LA INCREDULIDAD DEL HOMBRE Y LA FIDELIDAD DE DIOS | GÉNESIS 16:1-6
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- PROPOSICIÓN: TRES CONSECUENCAS DE DEJAR DE ESCUCHAR LA VOZ DE DIOS Y NO ESPERAR EN FE.
- PROPOSICIÓN: TRES CONSECUENCAS DE DEJAR DE ESCUCHAR LA VOZ DE DIOS Y NO ESPERAR EN FE.
INTRODUCCIÓN:
En 1998 se emitió una Telenovela llamada: “LA USURPADORA”. En uno de sus capítulos, uno de los personajes menciona una frase que muchos hemos escuchado: Que Dios ayuda solo a quien primero se ayuda a sí mismo.
Eso es exactamente lo que parecen pensar Abram y Sara en Génesis 16. Diez años después de recibir la promesa de un hijo, la espera se volvió pesada, y una "solución" o “ayudita” a Dios les pareció más razonable que seguir esperando y descansando en la Promesa. Como suele suceder cuando queremos “ayudar a Dios”, terminaron provocando más dolor que solución.
Génesis 16:1-6 nos muestra que la fe no solo se prueba al recibir la promesa, sino al esperarla. Y este pasaje es un espejo perfecto del tema que hoy nos ocupa: "La incredulidad de los hombres y la fidelidad de Dios." Porque aunque Abram y Saraí fallaron al no esperar en fe, veremos que Dios no abandonó Su promesa ni siquiera en medio del error humano.
Todos hemos esperado algo de Dios. Una promesa que creemos con todo el corazón, pero que el tiempo no termina de cumplir. Los días se hacen meses, los meses se hacen años, y en ese silencio de Dios empieza a nacer una pregunta peligrosa: "¿Y si tengo que ayudar a que esto se cumpla?"
Por eso, quiero mostrarles tres consecuencias de dejar de escuchar la voz de Dios y no esperar en fe.
1. SOLUCIONES PECAMINOSAS 1-2
1. SOLUCIONES PECAMINOSAS 1-2
Saraí está ahora con su fe tocada. Está cada vez más vieja y no ha concebido ni dado a luz al hijo de la promesa — Pacto.
Es evidente que este era un asunto que dominaba la mente de este matrimonio. No tener ese hijo era quizás un dolor de cabeza… tanto que en su desesperación, Saraí dejó de escuchar la voz de Dios y empezó a escuchar a su cultura.
De hecho, el lenguaje de Saraí indica que ella no confiaba en que Dios le daría ese hijo
“IMPEDIDO”: Detener. Hacer estéril o cerrar el útero de una mujer.
Saraí usa el verbo hebreo 'atsar ("impedir, cerrar"), término correcto y reconocido en el Antiguo Testamento para describir la esterilidad como algo bajo la soberanía de Dios (cf. Gn. 20:18; 30:2).
2 Entonces se encendió la ira de Jacob contra Raquel, y dijo: ¿Estoy yo en lugar de Dios, que te ha negado el fruto de tu vientre?
18 Porque el Señor había cerrado completamente toda matriz en la casa de Abimelec por causa de Sara, mujer de Abraham.
Por tanto, su declaración no es una acusación blasfema contra el carácter de Dios; ella no niega que Él es quien abre y cierra la matriz.
Sin embargo, la partícula hinneh-na ("he aquí ahora") introduce un tono de urgencia e impaciencia, y la conclusión que ella saca —recurrir a Agar— revela el verdadero problema: falta de fe. actúa como si Dios hubiera abandonado Su promesa, y por tanto toma en sus manos “solucionar” lo que Dios prometió cumplir (cf. Gen 15:4).
4 Pero he aquí que la palabra del Señor vino a él, diciendo: Tu heredero no será este, sino uno que saldrá de tus entrañas, él será tu heredero.
Saraí sabe quién es Dios, pero no espera en Él. Por eso su solución es intentar "ayudarlo" a cumplir Su palabra por medios humanos
- “QUIZÁS POR MEDIO DE ELLA YO TENGA HIJOS”
- “QUIZÁS POR MEDIO DE ELLA YO TENGA HIJOS”
Saraí recurrió a una práctica de la época por la que una mujer estéril podía conseguir hijos por medio de sus propias criadas.
