Cuando Jesús busca al perdido
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· 2 viewsCristo Jesús ha tomado la iniciativa de venir a buscar y salvar a los perdidos.
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INTRODUCCIÓN
INTRODUCCIÓN
Ilustración: En cierta ocasión se encontraba un hermano predicando diciendo: “Y era Nicodemo de baja estatura y por la multitud no podía ver a Jesús”… Uno de los asistentes al culto, sentado en la primera fila le decía discretamente desde su asiento “no es Nicodemo; es Zaqueo”. Más el predicador continuaba: “Pero Nicodemo corrió adelante y se trepó en un árbol”… Y el hermano insistía discretamente “no es Nicodemo… es Zaqueo.” El predicador se dio cuenta de su error y procedió diciendo: “Pero Jesús llegó al aquel lugar y miró hacia el árbol y dijo: Nicodemo, baja de ahí que ese árbol que es de Zaqueo.”
Un poco de contexto
Un poco de contexto
Lucas escribe su evangelio dirigido a una persona llamada Teófilo. Al parecer, por lo narrado en su prólogo (Lc. 1:1-4), era un creyente y amigo a quien deseaba suministrarle una visión correcta y precisa de Jesús.
Nuestra historia de Zaqueo se encuentra en el transcurso del camino de Jesús cuando se dirigía hacia Jerusalén. Como el tiempo del cumplimiento del propósito de Jesús se acercaba, él había determinado ir a Jerusalén (Lc. 9:51). En las afueras de Jericó, el Maestro sana a un ciego (Lc.18:35-43). Luego de este milagro entra en Jericó. Los versículos siguiente a nuestro texto de estudio se narra la parábola de las minas (v. 11-27), la cual Cristo enseña, posiblemente en la misma casa de Zaqueo, para luego seguir su camino a Jerusalén, pasando por Betfagé y Betania primero (v. 28-29).
Un dato interesante sobre esta ciudad es que mientras que la Jericó del tiempo de Josué y la del tiempo de Jesús ocupaban la misma región general, eran asentamientos distintos en ubicaciones diferentes. Jericó era una ciudad económicamente próspera, lo que puede explicar la riqueza del Zaqueo. Era un parador importante antes de Jerusalén con mucho flujo de peregrinos y personas. Esta confluencia de gente es fundamental para entender por qué Zaqueo necesitaba subirse a un árbol para ver a Jesús.
Al leer nuestra porción de las Escrituras podemos percatarnos que el punto central que Lucas quiere transmitir con esta historia es que Jesús vino para buscar y salvar a los perdidos (v. 10). Es por esto que hemos titulado nuestro sermón “Cuando Jesús busca al perdido”. Basaré mi exposición en dos observaciones sobre esta historia.
CUANDO JESÚS BUSCA AL PERDIDO, LAS DIFICULTADES NO SON UNA EXCUSA (ver v. 1-4)
CUANDO JESÚS BUSCA AL PERDIDO, LAS DIFICULTADES NO SON UNA EXCUSA (ver v. 1-4)
Como hemos mencionado, Jericó era un parador importante en el camino hacia Jerusalén, y era necesario que el Maestro hiciera una parada allí. Como siempre la multitud seguía a Jesús y esto sucede tanto por lo transitado de la zona por los viajantes como por el milagro realizado por Jesús a las afuera de Jericó (Lc. 18:35-43).
La ciudad experimentó gran alboroto al Jesús entrar y Zaqueo sintió curiosidad por saber quién es este Jesús. Por supuesto, tuvo que enfrentar ciertas dificultades y permítame enumerarles algunas de las que podemos encontrar en el texto bíblico.
Primera dificultad tiene que ver con el conducta de Zaqueo: había una discrepancia entre el significado de su nombre y su vida o conducta (v. 2a).
Primera dificultad tiene que ver con el conducta de Zaqueo: había una discrepancia entre el significado de su nombre y su vida o conducta (v. 2a).
Diccionario Bíblico Lexham Zaqueo
Su nombre deriva de la palabra hebrea זַכַּי (zakkay), la cual significa “puro” o “inocente”
Creo que todos estaremos de acuerdo en que Zaqueo ni era puro ni era inocente. Él pasó gran parte de su vida caminando en dirección opuesta a lo que su nombre significa. Le fue otorgado un nombre al cual no estaba haciendo honor con su conducta y estilo de vida. Esto podemos deducirlo por su profesión y reputación.
Cuando Cristo busca al perdido, la conducta o estilo de vida pecaminoso de este no es un impedimento para él salvarlo porque él lo transforma.
La segunda dificultad que enfrentó Zaqueo fue su profesión (v. 2b).
La segunda dificultad que enfrentó Zaqueo fue su profesión (v. 2b).
