Llamamiento A Una Vida Santa

1 Pedro  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
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Intro

Tomando todo lo que Pedro ha dicho en los primeros 12 versículos cambia de tema que sirven como fundamento de motivación para las 4 exhortaciones que siguen. 1. Ser Santos, 2. Vivir con reverencia, 3. Amar el uno al otro, 4. Crecer espiritualmente.

Ser Santos

1:13-16
13 Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado; 14 como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; 15 sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; 16 porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.
En Efesios 6 Pablo habla del cristiano vistiendose de la armadura de Dios. la coraza de justicia, calzados del evangelio, el escudo de la fe, yelmo de la salvación, la espada del Espíritu pero empieza en el versiculo 14 con ceñidos vuestros lomos. Porque? Porque, la gente de ese tiempo usaba vestiduras largas, y no pueden moverse rapido, correr, si no tienen control de su vestimento. So, los soldados ceñan sus vestiduras para poder estar listos en la batalla. ceñid los lomos es usar un cinturón. Para nosotros, usamos un cinturón para que nuestra ropa se mantenga segura si necesitamos movernos rápido. Si no tenían puesto el cinturón la vestidura puede interrumpir con el movimiento del soldado y puede ser fatal.
Pablo lo llama el cinturón de verdad. Así mismo, regresando a Pedro, usando ese mismo cinturón de verdad. Ceñid nuestro entendimiento. Si vemos la doctrina simplemente como un tema de debate, una oportunidad para demostrar nuestra capacidad argumentativa, fallamos totalmente el blanco, ya que se nos enseña la verdad para que nos lleve a una vida santa. Yes, of course, we should defend doctrine when we need to, but what we believe must affect the way we live our lives. Using the belt of truth, we establish the foundation for everything that we do and believe. If it is loose, then our beliefs, our worldview, falls apart and we are easy pray for the devil who is like a lion waiting waiting to devour the weak.
Tenemos que ceñid los lomos, sed sobrios, estad listos porque hay muchos cristianos quienes caminan por el mundo casi dormidos. Y esperad, esperad en la gracia y esperanza que Pedro hablo en los primeros 12 versículos.
Como hijos obedientes, obedientes a quien? Bueno Pedro esta escribiendo a cristianos, y nosotros los cristianos, quien es nuestro Padre, Dios. So, como hijos obedientes a Dios, no podemos dejar ser dominados por nuestros deseos carnales. Dejamos la vida antes de nuestra salvación. Nuestros deseos, aquello que pensábamos que llenaría el vacío con forma de Dios en nuestros corazones. Dejamos eso atrás porque pertenecía a la época en que vivíamos en la ignorancia. Ahora conocemos la verdad, llevamos puesto el cinturón de la verdad y obedecemos a Dios, nuestro Padre.
Y somos llamados a vivir una vida de santidad. Por eso, la palabra que se utiliza para describir nuestra vida después de ser salvos es que estamos siendo santificados. Cada día somos santificados cada vez más, a medida que vivimos una vida cada vez más santa.
Pero como y cuando se hace eso? En todo, en todo lo que haces durante el dia. No es solamente que estas en el trabajo y pones musica cristiana, o lees la biblia durante la hora de comida, aunque si hace eso gloria a Dios!
Se trata de realizar la labor que desempeñas para la gloria de Dios. Las tareas escolares y los deberes que realizas, los haces para la gloria de Dios. Pero, ¿cómo puedes hacerlo para la gloria de Dios? ¿Acaso basta con dibujar pequeñas cruces o escribir versículos en el papel? El teólogo Martín Lutero dijo: «El zapatero cristiano no cumple con su deber poniendo cruces en los zapatos, sino fabricando buenos zapatos, porque a Dios le interesa el buen trabajo artesanal». Así que, ¿cuál es tu trabajo? ¿Eres abogado? Sé un buen abogado. ¿Te dedicas a la limpieza? Limpia bien. ¿Eres estudiante? Realiza tus tareas escolares y tus deberes dando lo mejor de ti. Porque el trabajo que llevas a cabo no lo haces para el jefe ni para el maestro; lo haces para Dios. ¿Te quedas en casa cuidando a tus hijos? Entonces, atiende los dones que Dios te ha dado lo mejor que puedas. Así es como vivimos una vida santa: haciendo lo mejor posible porque lo hacemos para Dios. ¿Tenemos que ser los mejores? No, porque tus capacidades son distintas a las de la persona que está a tu lado, pero debes dar lo mejor de ti en ese trabajo, en esa escuela o en tu hogar.
Porque somos llamados a ser santos porque nuestro Padre es santo.
El pastor Charles Spurgeon escríbio, “Los hijos deben parecerse a sus padres…Uno sabe quiénes fueron sus padres por la imagen que ellos reflejan. ¡Ojalá fuera siempre así con todos los hijos de Dios!…Acaso quiere que seamos generosos? ¡Cuán generoso es Él! Él «no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros» (Romanos 8:32). ¿Quiere que perdonemos a nuestros enemigos? ¡Cuánto se deleita Él mismo en la misericordia! Si buscamos un modelo de perfección, ¿dónde podríamos hallarlo sino en Dios?... Sobre todo, el Señor ha tenido a bien darnos un ejemplo de cómo elevarse por encima del mundo en la persona y la vida de su propio Hijo amado.

