Sigue al conejo blanco

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Neo: el elegido

Neo debe seguir el conejo blanco, Alicia llega al país de las maravillas siguiendo al conejo blanco. El conejo blanco es una invitación a saltar a lo desconocido y abandonar una realidad cómoda para explorar una nueva, lo que simboliza el despertar de la conciencia.
Hoy seremos invitados a seguir al conejo blanco o quizás, al cordero blanco, sin mancha ni imperfección, esta invitación es a saltar a lo desconocido y abandonar la cómoda realidad cristiana que vivimos, en la que solo asistimos a la iglesia y esperamos que otros hagan el trabajo y saltar a una nueva en la que somos protagonistas de una misión.
Una misión en la que no solo debemos hablar de Jesús con otros, debemos guiarlos en su trayecto como cristianos mientras son formados como Jesús.
Porque ser formados como Jesús es la meta que Dios persigue en nosotros.
Dios te llama tal y como estás, no para dejarte igual, sino para transformarte. ¿Cómo nos forma? A través de otros.
Los cristianos somos formados por Dios en un proceso de interacción familiar.
Dos puntos serán importantes en esta idea:
Proceso. La vida cristiana es un proceso de transformación
Personas. Las personas son agentes formadores

“D” de pescaDor

Discipular.
La vida cristiana es un proceso en el que Dios usa a unos para formar a otros.
Nuestra misión en la tierra no termina compartiendo con otros el amor de Cristo, es entender que esta es una misión en equipo.
Eres parte del equipo en esta misión de rescate de la humanidad.
Al ser un equipo con Dios entendemos que Dios hace gran parte del trabajo, de hecho hace la más difícil: convencer de pecado.
Entonces, al saber que yo comparto el mensaje de salvación, Dios toca a las personas y muchas de ellas reaccionarán. Entonces mi misión continúa, debo discipularlas.
Discipular es un proceso de transformación de la vida. Es como aprendemos a ser como Cristo.
Entender esto despeja muchas de las malas enseñanzas que hemos tenido acerca del evangelismo y la misión de la iglesia.
Nuestra tarea no termina con el anunciar, continúa al discipular.

Proceso

Una de las líneas teóricas que he seguido en la construcción de la serie PESCADOR es el concepto del PROCESO.
En sí misma, la palabra PESCADOR es un PROCESO que inicia estando Presentes, Encontrando necesidades, Siendo auténticos para lograr Conectar y poder Atraerlos a la familia de la fe y que entonces sean transformados a través del Discipulado.
El escritor del libro a los hebreos lo explica de esta manera:
Hebreos 5:12–14 NVI
12 En realidad, a estas alturas ya deberían ser maestros, y sin embargo necesitan que alguien vuelva a enseñarles las verdades más elementales de la palabra de Dios. Dicho de otro modo, necesitan leche en vez de alimento sólido. 13 El que sólo se alimenta de leche es inexperto en el mensaje de justicia; es como un niño de pecho. 14 En cambio, el alimento sólido es para los adultos, para los que tienen la capacidad de distinguir entre lo bueno y lo malo, pues han ejercitado su facultad de percepción espiritual.
Entendemos en este texto Bíblico que los cristianos, al iniciar nuestro caminar en la fe, somos como bebés espirituales.
Un bebé espiritual no entiende muchas cosas y requiere cuidados elementales, es vulnerable y dependiente, tiene conductas indebidas y poco empáticas.
Los bebés no tienen límites en su egoísmo, quieren la atención, interrumpen cualquier momento, afectan el sueño indiscriminadamente, no son agradecidos, nos hacen gastar y nos ponen la vida de cabeza. Pero cuando empiezan a crecer los vamos educando para que tengan límites y sepan convivir con otras personas.
En nuestro recorrido espiritual también es así, el problema ocurre cuando después de varios años en la fe seguimos siendo como al principio.
Esa formación debe ser provista, ese proceso debe ser guiado con detenimiento. Es difícil proveer orientación para cientos de niños a la vez, por eso Dios nos concede uno o dos a la vez, quizás tres. Porque es la capacidad que tenemos.
Todos necesitamos ser formados, aun más, necesitamos ser transformados.
Inspira a una persona a ser cristiana, al cristiano a ser discípulo y al discípulo a ser un servidor.
¿Puedes notar el proceso de transformación? A eso nos dedicamos en Casa de Gracia. Quiere decir que la iglesia, en nuestro caso Casa de Gracia, debe favorecer ese proceso.
No lo hacemos porque descubrimos una fórmula novedosa que nadie más conoce, lo hacemos porque esa es, en gran medida, la razón por la que la iglesia existe.
Pablo se lo explicó a los efesios de esta manera:

Recursos para la formación

Efesios 4:11–14 NTV
11 Ahora bien, Cristo dio los siguientes dones a la iglesia: los apóstoles, los profetas, los evangelistas, y los pastores y maestros. 12 Ellos tienen la responsabilidad de preparar al pueblo de Dios para que lleve a cabo la obra de Dios y edifique la iglesia, es decir, el cuerpo de Cristo. 13 Ese proceso continuará hasta que todos alcancemos tal unidad en nuestra fe y conocimiento del Hijo de Dios que seamos maduros en el Señor, es decir, hasta que lleguemos a la plena y completa medida de Cristo. 14 Entonces ya no seremos inmaduros como los niños. No seremos arrastrados de un lado a otro ni empujados por cualquier corriente de nuevas enseñanzas. No nos dejaremos llevar por personas que intenten engañarnos con mentiras tan hábiles que parezcan la verdad.
Es importante que recuerde aquí los dos puntos que mencionamos al principio: Procesos y Personas.
Dios usa a las personas para formarnos, es en el contexto de la interacción con la familia de la fe que somos transformados.
Difícilmente serás transformado estando separado de la familia de la fe.
Es fácil ser paciente cuando no tengo prisa. Esa es falsa paciencia.
Es fácil tener paz cuando no hay conflicto. Esa es falsa paz.
Es fácil tener serenidad cuando no hay problemas. Esa es falsa serenidad.
Es fácil tener gozo cuando todo sale bien. Ese es falso gozo.
Es fácil perdonar cuando nadie hiere. Ese es falso perdón.
Es fácil ser amables cuando el trato es cordial. Esa es falsa amabilidad.
Es fácil tener fe cuando no necesitas un milagro. Esa es falsa fe.
Es fácil ser generosos cuando sobran los recursos. Esa es falsa generosidad.
Es fácil ser misericordiosos cuando nadie necesita ayuda. Esa es falsa misericordia.
Por eso necesitamos la familia, por eso necesitamos congregarnos, por eso necesitamos pertenecer a una iglesia. Por eso debes no solo ser constante en tu participación en los cultos, sino invitar a otros para que se unan también.
En la familia de la fe, además de la formación que nos damos en la interacción, Dios ha dispuesto dones en nosotros que nos ayudan en la formación. Pablo describe algunos aquí: apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros.
¿Tienes un espíritu enseñable?
Si tu espíritu no es humilde no permitirás que Dios use a quienes Él dispuso en la iglesia, tu iglesia (en Casa de Gracia) personas que eduquen tu carácter y contribuyan en la transformación de tu vida. ¿Estás permitiendo esa formación?
Cada proyecto que promovemos en la iglesia busca esa formación. Pregúntate:
Si estás casado ¿Participas en la clase para matrimonios?
¿Te has integrado al movimiento de oración en la calle alguna vez?
¿Desarrollas los estudios Bíblicos de cada semana?
¿Contribuyes con tu aporte para las necesidades de la iglesia, misioneros, damnificados, etc.?
¿Te has integrado a servir con los anfitriones?
¿Has asistido a las vigilias y tiempos de oración?
¿Aceptas o más bien pones excusas cuando tu mentor te pide que agenden la siguiente cita para ver cómo está tu alma?
En estos años de vida cristiana que tengo he visto que nos acostumbramos a asistir, pero no siempre aceptamos la formación, por eso los cristianos no siempre somos ejemplo de transformación.
Dios usa personas —imperfectas pero dispuestas— para transformarte.
Recuerda siempre eso: Dios usa personas. Todos quisiéramos que Dios usara otros medios angelicales para transformarnos, pero Dios insiste en usar a las personas. Personas imperfectas.
Dios quiere usarte a ti para formar a otros. a quien invites a venir a la iglesia después de estar Presente en su vida, después de Encontrar su necesidad, luego de ser Auténtico para conectar con ellos, una vez que hallaste el momento de Atraerlos, Dios quiere usarte para Discipularlos.
Si deseas hacer bien tu tarea de discipular debes dejarte discipular.
El discipulado es un acto de la voluntad, no de la imposición.
Si no aceptas la formación no hay discipulado. Y no hay una discipulador que no sea discípulo. El requisito para discipular a otro es estar siendo discipulado.
Hay una larga lista de conductas y transformaciones que deben ocurrir en el ser humano una vez que empieza su caminar con Cristo. ¿Cómo puede una persona cambiar tantas cosas si no hay nadie que lo guíe?
En el estudio Bíblico repasamos una serie de características necesarias para la madurez espiritual. ¿Ya te evaluaste a la luz de esas características? Piensa qué debes saber y aprender para desarrollar esas características en la vida de alguien más.
Cada persona, cada cristiano, necesita un mentor. Asegúrate de tener uno, porque de lo contrario no cumplirás adecuadamente tu misión al discipular.
Piensa en ¿qué necesitas para formar a otros? ¿Qué crees que debes aprender? Enseñar a otros y discipularlos es un arte que debes y puedes aprender, pero no ocurrirá porque alguien te lo impone, sino porque asumes tu necesidad y responsabilidad.
¿Quién te está discipulando y a quién estás discipulando?
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