Sacrificio, Sacerdote y Socorro perfecto (2026)
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Julio 2026 introducción
Julio 2026 introducción
sin lugar a dudas, la Pascua es mi celebración favorita; mas que la navidad, mas que cualquier otra
“Sin la Pascua, ni siquiera existiríamos.”
17 y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados.
¡¡¡pero Cristo SI resucitó!!!!
1 Cor. 15:20
20 Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho.
INTRO 1: El hecho de la resurrección:
INTRO 1: El hecho de la resurrección:
https://www.coalicionporelevangelio.org/articulo/10-evidencias-concisas-resurreccion/
Para tu consideración, lo siguiente es un breve resumen de las evidencias de la real, verdadera, e histórica resurrección de Jesús Mesías.
1. Hay cuatro biografías antiguas de Jesús. Todas fueron escritas por testigos oculares y/o basados en el testimonio de testigos oculares. Fueron escritas y circularon mientras muchos otros testigos oculares seguían vivos. Todas estas biografías dicen que Jesús resucitó de entre los muertos. Estas biografías se complementan con cartas escritas por testigos oculares, mientras muchos otros testigos oculares aún estaban vivos. Estas cartas antiguas afirman que Jesús murió por crucifixión y que resucitó de entre los muertos al tercer día.
2. Escritores paganos y judíos informan que los cristianos creían que Jesús resucitó de entre los muertos.
3. Muchos de los principales testigos oculares de la resurrección de Jesús murieron por afirmar que Jesús había resucitado. Probablemente hubieran salvado sus vidas si se hubieran retractado. Esto es muy significativo. Sabemos que la gente morirá por una causa. Pero estos hombres y mujeres murieron por una serie de hechos. Fueron a su tumba en lugar de decir que los hechos eran falsos. Murieron porque dijeron que los hechos de la crucifixión y resurrección de Jesús eran verdaderos.
La evidencia histórica muestra que: la tumba estaba vacía, el lienzo fue dejado atrás; la piedra que fue rodada; el cuerpo de Jesús nunca fue encontrado; y nadie afirmó haberlo robado
4. La historia narrada por Juan en calidad de testigo ocular es muy importante. Muchas personas hoy afirman que la historia de Juan (como otras historias de testigos oculares) debe ser entendida como una historia simbólica y metafórica. Sin embargo, sabemos que Juan entendió claramente la diferencia entre contar un relato histórico y contar una historia llena de símbolos y metáforas. ¿Por qué? Porque escribió dos libros, uno que claramente afirma ser histórico (ahora conocemos este libro como El Evangelio de Juan) y un libro que es claramente está lleno de símbolos y metáforas (ahora lo conocemos como El libro de Apocalipsis). Por lo tanto, Juan es un testigo importante de lo que sucedió en la muerte y resurrección de Jesús.
5. La evidencia histórica muestra que:
la tumba estaba vacía;
el lienzo de sepultura fue cuidadosamente dejado atrás;
la piedra que encierra la tumba fue rodada;
el cuerpo de Jesús nunca fue encontrado;
la tumba había sido custodiada por soldados romanos;
y nadie afirmó haber robado el cuerpo.
La presencia de los lienzos es significativa ya que las especias unidas a la tela eran valiosas. Cualquier persona que fuera a retirar el cuerpo con fines lucrativos o por vandalismo, habría quitado el cuerpo envuelto y tomado la valiosa mezcla del lienzo a su conveniencia. De hecho, la colocación del lienzo, así como la colocación de la piedra, encajan perfectamente con la resurrección como causa del hecho, en vez de la causa haber sido la intervención humana.
6. Existen (sin contar a Pablo) once momentos registrados en que Jesús apareció a la gente, demostrando que Él había resucitado. Estas apariciones fueron a: hombres y mujeres, individuos, parejas, grupos, y al menos una multitud. Las apariciones fueron en el interior de un lugar así como al aire libre, en diferentes localidades, y en diferentes momentos del día.
Jesús fue tocado físicamente, escuchado audiblemente, visto visualmente, y comió comida en presencia de testigos. Ninguno de estos testigos creyó que Jesús resucitaría de entre los muertos antes de resucitar de entre los muertos. Todos ellos lo conocían antes de su muerte, así que sabían que Él era el mismo Jesús que murió en la cruz.
