Una Esperanza Viva

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Una Esperanza Viva

I Pedro 1:3-4 Hermanos, esta mañana quiero predicar sobre esta frase aquí que vemos en I Pedro. Aquí en los primero versiculos de esta carta dice que Dios nos hizo renacer para una esperanza viva.
1 Pedro 1:3–4 RVG 2025
Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos; para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en el cielo para vosotros,
Hermanos, la esperanza es una emoción poderosa cierto. Con la esperanza que viene de Dios tenemos en nuestras mentes la idea que todo está posible con Él, que algo será así como Dios dice sin duda. Nosotros podemos anhelar algo con esperanza que será así porque Dios lo ha dicho.
Cómo sería vivir la vida sin esperanza que viene de Dios, sin la esperanza que todo saldrá bien, que hay propósito en la vida. Sería horible. Qué pasa cuando la esperanza desaparece de la vida de alguien? Viene muy pronto la depresión, el estrés, pensamientos negativos.
Entonces hermanos, aquí dice que nosotros tenemos una esperanza viva, una esperanza que no es falsa, sino que está en Cristo. En Cristo encontramos nuestra esperanza. Por esto dice una esperanza viva.
Pero es solo posible por esta última frase, por la resurrección de Jesucristo de los muertos. Hermanos, sin la resurrección no hay esperanza. Viviríamos nuestras vidas sin la seguridad que tenemos un salvador, que el cielo es nuestro hogar, que no tenemos que enfrentar el castigo de Dios.
Entonces hermanos, por la resurrección de Cristo, tenemos esta esperanza viva. Pero mira lo que dice en vs. 4, dice que Dios nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección, para una herencia, reservada en el cielo para vosotros. Esta herencia dice aquí la palabra es una herencia incorruptibles, incontaminada, e inmarcesible.
No hay nada que puede destruir esta herencia. Por esto nuestra esperanza viva en Cristo es una esperanza para la herencia que tenemos en Cristo. Y esta herencia está reservada en el cielo para nosotros. Dice aquí que esta herencia es incorruptible, incontaminada e inmarcesible.
Hermanos, el cielo es un lugar perfecto y maravilloso. Apocalipsis 4:1-8 Hermanos, aquí vemos una descripción de la sala de trono en el cielo. Juan aquí describe todo lo que vio allá en ese lugar impresionante. Vemos por sus palabras escritas que es un lugar brillante por las lámparas de fuego, un lugar de poder por la presencia de Dios sentado en el trono, es un lugar de esplendor por el mar de vidrio, y es un lugar sobrenatural por los seres vivientes llenos de ojos delante y detrás.
Apocalipsis 4:1–8 RVG 2025
Después de estas cosas miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, era como de trompeta que hablaba conmigo, diciendo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que han de ser después de estas. Y al instante estaba yo en el Espíritu; y he aquí, un trono que estaba puesto en el cielo, y uno sentado sobre el trono. Y el parecer del que estaba sentado era semejante al jaspe y a la piedra de sardonia; y había alrededor del trono un arco iris, semejante en aspecto a la esmeralda. Y alrededor del trono había veinticuatro sillas; y vi sobre las sillas veinticuatro ancianos sentados, vestidos de ropas blancas; y tenían sobre sus cabezas coronas de oro. Y del trono salían relámpagos y truenos y voces; y delante del trono ardían siete lámparas de fuego, las cuales son los siete Espíritus de Dios. Y delante del trono había un mar de vidrio semejante al cristal; y en medio del trono, y alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detrás. Y el primer ser viviente era semejante a un león; y el segundo ser viviente era semejante a un becerro; y el tercer ser viviente tenía la cara como de hombre; y el cuarto ser viviente era semejante a un águila volando. Y los cuatro seres vivientes tenían cada uno seis alas alrededor, y por dentro estaban llenos de ojos; y no reposaban día y noche, diciendo: Santo, santo, santo, Señor Dios Todopoderoso, que era, y que es, y que ha de venir.
