Hechos 39

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Hechos 10.9-16

Hechos de los Apóstoles 10:9–16 (NTV)
9 Al día siguiente, mientras los mensajeros de Cornelio se acercaban a la ciudad, Pedro subió a la azotea a orar. Era alrededor del mediodía,
10 y tuvo hambre; pero mientras preparaban la comida, cayó en un estado de éxtasis.
11 Vio los cielos abiertos y algo parecido a una sábana grande que bajaba por sus cuatro puntas. 12 En la sábana había toda clase de animales, reptiles y aves.
13 Luego una voz le dijo: —Levántate, Pedro; mátalos y come de ellos.
14 —No, Señor —dijo Pedro—. Jamás he comido algo que nuestras leyes judías declaren impuro e inmundo.
15 Pero la voz habló de nuevo: —No llames a algo impuro si Dios lo ha hecho limpio.
16 La misma visión se repitió tres veces, y repentinamente la sábana fue subida al cielo.
INTRO
Los prejuicios de Pedro contra los gentiles le hubieran impedido ir a la casa de Cornelio si el Señor no lo hubiera preparado antes. Decir a un judío que Dios había ordenado que esos animales fueran considerados llimpios, cuando hasta ese momento eran considerandos inmundos, era decir que de hecho, la ley de Moisés estaba terminada.
Dios sabe qué servicio tenemos por delante y sabe prepararnos, vamos a entender el significado de lo que nos enseña, cuando hallemos la ocasión para usarlo.
INTRO
Mientras los 3 siervos de Cornelio viajan, Pedro recibe una revelación divina. Sube a la azotea a orar, le da hambre, mientras la comida se prepara, entra en éxtasis.
En la visión se le pide comer alimentos considerados inmundos y Pedro casi se indigna. se repite la invitación a comer por 2 veces y el trance termina.
V9
La azotea, era un techo plano, la parte preferida en el oriente para tomar el fresco a solas. Es medio día.
Éxtasis, es diferente a “visión” de Cornelio, lo que vió no tenían la misma realidad objetiva (el ángel) pero los dos fueron sobrenaturales.
V12
Todos los animales cuadrúpedos, mezclados todos juntos, los ceremonialmente limpios y los inmundos.
V14
Señor, no. Como diciendo “de ningún mido”. Eso no ha sido santificado por el permiso divino de comerlas, por lo tanto es inmundo. La distinción de comidas era un sacramento de distinción, separación y consagración y era nacional.
V15
Ya terminaron las distinciones ceremoniales y los gentiles, separados ceremonialmente del pueblo elegido y privados del acceso a Dios en las ceremonias de su santa iglesia, ahora están de pie, en perfecta igualdad con ellos.
V16
Esto lo vio 3 veces
Génesis 41:32 "El haber tenido dos sueños similares significa que esos acontecimientos fueron decretados por Dios, y él hará que ocurran pronto."
V9
Muchas casas tenían una escalera exterior y un techo plano que se usaba para varios propósitos.
V
Segun Levítico 11 y Deut. 14, todo animal estaba clasificado: o era limpio o era inmundo, impuro.
V15
El hecho que estos animales habían descendido del cielo indicaba que Dios los consideraba limpios
1 Timoteo 4:4 "Ya que todo lo que Dios creó es bueno, no deberíamos rechazar nada, sino recibirlo con gratitud."
Marcos 7:14–23 "Luego Jesús llamó a la multitud para que se acercara y oyera. «Escuchen, todos ustedes, y traten de entender. Lo que entra en el cuerpo no es lo que los contamina; ustedes se contaminan por lo que sale de su corazón». Luego Jesús entró en una casa para alejarse de la multitud, y sus discípulos le preguntaron qué quiso decir con la parábola que acababa de emplear. «¿Ustedes tampoco entienden? —preguntó—. ¿No se dan cuenta de que la comida que introducen en su cuerpo no puede contaminarlos? La comida no entra en su corazón, sólo pasa a través del estómago y luego termina en la cloaca». (Al decir eso, declaró que toda clase de comida es aceptable a los ojos de Dios). Y entonces agregó: «Es lo que sale de su interior lo que los contamina. Pues de adentro, del corazón de la persona, salen los malos pensamientos, la inmoralidad sexual, el robo, el asesinato, el adulterio, la avaricia, la perversidad, el engaño, los deseos sensuales, la envidia, la calumnia, el orgullo y la necedad. Todas esas vilezas provienen de adentro; esas son las que los contaminan»."
V14
Pedro pudo negarse a hablar con esos mensajeros y rechazar la invitación de un hombre que no era judío. Por eso, antes de que lleguen, Dios instruye a Pedro y de cómo debían ser considerados los gentiles que llegarían.
V9
En la azotea una manta temporal ofrecía protección del sol y cierto aislamiento para relajarse o para dedicarse a la oración.
V12
Lev 11 también prohibe el uso de los mismos utensilios de cocina cuando se mezclan alimentos limpios e impuros.
V13
Aunque Pedro reeconoce a Jesús como quien le habla, pero aun no estaba preparado para obedecer el mandato, porqeu nunca en su vida había comido alimentos considerados impuros.
Desde el punto de vista judíos, los mensajeros de Jope, el centurión era considerado impuros, porque no vivían de acuerdo a las leyes ceremoniales de Israel, pero si Jesús mismo los declara limpios, entonces, ¡lo eran! ni Pedro ni nadie más los debía considerar impuros.
La misma visión 3 veces y las 3 Pedro se n egó. Jesús hizo de lado sus objeciones, lo que deja en claro que el Señor está suprimiendo las restricciones del AT.
FIN
Nosotros, los que hemos sido librados por Ceristo de las cargas de las leyes del AT, no tenemos razón para considerar naciones, razas, calses sosciales como impuras o inadecuadas pra el compañerismo en la iglesia.
INTRO
La palabra “racismo” entro a nuestro vocab ulario a mitad del siglo XX para referirse a filosofías de superioridad racial. Racismo es cualquier actitud que niega plena humanidad a una persona o grupo social en base a su origen étnico. Aunque ha estado desde la antigüedad, se ha empeorado en la actualidad, contrario a lo que pensaríamos que debería suceder.
El libro de los Hechos: El Historiador Lucas ESTUDIO DE FRASES Y PALABRAS