Jesús declaró que su muerte y resurrección serían una “señal” que afirmaría quién Él era, lo que Él enseñó, y lo que Él lograría a través de ellas
7. Un crecimiento masivo del movimiento cristiano se produjo en el mismo lugar donde Jesús murió y fue enterrado. Este movimiento se centró en la afirmación de que la tumba estaba vacía y de que Jesús verdaderamente había resucitado. Este crecimiento masivo ocurrió pocas semanas después de la muerte y resurrección de Jesús en el lugar donde Él murió. El crecimiento se produjo a pesar de la hostilidad, la oposición, y la persecución de los líderes civiles y religiosos.
8. La muerte y resurrección de Jesús no fue un evento aleatorio. Jesús predijo que Él moriría por crucifixión, sería enterrado, y resucitaría de entre los muertos. Su predicción de que Él moriría por crucifixión es muy significativa. El no podía controlar eso. La crucifixión era un medio de muerte reservado a las autoridades romanas imperiales. Jesús declaró, razonablemente, que su muerte por crucifixión y su resurrección al tercer día serían una “señal” que afirmaría quién Él era, lo que Él enseñó, y lo que Él lograría a través de su muerte y resurrección.
9. La muerte y resurrección de Jesús también tuvo lugar en el contexto de siglos de profecía que este Mesías vendría de Dios, moriría, y resucitaría. Jesús mismo afirmó que su vida, muerte, y resurrección eran un cumplimiento de estas profecías.
10. Hay más. La muerte y resurrección de Jesús tienen lugar en el contexto de una historia de profundos y poderosos conocimientos sobre la condición humana. Su vida, muerte, y resurrección tuvieron lugar en el contexto de un grupo de escritos que han demostrado por siglos ser sabios y perspicaces sobre la condición humana. Estos escritos han sido la base para el desarrollo de la ciencia, los derechos humanos, y el buen gobierno. La vida, muerte, y resurrección de Jesús tuvieron lugar en el contexto de una cosmovisión que es sin igual en su amplitud, profundidad, coherencia, consistencia, y poder emocional y racional.
INTRO 2 la primera pascua
1 Mientras los israelitas todavía estaban en la tierra de Egipto, el Señor dio las siguientes instrucciones a Moisés y a Aarón:
2 «A partir de ahora, este mes será el primer mes del año para ustedes.
3 Anuncien a toda la comunidad de Israel que el décimo día de este mes cada familia deberá seleccionar un cordero o un cabrito para hacer un sacrificio, un animal por cada casa.
4 Si una familia es demasiado pequeña para comer el animal entero, lo compartirá con una familia vecina. Dividan el animal según el tamaño de cada familia y la cantidad que cada uno pueda comer.
5 El animal seleccionado deberá ser un macho de oveja o de cabra, de un año y que no tenga ningún defecto.
6 »Cuiden bien al animal seleccionado hasta la tarde del día catorce de este primer mes. Entonces toda la asamblea de la comunidad de Israel matará su cordero o cabrito al anochecer.
7 Después tomarán parte de la sangre y la untarán en ambos lados y en la parte superior del marco de la puerta de la casa donde comen el animal.
8 Esa misma noche, asarán la carne al fuego y la comerán acompañada de hojas verdes y amargas, y pan sin levadura.
9 No comerán nada de la carne ni cruda ni hervida en agua. Asarán al fuego el animal entero con la cabeza, las patas y las entrañas.
10 No dejen ninguna sobra para el día siguiente. Quemen todo lo que no hayan comido antes de la mañana.
11 »Estas son las instrucciones para cuando coman esa comida: estén totalmente vestidos, lleven puestas las sandalias y tengan su bastón en la mano. Coman de prisa, porque es la Pascua del Señor.
12 Esa noche pasaré por la tierra de Egipto y heriré de muerte a todo primer hijo varón y a la primera cría macho de los animales en la tierra de Egipto. Ejecutaré juicio contra todos los dioses de Egipto, ¡porque yo soy el Señor!
13 Pero la sangre sobre los marcos de las puertas servirá de señal para indicar las casas donde ustedes estén. Cuando yo vea la sangre, pasaré de largo. Esa plaga de muerte no los tocará a ustedes cuando yo hiera la tierra de Egipto.
14 »Este será un día para recordar. Cada año, de generación en generación, deberán celebrarlo como un festival especial al Señor. Esta es una ley para siempre.
