Servir con propósito
IDI Literatura
Mujeres del Nuevo Pacto • Sermon • Submitted • Presented
0 ratings
· 33 viewsNotes
Transcript
Lección 7 | Servir con propósito
Objetivo: Valorar las buenas obras como testimonio de una fe genuina, reconociendo en el ejemplo de Dorcas que una mujer transformada por Dios puede servir con amor, generosidad y constancia.
Lectura Bíblica: Ac 9:36-42
36 Entonces en Joppe había una discípula llamada Tabita, que si lo declaras, quiere decir Dorcas. Esta era llena de buenas obras y de limosnas que hacía. 37 Y aconteció en aquellos días que enfermando, murió; a la cual, después de lavada, pusieron en una sala. 38 Y como Lydda estaba cerca de Joppe, los discípulos, oyendo que Pedro estaba allí, le enviaron dos hombres, rogándole: No te detengas en venir hasta nosotros. 39 Pedro entonces levantándose, fué con ellos: y llegado que hubo, le llevaron a la sala, donde le rodearon todas las viudas, llorando y mostrando las túnicas y los vestidos que Dorcas hacía cuando estaba con ellas. 40 Entonces echados fuera todos, Pedro puesto de rodillas, oró; y vuelto al cuerpo, dijo: Tabita, levántate. Y ella abrió los ojos, y viendo a Pedro, incorporóse. 41 Y él le dió la mano, y levantóla: entonces llamando a los santos y las viudas, la presentó viva. 42 Esto fué notorio por toda Joppe; y creyeron muchos en el Señor.
Versículo clave: Así también la fe, si no tuviere obras, es muerta en sí misma.Jam 2:17
TEMA BÍBLICO
La historia de Dorcas, también llamada Tabita, ocurre después de la muerte y resurrección del Señor Jesús, en el tiempo en que la Iglesia comenzaba a crecer y nuesta fue a mures tan a participarte de talanera valiosa en la vida de la comunidad después de la obra redentora de Cristo. Dorcas vivía en Jope, y la Escritura la presenta de una forma muy especial: era una discípula llena de buenas obras. Su vida nos enseña que la fe verdadera no se queda en palabras, sino que produce acciones concretas de amor, misericordia y servicio. Ac 9:36; Ac 2:41-47; Jam 2:17
Antes de mencionar sus obras, la Biblia dice que Dorcas era discípula. Esto nos ayuda a entender que su servicio no nacía solamente de un buen carácter, de una costumbre social o de un deseo humano de ayudar, sino de una vida que había sido formada por la fe. Dorcas servía porque creía, y sus obras eran una expresión visible de su relación con Dios. En ella vemos que una mujer puede servir desde lo que sabe hacer, desde lo que tiene en sus manos y desde las oportunidades que Dios le permite. La fe, cuando es sincera, encuentra maneras de bendecir a otros. Ac 9:36; Joh 13:35; 1 Pe 4:10
La Escritura dice que Dorcas abundaba en buenas obras. Su servicio atendía necesidades reales, especialmente de mujeres viudas que, en aquel tiempo, podían vivir en gran vulnerabilidad. Cuando Dorcas murió, las viudas mostraban a Pedro las túnicas y vestidos que ella hacia. Aquellas prendas no eran simples objetos; eran evidencia de cuidado, tiempo, esfuerzo y amor. Dorcas no sirvió desde la apariencia, sino desde la utilidad. Su ejemplo nos recuerda que servir con propósito significa mirar una necesidad y responder con lo que Dios ha puesto en nuestras manos. Ac 9:39; Prov 31:20; Heb 13:16
Sin embargo, es importante entender correctamente esta historia. El ejemplo de Dorcas no debe tomarse como una invitación a buscar veneración en vida ni después de la muerte. La intención de la Escritura no es presentar a Dorcas como alguien que deba ser exaltada por encima de Dios, sino mostrar que el servicio genuino, cuando nace de la fe y tiene un propósito correcto, impacta de forma real en las personas. Las viudas no lloraban porque Dorcas buscara reconocimiento, sino porque su vida había sido una bendición concreta para ellas. Una mujer que sirve con amor no necesita perseguir aplausos; sus acciones, hechas delante de Dios, hablarán con fuerza en el momento oportuno. Mat 6:1-4; Col 3:23-24; Apoc 14:13
El servicio con propósito también nos ayuda a revisar nuestras motivaciones. A veces se puede servir por costumbre, por presión, por quedar bien, por sentirnos indispensables o por recibir reconocimiento. Pero el servicio que agrada a Dios nace del amor, de la gratitud y de la obediencia. Una madre que cuida a su familia, una hermana que visita a una enferma, una mujer que enseña la palabra de Dios a los niños, una congregante que limpia la casa de oración, una hermana que escucha a quien está triste o que prepara alimento para alguien necesitado, puede estar realizando una obra preciosa si su motivo es honrar a Dios y bendecir al prójimo. 1 Cor 13:1-3; Gal 5:13; 1 Samuel 16:7
Cuando Pedro llegó, oró, y Dios permitió que Dorcas volviera a la vida. Este milagro trajo consuelo a la comunidad y provocó que muchos creyeran en el Señor. Así, su historia nos enseña que el testimonio de una mujer que sirve con propósito puede trascender su propia vida y fortalecer la fe de otros. Dorcas no predicó un gran discurso en el relato, pero sus obras anunciaban una fe genuina. De la misma manera, cada hija de Dios puede servir con lo que tiene, desde donde está y con el motivo correcto, sabiendo que ningún trabajo hecho para el Señor es en vano. Ac 9:40-42; Mat 5:16; 1 Cor 15:58
ACTIVIDAD EN LA IGLESIA
En compañía de las hermanas de la Sociedad Femenil, realicen una actividad titulada: "¿Por qué sirvo?". En una cartulina, pizarrón o rotafolio, escriban acciones de servicio que comúnmente realiza una mujer en su vida diaria. Después, reflexionen juntas cuál puede ser el motivo incorrecto de ese servicio, como buscar reconocimiento, hacerlo por presión o sentirse indispensable, y cuál debe ser el motivo correcto: honrar a Dios, amar al prójimo, agradecer la misericordia recibida y edificar a los demás. Al finalizar, cada hermana elegira una acción de servicio que realizará durante la semana procurando hacerla con un propósito limpio delante del Padre Celestial.
ACTIVIDAD EN CASA
A lo largo de la semana, reflexiona en las siguientes preguntas y comparte tu respuesta en la próxima sesión: ¿mi fe se está reflejando en buenas obras? ¿ qué acciones de servicio realizo con frecuencia y cuál es el motivo que hay en mi corazón? ¿estoy sirviendo para honrar a Dios o para recibir reconocimiento? ¿qué necesidad cercana puedo atender con amor y propósito esta semana?
FMN 17
