El Dios Que Me Ve

Génesis  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 5 views
Notes
Transcript

Introducción

¿Conocen el efecto domino?
El efecto domino consiste en poner varias piezas de domino de forma vertical, uno cerca del otro.
Luego, uno hace caer la primera pieza, la cual hace caer la segunda pieza, cae la tercera, cuarta, etc.
Cuando cae la primera pieza es inevitable que caigan las demás.
Génesis 16 es un clásico ejemplo del efecto domino.
Una por una van cayendo las piezas.
Una por una van empeorando las situaciones.
Una por una se van arruinando las vidas.
Génesis 16 es como un torbellino en el agua que succiona todo lo que está cerca hasta sumergirlo debajo del agua.
En este capítulo tenemos un matrimonio anciano que no ha podido tener hijos.
La esposa da a su sierva a su marido para tener un hijo.
La sierva maltrata a su dueña; pero luego la dueña maltrata a su sierva.
La sierva huye al desierto y luego recibe ordenes de Dios de regresar y someterse a su dueña
En Génesis 16 vemos:
Los esfuerzos humanos sin fe, son la causa de su ruina.
En medio de la ruina está el Dios que nos ve.

Los esfuerzos humanos sin fe, son la causa de su ruina.

Génesis 16:1 nos recuerda el problema de Sarai y Abram.
Génesis 16:1 NBLA
1 Sarai, mujer de Abram, no le había dado a luz hijo alguno. Pero ella tenía una sierva egipcia que se llamaba Agar.
Sabemos que Sarai era estéril desde Génesis 11:30.
Pues ya han pasado unos diez años y este matrimonio sigue sin tener hijos.
Pero, ambos recuerdan que Dios dio una promesa.
Génesis 15:4 NBLA
4 Pero la palabra del Señor vino a él, diciendo: «Tu heredero no será este, sino uno que saldrá de tus entrañas, él será tu heredero».
Dios acaba de recordar que el heredero de las promesas sería un hijo biológico de Abram.
Notemos que la promesa no menciona a la madre del hijo; al fin y al cabo ella es estéril.
Así que a Sarai se le ocurre una gran idea.
Génesis 16:2 NBLA
2 Entonces Sarai dijo a Abram: «Mira, el Señor me ha impedido tener hijos. Llégate, te ruego, a mi sierva; quizá por medio de ella yo tenga hijos». Y Abram escuchó la voz de Sarai.
Sarai tiene una sierva egipcia, Hagar.
Ella es una mujer joven que aun puede concebir un hijo.
Así que Sarai piensa:
Dios dio una promesa a mi marido - que él tendría un hijo biológico y sería el heredero de las promesas.
Yo tengo una esclava que puedo dar a mi marido para que tenga un hijo con ella y así Dios pueda cumplir su promesa.
Lo que Sarai propone era una practica aceptable entre los antiguos.
Es más, el código de Hammurabi contiene tres leyes que permiten esta práctica.
Ley 145: Si la esposa principal no le da hijos y el marido desea tomar una concubina, puede llevarla a su casa, pero esta concubina no tendrá el mismo rango que la esposa legítima.
Ley 146: Si la esclava dada por la esposa principal le da hijos al marido y luego pretende igualarse a su señora por haber parido, la esposa principal no puede venderla, pero puede ponerle una marca de esclava y contarla entre las sirvientas
Aparentemente Sarai tiene la solución para que Dios pueda cumplir su promesa.
¿Qué va a hacer Abram?
Génesis 16:3–4 NBLA
3 Después de diez años de habitar Abram en la tierra de Canaán, Sarai, mujer de Abram, tomó a su sierva Agar la egipcia, y se la dio a su marido Abram por mujer. 4 Y Abram se llegó a Agar, y ella concibió. Cuando ella vio que había concebido, miraba con desprecio a su señora.
Abram toma a Agar como mujer y ella concibe un hijo.
Agar comienza a despreciar a su señora porque ella va a dar un heredero al partriarca del hogar.