15 Durante siete días, tendrán que preparar sin levadura todo el pan que coman. El primer día del festival, quiten de sus casas todo rastro de levadura. Cualquiera que coma pan con levadura en esos siete días del festival quedará excluido de la comunidad de Israel.
16 El primer día del festival y también el séptimo, todo el pueblo celebrará un día oficial de asamblea santa. Está prohibido hacer cualquier tipo de trabajo en esos días excepto para la preparación de alimentos.
17 »Celebren el Festival de los Panes sin Levadura, porque les recordará que este mismo día yo saqué a sus grandes multitudes de la tierra de Egipto. Ese festival será para ustedes una ley perpetua; celebren este día de generación en generación.
18 Tendrán que preparar sin levadura todo el pan que coman desde la tarde del día catorce del primer mes hasta la tarde del día veintiuno del mismo mes.
19 Durante esos siete días, no debe haber ni un rastro de levadura en sus casas. Cualquiera que coma algo preparado con levadura durante esta semana será excluido de la comunidad de Israel. Estas ordenanzas se aplican tanto a los extranjeros que viven entre ustedes como a los israelitas de nacimiento.
20 Durante esos días, no coman nada que tenga levadura. Dondequiera que vivan, coman pan únicamente sin levadura».
21 Luego Moisés mandó llamar a todos los ancianos de Israel y les dijo: «Vayan y seleccionen un cordero o un cabrito por cada una de sus familias y maten el animal para la Pascua.
22 Dejen escurrir la sangre en una vasija, después tomen un manojo de ramas de hisopo y mójenlo en la sangre. Con el hisopo unten la sangre en la parte superior y en ambos lados del marco de la puerta de sus casas. Que nadie salga de la casa hasta la mañana,
23 pues el Señor pasará por la región para herir de muerte a los egipcios. Pero cuando él vea la sangre en la parte superior y en ambos lados del marco de la puerta, el Señor pasará esa casa de largo. No permitirá que su ángel de la muerte entre en las casas de ustedes y los hiera de muerte.
24 »Recuerden que estas instrucciones son una ley perpetua que ustedes y sus descendientes deberán obedecer para siempre.
25 Cuando entren en la tierra que el Señor ha prometido darles, seguirán celebrando esta ceremonia.
26 Entonces sus hijos preguntarán: “¿Qué significa esta ceremonia?”.
27 Y ustedes contestarán: “Es el sacrificio de la Pascua del Señor, porque él pasó de largo las casas de los israelitas en Egipto. Y aunque hirió de muerte a los egipcios, salvó a nuestras familias”». Cuando Moisés terminó de hablar, todos los presentes se postraron hasta el suelo y adoraron.
28 Así que el pueblo de Israel hizo tal como el Señor había ordenado por medio de Moisés y Aarón.
29 Esa medianoche, el Señor hirió de muerte a todos los primeros hijos varones de la tierra de Egipto, desde el hijo mayor del faraón, el que se sentaba en su trono, hasta el hijo mayor del preso en el calabozo. Incluso mató a las primeras crías de todos sus animales.
30 Entonces el faraón, sus funcionarios y todo el pueblo de Egipto se despertaron durante la noche, y se oyó un lamento desgarrador por toda la tierra de Egipto. No había ni una sola casa donde alguien no hubiera muerto.
31 Esa noche el faraón mandó llamar a Moisés y a Aarón y les dijo a gritos: «¡Lárguense! ¡Váyanse! ¡Dejen en paz a mi pueblo —les ordenó— y llévense a todos los demás israelitas con ustedes! Vayan y adoren al Señor como han pedido.
32 Llévense sus rebaños y sus manadas, como dijeron, y márchense ya. Váyanse, pero bendíganme al salir».
33 Todos los egipcios apresuraban al pueblo de Israel a que abandonara la tierra cuanto antes, porque pensaban: «¡Todos moriremos!».
34 Entonces los israelitas se llevaron su masa de pan sin agregarle levadura. Envolvieron las tablas de amasar en sus mantos y las cargaron sobre los hombros.
35 Los israelitas hicieron lo que Moisés les había indicado: pidieron a los egipcios ropa y objetos de plata y de oro.
36 Y el Señor hizo que los egipcios miraran con agrado a los israelitas, y dieron al pueblo de Israel todo lo que pidió. ¡Así despojaron a los egipcios de sus riquezas!
