Separación
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Introducción
Introducción
En la infancia muchos llegamos a jugar “tug of war” (tira y afloja o juego de la soga).
El juego en sí es muy sencillo:
Se requieren dos equipos.
Un equipo jala la soga a la izquierda mientras que el otro jala la soga a la derecha.
El equipo ganador es quien logra jalar el punto central de la soga hacía su lado.
La idea es los dos equipos jalan la soga en dirección opuesta - uno a la derecha y el otro a la izquierda.
Este concepto de caminar en dirección opuesta la vemos en Génesis 13. Ocurre un conflicto entre los empleados de Abram y los de su sobrino Lot.
Este conflicto solo tiene una solución - deben separarse y vivir aparte para mantener la paz entre ambos grupos.
Lot elige mudarse al lado izquierdo (al oriente) y Abraham al occidente - caminan en dirección opuesta.
Pero lo que parece un mero pleito entre familias, contiene una gran enseñanza espiritual acerca de lo que realmente valoramos aquellos que hemos escuchado el llamado de Dios, como Abram.
Hoy veremos:
Abram el rico.
El pleito.
La solución.
¿Qué valoramos?
Abram el rico
Abram el rico
En Génesis 12 vimos a Abram viajar al sur, desde la región del Néguev por causa del hambre.
Recordamos que fueron expulsados Él y Saray junto con toda su casa y los regalos que el faraón les había dado como dote por Saray.
Abram debe abandonar al tierra de Egipto y regresar al lugar donde Dios lo había guiado.
1 Abram subió de Egipto con su esposa, con Lot y con todos sus bienes, en dirección a la región del Néguev. 2 Abram se había hecho muy rico en ganado, plata y oro.
3 Desde el Néguev, Abram fue de lugar en lugar hasta regresar al lugar donde había acampado al principio, entre Betel y Hai.
Génesis 13:1-2 narra el retorno de Abram a la región del Néguev.
Notemos que ahora es “muy rico en ganado, plata y oro”.
Abandonó su vida en Ur de los Caldeos.
Caminó por fe en obediencia al llamado de Dios y Dios fue fiel a su palabra y no lo abandonó. Dios mostró su fidelidad a Abram y lo bendijo materialmente.
Podríamos decir que Abram ahora tenía mayor bendición de cuando estaba en Ur de los Caldeos - no solo porque llegó a ser muy rico sino porque la bendición de Dios estaba sobre su vida.
El pleito
El pleito
Y es aquí en entre Hai y Betel que ocurre un problema fuerte entre los pastores de Abram y Lot.
5 También Lot, que iba acompañando a Abram, tenía ovejas, vacas y tiendas de campaña. 6 La región donde estaban no daba abasto para mantener a los dos porque tenían muchas posesiones como para vivir juntos. 7 Por eso comenzaron los pleitos entre los pastores de los rebaños de Abram y los que cuidaban los ganados de Lot. En aquel tiempo los cananeos y los ferezeos también habitaban allí.
Ya vimos como Abram llegó a ser “muy rico en ganado”.
Pues tiene ahora muchas ovejas y vacas.
Lot, de la misma manera, tiene mucho ganado.
Ambos han contratado pastores para cuidar los rebaños.
Tal parece que el ganado se había multiplicado tanto que la tierra ya no era suficiente para los dos rebaños.
Comenzaron pleitos entre los dos grupos de pastores.
Los animales necesitan alimento, agua, y tierra / espacio.
Pero ellos están en un territorio donde los recursos son limitados.
Tarde o temprano los animales van a consumir todo el alimento y el agua - y tendrán que buscar otras opciones.
Tienen que atender esta situación porque los rebaños son su fuente de ingresos, comida, y ropa.
La solución
La solución
Abram es un hombre sabio.
Él toma la palabra y reconoce que no debe haber pleitos entre familia.
8 Así que Abram dijo a Lot: «No debe haber pleitos entre nosotros ni entre nuestros pastores, porque somos parientes.
Abram nos enseña a todas las familias un gran principio.
Si las familias guardáramos este principio evitaríamos muchos pleitos y discusiones que muchas veces nos separan.
No es posible que entre personas que compartimos la misma sangre tengamos distanciamientos - somos familia, somos parientes.
Abram propone una solución la cual Lot acepta.
9 Allí tienes toda la tierra a tu disposición. Por favor, aléjate de mí. Si te vas a la izquierda, yo me iré a la derecha y si te vas a la derecha, yo me iré a la izquierda».
10 Lot levantó la vista y observó que todo el valle del Jordán era tierra de regadío, como el jardín del Señor o como la tierra de Egipto en dirección a Zoar. Así era antes de que el Señor destruyera a Sodoma y a Gomorra. 11 Entonces Lot escogió para sí todo el valle del Jordán y partió hacia el oriente. Fue así como Abram y Lot se separaron.
Abram propone que Lot elija donde quiere establecerse (a la derecha o izquierda).
Lot puede elegir cualquier dirección y Abram irá en dirección opuesta.
Es la solución perfecta.
Pero a raíz de esta solución vemos una gran diferencia entre Abram y Lot - que nos enseña lo que relamente valoran cada uno de estos hombres.
¿Qué valoramos?
¿Qué valoramos?
¿Qué decidió Lot?
En el momento que Abram propone la separación, veamos lo que hace Lot:
10 Lot levantó la vista y observó que todo el valle del Jordán era tierra de regadío, como el jardín del Señor o como la tierra de Egipto en dirección a Zoar. Así era antes de que el Señor destruyera a Sodoma y a Gomorra.
Lot levanta su vista, ve que la tierra de Egipto, en dirección a Zoar es muy hermosa.
