrinaje en esta vida y que esta presente en nuestros vivir aqui en la tierra, el ser humano siempre buscamos por todos lo medio evitarlo, y por el contrario, nos enfrazcarnos en una afanosa busqueda de la felicidad.
La gran mayoría de las personas que estan en busqueda de la felicidad, asocian esa idea a no tener carencias de ningún tipo (salud, bienestar, economicas, familiares, etc). Así que, el concepto es que una persona es feliz y dichosa lo es mientras más alejada este del sufrimiento y las lagrimas este.
Por lo tanto, escuchar de la boca de Jesús unas palabras como “Bienaventurados los que lloran”, resulta de primera instancia una contradicción a la idea de felicidad que tenemos.
El Señor Jesús, por lo tanto en esta segunda bienaventuranza nos peresenta una verdadera paradoja, pues…
¿Como puede ser alguien bienaventurado si llora y por ende necesitan de consolación?
Debemos recordar que el Señor Jesús uso la palabra Makarios (Afortunados, benditos, felices o bienaventurados), para referirse a aquellas personas que pertenecen al Reino de Dios, a los que tienen el ADN del Cielo, entonces…
¿A que clase de sufrimiento y llanto es al que se refiere Jesús que trae la consolación de Dios?
3 Alabado sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de toda consolación, 4 quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos consolar a todos los que sufren. 5 Pues así como participamos abundantemente en los sufrimientos de Cristo, así también por medio de él tenemos abundante consuelo.
Si bien es cierto que las escrituras nos enseñanan que Dios promete consuelo para sus hijos cuando sufren a causa de las tribulaciones, pues es el “Dios de toda consolación”, lo que Jesús esta hablando en el Sermón del monte no se refiere a ese llanto y a ese consuelo directamente.
Y si bien en cierto estos, también sabemos por la Escritura que tenemos a un Dios que nos consuela en nuestras perdidas de personas amadas, como lo hizo con la viuda de Naim.
Si te toma mucho tiempo la introducción parafrasea la historia y solo enfatiza en el verso 13 y 15 lo que hizo Jesús.
11 Aconteció después, que él iba a la ciudad que se llama Naín, e iban con él muchos de sus discípulos, y una gran multitud.12 Cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.13 Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores.14 Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti te digo, levántate.15 Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó a hablar. Y lo dio a su madre.
Por lo tanto, podemos saber que Cristo en su amor y ternura nos consuela y seca nuestras lágrima aún en momentos más complicados de la vida con el de la viuda, pero, eso no es tampoco la enseñanza de Jesús da en medio del Semón del monte.
¿Entonces, a quienes se refiere Jesús como los que lloran y reciben consolación?
I. EL SIGNIFICADO DEL LLANTO. 20 Minutos
I. EL SIGNIFICADO DEL LLANTO. 20 Minutos
Como le decía, en el tiempo de Jesús, como en nuestro tiempo el llanto y el sufrimiento nunca ha sido sinómimo de exito, de triunfo o de una vida plena. A lo largo de la historia del ser humano, siempre se suele evirtar estas cosas.
Por lo tanto, ¿Quién podría considerarse dichoso en medio del sufrimiento y las lágrimas?
Jesús no está bendiciendo a los que lloran por lástima de sí mismos. No está diciendo que quejarse por todo es una virtud. Tampoco habla de las lágrimas de la frustración cuando las cosas no salen como queremos. Este llanto sagrado tiene dos raíces espirituales:
A. El llanto por nuestro propio pecado (El Quebrantamiento) 14 minutos
A. El llanto por nuestro propio pecado (El Quebrantamiento) 14 minutos
La semana pasada hablamos del primer rasgo del carácte de una persona que tienen el ADN del Reino “Bienaventurados los pobres de espiritu”, es decir, son los que reconocen su bancarrota espiritual, los que han entendido que no tienen nada que ofrecerle a Dios a cambio de su salvación.
Bueno, la respuesta de un pobre de espiritu, es que llora, si llora porque hay un dolor sumamente profundo y su corazón esta embargado por la más profundo y la pena más sincera por su condición de pecado.
"El mundo mutó a causa del pecado; el ADN de la caída nos hizo insensibles, orgullosos y dados a justificar nuestros errores. Pero cuando el ADN del Reino se activa en una persona, produce una hipersensibilidad espiritual al pecado. Una persona con la naturaleza de Cristo no puede pecar y quedarse como si nada. Su nueva genética espiritual le produce dolor, le produce contrición. El arrepentimiento es la primera manifestación de que la sangre de Cristo ha cambiado nuestra información genética".