37 Esa noche el pueblo de Israel salió de Ramsés y emprendió viaje hacia Sucot. Eran unos seiscientos mil hombres, además de las mujeres y los niños.
38 Con ellos salió una gentuza que no era israelita, junto con grandes rebaños y manadas.
39 Hornearon pan plano de la masa sin levadura que habían sacado de Egipto. La masa no tenía levadura porque los israelitas fueron expulsados de Egipto con tanto apuro que no tuvieron tiempo de preparar pan ni cualquier otro alimento.
40 El pueblo de Israel había vivido cuatrocientos treinta años en Egipto.
41 De hecho, fue precisamente el día en que se cumplían los cuatrocientos treinta años que toda esa gran multitud del Señor salió de Egipto.
42 Esa misma noche, el Señor cumplió su promesa de sacar a su pueblo de la tierra de Egipto. Así que esa noche le pertenece a él y por eso todos los israelitas deberán conmemorarla cada año, de generación en generación.
43 Luego el Señor les dijo a Moisés y a Aarón: «Estas son las instrucciones para el festival de la Pascua: ninguna persona extranjera podrá comer la cena de Pascua,
44 pero cualquier esclavo que haya sido comprado podrá comerla si está circuncidado.
45 Los residentes temporales y los jornaleros tampoco podrán comerla.
46 En cada casa se comerá un solo cordero de Pascua. No saquen nada de la carne fuera de la casa ni quiebren ninguno de los huesos.
47 Toda la comunidad de Israel debe celebrar el festival de la Pascua.
48 »Si los extranjeros que viven entre ustedes desean celebrar la Pascua del Señor, que primero se circunciden todos sus varones. Sólo entonces podrán celebrar la Pascua con ustedes como cualquier israelita de nacimiento. Pero un varón incircunciso jamás comerá la cena de la Pascua.
49 Esta instrucción se aplica a todos, tanto a israelitas de nacimiento como a extranjeros que vivan entre ustedes».
50 Entonces todo el pueblo de Israel cumplió todos los mandatos del Señor que les dio a Moisés y a Aarón.
51 Ese mismo día el Señor sacó de Egipto al pueblo de Israel como un ejército.
Solo Jesús, solo El, y nadie más que el es nuestra esperanza. ¿Porque?
porque Solo Jesús es el sacrificio perfecto
2. Porque solo Jesús es el Sacerdote perfecto
3. Porque solo Jesús es el Socorro perfecto
Solo Jesús y nadie más que el es nuestra esperanza porque solo Jesús es el
I. Sacrificio perfecto
I. Sacrificio perfecto
, Heb. 9:24-28.
24 Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios;
25 y no para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año con sangre ajena.
26 De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado.
27 Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio,
28 así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.
Otros sacrificios no eran duraderos
Otros sacrificios no eran duraderos
Dios mandó al pueblo judío a ofrecer varios tipos de sacrificios para cubrir su pecado. Heb 9.24-25 (25)
24 Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios;
25 y no para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año con sangre ajena.
No eran suficientes para cubrir de forma permanente, entonces tuvieron que hacerlo repetidamente cada vez que pecaban. Heb 9.26
26 De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado.
Tampoco eran completamente perfectos, sólo lo mejor que tenían, pero todo sujeto a la corrupción que ya había en el mundo por el pecado.
La principal función de estos sacrificios no era purificación, sino proyección hacia aquel Cordero de Dios quién sería el sacrificio perfecto. Heb 9.27-28
27 Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio,
28 así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.
Cristo fue el sacrificio perfecto.
Cristo fue el sacrificio perfecto.
Por quién era Él.
Por quién era Él.
24 Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios;
25 y no para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año con sangre ajena.
Su resurrección comprobó a todo el mundo que Él no era un hombre común, sino el Dios Hombre. Él no presentó a un sacrificio ajeno a Él, sino que se entregó sí mismo. Jesús no era simplemente un hombre, sino el Dios Hombre, el Dios encarnado, Col. 2:9.
9 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad,
Por dónde ofreció el sacrificio.
Por dónde ofreció el sacrificio.
24 Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios;
Su resurrección hizo que pudo ascender al cielo. El tabernáculo, el templo, lo lugares de adoración y sacrificio eran terrenales, temporales, y también apuntando hacia Cristo, la morada de Dios con el hombre, Jn. 1:14. Cristo entró físicamente al cielo para proveer la entrada al hombre.
