Cuando el camino termina, Dios comienza

Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 1 view
Notes
Transcript
Éxodo 14 (Selección de versículos: 14:10-16, 21-22, 30-31)
Introducción
Todos, tarde o temprano, llegamos a un punto en la vida donde sentimos que no hay salida. Una enfermedad inesperada, una crisis económica, un conflicto familiar, un ministerio que parece estancado o una decisión difícil pueden hacernos sentir como Israel: con el enemigo detrás, un obstáculo imposible delante y ninguna alternativa visible.
Hay momentos en los que Dios no solo permite las dificultades, sino que nos conduce deliberadamente hacia ellas. Eso fue exactamente lo que ocurrió con Israel. Dios pudo haberlos llevado por otra ruta (Éx. 13:17), pero los condujo hasta el Mar Rojo. Humanamente era la peor decisión; espiritualmente era el escenario perfecto para revelar Su gloria.
Éxodo 14 no es solamente la historia de un milagro extraordinario. Es una lección acerca de cómo Dios actúa cuando sus hijos llegan al límite de sus recursos.
Idea central: Cuando los recursos humanos terminan, Dios demuestra que Su poder nunca ha estado limitado por nuestras circunstancias.

I. Dios a veces nos guía hacia situaciones imposibles (14:1-9)

Éxodo 14:1–9 RVR60
Habló Jehová a Moisés, diciendo: Di a los hijos de Israel que den la vuelta y acampen delante de Pi-hahirot, entre Migdol y el mar hacia Baal-zefón; delante de él acamparéis junto al mar. Porque Faraón dirá de los hijos de Israel: Encerrados están en la tierra, el desierto los ha encerrado. Y yo endureceré el corazón de Faraón para que los siga; y seré glorificado en Faraón y en todo su ejército, y sabrán los egipcios que yo soy Jehová. Y ellos lo hicieron así. Y fue dado aviso al rey de Egipto, que el pueblo huía; y el corazón de Faraón y de sus siervos se volvió contra el pueblo, y dijeron: ¿Cómo hemos hecho esto de haber dejado ir a Israel, para que no nos sirva? Y unció su carro, y tomó consigo su pueblo; y tomó seiscientos carros escogidos, y todos los carros de Egipto, y los capitanes sobre ellos. Y endureció Jehová el corazón de Faraón rey de Egipto, y él siguió a los hijos de Israel; pero los hijos de Israel habían salido con mano poderosa. Siguiéndolos, pues, los egipcios, con toda la caballería y carros de Faraón, su gente de a caballo, y todo su ejército, los alcanzaron acampados junto al mar, al lado de Pi-hahirot, delante de Baal-zefón.

A. Israel estaba exactamente donde Dios quería

No estaban perdidos.
No habían cometido un error.
No habían desobedecido.
Habían seguido fielmente la nube.
Eso significa que estar en una situación difícil no siempre indica que estamos fuera de la voluntad de Dios.
Referencias paralelas
Salmo 23:2–4 RVR60
En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
Isaías 43:1–2 RVR60
Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.
Juan 16:33 RVR60
Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.

B. Dios tenía un propósito mayor

Dios declara:
“Seré glorificado en Faraón…”
La prioridad divina no era simplemente sacar al pueblo del problema.
Era revelar quién era Él.
Muchas veces queremos que Dios quite la prueba.
Dios quiere manifestarse en medio de ella.
Ilustración
Un escultor golpea constantemente un bloque de mármol.
Quien observa piensa que está destruyendo la piedra.
El escultor sabe que está revelando la obra de arte escondida.
Así actúa Dios.
Aplicación
No interpretes las circunstancias solamente por lo que ves.
Pregúntate:
¿Qué quiere mostrar Dios mediante esta situación?

II. El miedo hace olvidar todo lo que Dios ya hizo (14:10-12)

Éxodo 14:10–12 RVR60
Y cuando Faraón se hubo acercado, los hijos de Israel alzaron sus ojos, y he aquí que los egipcios venían tras ellos; por lo que los hijos de Israel temieron en gran manera, y clamaron a Jehová. Y dijeron a Moisés: ¿No había sepulcros en Egipto, que nos has sacado para que muramos en el desierto? ¿Por qué has hecho así con nosotros, que nos has sacado de Egipto? ¿No es esto lo que te hablamos en Egipto, diciendo: Déjanos servir a los egipcios? Porque mejor nos fuera servir a los egipcios, que morir nosotros en el desierto.
Cuando Israel vio al ejército egipcio…
Entró en pánico.
Olvidaron:
Las plagas.
La Pascua.
La protección divina.
La columna de nube.
Todo lo que Dios acababa de hacer.
El miedo tiene mala memoria espiritual.