Esta es la evidencia de una fe débil y gastada; que Sintió la vergüenza de su propia esterilidad, y al no encontrar otra solución, tomó esta decisión que resultaría desagradable para ella.
CURIOSO: Así como Abram había estado dispuesto a compartirla con otros hombres, porque lo veía como menos problema que enfrentar a los egipcios, ahora ella sentía que era necesario compartir a su esposo con otra mujer, como la única solución a su problema.
Ambos cometieron tal pecado en un momento donde su fe estaba siendo probada justo después de recibir la voz de Dios y Su Promesa.
APLICACIONES:
APLICACIONES:
¿Qué decisiones has tomado en tu vida que fueron influenciadas por la falta de paciencia en esperar a Dios? — ¿Cómo te fue con esas decisiones?
Este pasaje es demasiado claro: aún en tu mejor momento de fe, aun cuando estés creciendo y siendo cercano a Dios eres propenso a dejar de oírlo y actuar en impaciencia.
-Si ese ascenso implica comprometer tu ética en el trabajo para conseguir un ascenso, no es de Dios. Puedes pensar que todos lo hacen y que es la única manera de avanzar. Pero Dios te llama a depender de Él y andar por Fe.
-Que pasa si estás orando a Dios para que te prospere, pero… la oferta que tienes en frente incluye algo ilícito. En momentos así la prisa, la impaciencia, y sobre todo una fe debilitada es propensa a ceder. Porque cuando dejamos de oír la voz de Dios no tenemos rumbo fijo.
Cuando la espera se alarga, el corazón busca atajos. Antes de actuar, pregúntate: ¿esta "solución" nace de la fe o de la impaciencia? Dios no necesita que le ayudemos a cumplir Su palabra por medios que Él no ha autorizado.
2. SUMISIÓN A CONSEJOS IMPÍOS 3
2. SUMISIÓN A CONSEJOS IMPÍOS 3
Este pasaje nos muestra una fe debilitada en Sara al grado de aconsejar una impiedad. Pero también este pasaje muestra una fe tan débil en Abram, como para someterse a ese consejo impío.
- “ABRAM ESCUCHÓ LA VOZ DE SARAÍ”
- “ABRAM ESCUCHÓ LA VOZ DE SARAÍ”
ESCUCHÓ: Escuchar, oír o prestar atención y generalmente responder en conformidad.
- Lo triste aquí es que Abram acepta olvidando la paciencia y la seguridad que Dios le transmitió en su anterior intento de designar heredero (15:2-5), cedió pecaminosamente a la insistencia de Saraí y nació Ismael”.
- "escuchó la voz de Sarai", y esto resultó ser un grave error, tal como lo había sido para Adam hace mucho tiempo ( Gen_3: 17 ).
Todavía no había aprendido completamente que debemos "a través de la fe y la paciencia heredar las promesas" ( Heb_6: 12 ).
- Las Escrituras nos ordenan: Heb 10: 35-36
35 Por tanto, no desechéis vuestra confianza, la cual tiene gran recompensa.
36 Porque tenéis necesidad de paciencia, para que cuando hayáis hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.
“Por dignos y desinteresados que hayan sido los motivos de Abram y Sarai, y quizás incluso de Agar, al llevar a cabo este plan, seguramente crearía problemas. El propósito creativo de Dios incluía solo el matrimonio monógamo, y cualquier otra cosa estaba destinada a generar problemas”. – Henry Morris
- “DESPUÉS DE HABITAR 10 AÑOS”
- “DESPUÉS DE HABITAR 10 AÑOS”
- El autor está marcando el paso del tiempo para comunicar frustración, desesperación y la erosión de la fe.
- Abram y Saraí no son recién llegados a Canaán cuando toman esta decisión—han vivido allí lo suficiente como para que la promesa de descendencia se sienta cada vez más lejana.
APLICACIONES:
APLICACIONES:
En el mundo actual, a menudo escuchamos voces que nos incitan a tomar atajos hacia nuestros deseos. Quizás son amigos que, aunque bien intencionados, nos sugieren dejar de lado nuestros principios cuando las cosas se ponen difíciles. Como Abram, muchas veces escuchamos esas voces en lugar de la promesa de Dios. Es crucial recordar que las soluciones rápidas pueden traer complicaciones a largo plazo, como lo experimentaron Sara y Abram con la llegada de Ismael.
