44»El reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en el campo, que al encontrarlo un hombre,lo vuelvea esconder, y de alegría por ello, va, vende todo lo que tiene y compra aquel campo.
Lucas 18:22 NBLA
22 Cuando Jesús oyó esto, le dijo: «Te falta todavía una cosa; vende todo lo que tienes y reparte entre los pobres, y tendrás tesoro en los cielos; y ven, sígueme».
Hebreos 11:25–26 NBLA
25 escogiendo más bien ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los placeres temporales del pecado.
26 Consideró como mayores riquezas el oprobio de Cristo que los tesoros de Egipto, porque tenía la mirada puesta en la recompensa.