Bendecidos para Bendecir

1 Pedro  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 7 views
Notes
Transcript
INTRODUCCIÓN
1 Pedro 3:8–12 RVR60
8 Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables; 9 no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición. 10 Porque: El que quiere amar la vida Y ver días buenos, Refrene su lengua de mal, Y sus labios no hablen engaño; 11 Apártese del mal, y haga el bien; Busque la paz, y sígala. 12 Porque los ojos del Señor están sobre los justos, Y sus oídos atentos a sus oraciones; Pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal.
Desde 1 Pedro 2:11, el apóstol ha explicado cómo debe conducirse el creyente en medio de una sociedad que no comparte su fe. Ha hablado de la relación con las autoridades, con quienes ejercen autoridad laboral y dentro del matrimonio. Ahora, en 3:8, utiliza la expresión “finalmente” para concluir esta sección práctica de la carta. No está terminando toda la epístola, sino resumiendo cómo debe vivir el pueblo de Dios en sus diferentes relaciones.
El problema que Pedro enfrenta es muy actual: ¿cómo debe comportarse un cristiano cuando está rodeado de conflictos, insultos, injusticias y personas hostiles?
La respuesta de Pedro no comienza con las circunstancias, sino con el carácter. Antes de decirnos cómo reaccionar ante nuestros enemigos, nos enseña cómo debemos relacionarnos con nuestros hermanos.

I. CULTIVEMOS UNA ACTITUD SEMEJANTE A CRISTO

1 Pedro 3:8 RVR60
8 Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables;
“finalmente”
la palabra finalmente (to de telos), que la Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy (NBLH) traduce “en conclusión”. Esto no significa el final de la carta, sino la clausura de la sección actual. Tras referencias específicas a
las relaciones civiles (2:13–17),
las relaciones en el lugar de trabajo (2:18–20)
las relaciones con cónyuges incrédulos (3:1–7),
Pedro ofrece a todos los creyentes una exhortación general, que les abrirá las puertas a la vida de bendición que Dios desea que disfruten
Pedro presenta cinco características que deben gobernar las relaciones dentro de la iglesia. En el texto griego aparecen cinco adjetivos que funcionan como mandatos: sean armoniosos, compasivos, fraternales, misericordiosos y humildes. Estas virtudes forman una estructura en la que el amor fraternal ocupa el lugar central.

A. Debemos ser de un mismo sentir

“Un mismo sentir” no significa que todos los creyentes tendrán exactamente las mismas opiniones, gustos o personalidades. Significa que compartimos una misma verdad, una misma fe, un mismo Señor y un mismo propósito.
Referencias
1 Corintios 1:10 RVR60
10 Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.
“Que habléis todos una misma cosa”.
Filipenses 1:27 RVR60
27 Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio,
“Firmes en un mismo espíritu”.
Filipenses 2:2 RVR60
2 completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa.
“Sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor”.
La unidad cristiana no se fundamenta en ignorar la verdad, sino en someternos juntos a la verdad de Dios.
Aplicación
Preguntémonos:
¿Contribuyo a la unidad de la iglesia o alimento divisiones?
¿Insisto en que todos acepten mis preferencias personales?
¿Hablo con otros para solucionar los conflictos o hablo de otros para aumentarlos?
La iglesia no necesita uniformidad de personalidades, pero sí unidad de corazón alrededor de Cristo y su Palabra.

B. Debemos ser compasivos

La palabra sumpatheis, que significa “tener en común el mismo sentimiento” es decir compartir los sentimientos de los demás. Es llorar con quienes lloran y alegrarse con quienes se alegran.
Romanos 12:15 RVR60
15 Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran.
“Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran”.
1 Corintios 12:26 RVR60
26 De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan.
si un miembro padece, todos se duelen.
Hebreos 4:15 RVR60
15 Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.
Cristo se compadece de nuestras debilidades.
La compasión cristiana no consiste solamente en sentir lástima. Consiste en acercarnos, acompañar, escuchar, servir y llevar la verdad de Dios al que sufre.
Aplicación | Hay que tener cuidado
Una iglesia puede tener buena doctrina y, al mismo tiempo, ser fría e indiferente. La verdad bíblica correctamente entendida debe producir ternura, paciencia y compasión.
No debemos decir rápidamente: “Eso no es mi problema”. En el cuerpo de Cristo, el dolor de un hermano también debe importarnos.