A veces, nos encontramos en un desierto espiritual, esperando un milagro de Dios, pero a medida que pasa el tiempo, el desánimo se apodera de nosotros. Tal como Abram y Sara, podemos sentir la tentación de actuar por impulso. Sin embargo, es en esos momentos de duda que debemos aferrarnos con más fuerza a la promesa de Dios y la paciencia que se requiere. La fe y la confianza no son solo palabras, deben reflejarse en nuestras acciones, esperando pacientemente según Su tiempo.
¿HAS CAÍDO EN LA TENTACIÓN DE HACER BUSCAR TU PROPIA “AGAR”? — Es decir, tus propias soluciones—
Nuestra fe muchas veces es probada a través de la paciencia.
El enemigo rara vez nos tienta a abandonar a Dios de golpe; más bien, aprovecha el cansancio de la espera para susurrarnos: "Dios ya se tardó. Ayúdalo tú. Hazlo a tu manera." Y esa voz, que parece sentido común pero que es urgencia y falta de fe, es la misma que escuchó Abram.
si llevas meses o años esperando en oración algo que Dios te prometió o que confías que está en Su voluntad —un hijo, restauración de tu matrimonio, casa, sanidad, provisión,— examina tu corazón: ¿estás dispuesto a esperar en el tiempo de Dios, o ya estás buscando "tu propia Agar", una solución rápida que resuelva el problema hoy, aunque no venga de la fe sino del cansancio?
La pregunta no es si Dios cumplirá Su palabra —eso es seguro—, sino si nosotros tendremos la fe para esperar Su tiempo sin recurrir a atajos que, como en el caso de Abram, generan consecuencias que se sufren por generaciones
No todo consejo cercano es un buen consejo. Evalúa cada sugerencia —aunque venga de quien más amas— a la luz de la Palabra de Dios, no de la urgencia del momento ni del cansancio de la espera.
3. SUFRIMIENTO POR EL PECADO 4-6
3. SUFRIMIENTO POR EL PECADO 4-6
La solución de Saraí terminó muy mal. Pronto comenzó a ver los resultados de su idea aligerada, pecaminosa y torpe. Agar la despreció una vez que concibió en su vientre. Esto alteraba el orden de este hogar y ahora venía también un niño que no estaba naciendo en el ambiente adecuado.
- “SE LLEGÓ A AGAR Y ELLA CONCIBIÓ”
- “SE LLEGÓ A AGAR Y ELLA CONCIBIÓ”
- Cuando Agar se da cuenta de que está embarazada, su actitud hacia Saraí cambia drásticamente, tratándola con desprecio.
- En aquella época, la fertilidad era un símbolo de estatus para las mujeres, y Agar exhibe su nuevo embarazo ante Saraí, lo que altera el equilibrio de poder entre ambas.
DESPRECIO:
Despreciar. Concebido como tratar a alguien ligeramente o sin el respeto merecido.
despreciar, desdeñar, o sea, tener en poco un objeto (Gén 16:4, 5; 1 Sam 2:30+); (hif) humillar, tratar con desprecio (2 Sam 19:44; Job 40:4; Isa 8:23; 23:9; Eze 22:7[1]
- “RECAIGA SOBRE TI MI AGRAVIO”
- “RECAIGA SOBRE TI MI AGRAVIO”
Saraí reconoció que estaba sufriendo las consecuencias de su pecado.
AGRAVIO:
delito sust. — actividad que transgrede la ley moral o civil.
El término hebreo ḥāmās que Saraí utiliza trasciende la violencia física. Denota “actividad violenta” que incluye violencia moral, judicial y estructural además de la física.1 En el contexto de Génesis 16:5, el agravio de Saraí no describe un golpe o un acto brutal, sino algo más profundo y cotidiano.
1. imagina una situación familiar común: una mujer que contrata a otra para ayudar en casa, esperando que sea sumisa y agradecida. Cuando la empleada descubre que está embarazada del patrón, cambia su actitud—ahora se burla, levanta la voz, se niega a obedecer. Esa humillación pública, ese desprecio deliberado que erosiona la dignidad y el honor de la esposa ante los ojos de la familia y la comunidad, eso es ḥāmās.
Agar comete un agravio al asumir una posición de superioridad moral—como si su fertilidad la hiciera superior—mientras Saraí permanece estéril. Es una violencia de estatus, de dignidad arrebatada.
