Últimamente Dios me ha enseñado esto…
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INTRODUCCIÓN — HOOK (0:00–2:30)
INTRODUCCIÓN — HOOK (0:00–2:30)
Últimamente he sentido que Dios ha estado tratando profundamente con mi corazón.
Y no me refiero solamente a aprender información nueva o estudiar más teología… sino a cosas que realmente están confrontando mi vida, mi manera de pensar, mi relación con Dios y hasta la forma en que enseño Su Palabra.
En estas últimas semanas he estado estudiando varios libros que honestamente me han impactado muchísimo.
Uno de ellos es El Espíritu Santo de John Owen.
Otro es La doctrina del arrepentimiento de Thomas Watson.
Y también Creados a imagen de Dios de Anthony Hoekema.
Y mientras estudiaba estos libros, sentía constantemente que Dios me estaba recordando algo:
Que la vida cristiana no puede vivirse superficialmente.
Vivimos en una época donde es muy fácil consumir contenido cristiano todos los días… pero aun así tener una relación superficial con Dios.
Podemos escuchar sermones.
Leer libros.
Ver videos.
Hablar de teología.
Pero aun así no depender verdaderamente del Espíritu Santo.
Y honestamente, siento que Dios ha estado confrontándome con eso.
Así que hoy quiero simplemente abrir mi corazón y compartir algunas cosas que Dios me ha estado enseñando últimamente.
No como alguien que ya llegó.
No como alguien que lo sabe todo.
Sino como alguien que sigue aprendiendo… y que necesita muchísimo de la gracia de Dios.
1. EL ESPÍRITU SANTO NO ES SOLO UNA DOCTRINA (2:30–9:00)
1. EL ESPÍRITU SANTO NO ES SOLO UNA DOCTRINA (2:30–9:00)
Una de las cosas que más me impactó estudiando a John Owen es entender que muchas veces hablamos del Espíritu Santo… pero realmente dependemos muy poco de Él.
Y eso me golpeó fuerte.
Porque es posible hablar mucho de Dios y depender poco de Dios.
John Owen explica algo hermoso:
El Padre planeó la salvación.
El Hijo compró la salvación.
Y el Espíritu Santo aplica esa salvación a nuestros corazones.
Eso significa que sin el Espíritu Santo nadie puede venir verdaderamente a Cristo.
Y honestamente… eso cambia muchísimo la forma en que vemos la vida cristiana.
Porque muchas veces pensamos que crecer espiritualmente depende principalmente de nosotros:
más disciplina,
más fuerza de voluntad,
más motivación,
más organización.
Pero la Biblia enseña que sin el Espíritu Santo no podemos hacer nada.
Y creo que últimamente Dios ha estado enseñándome a depender menos de mis capacidades… y más de Su Espíritu.
Porque incluso estudiar la Biblia correctamente requiere la ayuda del Espíritu Santo.
Incluso predicar correctamente.
Incluso amar a otros.
Incluso arrepentirse verdaderamente.
Y algo que me confrontó muchísimo fue entender que el Espíritu Santo no solo produce emociones religiosas.
Eso es importante decirlo hoy.
Porque vivimos en una generación donde muchas personas confunden emociones fuertes con la presencia de Dios.
Pero John Owen habla mucho de cómo el Espíritu Santo produce santidad.
Produce obediencia.
Produce transformación.
Produce amor por Cristo.
Produce convicción de pecado.
Y honestamente, eso me hizo examinarme.
Porque uno puede emocionarse en un momento espiritual… y aun así seguir viviendo igual.
Pero cuando el Espíritu Santo verdaderamente obra en una persona, comienza una transformación real.
No perfecta.
Pero real.
Empiezas a odiar más el pecado.
Empiezas a amar más a Cristo.
Empiezas a querer obedecer.
Empiezas a tener hambre por la Palabra.
Y creo que algo que Dios me ha estado enseñando últimamente es esto:
La verdadera espiritualidad no es espectáculo.
Es transformación.
Y eso ha cambiado muchísimo mi manera de ver el ministerio, las redes sociales y hasta la enseñanza bíblica.
Porque honestamente, hoy es muy fácil impresionar personas.
Pero solamente el Espíritu Santo puede transformar personas.