10:9 «…como a la hora sexta» Si bien el judaísmo rabínico había dejado de lado la oración de las 9:00 am y 3:00 pm (los horarios de los sacrificios diarios en el templo), los fariseos habían añadido el mediodía como otro momento apropiado. Al parecer, Pedro actuaba bajo las tradiciones de los ancianos al cumplir con la oración al mediodía o tal vez tomaba una siesta antes del almuerzo.

10:10 «Tuvo hambre…» La visión de Pedro se da mientras tiene hambre y observa el mar Mediterráneo desde la azotea de Simón. La palabra «hambre» solo se utiliza en esta oportunidad en toda la literatura griega conocida. Su connotación exacta es difícil de saber, pero para los expertos, la PREPOSICIÓN añadida puede significar «hambre extrema», lo que resulta sorprendente en este contexto. Este hapax legomenon (palabras que se usan solo una vez en el NT) continuará siendo incierto hasta que se descubra más información léxica. Seguirá siendo un misterio por qué Lucas decidió usar este término poco común, pero el sentido general del contexto es evidente.

- «…le sobrevino un éxtasis» Literalmente significa «fuera de sí mismo» o «fuera de sí», usado frecuentemente para expresar asombro (ver

El conocimiento bíblico, un comentario expositivo: Nuevo Testamento, tomo 2: San Juan, Hechos, Romanos c. Pedro y Cornelio (cap. 10)

(2) La visión de Pedro (10:9–16). 10:9. Debe asumirse que Pedro oraba por la mañana y por la tarde, porque eran las horas normales de oración. Además, lo hacía al medio día (la hora sexta). Orar tres veces al día no era un mandamiento de las Escrituras, pero Pedro seguía el ejemplo de los hombres piadosos que le habían precedido (cf.

Comentario al Texto Griego del Nuevo Testamento: Obra Completa (6 Tomos en 1) Capítulo 10

9. Al día siguiente (tëi epaurion). Caso locativo del artículo con el adverbio compuesto (hëmeräi, día, sobrentendido), el segundo día después de salir de Cesarea, a 45 kilómetros de Jope (28 millas). Al tercer día (a la siguiente mañana, versículo 23) emprenden el regreso, y al cuarto día (por la mañana otra vez, v. 24) llegan a Cesarea. Mientras ellos (ekeinön). El grupo de tres que venía de Cesarea. Genitivo absoluto con el participio presente hodoiporountön (viajando) y eggizontön (se acercaban). La azotea (to döma). Una antigua palabra, presente en los Evangelios (