Por esa condición es que Jesús usa la palabra griega (pentheo), que es la mas fuerte de todas la palabras que apareden en el NT para habalr de llanto, y es la que se usa para hacer duelo por los difuntos, para expresar un muy fuerte dolor por la muerte de alguien que se ha amado entrañablemente. Se Entiende como la clase de pesar que se apodera de una persona y que no se puede ocultar.
No es sólo un dolor que produce dolor de corazón, sino que hace incontenibles las lágrimas
El rey David , sin duda experimento muchos tipos comunes de tristeza humana. Desde la muerte de un hijo, la traición de otros, la persecusión, y los sentimientos de soledad, pero nada quebrantó tanto su corazón hasta que Natán vino y lo confronto personalmente a causa de su pecado con Betsabé. Fue tal la anguistia que David sintió de su pecado que escribió el el Salmo 51.
1 Ten compasión de mí, oh Dios, conforme a tu gran amor; conforme a tu inmensa bondad, borra mis transgresiones. 2 Lávame de toda mi maldad y límpiame de mi pecado. 3 Yo reconozco mis transgresiones; siempre tengo presente mi pecado. 4 Contra ti he pecado, sólo contra ti, y he hecho lo que es malo ante tus ojos; por eso, tu sentencia es justa, y tu juicio, irreprochable.
David no se justificó. No dijo "soy el rey, tengo derecho, a mi nadie me puede decir nada". Por el contrario, reconoció que la gravedad de su ofensa era primera y directamente contra Dios.
Lo que David estaba experiementando en el Salmo 51, es lo que en palabra de Pablo es la tristeza según Dios.
10 La tristeza que proviene de Dios produce el arrepentimiento que lleva a la salvación, de la cual no hay que arrepentirse, mientras que la tristeza del mundo produce la muerte.
La tristeza según Dios es la que produce perdón de Dios, lo que trae la felicidad de Dios.
La bienaventuranza (felicidad / dicha) no vienen por el llanto mismo, no se trata de llorar como solo una solo una acción emocional que nos hace sentir mejor, sino que lo que hace verdaderamente afortunado / dichoso al que llora es, la bendición viene de lo que Dios hace en respuesta a ese llanto, es el perdón que Él nos trae.
Jesús llama Bieaventurados a los que lloran por esta causa. Porque reconocen que sus ofensas contra Dios les provocan tal dolor que su corazón se contrista y por ello lloran.
David decia: contra ti, solo contra ti he pecado.
¿Acaso no había agraviado a más personas?,
Por supuesto que si, pero el rey David había entendio que sus agravios más profundos habían sido contra Dios y el dolor de su alma estaba en ello.
Algo que debemos considerar seriamente es que nosotros los cristianos evangélicos, hemos llegado a un punto que le hemos dado demasiada importancia en nuestros mensajes a la gracia, que no en pocas ocasiones le hemos dado muy poca importancia al pecado.
No hay suficiente dolor por el pecado entre nosotros. Deberíamos experimentar más ‘la tristeza que proviene de Dios.
No se trata de ir por los rincones llorando como la muñeca fea por nuestro pecado, pero no deberíamos restarle la seriedad que estos tienen, que llevar a poner la Cristo en la cruz en nuestro lugar.
Llorar por el pecado trae perdón de pecados y el pecado perdonado trae libertad y un gozo que no se puede experimentar de otra manera.
1 Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado. 2 Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad, Y en cuyo espíritu no hay engaño. 3 Mientras callé, se envejecieron mis huesos En mi gemir todo el día. 4 Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; Se volvió mi verdor en sequedades de verano. Selah 5 Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado. Selah
Cuando David, puso sus ojos en Dios, se dio cuenta que no tenía más remedio que decir: todo el tiempo que guarde mi pecado me consumio, fue hasta que reconcí delante de ti todo y no me guarde nada, que mi alma pudo encontrar alivio, consuelo, que mis lagrimas fueron enjugadas.
B. El llanto por el dolor y el pecado del mundo (La Compasión) 6 minutos
B. El llanto por el dolor y el pecado del mundo (La Compasión) 6 minutos
Jesús lloró por los pecados de otros, por sus amargas consecuencias en juicio y muerte, y por la ciudad impenitente que no le recibiría.
37 ¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste! 38 He aquí vuestra casa os es dejada desierta.