2. EL PELIGRO DE UNA VIDA CRISTIANA SUPERFICIAL (9:00–14:00)
2. EL PELIGRO DE UNA VIDA CRISTIANA SUPERFICIAL (9:00–14:00)
Otra cosa que John Owen menciona es el peligro de las experiencias religiosas vacías.
Y esto me hizo pensar muchísimo en nuestros tiempos.
Porque hoy vemos muchísimo contenido “cristiano” enfocado solamente en emociones rápidas:
frases motivacionales,
experiencias emocionales,
promesas superficiales,
espiritualidad sin profundidad bíblica.
Pero Owen advierte sobre personas que hablan mucho de experiencias espirituales… mientras viven lejos de la obediencia a Dios.
Y eso me confrontó bastante.
Porque honestamente, todos podemos caer en eso.
Podemos acostumbrarnos a hablar de Dios sin verdaderamente caminar con Dios.
Y creo que últimamente Dios me ha estado enseñando a valorar más la comunión secreta con Él.
La oración.
La santidad.
La obediencia diaria.
La lectura profunda de la Biblia.
Porque muchas veces queremos resultados visibles antes de cultivar raíces profundas.
Queremos enseñar.
Queremos influenciar.
Queremos crecer.
Queremos impactar.
Pero descuidamos la vida interior.
Y algo que he entendido es que nadie puede dar espiritualmente lo que no está cultivando en privado.
Por eso el Espíritu Santo no solamente nos usa públicamente.
Primero nos transforma privadamente.
Y honestamente… siento que Dios ha estado haciendo eso conmigo.
Confrontándome.
Mostrándome áreas que necesitan crecer.
Mostrándome orgullo.
Mostrándome dependencia de mí mismo.
Y aunque eso duele… también es una gracia.
Porque Dios disciplina a los que ama.
3. EL VERDADERO ARREPENTIMIENTO (14:00–21:00)
3. EL VERDADERO ARREPENTIMIENTO (14:00–21:00)
Otro libro que me confrontó muchísimo fue La doctrina del arrepentimiento de Thomas Watson.
Y honestamente… este libro me golpeó profundamente.
Porque Watson explica que muchas veces confundimos arrepentimiento con culpa emocional.
Pero no son lo mismo.
Una persona puede sentirse mal por las consecuencias de su pecado… y aun así no haberse arrepentido verdaderamente.
Y eso es fuerte.
Porque vivimos en una cultura donde muchas veces el pecado se toma a la ligera.
Pero Watson muestra que el verdadero arrepentimiento incluye:
ver el pecado,
dolerse por el pecado,
confesar el pecado,
odiar el pecado,
apartarse del pecado.
Y mientras leía eso, sentía que Dios estaba examinando mi corazón.
Porque el arrepentimiento verdadero no es simplemente decir:
“Perdón Dios”.
Es un cambio profundo del corazón.
Es comenzar a ver el pecado como algo ofensivo contra un Dios santo.
Y algo que me impactó muchísimo fue cuando Watson dice que muchas personas lloran más por pérdidas terrenales… que por su propio pecado.
Eso me confrontó mucho.
Porque a veces nos duele más perder comodidad, dinero o reputación… que haber ofendido a Dios.
Y honestamente, siento que Dios ha estado enseñándome a tomar el pecado más seriamente.
No desde un legalismo frío.
Sino desde amor por Cristo.
Porque mientras más entiendes la santidad de Dios… más entiendes la gravedad del pecado.
Pero también… más preciosa se vuelve la gracia.
Y creo que eso es algo hermoso del evangelio.
El arrepentimiento verdadero no nos aleja de Cristo.
Nos lleva a Cristo.
Porque solamente en Cristo hay perdón.
Solamente en Cristo hay limpieza.
Solamente en Cristo hay esperanza.
Y honestamente… mientras más estudio estas cosas, más entiendo cuánto necesito el evangelio todos los días.
4. FUIMOS CREADOS A IMAGEN DE DIOS (21:00–25:00)
4. FUIMOS CREADOS A IMAGEN DE DIOS (21:00–25:00)
Otra cosa que Dios ha estado enseñándome es acerca de la imagen de Dios.
Y esto ha cambiado muchísimo la manera en que veo a las personas.
