La Mesa del Señor: Un llamado a la santidad, al sacrificio y al autoexamen.
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Texto base: 1 Corintios 11:23-26
Quien comprende el significado de la Santa Cena no se acerca a la mesa con ligereza, sino con un corazón arrepentido, agradecido y dispuesto a vivir en santidad.
Vivimos en una generación que ha perdido el sentido de lo sagrado. Muchas cosas que antes eran consideradas santas hoy son tratadas como algo común. Lo mismo puede ocurrir con la Cena del Señor.
Con frecuencia participamos del pan y de la copa porque "ya llegó el primer domingo del mes", sin detenernos a pensar qué representan realmente.
La Cena del Señor no es una tradición denominacional. No es un símbolo vacío. No es simplemente un acto conmemorativo.
Es una proclamación del Evangelio, una renovación del pacto con Cristo y un momento en el que el cielo llama a la iglesia a examinar su corazón.
Por eso Pablo dedica uno de los pasajes más solemnes del Nuevo Testamento para enseñar cómo debemos acercarnos a la mesa del Señor.
CONTEXTO HISTÓRICO
CONTEXTO HISTÓRICO
La iglesia de Corinto, era una congregación extraordinaria en dones espirituales, (1Corintios 1:4-7) -pero inmadura en carácter.
Había divisiones (1 Corintios 1:10).
Había inmoralidad (1 Corintios 5).
Demandas entre hermanos (1 Corintios 6).
Orgullo espiritual.
Y cuando celebraban la Cena del Señor, algunos llegaban primero para comer abundantemente mientras otros permanecían con hambre. (1corintios 11:20-22)
Lo que debía representar unidad terminó mostrando egoísmo.
Entonces Pablo les recuerda que la Cena del Señor no pertenece a la iglesia.
Pertenece al Señor.
Por eso utiliza una expresión solemne:
"Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado..."
-No era una opinión personal. -Era una enseñanza recibida directamente de Cristo.
I. LA CENA DEL SEÑOR NOS RECUERDA EL SACRIFICIO PERFECTO DE CRISTO
I. LA CENA DEL SEÑOR NOS RECUERDA EL SACRIFICIO PERFECTO DE CRISTO
1 Corintios 11:23-26
1 Corintios 11:23-26
"...esto es mi cuerpo..." "...esta copa es el nuevo pacto en mi sangre..."
La palabra griega para "memoria" es ἀνάμνησις (anámnēsis).
No significa únicamente recordar intelectualmente.
Describe un recuerdo que transforma el presente.
Cada vez que la iglesia participa de la Cena, hace presente en su corazón la obra de la cruz.
En 1 Corintios Jesús dice:
"...Haced esto en memoria (anámnēsis) de mí."
-No se refiere a un recuerdo superficial, sino a una memoria que lleva a responder con fe, gratitud y obediencia.
1.1. No es un simple recuerdo intelectual
1.1. No es un simple recuerdo intelectual
Hay una gran diferencia entre recordar un hecho y recordar de una manera que transforme la vida.
Por ejemplo:
Puedes recordar la fecha de tu nacimiento, y ese conocimiento no cambia nada en ese momento en que recuerdas.
Pero recordar el día en que Cristo te salvó puede llenar tu corazón de gratitud, renovar tu fe y llevarte al arrepentimiento.
Ese es el sentido de anámnēsis: un recuerdo que impacta el presente.
Cuando participamos de la Cena del Señor, no solo pensamos que Jesús murió hace dos mil y mas de años; renovamos nuestra confianza en el valor permanente de su sacrificio y reafirmamos nuestro compromiso de vivir para solo Él.
1.2. Un recuerdo que produce transformación
1.2. Un recuerdo que produce transformación
La Cena del Señor nos lleva a experimentar varias realidades presentes:
Recordamos el sacrificio de Cristo y nace la gratitud.
Recordamos el precio de nuestra salvación y rechazamos el pecado.
Recordamos el amor de Dios y somos motivados a amar a otros.
Recordamos la promesa de su regreso y renovamos nuestra esperanza.
Por eso, el recuerdo bíblico nunca es pasivo; siempre conduce a una respuesta espiritual.
-La Cada Cena del Señor- debe producir gratitud.
por que -No recordamos una derrota.
Recordamos la victoria más grande de la historia.
Cristo venció:
el pecado,
la muerte,
Satanás,
La condenación.
II. LA CENA DEL SEÑOR NOS LLAMA A VIVIR EN SANTIDAD
II. LA CENA DEL SEÑOR NOS LLAMA A VIVIR EN SANTIDAD
(1 Corintios 11:27)
(1 Corintios 11:27)
"...indignamente..."
Aquí Pablo NO dice que existan personas dignas.
Todos somos indignos.
La palabra griega ἀναξίως (anaxíōs) significa:
"de una manera impropia, irreverente o incompatible con el acto en si."
No habla del valor de la persona. Habla de la actitud con la que participamos este acto, Dios sí exige reverencia en este acto conmemorable.
-La reverencia que damos en este momento especial comienza con el reconociendo quién está presente, el Señor.
2.1. ¿Qué significa vivir en santidad?
2.1. ¿Qué significa vivir en santidad?
La palabra ἅγιος (hagios) significa:
"apartado para Dios".
Participar de la Cena del Señor implica renovar nuestro compromiso de vivir separados del pecado.
Aplicación para creyentes nuevos
Aplicación para creyentes nuevos
Si has entregado recientemente tu vida a Cristo, no temas acercarte a la mesa del Señor.
Hazlo con fe.
Con humildad.
Con deseo de crecer y reverenciar a quien esta presente
Aplicación para creyentes maduros
Aplicación para creyentes maduros
No permitas que la rutina mate la reverencia.
Puedes tener muchos años en la iglesia y participar mecánicamente en la cena del Señor, incluso no importarte si no la tomas.
III. LA SANTA CENA EXIGE AUTOEXAMEN
III. LA SANTA CENA EXIGE AUTOEXAMEN
(1 Corintios 11:28-32)
(1 Corintios 11:28-32)
"Por tanto, pruébese cada uno..."
La palabra griega δοκιμάζω (dokimázō) significa:
Examinar para comprobar autenticidad.
No es condenarse. Es permitir que Dios revele aquello que necesita cambiar.
es diferente porque condenar es Katadiskaso
El creyente debe preguntarse:
¿Hay resentimiento?
¿Hay orgullo?
¿Hay pecado oculto?
¿Hay falta de perdón?
¿Estoy viviendo una doble vida?
El Espíritu Santo no revela el pecado para avergonzarnos.
Lo revela para restaurarnos, sanarnos espiritualmente.
CONCLUCIÓN
Hoy es un buen momento para arrepentirte, reconciliarte con Dios y renovar tu pacto con Él. Que al tomar el pan recordemos el cuerpo entregado.
Que al beber la copa recordemos la sangre derramada. Y que al levantarnos de la mesa salgamos decididos a vivir en santidad, proclamando con nuestra vida que Jesucristo murió, resucitó y volverá.