Nosotros también deberíamos llorar más por el mal existente en el mundo, como lo hicieron los hombres piadosos de los tiempos bíblicos.
El cristiano no vive en una burbuja. El ciudadano del Reino, quien posee el ADN del Cielo, el ve las noticias en internet o TV, el que todos los días camina por las calles y ve el sufrimeinto causado por el pecado, su corazón debería dolerle.
Llora al ver la violencia, llora al ver los niños abandonados, llora al ver los hogares destruidos por la infidelidad y, sobre todo, llora al ver a miles de personas caminar hacia una eternidad sin Dios.
Nehemías vivía cómodamente en el palacio del rey de Persia, era el copero real. Lo tenía todo. Pero cuando llegaron mensajeros de Jerusalén y le dijeron que los muros estaban caídos y que el pueblo vivía en gran oprobio, Nehemías no fue indiferente a ese dolor.
4 Cuando oí estas palabras me senté y lloré, e hice duelo por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos.
Su llanto no era por un problema personal, era por la condición de la obra de Dios y de su prójimo.
"Jesús lloró sobre Jerusalén. Nehemías lloró por los muros. ¿Por qué? Porque el ADN del Reino contiene el gen de la compasión. Una persona que no tiene el ADN de Cristo es apática al dolor ajeno, pero el ciudadano del Reino experimenta un 'dolor compartido'. Si a ti ya no te duele ver la maldad del mundo, necesitas revisar tu salud genética espiritual, porque el diseño original del Reino nos impulsa a dolernos por lo que a Dios le duele".
II. LA PROMESA DE CONSOLACIÓN 13 Minutos
II. LA PROMESA DE CONSOLACIÓN 13 Minutos
6 minutos
4 Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
La belleza de estas palabras de Jesús, es que el llanto no tienen la última palabra. El resultado del llanto y la tristeza según Dios es la promesa de consuelo.
Fijese que no es el llanto lo que bendice, lo que hace bieaventurados a los ciudadanos del Reino, sino que es el consuelo que Dios nos ofrece a todos aquellos que lloramos a causa de nuestra condición.
Son los que lloran, los que lamentan su propia pecaminosidad, son ellos los que recibiran consolación.
La bendición de la consolación de Dios es para aquellos que tienen un corazón contrito. David entedío este principio.
17 Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado. Al corazón contrito y humillado no desprecias tú, oh Dios.
“Un corazón contrito” es aquel en el que el orgullo natural y la autosuficiencia han sido completamente humillados por la conciencia de culpa".
Las palabras hebrea y griega que a menudo se traducen como "contrito" significan literalmente "aplastado, lisiado o quebrantado".
Cuando el adjetivo "contrito" describe el corazón, nos da la imagen de una conciencia aplastada por el peso de su propia culpa.
Es un corazón que deja de justificar sus malas decisiones, que despierta a la profundidad de su maldad y acepta humildemente la justa condenación de Dios sobre el pecado, allí hay contrición.
Un corazón contrito no presenta excusas ni culpa a otros: está totalmente de acuerdo con Dios en cuanto a lo malo que es.
Se arroja a la misericordia de Dios, consciente de que no merece otra cosa que Su justa ira.
Son aquellos los que son los que recibiran consolación.
Consolación = parakaleo. Esta es una palabra compuesta por dos palabra para (junto a) Kaleos (llamar o invocar). Esta palabra en un verbo en voz pasiva (lo que significa que el sujeto es el recipiente de la Accion), por lo que Jesus esta diciendo es que la consolación no proviene de lo que tu y yo podemos hacer o de un autoengaño, sino que que es Dios mismo quien se acerca a nosotros para consolarnos.
Los Profetas del AT hablaron que la consolación sería uno de los oficios del Mesías.
4 Minutos
1 El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; 2 a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados; 3 a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.
Y estas palabras son las mismas que sonaron con eco, el día que el Señor Jesús se levanto en la sinagoga de Capernaum para leer el rollo.
Mencionalo parafraseado, no lo leas.
17 Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: 18 El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; 19 A predicar el año agradable del Señor.
Por lo tanto, amados hermanos, nuestro consolador el el Señor Jesucristo, es el quien promete consuelo aquellos que se en su desesperación a causa de sus pecados, se constriñen y se humillan reconociendo sus pecados y maldades.
Es el Señor Jesucristo quien derrama de su aceite en nuestras heridas y habla de paz a nuestras conciencias llagadas y llenas de cicatrices.
