La Conquista que No Pediste
La Conquista que no Pediste • Sermon • Submitted • Presented
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· 5 viewsEl llamado a ser cristiano es para tener un impacto en nuestra vida y la de alguien más
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¡Reclutados!
¡Reclutados!
Cuando el Señor Jesús llama a los primeros discípulos, desde el principio les dice el propósito, no lo escondió, lo dijo claro. Quizá al escucharlo no lo entendieron, pues dijo: “Si me siguen los haré algo que no son”. Pensaríamos que diría algo así: “Los haré disciplinados, más espirituales, inteligentes, mejores cónyuges,” hay muchas cosas que esperaríamos.
Lo que dijo quizá los espantó o cuando menos confundió, porque, después de todo, no estaban pidiendo ser eso que dijo, pero aun y con todo el misterio ¡lo siguieron!
Ya sea que vengas de otra iglesia o no, quizá conoces cristianos que dan miedo o son raros, crees que hay “marcas” de cristianos, o por tu experiencia con pastores puede que estés predispuesto a algo, pero el mismo llamado que fue para ellos es para ti, igual de confuso o intimidante que para ellos lo es para ti.
Jesús dijo: ¡sígueme y los haré...! de perdida ¡guapos! pero no dijo eso. Andrés, si me quieres seguir te convertiré en algo más. En el Evangelio de Marcos veremos la historia del reclutamiento de los primeros 4 discípulos, ahí les dice ¡qué hará de ellos!
“Más tarde, después del arresto de Juan, Jesús entró en Galilea, donde predicó la Buena Noticia de Dios.” (Marcos 1:14, NTV)
“«¡Por fin ha llegado el tiempo prometido por Dios! —anunciaba—. ¡El reino de Dios está cerca! …».” (Marcos 1:15, NTV)
Han estado esperando al Mesías por mucho tiempo, aparecieron algunos que fueron falsos, pero ahora prepárense, porque el tiempo prometido ¡ha llegado! la promesa está aquí, muchos pensaron que Dios se había olvidado, pero ¡el tiempo ha llegado!
La nación esperaba un caudillo que los librara del yugo romano, pero el mensaje es otro:
“«¡Por fin ha llegado el tiempo prometido por Dios! —anunciaba—. ¡El reino de Dios está cerca! ¡Arrepiéntanse de sus pecados y crean la Buena Noticia!».” (Marcos 1:15, NTV)
Hasta ese momento, cuando los profetas decían ¡arrepiéntanse! era porque Dios está a punto de hacer algo, era previo a la acción. Pero Jesús lo dice diferente: quiero que se arrepientan y se vuelvan a Dios, crean la noticia, porque si lo hacen podrán reconocer al Mesías cuando llegue el Reino.
El Reino está cerca, está aquí, Dios hará algo, pero si no están atentos ¡se lo van a perder! arreglen su vida con Dios y cuando ÉL haga algo ¡no se lo van a perder!
¿Conoces personas que siempre encuentran el defecto? la piedra en el frijol, la mancha en el mueble ¿por qué lo encuentran? ¡porque lo andan buscando!
En la playa ¿quién encuentran los caracoles, las conchas más bonitas? ¡quienes las andan buscando! porque andan con los ojos bien abiertos buscando en la playa. No es que andan caminando y las conchas al verlos dicen: ¡vamos a ponernos delante para que nos vean! No es así, las conchas ya estaban ahí.
Jesús dice: Dios hará algo, pero para que no se lo pierdan ¡deben estar listos, enfocados! Dios hará algo nuevo y lo verán ¡quienes estén atentos! Ese es el mensaje que Jesús anuncia y Pedro, Andrés, Juan, Jacobo oyen esto. Ahí empieza la historia.
“Cierto día, mientras Jesús caminaba por la orilla del mar de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés que echaban la red al agua, porque vivían de la pesca.” (Marcos 1:16, NTV)
“Jesús los llamó: «Vengan, síganme, ¡y yo les enseñaré cómo ser más espirituales, disciplinados, los haré más honestos y santos».”
¡No dijo eso! lo que dijo es:
“«Vengan, síganme—les dijo Jesús—, y los haré pescadores de hombres.»” (Marcos 1:17, NVI)
Pudo agregar: sé que no saben de lo que hablo, no es algo en lo que estén pidiendo, no es su deseo desde niños, pero eso es lo que ¡YO Haré de ustedes!
Imagina escuchar eso ¡pescadores de hombres! ¿cómo es posible? ¿con anzuelo? ¿los vamos a vender después? ¿de qué habla?
