Que no se apague
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13 El fuego arderá continuamente en el altar; no se apagará.
13 Recuerden, el fuego del altar siempre debe estar encendido; nunca debe apagarse.
Que no se apague
Antes de enviar fuego primero da instrucciones de como cuidarlo,
24Y salió fuego de delante de Jehová, y consumió el holocausto con las grosuras sobre el altar; y viéndolo todo el pueblo, alabaron, y se postraron sobre sus rostros.
Los cuidados necesarios para la vida del creyente siga ardiendo.
Este mensaje tiene como objetivo instruir a la iglesia acerca de una vida apasionada por la presencia de Dios.
¿Qué se debe hacer para que el fuego de una vida espiritual siga ardiendo?
Cuidados
Expositivo
Doctrinal
ILUSTRACION:
El fuego no se apaga por las circunstancias de la vida
35¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?
36Como está escrito:
Por causa de ti somos muertos todo el tiempo;
Somos contados como ovejas de matadero.
37Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
38Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,
39ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
"La Chimenea que Nunca se Alimentó"
"La Chimenea que Nunca se Alimentó"
Un anciano visitó a un joven creyente que había dejado de congregarse y decía:
"Todavía amo a Dios, pero ya no siento el mismo fuego."
El anciano no respondió de inmediato.
Se acercó a una chimenea donde había un gran fuego encendido. Con unas tenazas tomó un carbón al rojo vivo y lo colocó aparte, lejos de las demás brasas.
Al principio, el carbón seguía brillando.
Después de unos minutos, perdió su color rojo.
Luego comenzó a oscurecerse.
Finalmente quedó completamente frío y cubierto de ceniza.
Sin decir una palabra, el anciano tomó ese mismo carbón y lo volvió a colocar en medio del fuego.
Poco a poco...
Volvió a ponerse rojo.
Después brilló intensamente.
Y finalmente ardía como los demás.
El joven, con lágrimas en los ojos, dijo:
"No hace falta que me diga nada... ya entendí."
El anciano sonrió y respondió:
"El fuego no se perdió porque el carbón fuera malo; se apagó porque dejó de alimentarse del fuego."
🔥Así ocurre con nuestra vida espiritual.
Dios enciende el fuego, pero nosotros debemos permanecer cerca de Él.
Cuando dejamos de alimentar nuestra vida con la Palabra, la oración, la adoración y la comunión con el cuerpo de Cristo, no solemos apagarnos de un día para otro. Primero disminuye el fervor, luego la sensibilidad espiritual y, finalmente, solo quedan cenizas de lo que una vez ardió.
Por eso, en Levítico 6:13, Dios ordenó que, El fuego no se debe apagar.
🎯 Frase para cerrar la predicación
🎯 Frase para cerrar la predicación
"El fuego de ayer no sostiene el altar de hoy. Cada mañana Dios busca sacerdotes que vuelvan a poner leña sobre el altar de su corazón."
P.D
En Levítico, Dios dio una orden que parece sencilla, pero contiene un principio espiritual para todas las generaciones: "El fuego no se apagará."
O.T
Hubo un tiempo en que se oraban con pasión.
Se leía la Biblia con entusiasmo.
Se servían con alegría.
Pero las preocupaciones, el trabajo, el pecado o la rutina fueron consumiendo el fuego.
El fuego representa la presencia de Dios
El fuego representa la presencia de Dios
El altar representa el corazón
El altar representa el corazón
El sacerdote representa al creyente
El sacerdote representa al creyente
l. Primer cuidado requerido para que haya vidas apasionados por la presencia de Dios es: PONER LEÑA CADA MAÑANA (Alimentar la vida espiritual)
l. Primer cuidado requerido para que haya vidas apasionados por la presencia de Dios es: PONER LEÑA CADA MAÑANA (Alimentar la vida espiritual)
12 Y el fuego encendido sobre el altar no se apagará, sino que el sacerdote pondrá en él leña cada mañana, y acomodará el holocausto sobre él, y quemará sobre él las grosuras de los sacrificios de paz.
"El sacerdote pondrá en él leña cada mañana."
El fuego necesitaba combustible diariamente.
No bastaba la leña del día anterior.
¿Cuál es nuestra leña espiritual?
¿Cuál es nuestra leña espiritual?
La oración.
La lectura y meditación de la Palabra.
La adoración.
La obediencia.
La comunión con otros creyentes.