RVR 1960 Biblia de Estudio Spurgeon: Solo notas Capítulo 10

10:14 «Señor, no; porque ninguna cosa común o inmunda he comido jamás». Qué curiosa expresión. Si Pedro se hubiera negado con un simple «No», habría una clara correlación entre sus palabras y el tono empleado. Sin embargo, ese «Señor, no» es una extraña mezcla de voluntad propia y de reverencia, de orgullo y de humildad, de refutación y de devoción. Es innegable que cuando decimos: «No», no deberíamos decírselo al Señor, y que si decimos: «Señor», no deberíamos colocar al lado la palabra no. Pedro había sido algo descuidado en sus comienzos, y todavía no había abandonado sus viejos hábitos de ser impulsivo y sincero. Tenía buenas intenciones, y no deberíamos leer más allá de lo meramente expresado en esta negativa. Además, no nos corresponde a nosotros condenarlo. ¿Quiénes somos para juzgar a otro santo de Dios? Tampoco nosotros estamos libres de culpa.

Comentario Contextual Lexham del Nuevo Testamento La visión de Pedro (10:9–16)

La visión de Pedro (10:9–16)

Este párrafo describe la extraña visión de Pedro acerca de los animales inmundos, descendiendo del cielo en un objeto en forma de lienzo, que se le ordena a Pedro que coma (10:9–13). Cuando rechaza dos órdenes, Dios responde con un misterioso dicho sobre cómo lo que él ha creado limpio no puede llamarse profano (10:14–16).

10:9 Este versículo dice que Pedro sube a una azotea para orar alrededor del mediodía, justo cuando llega la delegación de tres hombres que Cornelio envió a Jope para que Pedro se acercara a la ciudad (10:7–8).

10:10 Lucas describe lo que le sucede a Pedro mientras está orando en la azotea (10:9): Pedro aparentemente ha estado en la azotea tanto tiempo que tiene hambre y pide una comida. Mientras espera su almuerzo, tiene un sueño en medio del día (10:9). Fue en la tarde del día anterior que Cornelio tuvo su visión (10:3).

10:11 Lucas describe el sueño que Pedro tiene (10:10): lo que Pedro ve en su sueño parece ser un gran lienzo de cuatro esquinas que desciende del cielo y se extiende en el suelo, tal vez como una manta de picnic.

10:12 Este versículo revela el contenido del lienzo que se extiende sobre la tierra en el sueño de Pedro (10:11): el lienzo contiene todas las categorías de animales: animales de cuatro patas, reptiles y aves (10:12); presumiblemente Pedro ve animales limpios e impuros como se delinean en las leyes culinarias levíticas (10:14;

Hechos a. La visión (10:9–13)

9. Al día siguiente al mediodía, cuando ellos iban viajando y acercándose a la ciudad, Pedro subió a la azotea a orar.

Los mensajeros de Cornelio no perdieron ni un minuto en el viaje. En diez horas estaban en Jope. Suponemos que después de descansar durante la noche, continuaron la jornada al amanecer llegando a Jope al mediodía. El hecho que según Lucas Pedro haya estado en la azotea nos hace suponer que era el verano, época del año que daba a los viajeros días más largos.

Mientras los mensajeros se acercaban a Jope, Pedro buscaba soledad para orar sobre el techo plano de la casa del curtidor donde se hospedaba. Las casas de Palestina de aquellos tiempos tenían escaleras exteriores que daban acceso hasta los techos que eran planos. Allí la gente podía dormir durante las calurosas noches de verano o, como en el caso de Pedro, disfrutar durante el día de una refrescante brisa proveniente del Mediterráneo. Aparentemente, la casa del curtidor carecía de un aposento alto. Por eso Pedro subió al techo a la hora del mediodía para pasar un tiempo en oración privada.

En Israel, el tiempo para las oraciones privadas era en la mañana, al mediodía, y al atardecer (véase p. ej.

Comentario Bíblico Contemporáneo: Estudio de toda la Biblia desde América Latina La conversión “al otro” (10:1–11:18)

EL RACISMO

La palabra “racismo” entró en nuestro vocabulario en la primera mitad del siglo veinte para referirse a filosofías de superioridad racial. El racismo es cualquier actitud que niega la plena humanidad de una persona o de un grupo social en base a su origen étnico. Más que una actitud, el racismo, aunque presente en la historia desde la antigüedad, se ha empeorado en la modernidad, y debe entenderse a partir de un análisis estructural de la misma.