“Al momento dejaron las redes y lo siguieron.” (Marcos 1:18, NVI)
Quizá los padres de estos jóvenes tenían sus esperanzas en ellos, pero ellos siguen a este hombre a quien acaban de conocer, hasta parece irresponsable.
“Un poco más adelante vio a Jacobo y a su hermano Juan, hijos de Zebedeo, que estaban en su barca remendando las redes. En seguida los llamó, y ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, se fueron con Jesús.” (Marcos 1:19–20, NVI)
Es probable que no entienden eso que dijo, pero ¡lo siguen! ¿Sabes qué es asombroso? que capítulos después, años después estos hombres, efectivamente, se convirtieron en pescadores de hombres. En eso se convirtieron, compartieron el mensaje y lo que vieron. Se convirtieron en pescadores de hombres, cada uno a su estilo, porque eran diferentes, en su propia esfera de influencia, a sus conocidos, porque eran diferentes.
Dios usó a estos 4 para transmitir el mensaje que ha seguido de generación en generación. Entendieron que no era suficiente con ser seguidor, era necesario convertirse en pescador. Y en eso se convirtieron y así sigue siendo desde entonces, aquí estamos 2 mil años después, adorando a un carpintero judío, no porque la gente lo siguió, sino porque esas personas entendieron que ¡seguir es pescar! Los seguidores...pescan.
No solo fueron ellos, que esa era su profesión, porque también llamó a recaudadores de impuestos y los hizo pescadores de hombres, llamó a una exprostituta y fue pescadora de hombres; una mujer casada 4 veces, un hombre que estuvo lleno de demonios, Jesús lo liberó y este hombre se fue a su pueblo a pescar.
En el NT está la relación entre ser seguidor y ser pescador. Claro que al principio cometieron muchos errores; una vez Jesús habla sobre la fe y reúne a niños, llegan los discípulos y los empiezan a correr, Jesús les dice: ¡no! ¿qué hacen! YO los llamé; ellos dicen: Niños, vengan ¡era una broma!
Otra ocasión discuten sobre quién es el más grande de ellos ¡delante de Jesús! En otra van a Jesús y le dicen: “no pudimos sacar un demonio”, Jesús pregunta ¿oraron? ¡mmm!
Estos hombres y mujeres sufrieron, lucharon, pero al final de la historia no solo fueron seguidores, sino pescadores de hombres, porque cuando Jesús te llama, no es sólo para que seas buena persona, mejor padre, madre o hijo.
De esto hablaremos las siguientes semanas. Un recordatorio para algunos y un reto para otros; la meta no es ser solo seguidor y vivir mejor, la meta es ¡Conquistar! Ser seguidor y hacer en la vida de otros lo que alguien hizo contigo.
Lo interesante es que, al ser cristiano, ninguno se apunta para esto, nadie dice: “quiero ser cristiano para ser pescador de hombres”.
De mis primeros recuerdos de cristiano, en la niñez me dijeron: al morir todos van al cielo o al infierno. El cielo es bueno, el infierno malo. Y me preguntaron ¿a dónde quieres ir? ¡no se tiene que pensar mucho para responder. Fue un método efectivo, pero egoísta.
A otros les dijeron que su matrimonio se arreglaría, dejarían la adicción, se solucionaría el problema económico. En otros, fue que sentían un vacío y sólo Dios pudo llenarlo. Pero al ser cristiano te diste cuenta de que hay otras cosas que suceden y que haces.
Aunque la mayoría quiere reducir su relación con Dios a: sáname, ayúdame, nuevo trabajo, mejor trabajo, un novio, cambio de novia, que regrese el novio, sana mi corazón, Dios en SU misericordia muchas veces concede la petición.
No me mal interpreten, nos gusta ser cristianos, amamos a Jesús y hay muchas bendiciones, pero ser cristiano es más que sólo ir al cielo al morir.
Estos hombres siguen a Jesús por lo que hizo por ellos.
Lucas narra la misma historia y da otros detalles. Dice que antes de esa escena, Jesús sana a muchos enfermos, después va a la playa a seguir predicando, estos hombres lo escuchan. Han estado pescando toda la noche sin éxito. De pronto Jesús les dice que vayan a pescar otra vez, ellos no querían, porque durante la noche que es cuando se pesca no habían atrapado nada ¡mucho menos van a pescar algo al medio día! Además, ya lavaron sus redes y este hombre es un carpintero, un Rabi. Jesús insiste y ellos aceptan.