Parece que Abram la ha tomado como esposa, pero luego en Génesis 16:6 vemos una confrontación y a Agar se le degrada a rango de esclava nuevamente.
Génesis 16:6 NBLA
6 Pero Abram dijo a Sarai: «Mira, tu sierva está bajo tu poder; haz con ella lo que mejor te parezca». Y Sarai trató muy mal a Agar y ella huyó de su presencia.
Sarai comienza a maltratar a esta muchacha y desquita su coraje, la humillación, etc.
Así que vemos a la pobre muchacha huir desesperadamente del hogar del padre de la fe y de su esposa.
Es sorprendente ver como la ruina moral llegó al hogar de gente que conoce a Dios.
Abram toma una segunda mujer y viola el principio de Dios de que un hombre debe tener una sola esposa.
La nueva esposa de Abram menosprecia a la primera esposa porque es estéril y ella ha podido concebir un hijo.
Aumenta el conflicto matrimonial por este acuerdo.
Se degrada a la nueva esposa al rango de esclava y ahora sufre violencia doméstica departe de la esposa del padre de su hijo.
Todo esto parece salido de una telenovela - pero no lo es - es un caso de la vida real.
¿Cómo comenzó todo?
A simple viste todo comenzó en el momento que Sarai le sugiere a su marido de tomar a la esclava para poder producir un hijo.
Pero esta no es la primera pieza de domino en caer.
Necesitamos leer el texto detenidamente y ver que la primera pieza de domino cayó mucho antes.
Recordemos lo que sucedió cuando Abram y Sarai estaban en Egipto.
Abram mintió al decir que Sarai era su hermana porque temía por su vida.
El Faraón pagó el dote para tomar a Sarai como mujer.
Génesis 12:16 NBLA
16 Y este trató bien a Abram por causa de ella. Le dio ovejas, vacas, asnos, siervos, siervas, asnas y camellos.
Es muy probable que Agar estaba entre las siervas que Abram recibió de parte de Faraón.
Génesis 16:1 dice:
Génesis 16:1 NBLA
1 Sarai, mujer de Abram, no le había dado a luz hijo alguno. Pero ella tenía una sierva egipcia que se llamaba Agar.
Esta fue la primera pieza de domino en caer.
Todo comenzó con la falta de fe de Abram.
Todo comenzó con el momento en que Abram dudó que Dios lo podía cuidar en Egipto.
Todo comenzó cuando Abram hace algo fuera de la voluntad de Dios.
Así que desde aquella ocasión, unos 10 años atrás, fue cuando cayó la primera pieza.
El problema no comenzó con Sarai.
El problema comenzó con la falta de fe de Abram.
Comenzó con el padre de la fe fallando en su fe.
Las consecuencias del pecado de Abram aún están presentes en su vida.
Ese pecado, esa mala decisión, esa falta de fe y confianza en Dios, sigue afectando las vidas de este hogar.
Las consecuencias las sufren Abram, Sarai, y ahora Agar.
El pecado da a luz a más pecado, a más sufrimiento, a más quebranto.
Caminar fuera de la voluntad de Dios tendrá consecuencias destructivas para el hogar.
El origen del pecado de Abram fue el mismo que el pecado de Adán y Eva - dejar de confiar en Dios y confiar en uno mismo, tomar decisiones que no están cimentadas en la fe en Dios.
En este hogar no vemos a ninguno tomar un momento para considerar si están o no en la voluntad de Dios.
Actúan basados en lo que ellos conocen.
No actúan considerando cual es la voluntad de Dios en dicha circunstancia.
Esta familia es un reflejo nuestro cuando actuamos sin considerar cual es la voluntad de Dios.
Nos vemos reflejados en ellos cuando tomamos el asunto en nuestras propias manos, donde nuestro criterio es la última palabra, donde creemos que nosotros le vamos a ayudar a Dios a cumplir su propósito.

En medio de la ruina está el Dios que nos ve.

