La unidad de la iglesia basada en la humillación de Cristo

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I. Establecer el texto
Filipenses 2:1-11 (Humillación y exaltación de Cristo)
II. Contexto Histórico
· Después de llamar a la iglesia a vivir de manera digna del evangelio (Fil 1:27), Pablo nos revela cuál es el mayor enemigo de esa vida cristiana: el orgullo.
· Y para destruir nuestro orgullo, no nos presenta una filosofía ni una lista de reglas
· Nos lleva a contemplar a Jesucristo.  Porque cuando una iglesia fija sus ojos en Cristo, aprende a vivir en humildad, unidad y amor.
· A partir de Fil 1:27 comienza una sola línea de pensamiento que continua hasta el capítulo 2.  Pablo no está cambiando de tema; está explicando cómo debe vivir una iglesia digna del evangelio.
· Después de animarlos a permanecer firmes frente a la persecución (Fil 1:28-30), Pablo ahora dirige su atención a un peligro igualmente serio: las divisiones internas.
· La iglesia de Filipos era sana y muy amada por Pablo, pero no era perfecta.  Más adelante descubrimos que había tensiones entre algunos miembros (Fil 4:2, Evodia y Sintique), por lo que Pablo escribe estas exhortaciones antes de que esas diferencias destruyan la unidad de la congregación.
El argumento de Pablo
1. Primero, recuerda las bendiciones que todos los creyentes han recibido en Cristo (Fil 2:1)
2. Después, les manda vivir en unidad y humildad (Fil 2:2-4)
3. Finalmente, presenta el ejemplo supremo de esa humildad: “Jesucristo” (Fil 2:5-11)
III. Observaciones principales: descubrir el argumento inspirado del autor.  Tenemos que ver el texto antes de interpretarlo.  ¿Cuáles serían las observaciones más relevantes?  Queremos seguir el mismo camino que Pablo nos muestra en estos versículos para no desviarnos.  
1. ¿Qué enseña Filipenses sobre la unidad de la iglesia?
2. ¿Qué demanda Pablo de la iglesia? (Fil 2:1-4)
3. ¿Cómo se preserva esa unidad (Fil 2:3-4)
4. Quién es el modelo perfecto (Fil 2:5-8)
5. ¿Cuál fue la respuesta del Padre? (Fil 2: 9-11)
IV. Analizar las frases y palabras clave
Fil 2: 1-11 (15 palabras clave del pasaje)
Bases de la unidad: 
Consolación:  Enseñanza Principal: Cristo fortalece a su pueblo
Amor:  La unidad nace del amor de Cristo
Comunión: Participación en el Espíritu Santo
Misericordia:  Compasión activa hacia los demás
Unánimes:  Una sola alma y un mismo propósito
Sentir:  Una mente transformada conforme a Cristo
Esto es lo que Dios ya nos ha dado: Son los pilares que sostienen la vida de la iglesia.
Las amenazas:
Contienda:  ambición egoísta que destruye la iglesia
Vanagloria:  Buscar reconocimiento personal
Estimando:  Considerar a otros primero
Humildad:  virtud central del creyente
El orgullo rompe lo que Dios edifica
Dirigir la mirada a Cristo como el modelo supremo:
Forma de Dios:  La plena deidad de Cristo
Se despojó:  Renuncio al ejercicio independiente de sus privilegios divinos, no a su deidad
Siervo:  Cristo vino a servir y no a ser servido
Obediente:  La obediencia perfecta del segundo Adán
La humildad cristiana no nace del esfuerzo humano, sino de la contemplación de Cristo.
El triunfo:
Señor:  Cristo posee autoridad soberana y recibe la adoración que pertenece a Dios.
“Hermanos, Pablo comenzó hablando de nuestro consuelo y terminó hablando del Señor exaltado.  La iglesia solo será una cuando todos vivamos bajo una sola confesión: “Jesucristo es el Señor.”