Referencias

Salmo 103:2 RVR60
Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios.
Deuteronomio 8:2 RVR60
Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos.
Marcos 4:35–40 RVR60
Aquel día, cuando llegó la noche, les dijo: Pasemos al otro lado. Y despidiendo a la multitud, le tomaron como estaba, en la barca; y había también con él otras barcas. Pero se levantó una gran tempestad de viento, y echaba las olas en la barca, de tal manera que ya se anegaba. Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos? Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: Calla, enmudece. Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza. Y les dijo: ¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?
El problema no era el ejército.
Era la incredulidad.
Siempre que magnificamos el problema terminamos minimizando a Dios.
Ilustración
Dos personas observan una tormenta.
Uno solo ve los relámpagos.
El otro recuerda quién hizo el cielo.
La tormenta es la misma.
La diferencia está en la perspectiva.
Aplicación
Cuando el temor quiera dominarte…
Haz memoria deliberadamente de la fidelidad pasada de Dios.
La fe muchas veces nace del recuerdo.

III. La fe aprende a esperar mientras Dios pelea (14:13-14)

Éxodo 14:13–14 RVR60
Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará hoy con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis. Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.
Moisés pronuncia una de las declaraciones más poderosas del Antiguo Testamento.
“No temáis.”
“Estad firmes.”
“Ved la salvación.”
“Jehová peleará por vosotros.”
Hay momentos donde nuestra mayor batalla consiste en permanecer firmes.

Referencias

2º Crónicas 20:15–17 RVR60
y dijo: Oíd, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén, y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios. Mañana descenderéis contra ellos; he aquí que ellos subirán por la cuesta de Sis, y los hallaréis junto al arroyo, antes del desierto de Jeruel. No habrá para qué peleéis vosotros en este caso; paraos, estad quietos, y ved la salvación de Jehová con vosotros. Oh Judá y Jerusalén, no temáis ni desmayéis; salid mañana contra ellos, porque Jehová estará con vosotros.
Salmo 46:10 RVR60
Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra.
Romanos 8:31 RVR60
¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?
Esperar no significa pasividad.
Significa confianza.
La diferencia entre esperar con fe y esperar con desesperación es enorme.
Ilustración
Un paciente bajo anestesia no ayuda al cirujano.
Confía completamente.
En ciertas etapas de la vida espiritual debemos dejar que Dios haga lo que nosotros jamás podríamos hacer.
Aplicación
Muchas batallas no se ganan haciendo más.
Se ganan confiando más.

IV. La obediencia abre el camino donde no existe (14:15-22)

Éxodo 14:15–22 RVR60
Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen. Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar, en seco. Y he aquí, yo endureceré el corazón de los egipcios para que los sigan; y yo me glorificaré en Faraón y en todo su ejército, en sus carros y en su caballería; y sabrán los egipcios que yo soy Jehová, cuando me glorifique en Faraón, en sus carros y en su gente de a caballo. Y el ángel de Dios que iba delante del campamento de Israel, se apartó e iba en pos de ellos; y asimismo la columna de nube que iba delante de ellos se apartó y se puso a sus espaldas, e iba entre el campamento de los egipcios y el campamento de Israel; y era nube y tinieblas para aquéllos, y alumbraba a Israel de noche, y en toda aquella noche nunca se acercaron los unos a los otros. Y extendió Moisés su mano sobre el mar, e hizo Jehová que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas. Entonces los hijos de Israel entraron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas como muro a su derecha y a su izquierda.
Dios responde a Moisés de manera sorprendente.
“¿Por qué clamas a mí?”
“Di al pueblo que marche.”
Había un mar delante.
No existía camino.
Pero Dios nunca necesita caminos para llevar adelante Sus propósitos.
Él los crea.
Josué 3
Isaías 43:16 RVR60
Así dice Jehová, el que abre camino en el mar, y senda en las aguas impetuosas;
Hebreos 11:29 RVR60
Por la fe pasaron el Mar Rojo como por tierra seca; e intentando los egipcios hacer lo mismo, fueron ahogados.

A. Dios pidió movimiento antes del milagro

La fe siempre precede a la evidencia.