Es una tierra con agua.
Ha de ver parecido un lugar verde, con vegetación abundante.
Lot toma una decisión cautivado por lo que ve.
Es como una persona que está buscando comprar una casa.
La casa tiene pintura nueva, nueva alfombra, nuevo fence, etc., pero no sabe los problemas que hay en el techo, en los postes principales de la casa, o en los cimientos.
Lo mismo sucede con Lot.
Lot termina en un lugar horrendo.
12 Abram se quedó a vivir en la tierra de Canaán, mientras que Lot se fue a vivir entre las ciudades del valle, estableciendo su tienda de campaña cerca de la ciudad de Sodoma.
Lot siguió caminando hacía el oriente hasta poner su tienda de campaña cerca de Sodoma.
Moisés anticipa lo que veremos en algunos capítulos.
13 Los habitantes de Sodoma eran malvados y cometían muy graves pecados contra el Señor.
Lot se dejó guiar por la vista.
Pensó que estaba eligiendo un lugar ideal para establecerse.
Pero terminó como si fuese en la boca del león.
Terminó en un lugar de maldad y gran pecado contra Dios.
Terminó en viviendo en la ciudad que Dios habría de destruir a causa de su maldad.
Así que en Lot vemos a un hombre terrenales, un hombre que no ha conocido a Dios, un hombre que toma decisiones guiados por sus propios impulsos, por su propio conocimiento, confiando en sus propias fuerzas e intelecto.
En Lot vemos un hombre que valora lo que se pueda ver, lo que se puede apreciar con la vista, lo que parece lógico y conveniente.
Pero, al confiar en las cosas terrenales sella la destrucción destrucción de su vida familiar.
En cambio, en Abram vemos un hombre completamente distinto.
En Abram vemos una prioridad singular.
De hecho, esta prioridad la vemos reflejada al principio y final de este capítulo.
4 En ese lugar había erigido antes un altar; allí invocó Abram el nombre del Señor.
18 Entonces Abram levantó de allí su tienda de campaña y se fue a vivir cerca de Hebrón, junto al bosque de encinas de Mamré. Allí erigió un altar al Señor.
Abram regresa a la tierra prometida después de salir de Egipto - y al llegar a aquel lugar, lo primero que hace es invocar a Dios y edificar un altar para ofrecer a Dios adoración.
Luego, cuando Abram propone una separación - permite que Lot sea quien elija primero.
Abram pone su vida en manos de Dios.
Abram va a confiar en que Dios cumplirá sus promesas y se encargará de cuidarlo.
Él no tiene que preocuparse si Lot elige la tierra que más conviene - Abram sabe que Dios está con él y que toda la tierra le pertenece.
Luego al final que Abram va en dirección opuesta se establece en Hebrón, cerca de las encinas de Mamré.
18 Entonces Abram levantó de allí su tienda de campaña y se fue a vivir cerca de Hebrón, junto al bosque de encinas de Mamré. Allí erigió un altar al Señor.
Nuevamente lo vemos edificar a Dios un altar.
La adoración que Abram ofreció cuando regresó a la tierra prometida no fue mera emoción o para exhibir una falsa religiosidad.
Abram era un verdadero adorador de Dios.
¿Era imperfecto? ¡Si! Pero, aun con su imperfección, vemos a un hombre temeroso de Dios que ha puesto a Dios por encima de todas las cosas.
¿Qué es lo que más valora Abram en esta vida? Abram valora a Dios.
Dios es el ser más grande en la vida de Abram.
Dios es el centro de de la vida de Abram.
Dios es su motivo de existir de Abram.
Conclusión
Conclusión
En esta vida existen estas dos clases de personas.
Personas que no conocen a Dios y caminan en esta vida confiando solo en lo que pueden ver con sus ojos. Personas que confían en sí mismos y que eligen lo que ellos creen que mejor les conviene.
Personas que son adoradores de Dios y para quienes Dios es la prioridad en sus vidas.
Podemos llegar a pensar que la gente que triunfa, la gente plena, la gente exitosa, son los que son prácticos, los que piensan de manera lógica, la gente que traza su propio camino, la gente que no tiene tiempo para cuentos religiosos.
Pero nos damos cuenta, que el hombre pleno, el hombre bendito, el hombre rico, no es el que camino por lo que ve.
El hombre pleno, el hombre bendito, el hombre verdaderamente rico, es aquel que es un adorador de Dios.
Dios coronó a Abram por haber puesto su confianza en él.
Dios coronó a Abram por haber deposito su esperanza en él.
14 Después de que Lot se separó de Abram, el Señor le dijo: «Abram, levanta la vista desde el lugar donde estás. Mira hacia el norte y hacia el sur, hacia el este y hacia el oeste. 15 Yo te daré a ti y a tu descendencia, para siempre, toda la tierra que abarca tu mirada.
16 Multiplicaré tu descendencia como el polvo de la tierra. Si alguien puede contar el polvo de la tierra, también podrá contar tus descendientes. 17 ¡Levántate, recorre el país a lo largo y a lo ancho porque a ti te lo daré!».
Dios mostró su fidelidad a Abram e hizo cumplir sus promesas porque camino por fe, creyendo que Dios cumpliría sus promesas.
En cambio, Lot se apartó de Dios pues camino por vista y no por fe.
Pero Abram, mira más allá de esta vida. Hebreos lo recuerda de esta manera:
9 Por la fe se radicó como extranjero en la tierra prometida y habitó en tiendas de campaña con Isaac y Jacob, herederos también de la misma promesa, 10 porque esperaba la ciudad de cimientos sólidos, de la cual Dios es arquitecto y constructor.