Comparar traducciones
Veamos cómo distintas traducciones nos ayudan a comprender mejor la riqueza de ese pasaje.  No son tres mensajes diferentes.  Son tres ventanas que dejan ver la misma verdad.  Por ejemplo:
RV v.1 “Consolación en Cristo” suena más clásico,
NVI v.1 lo explica como “Estímulo de estar unidos a Cristo”, lo que hace más explícita la idea de unión.
RV y NBLA v.1 “Comunión del Espíritu” y
NVI v.1 “compañerismo en el Espíritu”.  No es solo amistad, sino participación espiritual real.
RV Luego, en el versículo 3, “contienda” conserva una traducción más literal
NVI y NBLA dicen v.3 “egoísmo”, enfatizando la raíz del problema: el interés propio que alimenta la contienda.  
Eso nos permite aclarar que Pablo está denunciando el yo-centrismo.
RV En el versículo 5, “sentir” puede sonar emocional,
NBLA y NVI v. 5“actitud” dejan claro que se trata de una postura de vida. Eso es importante.
En el versículo 6, “siendo en forma de Dios”,
NVI aparece como v.6 “siendo por naturaleza Dios”, lo cual ayuda mucho a evitar confusiones sobre la deidad de Cristo.
Y al final, “Jesucristo es el Señor”; todas coinciden, más allá de los matices, el centro es el mismo: Cristo, humillado y ahora exaltado.
Proposición Exegética (expresa la idea central del texto bíblico tal como fue dada en su contexto original): ¿Qué quiso comunicar Pablo a los filipenses en este pasaje?  
“Pablo exhorta a los creyentes a preservar la unidad de la iglesia mediante una humildad semejante a la de Cristo, cuya humillación voluntaria fue seguida de su exaltación soberana”.
Vv. 1-4 exhortación a la unidad
Vv. 5-8 ejemplo de Cristo
Vv. 9-11 exaltación de Cristo
Tema: La unidad de la iglesia basada en la humillación de Cristo
Introducción:
La iglesia de Filipos era una congregación fiel, generosa y comprometida con el evangelio. Sin embargo, como toda iglesia, enfrentaba el peligro de las tensiones internas, el orgullo y las ambiciones personales. En este contexto, el apóstol Pablo no ofrece técnicas para resolver conflictos ni estrategias de liderazgo; dirige la mirada de los creyentes hacia Cristo.
En Filipenses 2:1-11 encontramos uno de los pasajes más profundos de toda la Escritura, en el que la exhortación a la unidad se fundamenta en el ejemplo supremo de Jesucristo. Pablo enseña que la verdadera unidad nace de la humildad, y que la humildad se aprende contemplando al Hijo de Dios, quien, siendo Dios, se humilló hasta la muerte de cruz y fue exaltado por el Padre como Señor sobre toda la creación.
Proposición Homilética (tema + lo que se afirma del tema = proposición) (toma esa verdad y la traduce en un llamado claro y aplicable para hoy: qué debe creer, sentir o hacer el pueblo de Dios a la luz de ese mensaje)
“La iglesia glorifica a Dios cuando vive en unidad, reflejando la humildad y la obediencia de Cristo”.
Lectura de los versos bíblicos
Contexto
I. La unidad nace de la obra de Cristo (Fil 2:1-2)
Explicación Exegética
Pablo no comienza dando órdenes.
Primero, recuerda cuatro realidades espirituales que los creyentes ya poseen.
Por tanto, si hay alguna consolación en Cristo…”
La palabra “si” (εἴ) no expresa duda. Tiene el sentido de:
“Puesto que existe…”
Es decir,
ya han recibido consolación en Cristo,
ya han experimentado el amor del Padre,
ya disfrutan la comunión del Espíritu,
ya conocen la misericordia de Dios.
Pablo está diciendo:
“Si Dios ya hizo todo esto por ustedes, ¿cómo es posible que vivan divididos?”
La unidad nunca comienza con reglamentos.
Comienza recordando el evangelio.
Por eso Wiersbe afirma que los problemas de Filipos no eran simplemente problemas de personalidad.
Eran problemas espirituales.
Los corazones necesitaban volver a Cristo.