Entonces hermanos, este lugar, el cielo, es un lugar como ningún otro que jamas hayamos visto. Es un lugar maravilloso. Pero tambien, vemos cómo será para nosotros en el cielo. Juan 14:1-2
Juan 14:1–2 RVG 2025
No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas mansiones hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho. Voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Aquí Jesús está animando a sus discípulos, y dice que en la casa de su Padre, en el cielo, muchas mansiones hay. Dice al fin, voy pues a preparar lugar para vosotros. Hermanos, Jesús mismo está preparando una mansión para nosotros. Entonces, no solo es un lugar brillante, de poder, de esplendor, de lo sobrenatural, sino tambien de habitación para nosotros cuando llegamos a ese lugar.
Entonces hermanos, nosotros tenemos la esperanza viva por la resurrección de Cristo, por su salvación que un día veremos todas estas maravillas, y que nosotros tendremos un lugar allá.
Pero hermanos, lo que hemos visto en la palabra de Dios solo es parte de la herencia que nos espera en el cielo. Esta mañana, vamos a ver unas de las partes más importantes de la herencia que nos espera en el cielo.
La ausencia del pecado
2 Corintios 5:6-8 Aquí Pablo nos dice que cuando nosotros estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor. No podemos estar físicamente, en el cielo, con el Señor si todavía vivimos en esta tierra, en nuestro cuerpo. El cuerpo como sabemos es la parte en que mora la carne. La parte que peca.
2 Corintios 5:6–8 RVG 2025
Por tanto vivimos confiados siempre, sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, ausentes estamos del Señor (porque por fe andamos, no por vista): Estamos confiados, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes con el Señor.
Hermanos, Pablo dice que cuando nosotros estamos ausentes del cuerpo, estaremos presentes con el Señor. Estaremos con él, en el cielo, y allá no habrá el pecado. Porque allá no tenemos el cuerpo humano, sino un cuerpo glorificado por Dios. Filipenses 3:20-21
Filipenses 3:20–21 RVG 2025
Mas nuestra ciudadanía está en el cielo, de donde también esperamos al Salvador, el Señor Jesucristo; el cual transformará nuestro cuerpo vil, para que sea semejante a su cuerpo glorioso, según el poder con el cual puede también sujetar a sí todas las cosas.
La palabra de Dios es clara aquí, y nos dice que cuando morimos, Dios transformará nuestro cuerpo vil para que sea semejante a su cuerpo glorioso. Allá no tendremos este cuerpo débil que desea pecar. No tendremos que luchar contra nuestras debilidades que enfrentamos cada día.
No tendremos que luchar contra nuestros deseos carnales, nuestras tendencias malvadas. No tendremos que confesar nuestros pecados cada día, y pedir el perdón de nuestro salvador. No, hermanos, allá tendremos un cuerpo sin pecado.
Hermanos, qué bendición saber que un día hay un escape de este cuerpo tan malvado. Esto es nuestra herencia.
La ausencia de sufrimiento
Hermanos, debido al hecho que no hay pecado allá, y no tendremos este cuerpo malvado, el resultado de perfección en el cielo es que no hay sufrimiento. Apocalipsis 21:3-4
Apocalipsis 21:3–4 RVG 2025
Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y Él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos, y será su Dios. Y enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte; ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.
Hermanos, según el contexto de este capítulo, vemos al fin de tiempo, cuando la eternidad está al punto de empezar que nosotros estaremos el nuevo Jerusalen, donde morará Dios. Pero dice acá en vs. 4, que enjugará Dios toda lágrima de los ojos de su pueblo.
No habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor. Hermanos, un día sin este cuerpo tan débil, experimentaremos una vida eterna sin sufrimiento. Hermanos, esta vida es difícil cierto.