Vivir con reverencia

1:17-21
17 Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación; 18 sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, 19 sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, 20 ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros, 21 y mediante el cual creéis en Dios, quien le resucitó de los muertos y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sean en Dios.
Si nos llamamos ser cristianos, ¿cómo debemos vivir? Con temor. ¿Temor a qué? No a un terror paralizante, sino al temor ante la disciplina de Dios y su desagrado paternal; es una reverencia y un respeto profundo que deben caracterizar la vida de todo creyente. ¿Por qué? Los versículos 18 y 19 nos dan la razón de este llamado al temor. Los creyentes fueron rescatados por la sangre preciosa de Cristo. Eras esclavo y has sido redimido. Eras esclavo del pecado. Recuerda eso. Quizás hubo un tiempo en que podías soltar juramentos y blasfemias tan bien como cualquiera, y cuando los placeres y deseos de este mundo eran bocados dulces en tu paladar. ¿Cómo lograste librarte de los malos hábitos y las pasiones inmundas? Has sido comprado por precio; hoy eres un hombre libre que pertenece al Señor. Has roto esas cadenas, pero no por tu propio poder. Has sido comprado por precio.
Debemos vivir con santo temor porque somos profundamente amados y no debemos menospreciar ese amor. Dios planeó desde la eternidad pasada cuándo enviaría a Cristo, y decidió revelarlo en el momento de la historia en que vivían estos creyentes.

Amar uno al otro

1:22-25
22 Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro; 23 siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre. 24 Porque: Toda carne es como hierba, Y toda la gloria del hombre como flor de la hierba. La hierba se seca, y la flor se cae; 25 Mas la palabra del Señor permanece para siempre. Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada.
Pedro escribe a personas divididas por los celos y los odios de su pasado; algunas eran judías y otras gentiles. Para unirlas en amor fraternal, Pedro las dirige a la única fuente. El amor que une a los redimidos brota del amor del Redentor. El amor cristiano es un amor de gracia, un amor de compasión. Para que ese amor se manifieste, es necesario eliminar el orgullo y el egoísmo propios de nuestra separación de Dios. Debemos reemplazarlo un corazón renovado por los motivos de la gracia. Pedro muestra cómo se satisfacen ambas necesidades: es la Palabra de Dios —la buena nueva del evangelio— el medio tanto de nuestro nuevo nacimiento como de nuestro crecimiento en santidad.
Mira cómo este amor fraternal está vinculado a la regeneración. La primera vez que nacemos, nacemos en pecado, y eso tiende al odio; pero cuando nacemos de nuevo —nacemos para Dios—, nuestra vida tiende al amor. Este amor se fundamenta en nuestra conversión, la cual tuvo lugar porque obedecemos a la verdad, es decir, al evangelio. Así, nacemos de nuevo mediante la «palabra viva y permanente de Dios», lo cual abarca la totalidad de las Escrituras, pero especialmente el mensaje salvador del evangelio. La exhortación a amar surge de su nueva vida como miembros de la familia de Dios.

Creciendo espiritualmente

2:1-3
1 Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, 2 desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, 3 si es que habéis gustado la benignidad del Señor.
Desechando todo lo fuimos en el pecado antes de Cristo, desead la leche espiritual. Como son los niños recién nacidos con la leche? Si no les das leche cuando tienen hambre, que pasan? Llorán!! No los callas, da les de comer. Para el niño, la leche no es un beneficio adicional. Sin el leche, morirá. Dependen de ella.
Al igual que ellos, debemos depender de la Palabra de Dios.
No confundamos lo que Pedro dice aquí acerca de la leche con lo que el autor de Hebreos expresa en el capítulo 5 de dicha epístola. Allí, el autor señala que los destinatarios hebreos de la carta eran como bebés espirituales que necesitaban ser alimentados con biberón. Se les debían enseñar una y otra vez las verdades fundamentales del evangelio, cuando en realidad deberían haber estado alimentándose del alimento sólido de verdades bíblicas más profundas para luego enseñarlas a otros.
Aquí, Pedro describe cómo el crecimiento espiritual se caracteriza siempre por un anhelo y un deleite en la Palabra de Dios, con la misma intensidad con la que un bebé ansía la leche. ¿Significa esto que debemos asistir a todos los servicios de la iglesia? Bueno, deberíamos intentarlo. Pero ¿qué pasa con los días en que no hay culto? ¿Qué hacemos entonces? Pues bien, somos responsables de nuestro propio crecimiento. Si realmente deseas crecer espiritualmente, te ocuparás de ello personalmente, leyendo, estudiando y orando o ayunando por tu cuenta. No puedes esperar crecer si te limitas a asistir a la iglesia uno o dos veces y luego no haces absolutamente nada por tu crecimiento durante el resto de la semana. ¿Cómo esperas crecer así? Que no crezcas no es culpa del pastor, ni del predicador, ni del maestro, ni del presidente de la sociedad; es tu propia responsabilidad.
Y entonces Pedro escribe esta parte sobre la cual espero preguntarle algún día: «Si». ¿Qué quiere decir con «si habéis gustado que el Señor es bueno»?
El probar sirve para poner a prueba aquello que se ha de comer. Comprobamos y examinamos un alimento probándolo. ¿Acaso quien cocina no prueba y come un trozo para juzgar el conjunto a través del sabor? Lo mismo ocurre con cualquier cosa cuyo valor dependa del sabor: es preciso probarla para examinarla, y es la mejor prueba. Si deseas conocer la bondad de Dios, debes probar y ver, aceptando su gracia y todas sus benditas influencias. No existe prueba superior a esta.
Conclusión
Al recibir la salvación, todos los creyentes experimentaron cuán bondadoso es el Señor con quienes confían en Él. Eso debería impulsarnos a buscar más de esa gracia al vivir una vida santa, reverente, amoroso, y escudriñar su Palabra.
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