Diccionario Bíblico Lexham Zaqueo el cobrador de impuestos
Los cobradores de impuestos (publicanos o recaudadores) en el imperio romano debían reunir una cierta cantidad de dinero para el mantenimiento del estado. Sin embargo, se les permitía cobrar más y quedarse con el excedente. La gente del pueblo aborrecía a los cobradores de impuestos debido a su tendencia a abusar de su poder en beneficio propio.
Zaqueo era jefe de los recaudadores de impuestos. Y por esta profesión gozaba del rechazo del pueblo judío porque se les consideraba un traidor además de abusador en su gestión.
Cuando Cristo busca al perdido, su profesión no es un impedimento para él salvarlo porque el cambia su perspectiva de la profesión.
La tercera dificultad que experimentó Zaqueo fue su estatus social (v. 2c).
La tercera dificultad que experimentó Zaqueo fue su estatus social (v. 2c).
Zaqueo era “rico” y era “jefe de los recaudadores”. Pero esta riqueza no fue obtenida de manera honrada. Viene como resultado de su gestión laboral lo cual le llevó a acumular una gran cantidad de recursos.
¡No quisiera imaginarme lo que se siente tener mucha acumulación de bienes y riquezas y mirar a los lados y ser acosado por la sombra de que todo es producto de lo ilícito que he estado haciendo!
Amados hermanos y amigos, cuando Cristo busca al perdido, su estatus social no es una dificultad para salvarlo porque Jesús cambia el corazón.
La cuarta dificultad que pudo experimentar Zaqueo fue su limitación física (v. 3).
La cuarta dificultad que pudo experimentar Zaqueo fue su limitación física (v. 3).
La limitación de estatura también fue un elemento con el que Zaqueo tuvo que lidiar. Una gran multitud alrededor de Jesús, más su limitación física se convirtieron en un gran impedimento para satisfacer su curiosidad de “ver quien era Jesús” (v. 3).
Zaqueo tuvo que ponerse creativo, así que tomó un atajo para llegar más adelante y se trepó a un árbol (v. 4).
Cuando Cristo busca al perdido, su aspecto físico no es un impedimento para salvarlo porque Jesús no hace distinción en lo externo, sino que recibe a todos por igual.
La quinta dificultad que Zaqueo tuvo que experimentar fue el rechazo y exclusión de la sociedad (v. 7).
La quinta dificultad que Zaqueo tuvo que experimentar fue el rechazo y exclusión de la sociedad (v. 7).
A causa de las anteriores dificultades, viene como consecuencia un presente rechazo de la sociedad:
1. Rechazo por la religión porque su conducta no se conforma a lo exigido.
2. Rechazo por sus hermanos judíos porque los traicionó jurando lealtad a la nación que los oprime.
3. Rechazo por la sociedad, a quienes ha ultrajado y ha abusado de ella haciéndose rico.
4. Rechazo por su apariencia física. Tal vez sufrió de bulling de niño y, cuando fue adulto, de burla y chistes despectivos a causa de su baja estatura.
Me pregunto ¿cuántos ‘Zaqueos’ habrán sentados en estas sillas en el día de hoy? ¿Cuántos de ustedes están a punto de encontrarse con Jesús, pero están enfrentando impedimentos como lo experimentó Zaqueo?
Tal vez eres de los que piensan que para venir a Cristo y aceptar el llamado que el hace para salvación tienes que cambiar tu vida primero, corregir tus errores, cambiar tu carácter, arreglar las cosas primero y luego venir. Pues déjame decirte que no tiene que ser así.
Tal vez tu testimonio y reputación están tan afectados que te da vergüenza acercarte a Dios porque ya lo has intentado tantas veces y has vuelto atrás, que no quieres seguir poniendo a Dios de relajo. O puede ser que no lo has intentado en lo absoluto, porque entiendes que eres un caso perdido. Mejor no molestar al Maestro.
Tal vez tu impedimento para aprovechar el momento y aceptar el llamado de Dios a Salvación sea que estás luchando con una condición física o complejo con tu apariencia o cuerpo. Posiblemente, luchas con tu identidad, con atracción a personas del mismo sexo, con alguna discapacidad o tal vez con algún trauma que ha provocado que actúes de cierta manera. Puede ser que seas objeto de burla y rechazo.
Sea cual sea que tu impedimento, de la misma manera como pasó con Zaqueo, que no pasó por inadvertido, tú tampoco. Jesús te ve en el árbol donde te encuentras subido.
CUANDO JESÚS BUSCA UN PERDIDO, SU ENCUENTRO LO CAMBIA TODO (ver v. 5-10)
CUANDO JESÚS BUSCA UN PERDIDO, SU ENCUENTRO LO CAMBIA TODO (ver v. 5-10)
En el versículo 10 encontramos una afirmación de Jesús sobre su propósito: “buscar y salvar lo que se había perdido”.