Aquí en la tierra vemos tantas dificultades. Solo hay que pensar en lo que pasó en Venezuela hace poco, y el sufrimiento de ellos. Había muerte, dolor, y sufrimiento físico y emocional. Hermanos, un día cuando estamos allá, no tenemos que enfrentar cosas así.
Génesis 3:17-19 Hermanos, vemos aquí el castigo de Adán despues de su pecado. Dios dice hermanos, que polvo somos, y al polvo volverás. Hermanos, cada uno de nosotros tenemos que morir. Pero por la salvación de Dios, por esa esperanza viva, nosotros ya no enfrentamos el castigo eterno, sino la vida eterna sin sufrimiento, sin muerte.
Génesis 3:17–19 RVG 2025
Y dijo a Adán: Por cuanto obedeciste a la voz de tu esposa, y comiste del árbol de que te mandé, diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida; espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.
La presencia de nuestros hermanos
I Tesalonicenses 4:13-18 Hermanos, en el cielo, será la ausencia del pecado, la ausencia del sufrimiento, pero tambien hermanos, tendremos la presencia de nuestros hermanos. Aquí en este pasaje, Pablo habla del asunto de ellos que ya han muerto.
1 Tesalonicenses 4:13–18 RVG 2025
Mas no quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Él a los que durmieron en Jesús. Por lo cual, os decimos esto por palabra del Señor; que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con aclamación, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, juntamente con ellos seremos arrebatados en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, consolaos unos a otros con estas palabras.
Mire lo que dice acá. No os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. Hermanos, nosotros por la esperanza viva en Cristo, tenemos la esperanza de ver a todos que son salvos un día en el cielo.
Ellos ya están allá, pero nosotros tambien un día estaremos con él por la muerte o por el rapto, pero la biblia es clara aquí que nosotros estaremos juntos allá con Dios. Dice al fin de vs. 17, así estaremos siempre con el Señor.
Hermanos, qué consuelo tenemos con esta verdad cierto? Por esto Pablo dice en vs. 18, consolaos unos a otros con estas palabras. No hay nada más que puede consolar a alguien quien ha perdido una persona por la muerte que la consolación que un día veremos a ellos de nuevo.
Apocalipsis 7:9-10 mira al escenario que Juan vio en el cielo. Él miró, y había una gran multitud, no podía contar esta multitud de personas, personas de todas las naciones, todos los tribus, todos pueblos, y todas lenguas.
Apocalipsis 7:9–10 RVG 2025
Después de estas cosas miré, y he aquí una gran multitud, la cual ninguno podía contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y palmas en sus manos; y aclamaban en alta voz, diciendo: Salvación a nuestro Dios que está sentado sobre el trono, y al Cordero.
Todos que habían escuchado el mensaje de la salvación y aceptaron a Cristo, el Cordero de Dios como su salvador. Todos están allá, en la presencia del Corder, y mire en vs. 10. Aclamaban en alta voz, Salvación a nuestro Dios que está sentado sobre el trono y al Cordero.
Hermanos, cómo será un día cuando estaremos juntos con nuestros hermanos en Cristo, nuestros familiares, ellos que hemos perdido en este mundo y juntos adoramos a nuestro Dios? Será un gran día cierto?
Yo pienso en ellos que yo he perdido en mi vida. Todos mis abuelos, amigos, consejeros quien me ayudaron mucho en mi vida espiritual, otros pastores quien eran una gran bendición a mi, un hombre joven quien yo conocí desde mi juventud quien se murió en un accidente.
Me imagino todos de ustedes en este momento están pensando en personas en su vida quienes aceptaron a Cristo y ya están allá, esperando a nosotros. Hermanos, la herencia que nosotros tenemos en el cielo es la presencia de ellos allá.
Nosotros un día estaremos con ellos.
