Y ahora, ¿quién podrá salvarnos?

Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 3 views
Notes
Transcript

Introducción:

Qué te imaginaste a escuchar o leer el título? Vamos a nuestra realidad y ubiquemonos espacialmente en nuestro tiempo.
Paralelo entre Rom. 1:18
Romanos 1:18 NBLA
Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres, que con injusticia restringen la verdad.
Definir impiedad e injusticia.
Antecedentes/
Romanos D. LA JUSTICIA DEL HOMBRE NO SIRVE (cont.) (1:18–3:20)

Podríamos resumir lo actuado hasta aquí para entender la gravedad de la sentencia final. El fiscal la ley perfecta acusa al hombre ante la justicia de Dios. Se abre la prueba. La defensa presenta sus argumentos. Comparecen los testigos. El hombre acusado ofrece su propia justicia, sus razonamientos, su conducta, su militancia en la religión, y aun sus privilegios. El acusado intenta recusar al Juez aduciendo que, si bien ha obrado mal, ese mal obrar ha producido una cuota de gloria para el Juez y que, entonces, el juez no sería justo si castigara al hombre pecador. Cada uno de los argumentos es rebatido en forma aplastante. Se analiza la conducta del hombre, y es hallado (a) culpable, (b) condenado, (c) digno de muerte. En consecuencia, la sentencia divina establece: 1°) no hay justo ni aun uno; 2°) por las obras de la ley, ningún ser humano será justificado delante de El. Es inútil intentarlo. La causa del hombre pecador está cerrada. Para el hombre es una causa perdida. Le corresponde al reo la condenación merecida: la sentencia de muerte eterna. El expediente de la pretendida justificación del hombre por la justicia de la ley pasa al archivo en forma definitiva. La defensa queda muda. Toda boca queda cerrada. La humanidad entera está en estado de condenación. Un convencimiento general se apodera de todos los que prestan atención al desarrollo del juicio. La sentencia ha sido justa. El juez no ha condenado al hombre por el bien que presentó en su defensa, sino por el mal realizado y el bien omitido. Se produce un impresionante silencio. Como el silencio del Apocalipsis (8:1).

El resultado claro de la justicia humana es la condena, no hay argumentos, no hay realidad mas oscura del resultado de nuestro proceder, no hay consecuencia mas funesta por nuestra religiosidad, no hay un dictamen mas objetivo por nuestro pecado: CONDENADO!
Romanos 3:21–26 NBLA
Pero ahora, aparte de la ley, la justicia de Dios ha sido manifestada, confirmada por la ley y los profetas. Esta justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo es para todos los que creen. Porque no hay distinción, por cuanto todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios. Todos son justificados gratuitamente por Su gracia por medio de la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios exhibió públicamente como propiciación por Su sangre a través de la fe, como demostración de Su justicia, porque en Su tolerancia, Dios pasó por alto los pecados cometidos anteriormente, para demostrar en este tiempo Su justicia, a fin de que Él sea justo y sea el que justifica al que tiene fe en Jesús.
Conclusión:
No podemos seguir viviendo una vida “Cristiana” bajo nuestra propia ley porque la sentencia del Juez supremo contundente en el veredicto: CONDFENA. Necesitamos rendir nuestra vida al que nos compró, pagando el mayor precio por un pecador - con su vida. Teniendo claro nuestra condición, puedes hoy por la gracia de Dios discernir que camino/rumbo/decisión tomar para agradar a Dios?
La vida cristiana es una vida llena de decisiones - A quién vas a agradar con tu decisión hoy?
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.