C. Debemos amarnos fraternalmente

El término utilizado aqui Philadephoi comunica el afecto que existe entre miembros de una misma familia.
Los creyentes no son simplemente personas que se reúnen en un mismo edificio; son hermanos y hermanas unidos por Cristo.
Referencias
Juan 13:34–35 RVR60
34 Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. 35 En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.
el amor identifica a los discípulos de Jesús.
Mandamiento
Romanos 12:10 RVR60
10 Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros.
Hebreos 13:1 RVR60
1 Permanezca el amor fraternal.
Algo importante
: amar no solamente de palabra, sino con hechos.
1 Juan 3:16–18 RVR60
16 En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. 17 Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? 18 Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.
El amor fraternal ocupa el centro de las cinco virtudes mencionadas por Pedro. La armonía, la compasión, la misericordia y la humildad son expresiones concretas de ese amor.
Aplicación ¿Cómo manifestamos este amor?
El amor bíblico se manifiesta:
Sirviendo cuando resulta incómodo.
Perdonando cuando hemos sido ofendidos.
Ayudando cuando alguien tiene necesidad.
Corrigiendo con mansedumbre.
Permaneciendo cerca cuando otros se alejan.

D. Debemos ser misericordiosos

Ser misericordioso significa sentir profundamente el sufrimiento ajeno y actuar para aliviarlo. La misericordia que mostramos nace de la misericordia que Dios nos mostró en Cristo.
Referencias
Efesios 4:32 RVR60
32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
Siguiendo el ejemplo de Dios mismo
Lucas 6:36 RVR60
36 Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso.
Aplicación
Cuando recordamos cuánto nos ha perdonado Dios, dejamos de tratar con dureza a quienes fallan. La persona misericordiosa no minimiza el pecado, pero tampoco disfruta condenando al pecador.

E. Debemos ser amigables y humildes

La RVR60 traduce “amigables”. Los comentarios señalan que la lectura textual más sólida comunica la idea de una mente humilde. Ambas ideas están relacionadas: la verdadera cortesía cristiana surge de una actitud humilde que considera a los demás y no busca imponerse.
Aplicación
Gran parte de los conflictos en la iglesia no comienza por diferencias doctrinales fundamentales, sino por orgullo, susceptibilidad y deseo de reconocimiento.
La armonía y la humildad van juntas. Cuando el orgullo aumenta, la unidad disminuye.

II. RESPONDAMOS AL MAL BENDICIENDO

1 Pedro 3:9 RVR60
9 no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición.
Pedro pasa de las relaciones entre los creyentes a la manera en que debemos responder a quienes nos maltratan. La respuesta natural del corazón pecaminoso es devolver lo recibido: golpe por golpe, insulto por insulto y ofensa por ofensa.
Pero el creyente ha sido llamado a una respuesta sobrenatural.

A. No debemos devolver mal por mal

Pedro prohíbe toda represalia personal. Esto no significa que nunca podamos acudir a las autoridades o buscar justicia legítima. Significa que no debemos tomar venganza, actuar con odio o intentar destruir personalmente a quien nos hizo daño.
Referencias
Levítico 19:18 RVR60
18 No te vengarás, ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo Jehová.
“No te vengarás”.
Proverbios 20:22 RVR60
22 No digas: Yo me vengaré; Espera a Jehová, y él te salvará.
Romanos 12:17 RVR60
17 No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres.
“No paguéis a nadie mal por mal”.
Romanos 12:19 RVR60
19 No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.
la venganza pertenece al Señor.
Cristo es nuestro ejemplo. Cuando fue insultado, no respondió insultando; cuando padeció, no amenazó, sino que encomendó la causa al que juzga justamente.
Referencia principal
1 Pedro 2:21–23.
Aplicación “ Algunos ejemplos de devolver mal por mal
No devolvemos mal por mal cuando:
Rehusamos difamar a quien habló mal de nosotros.
No utilizamos información privada para avergonzar al que nos ofendió.
No buscamos aliados para destruir la reputación de una persona.
No respondemos impulsivamente en las redes sociales.
Entregamos nuestra causa al Señor.