¿Reúne Zaqueo la condición de perdido?
Un hombre cuyo carácter es todo lo contrario a ser “puro” e “inocente”.
Un hombre que se dedicó al hurto y abuso y que gracias a esto alcanzo riquezas y escaló jerárquicamente.
Un hombre que alcanzó mala reputación y se ganó el desprecio de sus compatriotas con razones legítimas.
Me parece que Zaqueo estaba en la lista de perdidos por su condición. De hecho, estaba en la lista de Jesús, de aquellos que necesitaban tener un encuentro con él.
El perdido fue encontrado por Jesús en un árbol (v. 5a)
El perdido fue encontrado por Jesús en un árbol (v. 5a)
A pesar de la multitud que rodeaba a Jesús (v. 3), él fija su vista en alguien que aparentemente es invisible para la religión y para su sociedad.
Jesús vio a alguien que posiblemente no tenía muchas expectativas de ser atendido; posiblemente se sentía indigno de ser recibido; probablemente no tenía esperanza de ser rescatado o salvado.
Queridos hermanos, Jesús ve a los invisibles. Él encuentra a los perdidos. Él está pendiente del árbol donde nos hemos trepado. Desde allí nos invita que que le hospedemos en nuestra casa.
El perdido se convirtió en el anfitrión de la visita de Jesús (v. 5b).
El perdido se convirtió en el anfitrión de la visita de Jesús (v. 5b).
Jesús lo llama por su nombre.
Jesús le urge compartir con él.
Jesús se auto-invita a su casa.
El perdido muestra arrepentimiento genuino gracias a la experiencia de recibir a Jesús en su casa (v. 8).
El perdido muestra arrepentimiento genuino gracias a la experiencia de recibir a Jesús en su casa (v. 8).
En cierta ocasión Juan el Bautista a los líderes religiosos a demostrar con su conducta la realidad de su arrepentimiento y les advierte de su falsa confianza en el linaje
8 »Por tanto, den frutos dignos de arrepentimiento; y no comiencen a decirse a ustedes mismos: “Tenemos a Abraham por padre”, porque les digo que Dios puede levantar hijos a Abraham de estas piedras.
Sin embargo, lo que el liderazgo religioso no fue capaz de dar, ahora Zaqueo si fue capaz, porque se encontró con Jesús.
Lo que hasta el momento Zaqueo estaba experimentando con Jesús, fue suficiente para cambiar su perspectiva de la vida. Estuvo dispuesto a hacer los cambios esperando de una persona que se ha arrepentido en verdad.
El perdido es receptor de la salvación dada por Jesús (v. 9-10).
El perdido es receptor de la salvación dada por Jesús (v. 9-10).
La salvación llega cuando somos encontrados por Cristo.
10 porque el Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que se había perdido».
La salvación llega cuando Cristo es recibido.
20 »En verdad les digo, que el que recibe al que Yo envíe, me recibe a Mí; y el que me recibe a Mí, recibe a Aquel que me envió».
La salvación llega cuando Cristo es conocido.
3 »Y esta es la vida eterna: que te conozcan a Ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.
Cristo Jesús ha venido para buscarnos cuando nos encontramos en nuestros pecados. El quiere salvarnos de la condenación del pecado pero también de la enemistad que el pecado produce en nuestra relación con Dios. Pablo dijo:
8 Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
Hoy el mundo está tan acostumbrado a vivir en su pecado que no siente ningún tipo de remordimiento y muchas veces presume de una fe en Dios es que un autoengaño, porque no es real; solo una ilusión porque vive en su pecado sin arrepentirse. Pero esto no tiene que seguir siendo así. Jesús vino a buscar y salvar a lo perdido.
CONCLUSIÓN Y APLICACIONES
CONCLUSIÓN Y APLICACIONES
Amados hermanos y amigos, al igual que Zaqueo, muchos de ustedes se encuentran perdidos y no solos en situaciones difíciles, como traumas, rechazo, enfermedades, soledades, depresiones, adiciones, confusiones, entre otros, sino que además de todo esto están perdidos en sus pecados, los cuales le hacen infelices y vivir una vida sin propósito; tal vez presumiendo una relación con Dios que no tienen.
Hoy hay un llamado divino para tu vida. Jesús se detiene en su camino y hace una parada necesaria y mira el árbol donde te encuentras. Allí donde puedes ser espectador, pero Jesús te invita a ser su anfitrión.
Hoy se te ofrece la salvación de tu alma. El perdón de tus pecados. La liberación de la carga de tus hombros que te separa de Dios. El poder que te da la oportunidad de ser una nueva criatura. Una relación restaurada con Dios. ¿Puedes responder en arrepentimiento y fe?
