Enseñanzas de los apóstoles para los cristianos de hoy 104
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Enseñanzas de los apóstoles para los cristianos de hoy 104
Buenos días. Como siempre, es una gran bendición reunirnos en este lugar; poder disfrutar de la compañía de cada uno de ustedes es un privilegio.
Esta semana terminé un nuevo libro titulado Del silencio a la Libertad, un manual de consejería pastoral para la culpa postaborto, que espero que sea de bendición para muchas personas. Bien, el miércoles, a limpiar la iglesia y a orar. Le pedía al Señor que me abriera las puertas de la Universidad Logos; esta cuenta con su editorial y se encarga de la publicación del libro. Para mí, esto es muy importante porque he visto muchos siervos del Señor que escriben sus libros, pero se quedan cortos en cuanto a cómo moverlos[LE1] , y para la gloria de Dios, hoy puedo contarles que esa puerta se abrió.
Hay un versículo bíblico que me gustaría que estuviera muy presente en la vida de cada miembro de nuestra iglesia: Filipenses 4:13: “¡Todo lo puedo en Cristo, que me fortalece!”. Esto debe ser apropiado porque es puro poder en realidad, no están solos, no es en sus propias fuerzas que hacen las cosas. No se limite; crea que puede hacer todo porque su límite es el mismo cielo. Jesús lo ayudará en todo, así que sueñe, pero no sueñe en pequeño; sueñe en grande porque Dios tiene grandes cosas para sus hijos y ustedes hacen parte de ellos.
Hoy continuamos con el estudio del libro de los Hechos de los Apóstoles. Abran su Biblia en Hechos 21:1-26. Cuando llegamos a Jerusalén, los hermanos nos recibieron con mucho gozo. 18 Al día siguiente entramos con Pablo en casa de Jacobo. Allí estaban reunidos todos los ancianos. 19 Después de saludarlos, Pablo les habló de su ministerio, y con mucho detalle les contó lo que Dios había hecho entre los no judíos. 20 Cuando ellos lo oyeron, glorificaron a Dios y le dijeron: «Hermano Pablo, ya hemos visto cuántos miles de judíos han creído, todos ellos celosos de la ley. 21 Lo que aquí se ha sabido es que a los judíos que están entre los no judíos los enseñas a renegar de las enseñanzas de Moisés, y que les dices que no circunciden a sus hijos ni observen nuestras costumbres. 22 ¿Qué dices a esto? Seguramente ya se sabe que has venido, 23 así que te recomendamos hacer lo siguiente: Hay entre nosotros cuatro hombres que están obligados a cumplir un voto. 24 Ve y purifícate con ellos, y paga para que les rasuren la cabeza. Así todos comprenderán que no es cierto lo que supieron acerca de ti, y que también tú obedeces la ley. 25 En cuanto a los creyentes no judíos, nosotros ya les hemos escrito y les recomendamos que no observen nada de esto, sino que se abstengan solamente de comer lo que se sacrifica a los ídolos, que no coman sangre ni animales ahogados, ni incurran en libertinaje sexual.» 26 Pablo tomó consigo a aquellos hombres, y al día siguiente se purificó con ellos y entró en el templo para dar a conocer los días cuando se cumpliría la purificación y se presentaría la ofrenda por cada uno de ellos.
I. El valor del testimonio de los apóstoles
Hechos 21: 17-19. Cuando llegamos a Jerusalén, los hermanos nos recibieron con mucho gozo. 18 Al día siguiente entramos con Pablo en casa de Jacobo. Allí estaban reunidos todos los ancianos. 19 Después de saludarlos, Pablo les habló de su ministerio, y con mucho detalle les contó lo que Dios había hecho entre los no judíos.
- Los apóstoles disfrutaban compartir con los hermanos en la fe
Cuando los apóstoles llegaron a Jerusalén, fueron recibidos con gozo por sus hermanos en la fe. Y saben, hoy en día es algo que puedo entender por experiencia; les he dicho varias veces que donde hay un cristiano hay un hermano.
Antes de empezar con las misiones, tuvimos la oportunidad de vivir un tiempo en Costa Rica, como diplomáticos, estando aún en la Policía Nacional de Colombia, Llegamos con mi familia y fuimos acogidos, por una familia en especial, un ministerio y una iglesia.
La familia que nos acogió como parte propia de ellos, a tal punto que el día en que Jhony, el esposo de Gaby, cumplió sus cincuenta años, los únicos invitados fuera de su familia éramos nosotros. Gaby sacaba tiempo para recoger a mi hija, la llevaba a su casa e incluso Jhony llegó a hornear panes con Andreita.
Con ellos vimos a mi nieto elevar una hermosa cometa. Mi hijo fue amigo de su hijo. Sus amigos se convirtieron en nuestros amigos. Nuestras familias se unieron para celebrar el Año Nuevo y fueron nuestra familia durante ese tiempo.
