El modelo de oración de Daniel

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El modelo de la oración de Daniel es un ejemplo para nosotros.

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El modelo de oración de Daniel

Daniel 9:1–5
1 En el año primero de Darío hijo de Asuero, de la nación de los medos, que vino a ser rey sobre el reino de los caldeos, 2 en el año primero de su reinado, yo Daniel miré atentamente en los libros el número de los años de que habló Jehová al profeta Jeremías, que habían de cumplirse las desolaciones de Jerusalén en setenta años.
3 Y volví mi rostro a Dios el Señor, buscándole en oración y ruego, en ayuno, cilicio y ceniza. 4 Y oré a Jehová mi Dios e hice confesión diciendo: Ahora, Señor, Dios grande, digno de ser temido, que guardas el pacto y la misericordia con los que te aman y guardan tus mandamientos; 5 hemos pecado, hemos cometido iniquidad, hemos hecho impíamente, y hemos sido rebeldes, y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus ordenanzas.

Introducción

Hemos estudiado de cómo Dios escogió a Israel para ser su pueblo santo, le entregó la ley para instruirlos en contra del pecado.
Pero ellos se rebelaron contra Dios, durante mucho tiempo Dios envió profetas para advertirles pero no quisieron escuchar.
Llegó el momento en que la paciencia de Dios fue colmada, en el año 605 a.C. los Babilonios comienza el ataque contra Jerusalén, Daniel siendo muchacho, junto a otros príncipes fueron llevados cautivos a Babilonia.
Ahora Daniel era un anciano, habían pasado 67 años en el exilio, Babilonia ya no era el imperio dominante sino los Medo-Persas. Ya no era Nabucodonosor el emperador sino Ciro el grande.
Daniel recuerda la profecía escrita en la Biblia del retorno a Jerusalén y echa mano del recurso más poderoso que tiene el cristiano. La Oración.
Santiago 5:16 "Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho."
La oración es el medio donde nos comunicamos con Dios, ofrecemos acciones de gracias, adoración, peticiones e intercesión.
La oración no consiste en repetir palabras aprendidas o declaraciones mágicas.
Consiste en expresar con sinceridad lo que hay en el corazón, confiando en que Dios nos escucha.
Podemos tomar el modelo de oración de personas piadosas como Daniel, pero lo más importante es imitar su piedad y sinceridad.

El pecado de Judá

Este era un momento crucial para los judíos porque se hacerca el tiempo del cumplimiento de la profecía.
Recordemos la causa del castigo: “2º Crónicas 36:20–21: 20Los que escaparon de la espada fueron llevados cautivos a Babilonia, y fueron siervos de él y de sus hijos, hasta que vino el reino de los persas; 21para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, hasta que la tierra hubo gozado de reposo; porque todo el tiempo de su asolamiento reposó, hasta que los setenta años fueron cumplidos.
Entre los pecados que cometió Judá estaba transgredir la ley del año del reposo. Levítico 25:3–4 "Seis años sembrarás tu tierra, y seis años podarás tu viña y recogerás sus frutos. 4Pero el séptimo año la tierra tendrá descanso, reposo para Jehová; no sembrarás tu tierra, ni podarás tu viña."
Los 70 años de cautiverio son años de reposo que debían, es decir que durante 490 años ellos violaron este mandato.
Desde el tiempo de los jueces, antes del tiempo de los reyes, hasta ahora ellos habían estado violando esta ley.
Dios no iba a pasar por alto este pecado: Números 14:18 "Jehová, tardo para la ira y grande en misericordia, que perdona la iniquidad y la rebelión, aunque de ningún modo tendrá por inocente al culpable; que visita la maldad de los padres sobre los hijos hasta los terceros y hasta los cuartos."
La poda de Dios
El pueblo de Dios durante todos estos años se habían contaminado con el pecado de los pueblos vecinos, había que limpiarlos, hacer una poda.
Cuando salieron de Egipto, en el desierto fueron rebeldes, idolatras y desobedientes a Dios.
A la tierra prometida debía entrar un pueblo santo, temeroso de Dios, por esa razón Dios los hizo vagar por 40 años para que muriera la generación rebelde y la nueva generación fuera santa.
Ahora Dios purificaría nuevamente a su pueblo.
En estos 70 años morirían los que se revelaron contra Dios para que la nueva generación tenga temor de Dios.
Isaías 1:25-26 "y volveré mi mano contra ti, y limpiaré hasta lo más puro tus escorias, y quitaré toda tu impureza. 26Restauraré tus jueces como al principio, y tus consejeros como eran antes; entonces te llamarán Ciudad de justicia, Ciudad fiel."
Dios es paciente con el pecador, envía su Palabra para que se arrepientan, pero su necedad provoca la ira de Dios.
Dios debe cortarlos para levantar nuevas generaciones que le amen y le teman: Salmo 37:9 "Porque los malignos serán destruidos, Pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra."