Versículo Fil 2: 2 “Completad mi gozo…”
Pablo ya se alegraba por ellos (Fil 1:3-5).
Pero su gozo sería completo cuando la iglesia reflejara la unidad del evangelio.
Luego aparecen cuatro expresiones paralelas.
“Teniendo el mismo sentir…”
No significa pensar exactamente igual en todo.
Significa compartir la misma dirección espiritual.
Como explica Wiersbe,
la unidad es obra del Espíritu; la uniformidad puede producirse mediante la presión humana.
Una iglesia puede vestir igual, tener el mismo programa,
y aun así estar profundamente dividida.
La verdadera unidad nace del evangelio.
Aplicación pastoral
Muchas iglesias creen que el problema son los métodos.
Pero Pablo dice que el problema está en el corazón.
No necesitamos mejores estrategias.
Necesitamos parecernos más a Cristo.
Cuando Cristo ocupa el centro,
Las diferencias dejan de convertirse en divisiones.
II. La unidad exige morir al egoísmo (Fil 2:3-4)
Aquí encontramos el mandato central del pasaje.
Toda gira alrededor del versículo 3.
Versículo Fil 2: 3 “Nada hagáis por contienda…”
La palabra describe la ambición egoísta.
Trabajar para ser visto.
Servir para recibir reconocimiento.
Competir dentro de la iglesia.
Es la búsqueda de reconocimiento que realmente no tiene valor ante Dios.
El orgullo siempre produce división.
Porque el orgullo siempre pregunta:
¿Qué recibo yo?
Mientras la humildad pregunta:
¿Cómo puedo servir?
¿Qué es la humildad?
Aquí Wiersbe hace una observación muy importante.
La humildad no consiste en pensar que uno no vale nada.
Eso sería falsa humildad.
La verdadera humildad consiste en dejar de pensar continuamente en uno mismo.
La persona humilde sabe quién es delante de Dios.
No necesita demostrar nada, competir, ser el centro.
Su satisfacción está en Cristo.
“Estimando a los demás…”
No significa pensar que todos son mejores que nosotros en cuanto a capacidades.
Significa valorar al hermano por encima de nuestros propios intereses.
La palabra implica otorgarle importancia.
Considerarlo digno de nuestro amor y servicio.
Versículo 4 Fil 2:4 “No mirando cada uno por lo suyo propio…”
Pablo no prohíbe que cumplamos con nuestras responsabilidades.
La Biblia también enseña la responsabilidad personal.
Lo que condena es vivir exclusivamente para uno mismo.
El creyente madura cuando aprende a levantar la vista.
Ya no vive preguntando:
¿Qué necesito?
Sino:
¿Qué necesita mi hermano?
Aplicación pastoral
Nuestra cultura dice:
“Defiende tus derechos.” “Promociónate.” “Piensa primero en ti.”
Cristo dice:
“Sirve.” “Humíllate.”
“Considera primero a los demás.”
Las iglesias no suelen dividirse por grandes doctrinas.
Muchas veces se dividen por orgullo.
Por preferencias, reconocimiento, posiciones.
El orgullo sigue siendo el mayor enemigo de la unidad.
III. Cristo es el modelo perfecto de humildad (Fil 2:5-8)
Aquí Pablo deja la exhortación.
Ahora presenta una Persona.
No dice simplemente:
“Sean humildes.”
Dice:
“Miren a Cristo.”
La ética cristiana siempre nace de la contemplación de Cristo.
Versículo 5 “Haya, pues, en vosotros este sentir…”
La palabra “sentir” habla de una manera de pensar.
De una actitud permanente.
No solamente de emociones.
No basta admirar a Cristo.
Debemos adoptar su manera de pensar.
Versículo 6“…siendo en forma de Dios…”
Aquí Pablo afirma claramente la deidad eterna de Cristo.
“Forma” (μορφή)
No habla de apariencia.
Habla de la expresión visible de una naturaleza.
Cristo posee plenamente la naturaleza divina.
Nunca dejó de ser Dios.
Sin embargo, “No estimó el ser igual a Dios como cosa a qué aferrarse.”