La vida espiritual no se sostiene con experiencias ocasionales.
El creyente fuerte desarrolla hábitos diarios.
Una vida ardiendo no depende de emociones.
Depende de hábitos santos.
No es cuánto gritamos.
Es cuánto permanecemos.
No es un evento.
Es una vida.
No es un domingo.
Es cada mañana.
El fuego del altar no se mantenía con entusiasmo, sino con disciplina y fidelidad.
Un altar sin leña termina sin fuego.
ll. Segundo cuidado requerido para que haya vidas apasionados por la presencia de Dios es: OFRECER EL SACRIFICIO CONTINUAMENTE (Vivir una vida consagrada)
ll. Segundo cuidado requerido para que haya vidas apasionados por la presencia de Dios es: OFRECER EL SACRIFICIO CONTINUAMENTE (Vivir una vida consagrada)
12 Y el fuego encendido sobre el altar no se apagará, sino que el sacerdote pondrá en él leña cada mañana, y acomodará el holocausto sobre él, y quemará sobre él las grosuras de los sacrificios de paz.
El sacrificio continuo → una vida ofrecida a Dios en obediencia.
El fuego tenía un propósito: consumir el sacrificio.
No era simplemente mantener una llama bonita.
Nuestro sacrificio hoy es:
Entregar nuestra voluntad.
Servir a Dios.
Vivir en santidad.
Amar al prójimo.
El fuego se mantiene cuando seguimos entregándonos al Señor.
Donde hay entrega, el fuego permanece vivo.
lll. Tercer cuidado requerido para que haya vidas apasionados por la presencia de Dios es: QUITAR LAS CENIZAS (Eliminar lo que estorba)
lll. Tercer cuidado requerido para que haya vidas apasionados por la presencia de Dios es: QUITAR LAS CENIZAS (Eliminar lo que estorba)
10 Y el sacerdote se pondrá su vestidura de lino, y vestirá calzoncillos de lino sobre su cuerpo; y cuando el fuego hubiere consumido el holocausto, apartará él las cenizas de sobre el altar, y las pondrá junto al altar.
11 Después se quitará sus vestiduras y se pondrá otras ropas, y sacará las cenizas fuera del campamento a un lugar limpio.
Antes de continuar ofreciendo sacrificios, el sacerdote debía retirar las cenizas del altar. Las cenizas eran evidencia de sacrificios pasados, pero si se acumulaban, ocupaban el lugar donde debía arder el fuego.
15 Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados;
Las cenizas representan:
Pecados no confesados.
Amargura y falta de perdón.
Rutina espiritual.
Orgullo.
Cargas del pasado.
No podemos vivir del fuego de ayer ni permitir que el pasado ocupe el lugar de una relación viva con Dios.
Para mantener el fuego, primero hay que limpiar el altar.
lV. Cuarto cuidado requerido para que haya vidas apasionados por la presencia de Dios es: VIGILAR PARA QUE NUNCA SE APAGUE (Perseverar)
lV. Cuarto cuidado requerido para que haya vidas apasionados por la presencia de Dios es: VIGILAR PARA QUE NUNCA SE APAGUE (Perseverar)
13 El fuego arderá continuamente en el altar; no se apagará.
La vigilancia es permanente.
No podían descuidar el altar ni un solo día.
El enemigo busca apagar el fuego mediante:
Distracciones.
Desánimo.
Pecado.
Indiferencia.
Materialismo.
Falta de comunión con Dios.
La perseverancia protege el fuego.
Lo que no se cuida, se pierde.
CONCLUSIÓN
CONCLUSIÓN
Para que el fuego no se apague debemos:
(disciplinas espirituales).
Poner leña cada mañana
(consagración).
Presentar continuamente el sacrificio
(confesión y limpieza).
Quitar las cenizas
(perseverancia).
Vigilar constantemente
Dios sigue buscando hombres y mujeres cuyo altar permanezca encendido. La pregunta no es si Dios puede enviar fuego; Él ya lo ha hecho. La pregunta es si nosotros estamos cuidando ese fuego cada día.
INVITACION:
INVITACION:
Hoy es un buen momento para examinar el altar de nuestro corazón.
¿Hay cenizas que deben ser removidas?
¿Hace cuánto no agregas "leña" mediante la oración y la Palabra?
¿Has dejado de ofrecer tu vida como sacrificio al Señor?
¿Qué área necesitas vigilar para que el fuego no se apague?