Vivimos en un mundo donde el valor humano constantemente se redefine:
por éxito,
por apariencia,
por dinero,
por influencia,
por productividad.
Pero la Biblia enseña que el ser humano tiene valor porque fue creado a imagen de Dios.
Eso es impresionante.
Cada persona refleja algo del Creador.
Y eso cambia completamente cómo tratamos a otros.
Pero también entendí algo más:
El pecado distorsionó esa imagen.
Por eso vemos tanta maldad, orgullo, violencia y corrupción en el mundo.
Y por eso necesitamos que Cristo nos restaure.
Porque la santificación no es simplemente “ser mejor persona”.
Es que Dios está restaurando Su imagen en nosotros.
Y honestamente, eso me hizo pensar muchísimo:
¿Qué estoy reflejando con mi vida?
¿Estoy reflejando orgullo?
¿Egoísmo?
¿Vanidad?
¿Amor propio?
¿O realmente estoy reflejando más a Cristo?
Y mientras más pienso en eso… más entiendo que necesito que el Espíritu Santo siga transformándome.
5. ENSEÑARLE VERSÍCULOS A MI HIJA ME HA CAMBIADO (25:00–28:00)
5. ENSEÑARLE VERSÍCULOS A MI HIJA ME HA CAMBIADO (25:00–28:00)
Y algo muy especial que Dios también ha usado para enseñarme… es mi hija.
Últimamente todas las noches estamos aprendiendo versículos bíblicos juntos.
Y honestamente… eso ha sido algo muy hermoso para mí.
Porque mientras intento enseñarle la Biblia a ella… termino siendo enseñado también.
Y algo que he aprendido es que la enseñanza bíblica verdadera no se trata solamente de saber mucho.
Se trata de comunicar verdad con claridad, amor y sencillez.
Porque si un niño no puede entender absolutamente nada de lo que decimos… probablemente estamos complicando demasiado las cosas.
Y honestamente, Dios ha usado esos momentos con mi hija para enseñarme a comunicar mejor la Palabra.
A ser más claro.
Más sencillo.
Más pastoral.
Y también me ha recordado algo muy importante:
El discipulado empieza en casa.
A veces pensamos que el ministerio más importante es el que ocurre frente a muchas personas.
Pero muchas veces los momentos más importantes ocurren en silencio:
leyendo un versículo,
orando juntos,
enseñando pequeñas verdades,
hablando de Cristo en casa.
Y honestamente… eso me ha impactado mucho.
6. LO QUE MÁS ESTOY APRENDIENDO: HUMILDAD (28:00–30:00)
6. LO QUE MÁS ESTOY APRENDIENDO: HUMILDAD (28:00–30:00)
Creo que si tuviera que resumir todo lo que Dios me está enseñando últimamente… sería esto:
Necesito más de Cristo de lo que pensaba.
Mientras más estudio…
más veo mi necesidad.
Mientras más aprendo…
más entiendo cuánto me falta crecer.
Y honestamente creo que eso es bueno.
Porque el verdadero crecimiento espiritual no produce arrogancia.
Produce humildad.
Te hace depender más de Dios.
Orar más.
Arrepentirte más rápido.
Valorar más el evangelio.
Amar más a Cristo.
Y creo que esa es una de las mayores evidencias de la obra del Espíritu Santo.
No que una persona se sienta superior…
sino que se vuelve más humilde.
Más dependiente.
Más sensible al pecado.
Más enamorada de Cristo.
CIERRE FINAL
CIERRE FINAL
Así que honestamente… quería simplemente compartirles esto.
No como alguien perfecto.
No como alguien que ya entendió todo.
Sino como alguien que sigue aprendiendo cada día.
Y si algo espero… es que este video también anime a otros a buscar más profundamente a Dios.
No solamente contenido cristiano.
Sino comunión real con Dios.
No solamente conocimiento.
Sino transformación.
Porque al final, la meta de la vida cristiana no es simplemente saber más cosas sobre Dios…
Sino conocer verdaderamente a Dios.
Y creo que eso es lo que el Espíritu Santo sigue enseñándome últimamente.
Gracias por ver este video.
Y si Dios también ha estado enseñándote algo en esta temporada, me encantaría leerte en los comentarios.