Desde el siglo dieciséis, el racismo ha jugado un papel crucial en la formación de del mundo moderno, y consecuentemente de las sociedades latinoamericanas. Los historiadores destacan que la formación de Latinoamérica se da a partir del eclipse del otro. La negación del “otro”, a partir de una afirmación eurocéntrica, estuvo detrás de la violencia durante la conquista del Nuevo Mundo, que comenzó con un genocidio de millones de habitantes nativos de diferentes grupos étnicos, y continuó con la crueldad de la esclavitud, tanto de los pueblos indígenas como de los millones de pobladores africanos y su transformación en mercadería.

Aunque en EE UU se abolió la esclavitud en 1865, permaneció, especialmente en el sur del país, una actitud segregacionista que buscó apoyo teológico y legal, afirmando la separación de las razas como un proceso natural y hasta bíblico, basado en un entendimiento del Israel del AT. El racismo que ya existía entre las elites latinoamericanas llevó a veces a algunos protestantes latinoamericanos a aceptar el mensaje racista de misioneros provenientes del sur de EE UU. Parte de ese racismo era la actitud que demonizaba los valores y símbolos de las culturas nativas y africanas, produciendo un espíritu de intolerancia religiosa que reforzó el prejuicio racial.

Reconociendo que la Biblia se ha leído muchas veces de una manera racista, es necesario aprender a leerla con otros ojos. Por ejemplo, los textos sobre la liquidación de otros pueblos en la historia de Israel han sido usados erróneamente para afirmar la pureza religiosa. Hay que corregir la persistencia de representar a Jesús y otros personajes bíblicos siempre con rasgos de europeos del norte sin nunca serlo. Hay que repensar la conexión que todavía emerge de las lecturas racistas de la Biblia entre lo negro y lo malo, y lo blanco y la pureza. La corrección de estas simplificaciones ayudará a librar a nuestras iglesias y sociedades del cáncer llamado racismo.

Una lectura bíblica que denuncie al racismo como un pecado grave y abominable debe partir de una teología de la creación y la dignidad humana. Toda la humanidad, sin excepción, se originó de la acción creadora de Dios, siendo objeto de su amor y cuidado (

Comentario Bíblico Contemporáneo: Estudio de toda la Biblia desde América Latina La conversión “al otro” (10:1–11:18)

Dos temas resaltan en esta primera parte del relato de Lucas antes del encuentro de Pedro con Cornelio. En primer lugar, Dios mismo fue guiando los pasos, tanto de Cornelio como de Pedro, para que se encontraran. En segundo lugar, vinculado con la observación anterior, se nota que Dios estaba interesado en que Pedro cruzara otras fronteras misioneras, como en efecto ocurrió cuando anunció el evangelio en casa de un no judío como Cornelio.

Pedro, un judío que, debido a las prescripciones de su religión, no podía tener contacto con los extranjeros, tuvo una auténtica conversión, un cambio de mente y de corazón. De su experiencia de conversión “al otro”, una experiencia en la que se jugaba el futuro de la misión cristiana mas allá del mundo monocultural judío, se puede deducir que allí ocurrió un proceso de interpretación y actualización de la Palabra de Dios para un momento crucial en la historia de la naciente comunidad cristiana.

A Pedro le costó mucho comprender y aceptar que Dios no hace acepción de personas, y que Jesucristo es Señor de todos los seres humanos. Pero ambos temas (la naturaleza inclusiva del amor de Dios y el señorío de Jesucristo sobre todos los pueblos, sociedades y culturas del mundo) forman parte de las afirmaciones centrales de la fe cristiana y son dos de los temas a los que los discípulos no deben renunciar ni negociar en la mesa de discusión cuando dialogan con personas de otras tradiciones religiosas.

Como sucedió en la experiencia de Pedro, cuando tuvo que cruzar otras fronteras misioneras dejando atrás sus prejuicios culturales y religiosos, la “conversión teológica” no tiene como correlato inevitable un abandono irresponsable de la fe en el Dios de la Biblia como un Dios imparcial en su amor y Señor de todos los seres humanos. Exige más bien desechar todas las añadiduras humanas al evangelio y eliminar los prejuicios religiosos y culturales que no nos permiten sentarnos a la misma mesa con el “otro” para escucharnos mutuamente y para aprender juntos, sin negar las identidades religiosas particulares de cada uno.