14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.
Por lo que Él cumplió
Por lo que Él cumplió
la redención.
Heb 9.26
26 De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado.
Cuatro veces menciona que Cristo, al terminar su obra salvadora, se sentó a la diestra del Padre, Heb. 1:3; 8:1; 10:12; 12:2.
3 el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,
1 Ahora bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es que tenemos tal sumo sacerdote, el cual se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos,
12 pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios,
2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.
Esto indica el trabajo completo, terminado. Por eso Él pudo decir desde la cruz “Consumado es”. Literalmente, significa pagado por completo.
Foto: Salvación Pagado
Ilustración: La deuda imposible
Imaginá que una persona debe mil millones de pesos.
Va todos los meses al banco y paga $100.
Sale contento pensando: "Estoy haciendo mi parte".
Pero el problema no es que pague poco.
El problema es que la deuda sigue siendo imposible.
Nunca llegará el día en que el gerente le diga:
—"Ya está. No debe nada."
Hasta que aparece alguien que paga toda la deuda de una sola vez.
No hace un adelanto.
No paga una cuota.
No refinancia.
La cancela completamente.
Entonces el banco entrega el comprobante:
"Saldo: $0."
Eso hicieron los sacrificios del Antiguo Testamento: recordaban el pecado una y otra vez.
Pero Cristo no vino a pagar una cuota del pecado.
Vino a cancelar toda la deuda.
Aplicación
Muchos viven intentando pagar "cuotas espirituales":
portarse mejor
venir a la iglesia
dejar algunos pecados
hacer promesas
Pero nadie puede pagar una deuda infinita contra un Dios infinito.
Solo Cristo dijo:
"Consumado es."
Aplicación:
Así es de absurdo el individuo que busca cubrir sus propias faltas y pecados por su propio esfuerzo. No cubre eficaz, ni duraderamente.
Los sacrificios de esfuerzo humano no pueden pagar por la redención, no pueden hacer penitencia suficiente para cubrir todos nuestros pecados. No importa cuanto uno reza, asiste a la iglesia, hace todo lo que una buena persona o un buen religioso debe hacer, o cuanto se sacrifica por ganar el cielo, ese esfuerzo humano no es eficaz.
Solo Jesús y nadie más que el es nuestra esperanza porque solo Jesús es el
II. El Sacerdote Perfecto
II. El Sacerdote Perfecto
, Heb. 7:22-8:2.
Los otros sacerdotes
Los otros sacerdotes
Sujetos a la muerte
Sujetos a la muerte
como todo ser humano. Heb 7.22-25
22 Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto.
23 Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar;
24 mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable;
25 por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.
Sujetos al pecado
Sujetos al pecado
Como también todo ser humano, eran sujetos al pecado. Tenían que ofrecer un sacrificio primero por su propio pecado antes de ofrecer. Heb 7.26 -28
26 Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos;
27 que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo.
28 Porque la ley constituye sumos sacerdotes a débiles hombres; pero la palabra del juramento, posterior a la ley, al Hijo, hecho perfecto para siempre.
Sujetos al Tabernáculo
Sujetos al Tabernáculo
Eran ministros en un tabernáculo imperfecto. Heb 8.1-2
1 Ahora bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es que tenemos tal sumo sacerdote, el cual se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos,
2 ministro del santuario, y de aquel verdadero tabernáculo que levantó el Señor, y no el hombre.
Cristo como Sumo Sacerdote
Cristo como Sumo Sacerdote
Victorioso
Victorioso
Su resurrección derrotó al diablo mismo, y su imperio de la muerte, Heb. 2:14-15.
14 Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo,
15 y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre.
Sin pecado
Sin pecado
Su resurrección, comprobando que es perfecta Deidad, el Hijo de Dios, no tiene necesidad de ofrecer por su pecado, pues no tiene pecado, Heb. 4:15.
15 Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.
Defensor
Defensor
Él está en el cielo, en la misma presencia de Dios, dónde seguirá estando, intercediendo por nosotros, 1 Jn. 2:1, hasta el fin del tiempo.
1 Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.
Suficiente
Suficiente
Cristo es el único mediador porque Él murió en el lugar de cada uno, 1 Tim. 2:5-6.
5 Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre,
6 el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo.