B. No debemos devolver insulto por insulto

ni maldición, por maldición”
La “maldición” mencionada aquí se refiere a una acusación abusiva, un insulto o una expresión verbal destructiva.
Referencias
Efesios 4:29 RVR60
29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.
ninguna palabra corrompida salga de nuestra boca.
Proverbios 12:18 hay palabras que hieren como espada.
Proverbios 12:18 RVR60
18 Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; Mas la lengua de los sabios es medicina.
Es incongruente con nuestra nueva condicion como hijos de Dios
Santiago 3:9–10 RVR60
9 Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios. 10 De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así.
no debemos bendecir a Dios y maldecir al prójimo con la misma lengua.
El mundo dice: “No te dejes; responde de la misma manera”. Cristo dice: “Bendecid a los que os maldicen”.
C. Debemos responder bendiciendo
Bendecir significa hablar bien, procurar el bien y pedir que Dios muestre su gracia sobre la persona que nos ha hecho daño. No significa llamar bueno a lo malo, sino responder al mal con el carácter de Cristo.
Jesús enseñó esta misma verdad:
Mateo 5:44 RVR60
44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;
amar, bendecir y orar por los enemigos.
1 Corintios 4:12 RVR60
12 Nos fatigamos trabajando con nuestras propias manos; nos maldicen, y bendecimos; padecemos persecución, y la soportamos.
“Nos maldicen, y bendecimos”.
Romanos 12:14 RVR60
14 Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis.
“Bendecid a los que os persiguen”.
Podemos bendecir al que nos ofende:
Orando por su salvación.
Rehusando hablar mal de él.
Perdonándolo delante de Dios.
Haciendo bien cuando tengamos oportunidad.
Hablándole con verdad, pero sin odio.
amar, orar, agradecer y perdonar son maneras prácticas de bendecir a los demás.

D. Recordemos nuestro llamamiento

Pedro dice que fuimos llamados para heredar bendición.
No bendecimos para comprar la salvación. Bendecimos porque hemos sido alcanzados por la gracia y nuestra conducta evidencia que realmente pertenecemos a Cristo.
Las buenas obras no producen el nuevo nacimiento, pero acompañan necesariamente la vida de quienes han nacido de nuevo.
Referencias
1 Pedro 1:3: Dios nos hizo renacer.
1 Pedro 1:4: tenemos una herencia incorruptible.
Efesios 2:8–10: salvos por gracia para buenas obras.
Colosenses 3:13: perdonar como Cristo nos perdonó.
Mateo 18:21–35: el siervo perdonado debe perdonar.
Aplicación
Antes de decir: “Esa persona no merece mi perdón”, debemos recordar que nosotros tampoco merecíamos el perdón de Dios.
El evangelio nos recuerda que nuestra deuda ante Dios era infinitamente mayor que cualquier deuda que otra persona pueda tener con nosotros.

III. APARTÉMONOS DEL MAL Y PERSIGAMOS LA PAZ

1 Pedro 3:10–11 RVR60
10 Porque: El que quiere amar la vida Y ver días buenos, Refrene su lengua de mal, Y sus labios no hablen engaño; 11 Apártese del mal, y haga el bien; Busque la paz, y sígala.
Pedro cita el Salmo 34:12–16. Este salmo habla del sufrimiento del pueblo de Dios, de la liberación del justo y del juicio contra los malvados. Por eso encaja perfectamente con el mensaje de 1 Pedro: los creyentes sufren, esperan en Dios, renuncian al mal y confían en la liberación futura.

A. Refrenemos nuestra lengua

“El que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua de mal”.
Refrenar significa controlar, detener y sujetar. La lengua no debe gobernarnos; debe estar sometida al Espíritu y a la Palabra de Dios.
Referencias
Salmo 141:3 RVR60
3 Pon guarda a mi boca, oh Jehová; Guarda la puerta de mis labios.
pedir a Dios que ponga guarda en nuestra boca.
Proverbios 10:19 RVR60
19 En las muchas palabras no falta pecado; Mas el que refrena sus labios es prudente.
en las muchas palabras no falta pecado.
Proverbios 15:1 RVR60
1 La blanda respuesta quita la ira; Mas la palabra áspera hace subir el furor.
la blanda respuesta quita la ira.
Santiago 1:26 RVR60
26 Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana.
la religión sin control de la lengua es vana.
Santiago 3:5–6: la lengua puede encender un gran incendio.
Aplicación
Antes de hablar, debemos preguntarnos:
¿Es verdad? | ¿Es necesario?
¿Edifica? ¿Lo diría si la persona estuviera presente?
¿Refleja el carácter de Cristo?
No todo lo verdadero necesita ser dicho públicamente. La verdad debe hablarse con amor, sabiduría y propósito redentor.