- Saraí echó la culpa a Abram de su disgusto y le pidió que actuara para solventar esta relación entre la criada y la ama.
- Ella seguramente no anticipó el menosprecio de Agar ante su solución al problema de ser estéril.
- Saraí se dirige a Abram buscando justicia, no porque lo culpe de la actitud de Agar, sino porque demanda que ejerza su responsabilidad como cabeza del hogar—probablemente buscando que ya no trate a Agar como su esposa.
- “JUZGUE EL SEÑOR ENTRE TÚ Y YO”
- “JUZGUE EL SEÑOR ENTRE TÚ Y YO”
- Apela al juez supremo para obligar a Abram a responder, recordándole que su fracaso en administrar justicia en su hogar resultará en juicio divino.
Esta frase no es simplemente una expresión de frustración, sino una apelación formal a Dios para que intervenga en una disputa doméstica donde ella se siente abandonada por su esposo ante el desafío de Agar.
- “HAZ LO QUE MEJOR TE PAREZCA”
- “Según el Código de Hammurabi (1750 a.C.) la señora despreciada en esta situación no podía vender a su sierva, pero sí ponerle una marca de esclava y considerarla entre los esclavos.
El final del verso 6 nos dice que Agar sufrió tanta represión que no soportó más y huyó de la presencia de Saraí.
En el relato de Saraí y Agar, vemos un trágico ejemplo de cómo el sufrimiento del pecado puede llevar a una espiral de desprecio y dolor. No es solo historia antigua; en nuestras vidas, cuando intentamos tomar atajos en relaciones o decisiones, a menudo no anticipamos el desprecio que surgirá. A través de esto, Dios nos llama a la reflexión y al arrepentimiento.
— APLICACIONES:
— APLICACIONES:
Este verso ilustra la verdadera cara del pecado: promete ser la solución, ofrece gozo, pero trae amargura. Se muestra como la pieza que falta a tu vida para llegar a la plenitud y te dice “cuanto antes, mejor”… pero solo te entrega corrupción, odio, división.
Cuando dejamos de ver el rostro del Señor como nuestra luz, pronto seremos presa del pecado. Se va a disfrazar de “sentido común”, de “solución rápida”, de cualquier cosa y una vez abierta la puerta, entrará para destruir tu vida.
¿ESTÁS HOY SUFRIENDO POR UN PECADO AL QUE ACCEDISTE EN UN DÍA DE FRUSTRACIÓN O DUDA?
Si has enfrentado las consecuencias de decisiones pasadas en tu vida pública, tal vez sientas la presión del juicio o la crítica. Pero TEN CUIDADO. Ahora estás propenso a seguir buscando tus propias soluciones, en lugar de Confiar en el Señor como tu Justicia.
Los atajos fuera de la fe generan conflictos que a veces duran generaciones. Antes de tomar el control tú mismo, recuerda: es mejor sufrir la espera que sufrir las consecuencias de no haber esperado
APLICACIONES FINALES:
APLICACIONES FINALES:
Este pasaje nos para ante la enorme realidad de que somos personas con una Fe imperfecta. El pasaje anterior nos mostró como Dios se comprometió a cumplir la promesa a Abram, pero ahora vemos a un hombre y una familia que está rota por no esperar en el Señor.
Abram y Sara una vez más comprometieron su matrimonio, al darle otra mujer a Abram y él al tomarla.
Comprometieron su testimonio ante los de su casa al tratar con dureza a Agar y obligarla a huir estando ella embarazada.
Abram se mostró como un hombre fluctuante, de doble ánimo.
TODO COMO CONSECUENCIA DE NO ESPERAR EN EL SEÑOR. Una vez más quisieron ayudar a Dios, una vez más decidieron tomar ellos el control de la situación, una vez más creyeron que ellos podían proveer una solución… y UNA VEZ MÁS FRACASARON.
¿HASTA CUANDO VAS A DEJARLO TODO EN MANOS DE DIOS?
¿Seguirás tú solucionándolo todo y provocándote más dolor en el futuro?
¿Seguirás enfrentando la vida y sus afanes guiado por tu sabiduría en lugar de ceder ante la sabiduría preciosa e infinita del Señor?
¿Seguirás creyendo que tienes el control de tu salvación, control de los tiempos de tu vida y postergando tu rendición al Señor porque… hay algo más que no quieres abandonar, hay otro rey en tu corazón al que prefieres ahora más que al Señor?