Esto hizo disponible el perdón a cada uno, pero sólo aplicable a todo aquel quién lo recibe, Jn. 1:12.
12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;
12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;
Ilustración: El abogado que conoce al juez… y pagó tu condena
Ilustración: El abogado que conoce al juez… y pagó tu condena
Imaginá que mañana tenés un juicio.
Todos te recomiendan conseguir el mejor abogado.
Pero el problema es enorme.
Hay pruebas.
Hay testigos.
Sos culpable.
Entonces aparece un abogado extraordinario.
Conoce perfectamente al juez.
Nunca perdió un juicio.
Nunca cometió un error.
Pero hace algo todavía más increíble.
Antes de comenzar el juicio dice:
"Yo voy a recibir la condena del acusado."
El juez acepta.
La justicia queda satisfecha.
Y ahora ese mismo abogado sigue representándote delante del juez todos los días.
Eso es muchísimo más de lo que hace cualquier abogado humano.
Eso hace Cristo.
Él no sólo intercede.
Él ya pagó todo lo que estaba reclamando la justicia.
Por eso su intercesión nunca falla.
Aplicación
Muchos buscan otros mediadores.
Otros buscan méritos propios.
Pero sólo hay Uno que puede presentarse delante del Padre diciendo:
"Ya pagué por él."
Aplicación: ¿Quién intercede por ti? Si buscas a cualquier otro salvo a Jesucristo, quién murió por ti, no hay entrada al cielo, Jn. 14:6
6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
Solo Jesús y nadie más que el es nuestra esperanza porque solo Jesús es el
III. Socorro Perfecto
III. Socorro Perfecto
, Heb. 2:17-18; 4:14-16.
Su socorro es
Misericordioso
Misericordioso
Cristo vivió nuestra vida, luchó nuestras luchas, compartió nuestros dolores.
17 Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo.
15 Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.
Su socorro
Nos sostiene
Nos sostiene
Nos mostró como poder vivir para la gloria de Dios, como sacrificar por amor, servir con humildad, lo cual, al seguirle, tendremos verdadera paz de Dios, Mat. 11:28-29
28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas;
Su socorro
Nos encamina
Nos encamina
Al vivir en la tierra, no sólo nos dio ejemplo para seguir, sino que vive ahora mismo para ayudarnos en nuestras dificultades, y se compadece de nosotros en nuestra dificultad. Nos acompaña. Heb 2.17-18
17 Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo.
18 Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados.
Su socorro es
Lleno de gracia
Lleno de gracia
Podemos entonces, por Su ejemplo, por Su entrada, por Su excelencia, y Su esfuerzo podemos acercarnos en nuestra debilidad e incapacidad al Padre celestial. Heb 4.14,16
14 Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión.
16 Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.
Su socorro es
Transformador
Transformador
Cristo es quién nos cambia. Nos puede cambiar porque el mismo poder que lo resucitó de lo muertos obra en la vida del creyente, Heb. 13:20-21.
20 Y el Dios de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran pastor de las ovejas, por la sangre del pacto eterno,
21 os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad, haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él por Jesucristo; al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
Ilustración: El rescatista que entra al agua
Ilustración: El rescatista que entra al agua
Cuando alguien se está ahogando, desde la orilla todos gritan instrucciones.
"¡Mové los brazos!"
"¡Nadá para acá!"
Pero el que realmente salva no es el que da consejos.
Es el rescatista.
Él entra al agua.
Siente el frío.
Lucha contra las olas.
Se acerca hasta el que se hunde.
Lo sostiene.
Y lo lleva a la orilla.
Eso hizo Cristo.
No nos salvó gritándonos instrucciones desde el cielo.
Se hizo hombre.
Vivió nuestro dolor.
Fue tentado.
Lloró.
Sufrió.
Y ahora, porque conoce perfectamente nuestra condición, puede socorrernos cuando somos tentados.
Él no nos ayuda desde lejos.
Nos ayuda desde la experiencia de haber caminado donde nosotros caminamos.
Aplicación
Cuando el creyente cae, no necesita esconderse de Cristo.
Necesita correr hacia Él.
Porque el mismo que murió por nosotros vive para socorrernos.
Aplicación: ¿A quién vas cuando tienes problemas?
Conclusión:
1. El Sacrificio perfecto
2. El Sacerdote perfecto
3. El Socorro perfecto