Agar huye al desierto desesperada por el maltrato que vive a manos de su señora.
Pero, en esto tiene un encuentro con “el ángel del Señor.”
Génesis 16:7 NBLA
7 El ángel del Señor la encontró junto a una fuente de agua en el desierto, junto a la fuente en el camino de Shur,
Ahora, sabemos que este ángel es una manifestación de Dios porque Agar le da un nombre.
Génesis 16:13 NBLA
13 Agar llamó el nombre del Señor que le había hablado: «Tú eres un Dios que ve»; porque dijo: «¿Estoy todavía con vida después de ver a Dios?».
Agar sabe que está hablando con Dios mismo.
El ángel se acerca a Agar para saber de donde viene y a donde va.
Génesis 16:8 NBLA
8 y le dijo: «Agar, sierva de Sarai, ¿de dónde has venido y a dónde vas?». Ella le respondió: «Huyo de la presencia de mi señora Sarai»
Agar es sincera, transparente, y revela su situación tan triste.
Pero el ángel le da esperanza.
Sabe que Agar está huyendo.
Es Dios mismo quien ha considerado su sufrimiento.
Le da esperanza porque le dice que su hijo será un hombre grande.
Génesis 16:11–12 NBLA
11 El ángel del Señor le dijo además: «Has concebido Y darás a luz un hijo; Y le llamarás Ismael, Porque el Señor ha oído tu aflicción. 12 »El será hombre indómito como asno montés; Su mano será contra todos, Y la mano de todos contra él, Y habitará separado de todos sus hermanos».
Seguramente esto le dio seguridad a Agar.
La mayor preocupación de una madre es el bienestar de su hijo.
Pues la palabra de Dios seguramente levantó el animo de Agar.
Esta palabra trajo aliento y esperanza a Agar.
Ella responde de una manera sorprendente.
Génesis 16:13–14 NBLA
13 Agar llamó el nombre del Señor que le había hablado: «Tú eres un Dios que ve»; porque dijo: «¿Estoy todavía con vida después de ver a Dios?». 14 Por eso se llamó a aquel pozo Beer Lajai Roi, el cual está entre Cades y Bered.
Aunque ella era Egipcia ahora vivía en un hogar hebreo.
Poco a poco se daba cuenta como ellos creían en un solo Dios.
Tal vez el comportamiento de Abram y Sarai dejaba mucho que desear - pero por lo menos había comprendido de la grandeza del Dios verdadero.
Pues ahora, Agar ha llegado a conocer al Dios invisible que un día llamó a Abram para salir de Ur de los Caldeos.
Y en medio de su sufrimiento, desesperación, frustración, Agar reconoce que este Dios no solo llamó a Abram a una tierra desconocida, sino que este mismo DIos ha visto su sufrimiento.
Agar conoció a Dios como el Dios que ve, pero no solo ve lo que está frente a uno, él ve nuestro interior, nuestro sufrimiento, nuestro dolor, nuestra afliccion.
Este Dios verdaderamente ve lo que está atravesando esta pobre mujer - todo por una decisión terrible de Abram hace más de 10 años.
A final de cuentas, en medio de tanta desobediencia, tanta falta de fe, podemos ver a Dios extender su mano y obrar con compasión y misericordia.

Conclusión

¿Qué hace Agar?
Génesis 16:15–16 NBLA
15 Agar le dio un hijo a Abram, y Abram le puso el nombre de Ismael al hijo que Agar le había dado. 16 Abram tenía 86 años cuando Agar dio a luz a Ismael.
Agar regresa al campamento.
Agar vuelve al hogar donde había vivido el maltrato de Sarai.
¿Por qué?
Génesis 16:9 NBLA
9 «Vuelve a tu señora y sométete a su autoridad», le dijo el ángel del Señor.
Dios le habló a Agar y fue la orden que le dio.
Y ella obedece a la orden que recibió.
Así que en una situación donde tenemos a un matrimonio de hebreos que han conocido al Dios verdadero, y donde vemos a una esclava Egipcia - vemos algo interesante.
La única que obedece a la voz de Dios y hace su voluntad al pie de la letra - fue Agar la esclava egipcia.
Ella tal vez no conocía mucho acerca del Dios que habló con ella - pero mínimo sabía que es un Dios que miró su aflicción y le dio promesas a su hijo.
Podemos estar viviendo las consecuencias de nuestro pecado, podemos estar sufriendo los efectos de tomar decisiones muy equivocadas (muchas de las cuales han ofendido a Dios), pero:
Dios viene a vernos en nuestra ruina y decir que él ve nuestra aflicción.
Él ve nuestro sufrimiento.
Él sabe que hemos naufragado en nuestra fe.
Pero a la vez nos dirige a su palabra para obedecer e ir por el camino en que debemos andar.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.