B. El mar no se abrió primero

Israel comenzó a obedecer.
Luego apareció el camino.
Muchas veces queremos primero el milagro y después obedecer.
Dios normalmente invierte el orden.
Ilustración
Cuando Pedro caminó sobre el agua (Mateo 14).
El agua no se endureció.
Simplemente sostuvo a Pedro mientras obedecía.
Aplicación
¿Qué paso de obediencia está esperando Dios de ti?
Quizás el milagro está al otro lado de esa decisión.

V. Dios convierte el mismo camino en salvación para unos y juicio para otros (14:23-31)

Éxodo 14:23–31 RVR60
Y siguiéndolos los egipcios, entraron tras ellos hasta la mitad del mar, toda la caballería de Faraón, sus carros y su gente de a caballo. Aconteció a la vigilia de la mañana, que Jehová miró el campamento de los egipcios desde la columna de fuego y nube, y trastornó el campamento de los egipcios, y quitó las ruedas de sus carros, y los trastornó gravemente. Entonces los egipcios dijeron: Huyamos de delante de Israel, porque Jehová pelea por ellos contra los egipcios. Y Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano sobre el mar, para que las aguas vuelvan sobre los egipcios, sobre sus carros, y sobre su caballería. Entonces Moisés extendió su mano sobre el mar, y cuando amanecía, el mar se volvió en toda su fuerza, y los egipcios al huir se encontraban con el mar; y Jehová derribó a los egipcios en medio del mar. Y volvieron las aguas, y cubrieron los carros y la caballería, y todo el ejército de Faraón que había entrado tras ellos en el mar; no quedó de ellos ni uno. Y los hijos de Israel fueron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas por muro a su derecha y a su izquierda. Así salvó Jehová aquel día a Israel de mano de los egipcios; e Israel vio a los egipcios muertos a la orilla del mar. Y vio Israel aquel grande hecho que Jehová ejecutó contra los egipcios; y el pueblo temió a Jehová, y creyeron a Jehová y a Moisés su siervo.
El mismo mar produjo dos resultados distintos.
Israel encontró libertad.
Egipto encontró destrucción.
La diferencia no estaba en el mar.
Estaba en la relación que cada uno tenía con Dios.
1 Corintios 10:1–2 RVR60
Porque no quiero, hermanos, que ignoréis que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar;y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar,
Juan 3:16–18 RVR60
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.
Hebreos 12:29 RVR60
porque nuestro Dios es fuego consumidor.
El poder de Dios nunca es neutral.
Produce salvación para quienes creen.
Juicio para quienes persisten en la rebelión.
Ilustración
El sol derrite la cera.
El mismo sol endurece el barro.
No cambia el sol.
Cambia el material sobre el cual actúa.
Así responde el corazón humano frente a Dios.
Aplicación
La presencia de Dios siempre produce una respuesta.
La pregunta es: ¿Mi corazón está siendo transformado o endurecido?
Conclusión
Cuando terminó el capítulo, Israel seguía caminando por el desierto.
El Mar Rojo no fue el final del viaje.
Fue el comienzo de una nueva etapa de confianza.
El milagro no eliminó todos los desafíos futuros, pero sí dejó un recuerdo imborrable de la fidelidad de Dios. Cada vez que enfrentaran nuevas pruebas, podrían mirar hacia atrás y decir: “El Dios que abrió el mar sigue siendo nuestro Dios.”
Nosotros también enfrentamos “mares rojos”:
Situaciones sin solución aparente.
Diagnósticos difíciles.
Problemas familiares.
Crisis económicas.
Ministerios que parecen detenidos.
Pero el mensaje de Éxodo 14 sigue vigente:
Cuando no ves salida, Dios ya tiene un plan.
Cuando el enemigo parece acercarse, Dios sigue teniendo el control.
Cuando la fe parece pequeña, Dios continúa siendo grande.
Cuando el camino desaparece, Dios puede abrir uno nuevo.
Como escribió el profeta Isaías:
“He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz… otra vez abriré camino en el desierto y ríos en la soledad” (Isaías 43:19).
Llamado final
Quizá hoy te encuentras entre el ejército de Faraón y el Mar Rojo. Humanamente no ves salida, pero el Señor que abrió las aguas sigue obrando con el mismo poder. Él no ha cambiado, y su fidelidad permanece para siempre.
No permitas que el temor determine tus decisiones. Recuerda lo que Dios ya ha hecho, permanece firme, obedece su dirección y avanza por fe. Es posible que hoy no veas el camino, pero Dios no necesita un camino para cumplir sus promesas: Él puede abrir uno donde nunca lo hubo.
Porque cuando el camino termina para nosotros, apenas comienza la obra de Dios.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.