B. Rechacemos el engaño

“Y sus labios no hablen engaño”.
El creyente debe estar comprometido con la verdad. El engaño incluye mentiras, medias verdades, exageraciones, manipulación, hipocresía y ocultamiento deliberado.
Referencias
Exo 20:16 los 10 mandamientos no dirás falso testimonio
Proverbios 12:22 RVR60
22 Los labios mentirosos son abominación a Jehová; Pero los que hacen verdad son su contentamiento.
los labios mentirosos son abominación al Señor.
Colosenses 3:9 RVR60
9 No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos,
no mentir unos a otros
Mateo 12:34 RVR60
34 ¡Generación de víboras! ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca.
de la abundancia del corazón habla la boca.
Aplicación
El problema de la lengua comienza en el corazón. Por eso no basta con aprender técnicas de comunicación. Necesitamos arrepentimiento, renovación interior y un corazón gobernado por Cristo.

C. Apartémonos activamente del mal

“Apártese del mal”.
El verbo expresa un rechazo decidido y fuerte. No debemos negociar con el pecado ni permanecer cerca de aquello que nos hace caer.
Referencias
Proverbios 3:7 RVR60
7 No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal;
temer al Señor y apartarse del mal.
Isaías 1:16–17 RVR60
16 Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; 17 aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda.
dejar de hacer lo malo y aprender a hacer el bien.
Romanos 12:9 RVR60
9 El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno.
aborrecer lo malo.
1 Tesalonicenses 5:22 RVR60
22 Absteneos de toda especie de mal.
abstenerse de toda especie de mal.
La vida cristiana no consiste solamente en evitar ciertos pecados. También implica reemplazar el mal con el bien.

D. Hagamos el bien

Pedro no dice únicamente: “No hagas daño”. Ordena: “Haz el bien”.
Referencias
Gálatas 6:9–10 RVR60
9 No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. 10 Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.
hacer bien a todos.
Efesios 2:10: creados en Cristo para buenas obras.
Tito 3:8: ocuparnos en buenas obras.
1 Pedro 2:12: mantener buena manera de vivir entre los gentiles.
Aplicación
No es suficiente decir: “Yo no le hice nada”. La pregunta cristiana es: “¿Qué bien puedo hacer para reflejar a Cristo en esta situación?”.

E. Busquemos y sigamos la paz

Los dos verbos expresan esfuerzo intenso. La paz no siempre aparece espontáneamente; debe buscarse y perseguirse.
Referencias
Mateo 5:9 "9 Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios."
bienaventurados los pacificadores.
Romanos 12:18 "18 Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres."
estar en paz con todos, en cuanto dependa de nosotros.
Buscar la paz no significa comprometer la verdad, tolerar abuso sin buscar ayuda o llamar bueno a lo malo. Significa hacer todo lo bíblicamente posible para restaurar la relación sin pecar ni abandonar la verdad.
Aplicación
Un pacificador:
Habla directamente con la persona involucrada.
Escucha antes de responder.
Reconoce sus propias faltas.
Está dispuesto a pedir perdón.
No utiliza intermediarios para alimentar rumores.
Busca restauración, no victoria personal.