La familia cristiana existe nos llegamos a conocer con[LE2] Gaby y Jhony por un siervo de Dios que ya partió a la presencia del Señor, su nombre era Pablo Donado, nos conocimos con él, cuando fui enviada en una comisión de la Policía a la ciudad de Barranquilla, en esa ciudad había pasado un inconveniente en donde el comandante del Departamento de Policía había desautorizado el procedimiento que habían realizado unos policías con unos ciudadanos, y el tema se estaba complicando. Yo nunca fui cristiana secreta; con eso me refiero a quienes son cristianos, pero, por diferentes circunstancias, ocultan lo que son.
Un buen día, el director de la Dirección Nacional de Escuelas me llamó y me dijo que tenía que ir a la cabeza de una comisión a Barranquilla. Le pregunté el propósito y su respuesta fue: “Vaya y hábleles del Dios del que usted habla”. Entonces, empecé a prepararme, monté una conferencia en especial para ese grupo de policías, y llamé a un pastor para que me ayudará con unas Biblias para llevar, me contactaron con Pablo Donado, un hombre perteneciente al ministerio Gedeón Internacional, son los que distribuyen la palabra de Dios de forma escrita, en los países de Latinoamérica por el tema de costos, entregan solo impreso el Nuevo Testamento, no es porque crean que solo este es válido. Tuve la oportunidad de compartir con 1800 policías en su compañía. Fue algo hermoso: la manifestación del Espíritu Santo fue impresionante y esos policías recibieron a Jesús como su Señor y Salvador. De allí surgió una amistad muy especial con ese siervo de Dios.
Pablo Donado, años atrás, había estado un tiempo en Costa Rica, así que cuando le conté que íbamos para allá. Nos dio los contactos de Gaby y Jhony. Además, nos dio el contacto del presidente de Gedeones de Costa Rica. Ellos nos recibieron con los brazos abiertos porque éramos hermanos en la fe. Disfrutamos mucho de las reuniones con Jhony y Gaby; nos reuníamos a estudios bíblicos cada quince días y con los Gedeones, cada martes a las 7:00 p.m., y los jueves íbamos a llevar Nuevos Testamentos a los hospitales y colegios. Era un gozo verlos y compartir con ellos.
En las misiones que realizo actualmente, conocer hermanos en la fe es siempre un gozo. Hay un amor fraternal que se mantiene a distancia y a lo largo del tiempo. Ser cristiano es pertenecer a la familia más maravillosa del mundo, la familia de Cristo.
Así que puedo identificar plenamente el gozo que sentían los apóstoles al ver nuevamente a quienes habían dejado atrás para cumplir la misión que les había sido encomendada.
Recuerden ser esa familia para los hermanos en la fe que llegan a la iglesia: esos que han dejado su ciudad y ahora empiezan una nueva vida. Para ellos, los miembros de esta iglesia son su familia.
- Los apóstoles se reunían
Los apóstoles regresaron de su misión y fueron a la casa de Jacob, donde estaban reunidos los ancianos.
En el Nuevo Testamento se muestran claramente las reuniones permanentes de los creyentes, como se evidencia en Hechos 2:46. Todos los días se reunían en el templo y partían el pan en las casas y comían juntos con alegría y sencillez de corazón.
Como se puede ver, se reunían todos los días con el propósito de compartir el pan en memoria del Señor, pero también para compartir entre sí. El cristianismo no se vive en soledad. El primer paso para alejarse de Dios es dejar de congregarse. Quienes dicen mantener su relación con Dios sin congregarse, quiero recordarles lo que dice la Palabra en Hebreos 10:25. No dejemos de congregarnos, como es la costumbre de algunos, sino animémonos unos a otros, y con más razón ahora que vemos que aquel día se acerca.
Es en medio de una comunidad cristiana donde se fortalece la fe. Jesús habló de su iglesia, y su iglesia no son las paredes de los templos; son las personas, y el amor filial crece en medio de las relaciones que se crean del compartir, de estar unos con otros.
Cristo es la cabeza del cuerpo y todos los creyentes, en unidad, conforman ese cuerpo, así que haga siempre lo posible por congregarse.
Van a ser 9 años desde que salimos de la iglesia donde conocimos al Señor. Varias veces les he compartido lo difícil que fue para nosotros…Eso sí, teníamos algo muy claro: no íbamos a dar un paso atrás. Miramos posibilidades pensando en servir. En muchas iglesias cristianas se piensa que quien llega por primera vez debe pasar primero un tiempo barriendo y trapeando, y después recibir en la puerta, y no está mal, pero nuestra visión no era esa y, en realidad, no sigue siendo esa. ¿A qué obedece la manera en que vemos eso…? No es que no se necesite quien ayude a hacer aseo, ¡claro que sí! En nuestra iglesia, Harold, Gloria y yo lo hacemos. Pero imagínense que está llegando el apóstol Pablo y uno le dice: vaya primero limpie, luego reciba en la puerta... ¡No llegaría el mensaje! En el cuerpo de Cristo todos tienen dones diferentes y todos son necesarios, pero lo más importante es que cada quien desarrolle el don que el Espíritu Santo le ha entregado.