Cristo no utilizó sus privilegios divinos para beneficio propio.
Aquí aparece el contraste señalado por Wiersbe.
Satanás quiso subir.
Cristo descendió.
Adán quiso ser como Dios.
Cristo, siendo Dios, Se hizo hombre.
El pecado siempre busca exaltarse.
El evangelio siempre desciende para servir.
Versículo 7 “Sino que se despojó a sí mismo…”
Cristo no dejó de ser Dios.
Se despojó de los privilegios visibles de su gloria.
No perdió su deidad.
Añadió humanidad.
El Rey se hizo siervo.
El Creador entró en su creación.
El Señor del universo nació en un pesebre.
Versículo 8 “Se humilló a sí mismo…”
La humillación continúa descendiendo.
No solamente fue hombre.
Fue siervo.
Fue obediente.
Murió. Y no cualquier muerte.
Murió en una cruz.
La cruz era el castigo más vergonzoso del Imperio Romano.
La profundidad de su humillación revela la grandeza de su amor.
Aplicación pastoral
La humildad cristiana no consiste únicamente en hablar con suavidad.
Consiste en renunciar voluntariamente a nuestros privilegios para servir a los demás.
Eso hizo Cristo.
Preguntémonos:
¿Estoy dispuesto a sacrificar mi comodidad para beneficiar a un hermano?
¿Estoy dispuesto a servir sin reconocimiento?
¿Estoy dispuesto a amar cuando nadie me lo agradece?
IV. Dios exalta al Hijo humilde (Fil 2:9-11)
La historia no termina en la cruz.
Después de la humillación viene la exaltación.
Versículo 9 “Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo…”
El Padre responde a la obediencia perfecta del Hijo.
El camino de Cristo fue:
Descenso.
Humillación.
Obediencia.
Después,
Exaltación.
Dios honra la humildad.
Versículos 10-11 “Toda rodilla se doblará…”
La cita proviene de Isaías 45.
En el Antiguo Testamento ese honor pertenece únicamente a Jehová.
Ahora Pablo lo aplica a Jesucristo.
Es una de las declaraciones más poderosas de la deidad de Cristo.
Un día no habrá incrédulo, rey, filósofo, ateo, ni demonio
Que no reconozca que Jesucristo es Señor.
Algunos lo harán con gozo.
Otro bajo juicio.
Pero todos lo harán.
Aplicación pastoral
La iglesia no sigue a un líder derrotado.
Seguimos al Rey exaltado.
Hoy el mundo desprecia la humildad.
Pero Dios promete exaltar a quienes siguen el ejemplo de Cristo.
La verdadera grandeza nunca consiste en subir.
Consiste en servir.
Exhortación (5-6 Oraciones)
Hermanos, el llamado de Filipenses 2 no consiste simplemente en admirar la humildad de Cristo, sino en imitarla. En un mundo que nos impulsa a buscar reconocimiento, Dios nos llama a servir con un corazón humilde. Preguntémonos hoy: ¿estoy buscando mi propia gloria o la gloria de Cristo? ¿Estoy defendiendo mis derechos o procurando el bien de mis hermanos? La verdadera grandeza no se encuentra en ser servido, sino en servir como nuestro Señor sirvió. Que la mente de Cristo transforme nuestras actitudes, fortalezca la unidad de la iglesia y haga visible el evangelio en nuestra vida diaria.
Conclusión (6-7 Oraciones)
La unidad de la iglesia no nace del esfuerzo humano, sino de corazones transformados por el evangelio. Cristo no solo nos dio un ejemplo de humildad; Él hizo posible que viviéramos humildes al entregar su vida por nosotros. Su obediencia hasta la muerte y su exaltación nos recuerdan que el camino de la verdadera grandeza pasa por el servicio y la entrega. Hoy somos llamados a renunciar al orgullo, a considerar a los demás superiores y a reflejar el carácter de Cristo en nuestras relaciones. Vivamos para su gloria, sabiendo que un día toda rodilla se doblará y toda lengua confesará que Jesucristo es el Señor.
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