Después de un rato pescan tanto que parece que sus botes se van a hundir por el peso. Juan hermano de Zebedeo empuja los botes con tantos pescados que es imposible contarlos. Después de esto Jesús les dijo: ¡síganme y los haré pescadores de hombres! ¿qué más iban a decir? ¡no gracias! Me quedo a limpiar pescados. El papá pudo decir: ¡qué! ¡Vete con ese hombre! ¿No ves el milagro que acaba de suceder? no sé qué es pescar hombres, pero ¡ve!
No lo siguieron porque quisieran ser pescadores de hombres, lo siguieron por lo que hizo por ellos, por lo que vieron y experimentaron.
Desde el principio les dijo el propósito: hay más que milagros, sanidades, peces; los llevaré a ser algo que no son. Los seguidores, son pescadores. Si me siguen tomaré todo lo que sucede en sus vidas para usarlo y darle a su vida un valor eterno en la vida de otros.
No se trata sólo de bendíceme, dame, llévame; porque todo eso ¡es temporal! Hay cosas que son eternas y en eso trabajaremos si me dejan hacerlos pescadores de hombres.
¿No es cierto que la mayoría de las cosas por las que oramos es para lo que está entre el nacimiento y la muerte? El matrimonio, el carro, la salud, la casa, pero todo eso un día acabará ¡al morir! El trabajo, la mascota, los estudios, todo eso un día va a terminar.
Claro que esas oraciones son importantes, pero en el contexto de la vida y la muerte ¡no en lo eterno, porque no trascienden! Nada de eso tiene valor eterno por mérito propio. Todo es ahora y en esta vida, claro que Dios está interesado en eso, pero tu Padre Celestial, tiene el poder de tomar lo que sucede en tu vida y darle valor eterno, si tan solo dejamos que nos haga pescadores de hombres.
El deseo de Dios es tomar eso que te preocupa para este lapso y usarlo para que estés en el mejor lugar, para que, con lo que eres y dónde estás poder bendecir la vida de alguien más y seas el pescador perfecto para esa persona, dando valor eterno a tu vida.
Dios te va a ubicar para tocar y tener un impacto eterno en otras personas, por ser quién eres, por dónde estás, lo que has vivido, tus éxitos y fracasos, altas y bajas; Dios le dará valor no sólo en esta vida, sino en la eternidad y lo usará para ponerte en el mejor lugar para impactar la vida de alguien más.
Dios te dice: Si me sigues, usaré tu trabajo, matrimonio, hijos, enfermedad, éxito, soltería, divorcio, escasez, estudios, profesión para ser pescador en la vida de alguien más, pero ¡tienes que seguirme! Porque los verdaderos seguidores, son pescadores. Los seguidores son ¡Conquistadores!
Quizá dices: pastor, esto es fácil de decir para ti que ¡eres pastor! predicas. Yo te digo: ¡es más fácil para ti! Porque tú no eres pastor; cuando alguien se entera que soy pastor, como que cambian, se alejan, me evaden o ven con recelo, buscan algo en mí; es más fácil para ti.
Es difícil vernos como pescadores y pensar que tenemos potencial para serlo, vemos a otros y pensamos que ¡ellos son mejores para pescar! Y dices: tú viviste en el pecado, el lodo, fuiste de todo y sin medida, tienes una buena historia; yo no tengo nada interesante, mi vida fue simple ¡pequé poquito! Y esa persona diría: Precisamente por eso tú eres mejor pescador, porque cuando les digo todo lo que fui ¡no me creen!
Soy muy joven, tú eres mayor y es mejor, tienes más historias; tú eres joven y tienes más energía; yo no puedo hablar bien y tú hablas mejor; precisamente yo hablo demasiado y me pierdo; tengo mala memoria, no me sé los versos de la Biblia, por eso es mejor, yo tengo buena memoria y parece que estoy recitando. ¿Entiendes el punto? De esto hablaremos la otra semana.
Jesús dijo: ¡Síganme y YO los haré! No es algo que hacen ustedes; sé que tendrán problemas, no lo van a entender, la van a regar, van a querer ser dogmáticos o creer que son ustedes y Jesús no es un método, se trata de un proceso.
Si me siguen ¡YO los haré! Les daré lo necesario para esta vida, pero si me siguen usaré lo que es temporal para el bien eterno de alguien más. Estarás en el mejor trabajo, escuela, negocio para impactar a otros y ser pescador. Tomaré tu personalidad para que seas personal, hay alguien que te escuchará sólo a ti y a nadie más. Vas a impactar a alguien que no puede impactar el que está a tu lado.