Un pueblo nuevo (Hechos) La Visión de Pedro 10:9–16

La Visión de Pedro 10:9–16

Dios envió a Pedro para hablar al centurión acerca de Jesucristo. Primero tuvo que convencerle de que fuera a la casa de ese “pagano”, pero no fue fácil que aceptara. Aunque buscaba la voluntad de Dios en oración, nunca se imaginó que haría tal cosa con los gentiles.

Dios le mandó una misma visión repetida tres veces para que no se le olvidara ni dudara. En ella, se le apareció un lienzo que contenía toda clase de animales, sin hacer distinción entre los limpios y los inmundos. Para la mentalidad judía, mezclarlos significaba que todos se hallaban contaminados.

Una voz le ordenó que matara y comiera, pero no podía hacerlo porque estaba prohibido por la ley mosaica. Aunque reconocía que era la voz del Señor la que le hablaba, no podía obedecerlo sin ofender la profunda convicción de su conciencia. Sin embargo, por tres veces le repitió la idea que quería imprimir en Pedro: “Lo que Dios limpió, no lo llames tu común” (10:15).

Obviamente, la visión estaba relacionada con la llegada de los mensajeros que Cornelio había enviado. El gran lienzo con los diferentes tipos de animales representaba el nuevo pueblo de Dios. Dentro de él estarían mezclados judíos y gentiles, pero no existiría contaminación porque Dios los había purificado a todos por igual. Ya no habría diferencia entre los dos grupos.

Comentario Bíblico de Matthew Henry Versículos 9–18

Versículos 9–18

Cornelio ha recibido del cielo orden de llamar a Pedro, pero ¿vendrá Pedro a casa de Cornelio, siendo éste un pagano incircunciso? Es un difícil caso de conciencia para el apóstol, quien todavía no había echado de sí la estrecha y fanática noción judía de que la salvación era privilegio exclusivo del pueblo elegido, Israel. Para vencer esta dificultad, tenemos ahora otra visión, esta vez para Pedro, a fin de prepararle para recibir el comunicado que le enviaba Cornelio. Cristo había ordenado a sus discípulos predicar el Evangelio a toda criatura, hacer discípulos de todas las naciones, pero ni aun Pedro pudo entender esto hasta que le fue revelado en una visión.

I. Las circunstancias de esta visión.

1. La tuvo mientras los hombres enviados por Cornelio se acercaban (v. 9) a la ciudad. Pedro no sabía nada de este viaje, y los que venían de parte de Cornelio no sabían nada de la oración ni de la visión de Pedro, pero el que los conocía a todos preparaba las cosas para la entrevista. Así es como Dios pone en la mente de sus ministros cosas en las que no habían pensado, y las pone justamente en el momento en que tienen la oportunidad de hacer uso de ellas.

2. La tuvo cuando había subido a la azotea para orar, cerca de la hora sexta (v. 9b), es decir, al mediodía. Así que oraba, no sólo por la mañana y por la tarde, a las horas respectivas de los sacrificios (matutino y vespertino), sino también al mediodía (comp. con

La Iglesia que transformó al mundo El discernimiento espiritual

Aunque más tarde su experiencia es llamada visión, creo que es importante advertir que no se trató de una revelación divina directa y clara. Fue algo misterioso y enigmático. Pedro se quedó «perplejo dentro de sí sobre lo que significaría la visión» (10:17), porque aquello no tenía que ver con el tema del prejuicio racial, sino con el complicado asunto de las leyes alimenticias de los judíos. Es bien sabido que los judíos no comen cerdo, pero eso es tan sólo una de las muchísimas prohibiciones que se establecen en el Antiguo Testamento sobre el tema de la dieta. Los judíos piadosos del primer siglo creían que, observando estas reglas, demostraban su privilegio especial como raza elegida. Pero sospecho que Pedro ya estaba empezando a cuestionarse estos antiguos tabúes acerca de lo que se podía y no se podía comer. Después de todo, Jesús había mostrado en ocasiones no obsesionarse demasiado con todos aquellos mandamientos ceremoniales de los judíos: «Todo lo de fuera que entra en el hombre, no le puede contaminar» (

Comentario Al Nuevo Testamento PEDRO APRENDE UNA LECCIÓN (Hechos 10:9–16)

Antes de que Cornelio pudiera ser recibido en la Iglesia, Pedro tenía que aprender una lección. Un estricto judío creía que Dios no tenía ningún interés en los gentiles. Algunos extremistas llegaron a decir que no se debía ayudar a una mujer gentil en el parto, porque no se hacía más que contribuir a que llegara otro gentil al mundo. Pedro tenía que desaprender todo eso antes de que Cornelio pudiera entrar.