- Los apóstoles testificaban
Testificar es de las cosas que más ayudan a fortalecer la fe. Quiero acudir a su imaginación hoy para esta escena que se presenta cuando llegan a la casa los que vienen de la misión: Pablo y sus acompañantes, entre ellos Lucas, porque es quien escribe el libro de Hechos, y está diciendo: cuando llegamos a Jerusalén… y también cuando entramos a la casa de Jacob…, también debían estar los discípulos de Cesarea que los acompañaron, y Mnasón un discípulo de Chipre, dueño de la casa donde llegaron.
Todos se emocionaron al verse; había cosas muy buenas que contar… El mensaje se había compartido y muchos creyeron en Jesús como su Señor y su Salvador, comprendieron que era el Mesías que Dios había prometido, conocieron su sacrificio y se enteraron en especial de su resurrección. Además, ahora también eran poseedores de la presencia del Espíritu Santo… Como se ha estudiado, no todo fueron buenas noticias; el mensaje también fue resistido y hubo maltrato hacia quienes compartieron el evangelio. Es más, Pablo sabía que vendrían tiempos muy difíciles para él y, aun así, decidió ir a Jerusalén; siempre tuvo claro a cuál Dios servía.
Los testimonios enriquecen la fe; por ello, es importante compartirlos. Es bueno testificar cuando ven la mano de Dios obrando en sus vidas.
II. Se levantaron chismes contra los apóstoles
Hechos 21: 20-25. Cuando ellos lo oyeron, glorificaron a Dios y le dijeron: «Hermano Pablo, ya hemos visto cuántos miles de judíos han creído, todos ellos celosos de la ley. 21 Lo que aquí se ha sabido es que a los judíos que están entre los no judíos los enseñas a renegar de las enseñanzas de Moisés, y que les dices que no circunciden a sus hijos ni observen nuestras costumbres. 22 ¿Qué dices a esto? Seguramente ya se sabe que has venido, 23 así que te recomendamos hacer lo siguiente: Hay entre nosotros cuatro hombres que están obligados a cumplir un voto. 24 Ve y purifícate con ellos, y paga para que les rasuren la cabeza. Así todos comprenderán que no es cierto lo que supieron acerca de ti, y que también tú obedeces la ley. Ve y purifícate con ellos, y paga para que les rasuren la cabeza. Así todos comprenderán que no es cierto lo que supieron acerca de ti, y que también tú obedeces la ley.
- Judíos se convirtieron por la predicación de los apóstoles
Los que estaban en la casa de Jacobo daban la gloria a Dios, y dijeron algo muy importante y de resaltar, de la predicación que hizo Pablo, se hizo dentro de las sinagogas de las ciudades a donde llegaban, allí enseñaba a judíos y prosélitos que ya conocían las Escrituras, siendo esto fundamental para su predicación porque esto era lo que le permitía mostrarle como en Jesús se cumplían todas las profecías anunciadas sobre la venida del Mesias. La práctica de visitar las sinagogas se menciona en Hechos 17:1-2. Después de pasar por Anfípolis y Apolonia, llegaron a Tesalónica, donde había una sinagoga judía. 2 Pablo fue entonces a la sinagoga, como era su costumbre, y durante tres días de reposo debatió con ellos. Pablo tenía la costumbre de entrar primero en las sinagogas de cada ciudad.
Después aprovecho otros escenarios como la Escuela de Tirano en Éfeso (Hechos 19:9), las plazas, el Areópago (Hechos 17:22), en las casas, y aun cuando estuvo en prisión, primero en Filipos, luego de su visita a Jerusalén estuvo encarcelado en Cesárea y finalmente en Roma, en su arresto domiciliario, y de acuerdo con la onde la tradición en la prisión llamada Mamertina.
Pablo era un docto en las Escrituras y fue esta condición la que le permitió enseñar a otros judíos quien era Jesús.
Así como Pablo hacía uso de las Escrituras, los creyentes deben conocer la Palabra de Dios para compartirle a otros lo que ella tiene para enseñar en todos los tiempos, a todos los seres humanos en cualquier lugar del mundo.
- Dijeron chismes en contra de los apóstoles
Después de escucharlo los ancianos preguntaron a Pablo si era cierto lo que se decía de él, sobre: que les enseñaba a los judíos que estaban dentro de los no judíos a renegar de las enseñanzas de Moisés, y que sus hijos no se circunciden. La verdad es que no hay una cita bíblica sobre una situación así. Pablo era respetuoso de la ley, voy a mostrarles unas citas en las que él se pronuncia al respecto de ellas.