Es interesante, porque la Palbra Parakaleo, tiene un paralelo con Juan 14:16
16 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:
Jesucristo en nuestra fuente eterna de consuelo, pero el Espiritu Santo es quien nos administra esa eterna concolación porque es quien ahora esta morando en la vida de aquellos que tienen el ADN del Reino, los que han recibido esa nueva naturaleza.
El mundo busca consuelo en el alcohol, el entretenimiento o el olvido para 'anestesiar' sus síntomas. Pero en el Reino de Dios, el consuelo no es un anestésico temporal, es una restauración estructural. Dios no solo seca tus lágrimas; Él reescribe tu historia. El consuelo divino sana el tejido dañado por el pecado".
Cuando lloras ante Dios por tu pecado, Él no mira con desprecio. El Señor Jesús se baja al nivel de nuestro dolor, se sienta a nuestro lado, pone su mano en nuestro hombro y derrama su paz.
El consuelo de Dios no es una frase barata de simpatía; es poder divino que sana el alma.
5 Minutos
La noche que Jesús fue arrestado, Pedro juró que moriría por Él. Horas después, ante una criada, lo negó tres veces con maldiciones. En ese momento, el gallo cantó, Jesús giró la mirada y vio a Pedro. Lucas 22:62 dice: «Y Pedro, saliendo fuera, lloró amargamente». Pedro experimentó el lloro de la quiebra absoluta.Pero miren el consuelo: En Juan 21, Jesús resucitado no va a buscar a los fariseos para presumir su victoria; va a buscar a Pedro a la orilla del mar. No lo señala, no lo humilla. Le prepara el desayuno y lo restaura diciéndole 3 veces: "Apacienta mis ovejas". Ese es el consuelo que Jesús prometió: la gracia que borra el fracaso.
III. APLICACIONES PRÁCTICAS. 6 Minutos
III. APLICACIONES PRÁCTICAS. 6 Minutos
¿Cómo aplicamos esta palabra a nuestra vida hoy?
1. Despídete de la religión de las apariencias
1. Despídete de la religión de las apariencias
Muchos cristianos sufren en silencio porque creen que si muestran su dolor o confiesan que han fallado, serán juzgados.
Mateo 11:28 "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar."
La iglesia no es un museo de santos perfectos, es un hospital para pecadores quebrantados. Dios no puede consolar una vida que finge estar bien. Deja caer las máscaras en la presencia del Señor.
2. Convierte tu dolor en oración
2. Convierte tu dolor en oración
Cuando pases por el valle de lágrimas, no uses tus lágrimas para quejarte de Dios; usa tus lágrimas para clamar a Dios.
Salmo 30:5: «Porque un momento será su ira, pero su favor dura toda la vida. Por la noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría».
3. Desarrolla un corazón sensible
3. Desarrolla un corazón sensible
Pídele al Espíritu Santo que quite el corazón de piedra y te dé un corazón de carne. Que nos duela lo que a Él le duele. Que no veamos la necesidad de la comunidad o el pecado del vecino con juicio, sino con lágrimas que nos muevan a la intercesión y a la acción evangelística.
CONCLUSIÓN 8 Minutos
CONCLUSIÓN 8 Minutos
1. El llamado al altar
1. El llamado al altar
"Iglesia, el veredicto del cielo es este: El ADN del mundo te dice que para ser feliz debes ser duro, autosuficiente y nunca mostrar debilidad. Pero el ADN del Reino te dice que el camino a la plenitud pasa por el quebrantamiento. No puedes saltarte este cromosoma.
Si quieres el consuelo del Rey, necesitas presentarte con el corazón contrito ante Su altar. Hoy te invito a que dejemos que el Espíritu Santo trabaje en nosotros: un corazón que llora por su pecado, que se duele por su prójimo, pero que descansa plenamente en la consolación de su Dios. levanta tus manos y rindete a Cristo esta noche y dejemos que la naturaleza del Reino se manifieste en nuestras vidas"..
2. Desafío final
2. Desafío final
Si hoy has venido a este lugar con el corazón cargado, si has estado llorando en secreto por un pecado que no has podido vencer, escucha la voz de tu Salvador en esta hora: No estás desamparado. Tu llanto ha llamado la atención del cielo.
Ven al Señor en quebrantamiento hoy. Permite que tus lágrimas fluyan ante el trono de la gracia, porque la promesa sigue en pie: tu lloro es temporal, pero el consuelo que Jesús va a soplar sobre tu vida hoy... ese durará para siempre.
Oremos.