¿Quién fue un pescador contigo? Hace 20 años o 2 meses. ¿quién o quiénes fueron? Dios los usó para traerte a Jesús, para conocerlo de una manera diferente.
Es muy probable que ya habías escuchado el mensaje, no es que ellos te dijeron por primera vez ¡Jesús murió por tus pecados! Ese mensaje ¡ya lo habías escuchado! Pero no fue sólo el mensaje, también fue el mensajero. El mensaje no era nuevo, fua la historia del mensajero, su personalidad, problemas, afecto, cuidados, fue algo de esa persona.
La situación por la que estabas pasando en ese momento, hizo a esa persona el candidato perfecto para ser el pescador que te llevó a una relación con tu Padre, no es sólo el mensaje, también es el mensajero.
Hay personas que tienen impacto contigo y quienes lo tienen en otras personas. Lo mismo pasó conmigo y eso que soy hijo de pastor. Me sabía las historias de la Biblia, pero una persona se interesó en mí y me dio el mensaje.
Si eres seguidor y te dejas guiar por Dios, ÉL te pondrá en el lugar perfecto para ser pescador, y participar de una Conquista que no pediste.
Si no nos vemos como pescadores, nos perderemos de los mejores caracoles en la playa y desperdiciaremos nuestra vida cristiana queriendo sólo ser mejores, más buenos, disciplinados.
Todo eso es bueno ¡pero es temporal! Jesús te dice: “Quiero usar tu vida, tu pasado, pecados, tu historia, para el bien de alguien más y la única manera de hacerlo es vivir la vida sabiendo que los seguidores, también son pescadores.
Dios no quiere que seas sólo seguidor, sino que seas pescador. Cada día podemos decir: Dios aquí están mis éxitos, fracasos, necesidades, cualidades, esta es mi vida, si lo puedes usar para impactar la fe de alguien más ¡estoy listo!
Úsame y estaré listo para buscar la concha más hermosa de la playa, estaré buscando esa cita celestial para ser pescador, quizá no de multitudes, sino de la persona de mi barrio, trabajo, escuela, oficina, con quienes hago negocios, seré seguidor y pescador.
Si puedes usar mi pasado, presente y futuro, la combinación de mis experiencias buenas y malas, quiero que las uses por el bien de quienes aún tienen que escuchar este mensaje asombroso que transforma vidas.
Los seguidores pescan y el deseo de Dios es reclutarte y convertirte en pescador. Requiere tiempo, pero serlo te transforma y no importa cuál es tu experiencia, eres candidato perfecto para ser pescador de hombres.
Si vienes por primera vez ¿sabes algo? los que son nuevos seguidores de Jesús son los mejores pescadores. Eres candidato perfecto para serlo.
O si dices: por eso no quiero ser cristiano, luego quieren imponer sus creencias. ¿Sabes algo? los que están a tu alrededor sabemos que no somos los mejores, sólo sabemos que estamos mejor de lo que solíamos estar y eso no es creencia ¡es realidad! Y estamos agradecidos que alguien fue pescador con nosotros y nos llevó a nuestro Padre a través de Jesús.
Estamos agradecidos con lo que Dios hace en nosotros y por eso, como muestra de gratitud a nuestro Padre, daremos a otros la misma oportunidad que nos dieron, por eso lo hacemos.
La siguiente semana veremos algo interesante, si eres escéptico que dice ¿por qué no me dejas creer lo que yo quiero? Si dices: si esto funciona para ti ¡qué bueno! Pero ¡déjame en paz! Que cada uno crea lo que quiera y Dios (si existe) haga la separación al final. Si ese eres tú, por favor ¡regresa la otra semana! Y responderemos la pregunta ¿por qué debo pescar?
Jesús dijo: ¡síganme y los haré pescadores de hombres! No les explicó, sólo les dijo que serían pescadores.
Veremos una historia donde hay arrestos, tortura y descubrimos por qué nuestro Padre dice: ¡Si me sigues, te haré pescador!
Ya sea que te des cuenta o no, estás en el lugar perfecto para ser pescador de alguien; si no observas y no buscas, te vas a perder de las mejores conchas y caracoles. Quizá alguien ya está listo, esperando que lo veas y le compartas el mensaje. Tú eres el mejor ubicado, con el mensaje perfecto para hacer la diferencia en su vida.
Deseamos que experimentes que la vida cristiana no es solo lo que pasa entre la vida y la muerte, Dios puede usar todo lo que pasa en ese ínterin, para el bien de alguien más. No seas sólo seguidor, sé un pescador. Deja que ÉL te haga pescador de hombres.
Palabra de Dios
Oremos
