Ama a tu esposa como Cristo ama a la iglesia
Introducció
La sociedad contemporánea está obsesionada con el amor. Desde las películas románticas, pasando por las canciones populares y las novelas baratas, el romance es un tema importante en el entretenimiento y en las conversaciones diarias. También es un gran negocio, como lo dejan ver los columnistas, presentadores de programas de televisión y las páginas de internet que dan consejos pertinentes a los despechados. Pero a pesar de hablar tanto sobre el amor, pocos en el mundo entienden de qué se trata.
La versión moderna del amor es descaradamente narcisista, totalmente enfocada en el yo y desvergonzadamente manipuladora. Tan solo ve a los demás como medio de gratificación personal. No es de extrañar, pues, que las relaciones entre las personas egoístas no duren. Si la pareja actual no vive al nivel de las expectativas (o encuentran a alguien más emocionante), se van. Las personas son receptoras, no dadoras; la humildad se considera como una debilidad y el egoísmo es una virtud.
En contraste marcado con ese amor egocéntrico, la Biblia enseña que la esencia del amor es el sacrificio personal. En lugar de derribar a los demás, el amor bíblico nos enseña a edificarlos (