Hay algo que nos indica que Pedro ya había iniciado el camino para desaprender algo de la rigidez que le habían enseñado. Estaba parando con otro Simón, que era curtidor (9:43; 10:5). Un curtidor tenía que trabajar con restos de animales muertos y, por tanto, siempre estaba en estado de impureza ritual (

Juan hasta Hechos (Tomo 7) b. Pedro en Jope (10:9–16)

b. Pedro en Jope (10:9–16). Al día siguiente estos mensajeros partieron de Cesarea, y se acercaban a la ciudad (9), es decir, Jope. Era la hora sexta (al medio día) y Pedro subió a la azotea para orar. No se trataba de una de las horas señaladas de oración. Pero es del todo posible que personas piadosas hicieran su oración privada en esta ocasión (cf.

Comentario histórico-cultural del Nuevo Testamento SOBRE LOS MILAGROS

¡De ninguna manera, Señor! — replicó Pedro —. Jamás he comido nada impuro o inmundo (10:14).

En la comunidad de fe del AT el compromiso a Dios se demostraba mediante el alejamiento de todo lo que fuera ritualmente impuro, incluso de personas que lo fueran. Las leyes de la pureza ritual afectaba todas las fases de la vida de una persona, desde la concepción y el nacimiento a la ropa que podía llevarse, la comida que podía comerse y la forma de tratar con los muertos. La intención de estas leyes de apartar al pueblo judío de lo impuro era la de recordarles que eran un pueblo apartado para Dios y que debían honrarle en todos los aspectos de su vida.

En la visión de Pedro los animales que Dios le mostró eran todos ritualmente impuros, y por ello un judío no podría comerlos (

Comentario del contexto cultural de la Biblia: Nuevo Testamento 10:9–16: La visión de Pedro

La visión de Pedro

Compare la visión de Cornelio del 10:1–8. Para casos tales como la “visión doble”, compare con el comentario sobre el 9:12.

10:9. Cesarea estaba a 48 km al norte de Jope. Aun si los mensajeros de Cornelio salieron inmediatamente después de las 15:00 h (10:3), debieron viajar a pie parte de la noche, o (menos probablemente) Cornelio debió encontrar caballos para ellos, debido a que aquí se acercan a Jope al mediodía (“la hora sexta”, RVA). Por lo tanto su tarea debió ser urgente.

Las azoteas eran utilizadas para secar vegetales y para orar. Si uno se reclinaba bajo la marquesina, notaría que las azoteas eran más frías, incluso al mediodía, que los cuartos escasamente ventilados de la mayoría de las casas palestinas (a pesar de que esta casa debió ser más grande que la mayoría; cf. 10:17). Al mediodía no era una hora regular para orar (3:1), así que Pedro oraba más que las horas tradicionales cuando oraban sus contemporáneos.

10:10. Pedro no está hambriento porque haya llevado a cabo algún ayuno especial; el mediodía era una hora común para comer en Roma y quizás también en Jope. *Filón describió el estado que aquí se le atribuye a Pedro como “intoxicación divina”, cuando el alma está tan llena de Dios que pierde el contacto con lo que la rodea; no obstante, en contraste con *Filón y con los *apocalípticos, quienes buscaron experiencias místicas, Pedro no ha hecho nada intencional para provocarlo.

10:11–13. Incluso los judíos palestinos más indulgentes en otras consideraciones se guardaban limpios (kosher). Por lo tanto, esta visión presentaría una situación horripilante para cualquier judío palestino del primer siglo (y también para la vasta mayoría de los judíos extranjeros): Dios ordena a Pedro que coma todas estas criaturas prohibidas e impuras. Por hambriento que estuviera (10:10), ¡no lo estaba tanto!

10:14–16. En otra visión, medio milenio antes, Dios había llamado de manera similar a Ezequiel, un sacerdote, para que comiera algo impuro, y él le había expresado la misma protesta; la respuesta de Dios no fue sino una pequeña mejora (

A través de la Biblia día a día: Un comentario devocional (Volúmenes I–VII) 27. ORIENTACIÓN PARA LOS HOMBRES QUE ORAN (HECHOS 10:1–16)

27. ORIENTACIÓN PARA LOS HOMBRES QUE ORAN

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