La presencia de nuestro Dios
Hermanos, será una gran bendición no tener la presencia del pecado ni del sufrimiento. Será una gran bendición ver a nuestros hermanos en Cristo allá un día y vivir con ellos para siempre. Pero hermanos, todas estas cosas no comparan con estar en la presencia de nuestro Dios allá en el cielo.
Filipenses 1:21-23 Hermanos, mire lo que dice Pablo acá. Para mi el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Me imagino nadie en este mundo ha dicho que el morir es ganancia. La muerte es algo que los perdidos temen, porque a ellos que no creen en Cristo, que no tienen la esperanza viva, es el fin de todo.
Filipenses 1:21–23 RVG 2025
Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Mas si vivo en la carne, este es el fruto de mi trabajo; no sé entonces qué escoger. Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor;
Es el fin de sus sueños, es el fin de los placeres, es el fin de tener su familia y estar con ellos. Pero pablo dice que no, es ganancia! Por esto en vs. 23 dice que está puesto en estrecho. Desea estar en la tierra y no morir porque quiere servir a Dios y hacer más para él, pero al mismo tiempo tenía el deseo de partir y estar con Cristo. Estar con su Dios y salvador.
Pero esa última frase es como un pensamiento demorado, despues de pensar por un momento. Él dice, lo cual es muchísimo mejor. Hermanos, creo que no entendemos como será estar con Dios. Estar en su presencia.
Allá tendremos un cuerpo glorificado que puede ver su rostro y escuchar su voz triunfante. Por toda la eternidad podemos hablar con él, podemos tener comunión con él. Apocalipsis 19:1-8
Apocalipsis 19:1–8 RVG 2025
Y después de estas cosas oí una gran voz de gran multitud en el cielo, que decía: ¡Aleluya! Salvación y honra y gloria y poder al Señor nuestro Dios. Porque sus juicios son justos y verdaderos; porque Él ha juzgado a la gran ramera, que ha corrompido la tierra con su fornicación, y ha vengado la sangre de sus siervos de la mano de ella. Y otra vez dijeron: ¡Aleluya! Y su humo subió para siempre jamás. Y los veinticuatro ancianos y los cuatro seres vivientes se postraron en tierra, y adoraron a Dios que estaba sentado sobre el trono, diciendo: Amén: Aleluya. Y salió una voz del trono, que decía: Load a nuestro Dios todos sus siervos, y los que le teméis, así pequeños como grandes. Y oí como la voz de una gran multitud, y como el estruendo de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos, diciendo: ¡Aleluya, porque reina el Señor Dios Todopoderoso! Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han venido las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es la justicia de los santos.
Aquí una gran multitud adora a Dios, canta a Dios. A mi me gusta pensar en como será un día estar en esta multitud de personas. Una cantidad de personas que no se puede contar y por mucho tiempo, solo cantamos himnos a Dios, solo adoramos a Dios. Solo damos gracias a Dios por salvarnos, por liberarnos de nuestros pecados, y del sufrimiento que viene del pecado.
Es difícil imaginar como será porque no hay nada que podemos comparar a ese día, pero hermanos, seguramente será un día maravilloso cuando estamos con él. Esto es nuestra herencia.
Entonces mis hermanos, me imagino hay algunos que están aquí y en este momento están desanimados, posiblemente deprimido, tiene ansiedad, tiene miedo de algo. Animo mis hermanos, nosotros tenemos una esperanza viva que es incorruptible, incontaminada, y inmarcesible.
No hay nada que puede quitar esta esperanza viva porque es el Señor Jesucristo, y por su resurrección y salvación, nosotros tenemos una herencia en el cielo. Allá no hay pecado, no hay sufrimiento, allá veremos nuestros hermanos en Cristo, y lo mejor será estar en la presencia de nuestro Dios y Salvador.
De pronto hay alguien aquí, y no tiene esta esperanza viva porque nunca ha aceptado a Cristo. Hoy tiene la oportunidad de aceptar a Cristo como su salvador y experimentar la esperanza viva que nosotros tenemos como creyentes.
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