Romanos 7:12. Podemos decir, entonces, que la ley es santa, y que el mandamiento es santo, justo y bueno.
Romanos 3:31. Entonces, ¿por la fe invalidamos la ley? ¡De ninguna manera! Más bien confirmamos la ley.
Pablo tenía un mensaje centrado en Cristo crucificado y resucitado, enfocado en la salvación por la gracia de Dios, esto implicaba que las personas por sus propios méritos no podían ser salvos, ni podían serlo por el cumplimiento de la ley porque no había ni uno solo que pudiera cumplirla en su totalidad. Así que no era en las fuerzas de las personas que podían alcanzar la salvación, Jesucristo había pagado un precio, por cada pecador para hacerlo libre, así que esa salvación se recibía en exclusivo por la fe en Jesucristo como Señor y Salvador.
Pablo no despreció la ley, pero si condiciono la salvación de los creyentes a su fe en Jesucristo y no al cumplimiento de la ley. De ahí que seamos salvos por la fe y no por las obras, eso sí, manteniendo comportamientos con la fe que se dice tener, porque la fe sin obras es muerta como lo proclama Santiago 2:17.
Lo que, si tiene claro Pablo, con respecto a la importancia de expandir el evangelio es la necesidad de adaptarse a las circunstancias, como lo indica en 2 Corintios 9:20-21. Entre los judíos me comporto como judío, para ganar a los judíos; y, aunque no estoy sujeto a la ley, entre los que están sujetos a la ley me comporto como si estuviera sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley.
- Los apóstoles escuchaban consejo
Frente a lo que decían de Pablo, los ancianos le dieron un consejo de hacer un voto con cuatro hombres para que al observar esto, los que hablaban sobre él pudieran darse cuenta de que él también obedecía la ley y era falso lo que decían sobre sus enseñanzas. Pablo los escuchaba atentamente.
III. Pablo no dejó de cumplir la ley.
25 En cuanto a los creyentes no judíos, nosotros ya les hemos escrito y les recomendamos que no observen nada de esto, sino que se abstengan solamente de comer lo que se sacrifica a los ídolos, que no coman sangre ni animales ahogados, ni incurran en libertinaje sexual.» 26 Pablo tomó consigo a aquellos hombres, y al día siguiente se purificó con ellos y entró en el templo para dar a conocer los días cuando se cumpliría la purificación y se presentaría la ofrenda por cada uno de ellos.
Los apóstoles recordaban lo que se debía hacer
Los primeros en predicar sobre Cristo fueron los judíos y sus costumbres estaban definidas dentro de lo que se enseñaba desde la Escrituras.
En cuanto a cómo deberían comportarse los gentiles que creyeron en Jesús como su salvador, ellos se reunieron en lo que se conoce como el Concilio de Jerusalén, que se estudió en Hechos 15, cuando se definido que los recién convertidos no deberían comer lo que se sacrificaba a los ídolos, que no comieran sangre, animales ahogados, ni incurrieran en libertinaje sexual, e indicaban que ellos conocerían después a Moises porque este se predicaba en las sinagogas desde tiempos antiguos. Los prosélitos y los temerosos de Dios que eran esos convertidos a la fe en Cristo, irían primero a las sinagogas por cuanto este era su lugar de reunión común, en el primer siglo, no existían iglesias cristianas como hoy se conocen.
Hoy yo quiero recordar lo que dice Jesús sobre el comportamiento que los creyentes deben tener: Juan 14:15 Si me amáis, guardad mis mandamientos. Si ustedes aman a Jesús deben hacer lo que la Palabra de Dios enseña y vivir una vida coherente con su fe.
Pablo paso a la acción
Él después de escuchar el consejo de los ancianos, tomo la decisión de irse con los hombres que le dijeron y fue a purificarse.
Para Pablo hacer eso estaba bien, él identifico que era un buen consejo. Así como él cuando se recibe un consejo hay que sopesar varias cosas, entre ellas: quien da el consejo, que bueno o malo representa para usted el consejo, y si considera que es bueno, no se quede en la intención de hacer las cosas, haga como Pablo y pase a la acción.
Conclusiones
Siempre será importante testificar sobre la mano de Dios en la vida de cada uno. Expandir el mensaje de las buenas nuevas del evangelio es el privilegio de cada creyente, no dejen de compartir con otros lo que el Señor ha hecho en sus vidas.
El ministerio como la vida misma no es fácil, y no faltan los ataques de chismes, pero recuerden siempre quienes son en Cristo Jesús, y manténganse firmes.
Es importante vivir coherentemente con la fe que se dice tener y cada situación de la vida debe pasar por el lente de la Biblia para saber si se esta bien o mal. Amén.
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