Conocimiento de la Palabra

Daniel 9:1–2 "En el año primero de Darío hijo de Asuero, de la nación de los medos, que vino a ser rey sobre el reino de los caldeos, en el año primero de su reinado, yo Daniel miré atentamente en los libros el número de los años de que habló Jehová al profeta Jeremías, que habían de cumplirse las desolaciones de Jerusalén en setenta años."
A pesar de que Daniel había prosperado mucho en Babilonia, sabía que lo había recibido de Dios, por tanto, no se olvidaba de su nación.
Escudriñaba fervientemente la Palabra de Dios que le recordó la profecía de Jeremías que la cautividad duraría 70 años.
Jeremías 29:10-12Porque así dijo Jehová: Cuando en Babilonia se cumplan los setenta años, yo os visitaré, y despertaré sobre vosotros mi buena palabra, para haceros volver a este lugar. 11Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. 12Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré
A este momento ya habían transcurrido 67 años de cautiverio, faltaban 3 años para el cumplimiento. Por lo tanto, se dispuso a clamar a Dios.
Daniel ora conforme a la Palabra, por es es importante que la escudriñemos para que nuestras oraciones sean efectivas. Juan 15:7 "Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho."
Es por el conocimiento de la Palabra que conocemos la voluntad de Dios y sus promesas.
Así como la Biblia inspiró a Daniel a orar, así también debe ser para nosotros.

Intercesión

Daniel no fue indiferente a la promesa profética, no tomo la actitud de negligencia, creyendo con arrogancia de que Dios debía cumplir su promesa, no se puso a reclamar o decretar, se humilló.
Daniel 9:3Y volví mi rostro a Dios el Señor, buscándole en oración y ruego, en ayuno, cilicio y ceniza.
La oración de Daniel no se limitó a unos pocos minutos. Apartó un importante cantidad de tiempo para clamar, acompañado de ayuno.
Cuando hay una pena grande olvidamos comer. Así Daniel por la angustia que sentía por su pueblo no comió mientras clamaba.
La ceniza era una costumbre cultural que expresaba duelo, pena, dolor, como hoy día usamos ropa negra.
El cilicio era una prenda áspera que causaba incomodidad y se usaba también cuando había dolor y se ayunaba.

Reconoció el pecado de su nación

Daniel no participó en los pecados de su pueblo, mantuvo sus fe y convicciones aún en Babilonia, donde no debía rendir cuentas a ningún lider judío respecto a su fe.
Pero reconocía los pecados de su nación. Por lo tanto, antes de reclamar la promesa, pidió perdón por los pecados de su nación.
Daniel 9:4-5Y oré a Jehová mi Dios e hice confesión diciendo: Ahora, Señor, Dios grande, digno de ser temido, que guardas el pacto y la misericordia con los que te aman y guardan tus mandamientos; hemos pecado, hemos cometido iniquidad, hemos hecho impíamente, y hemos sido rebeldes, y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus ordenanzas.
Esta oración nos enseña que antes de presentar peticiones, debemos examinarnos para confesar nuestros pecados y pedir perdón.
Además nos enseña la importancia de orar por nuestra tierra, no solamente por nosotros.
Porque si nuestra tierra está bien, nosotros también estaremos bien.
1 Timoteo 2:1–2 "Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; 2por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad."

Petición

Luego de humillarse y pedir perdón por los pecados de su nación, entonces Daniel presenta su petición a favor de Judá.
Daniel 9:18-19Inclina, oh Dios mío, tu oído, y oye; abre tus ojos, y mira nuestras desolaciones, y la ciudad sobre la cual es invocado tu nombre; porque no elevamos nuestros ruegos ante ti confiados en nuestras justicias, sino en tus muchas misericordias. 19Oye, Señor; oh Señor, perdona; presta oído, Señor, y hazlo; no tardes, por amor de ti mismo, Dios mío; porque tu nombre es invocado sobre tu ciudad y sobre tu pueblo.
Daniel clama por misericordia, apelando al amor de Dios y no a la justicia de Israel.
Con esto está reconociendo que no son dignos de recibir ese favor aun cuando Dios lo había prometido. Por eso dice: “19…hazlo; no tardes, por amor de ti mismo, ...

Conclusión

A pesar de la promesa de Dios, Daniel ora para el cumplimiento de la promesa, la cual fue cumplida aproximadamente un años después de la oración.
Falsos maestros de la Palabra han corrompido la oración de intercesión con métodos arrogantes que pretenden exigirle a Dios que responda sus oraciones y cumpla sus promesas a favor de ellos.
Aun cuando Dios ha dejado muchas promesas en su Palabra, y de seguro las cumplirá, debemos venir a Él presentando nuestras peticiones con humildad, considerando la justicia de Dios y no la nuestra.
Salmos 138:6Porque Jehová es excelso, y atiende al humilde, Mas al altivo mira de lejos.
Si tomamos esta actitud de depositar nuestra confianza en Dios, creyendo que Él obrará a nuestro favor según su voluntad y no nuestro capricho, de seguro recibiremos las promesas de Dios.
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