IV. VIVAMOS CONSCIENTES DE LA MIRADA DEL SEÑOR

“Porque los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos atentos a sus oraciones” — v. 12
Pedro termina presentando la motivación más importante: Dios ve, Dios escucha y Dios juzga.
A. Dios observa cuidadosamente a sus hijos
“Los ojos del Señor” describen su conocimiento completo y su cuidado especial sobre su pueblo.
Referencias
Salmo 34:15 RVR60
15 Los ojos de Jehová están sobre los justos, Y atentos sus oídos al clamor de ellos.
los ojos del Señor están sobre los justos.
Salmo 139:1–6 RVR60
1 Oh Jehová, tú me has examinado y conocido. 2 Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; Has entendido desde lejos mis pensamientos. 3 Has escudriñado mi andar y mi reposo, Y todos mis caminos te son conocidos. 4 Pues aún no está la palabra en mi lengua, Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda. 5 Detrás y delante me rodeaste, Y sobre mí pusiste tu mano. 6 Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; Alto es, no lo puedo comprender.
Dios conoce todos nuestros caminos.
Proverbios 15:3 "3 Los ojos de Jehová están en todo lugar, Mirando a los malos y a los buenos."
los ojos del Señor están en todo lugar.
Mateo 10:29–31: ni un cabello cae sin el conocimiento del Padre.
Esto debe consolarnos. Cuando alguien nos acusa injustamente, Dios conoce la verdad. Cuando sufrimos en silencio, Dios lo ve. Cuando hacemos el bien y nadie lo reconoce, Dios no lo olvida.
B. Dios escucha las oraciones de sus hijos
“Sus oídos están atentos a sus oraciones”.
La expresión presenta a Dios inclinado y atento al clamor de su pueblo.
Referencias
Salmo 50:15: invocar al Señor en el día de la angustia.
Salmo 65:2: Dios oye la oración.
Filipenses 4:6: presentar nuestras peticiones delante de Dios.
Hebreos 4:16: acercarnos confiadamente al trono de la gracia.
1 Juan 5:14–15: Él nos oye cuando pedimos conforme a su voluntad.
La promesa de que Dios escucha nuestras oraciones constituye un poderoso incentivo para vivir en obediencia.
Aplicación
Cuando somos maltratados, nuestra primera reacción no debe ser atacar, sino orar.
En lugar de usar la lengua para maldecir, usamos la lengua para clamar. En lugar de tomar la justicia en nuestras manos, colocamos nuestra causa delante del Juez justo.

C. Dios se opone a quienes practican el mal

“El rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal”.
Los ojos del Señor representan su vigilancia; su rostro contra los malvados representa su juicio y desagrado. Dios no es indiferente ante el pecado.
Referencias
Salmo 7:11 "11 Dios es juez justo, Y Dios está airado contra el impío todos los días." :
Dios está airado contra el impío.
: el Señor juzgará a su pueblo.
Apocalipsis 6:16–17: nadie puede permanecer ante su ira.
Esta advertencia debe producir dos respuestas:
El incrédulo debe arrepentirse y refugiarse en Cristo.
El creyente debe examinar su vida y abandonar todo camino de maldad.
La vida piadosa no compra la salvación, pero demuestra la realidad de una fe transformadora. El favor del Señor descansa sobre quienes han sido justificados por Cristo y cuya vida evidencia esa nueva condición.
CONCLUSIÓN
Pedro nos presenta cuatro marcas de una vida que glorifica a Dios en un mundo hostil:
Una actitud de unidad, compasión, amor, misericordia y humildad.
Una respuesta que bendice en lugar de vengarse.
Una conducta que rechaza el mal, hace el bien y persigue la paz.
Una confianza profunda en el Dios que observa, escucha y juzga.
La pregunta no es solamente: “¿Cómo me tratan los demás?”. La pregunta principal es: “¿Cómo estoy representando a Cristo en la manera en que respondo?”.
Jesucristo fue insultado, rechazado y crucificado. Sin embargo, no respondió con amenazas. Oró por sus enemigos, llevó nuestros pecados y nos concedió una bendición que nunca merecimos.
Por eso podemos bendecir: porque primero fuimos bendecidos en Cristo.
Aplicaciones finales
Para las relaciones dentro de la iglesia
Examina si existe orgullo, resentimiento, indiferencia o falta de perdón en tu relación con algún hermano. Da el primer paso para buscar reconciliación.
Para quienes te han ofendido
Renuncia delante de Dios al deseo de venganza. Ora por esa persona y decide responder de una manera que honre a Cristo.
Para tus palabras
Examina tus conversaciones, mensajes y publicaciones. Pregunta si tu lengua está produciendo paz o aumentando conflictos.
Para tu comunión con Dios
Recuerda que el Señor ve tu sufrimiento y escucha tu oración. No necesitas tomar la justicia en tus manos. Puedes encomendar tu causa al que juzga justamente.
Frase final
El creyente no vence el mal devolviendo un mal mayor, sino manifestando el carácter de Cristo y confiando en la justicia de Dios.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.