La visión del templo dada a Ezequiel

Enseñanza  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 1 view

La descripción del templo en la visión de Ezequiel ofrece esperanza a los judíos de una restauración de su ciudad y de su templo.

Notes
Transcript

La visión del templo dada a Ezequiel

Ezequiel 40:1–4
1En el año veinticinco de nuestro cautiverio, al principio del año, a los diez días del mes, a los catorce años después que la ciudad fue conquistada, en aquel mismo día vino sobre mí la mano de Jehová, y me llevó allá. 2En visiones de Dios me llevó a la tierra de Israel, y me puso sobre un monte muy alto, sobre el cual había un edificio parecido a una gran ciudad, hacia la parte sur. 3Me llevó allí, y he aquí un varón, cuyo aspecto era como aspecto de bronce; y tenía un cordel de lino en su mano, y una caña de medir; y él estaba a la puerta. 4Y me habló aquel varón, diciendo: Hijo de hombre, mira con tus ojos, y oye con tus oídos, y pon tu corazón a todas las cosas que te muestro; porque para que yo te las mostrase has sido traído aquí. Cuenta todo lo que ves a la casa de Israel.

Introducción

Mientras el pueblo judío estaba exiliado en Babilonia, comenzaron a resignarse a nunca volver a su tierra, a desaparecer como nación.
Recordaban la palabra de Jeremías a no resistirse al exilio: Jeremías 29:4–74Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, a todos los de la cautividad que hice transportar de Jerusalén a Babilonia: 5Edificad casas, y habitadlas; y plantad huertos, y comed del fruto de ellos. 6Casaos, y engendrad hijos e hijas; dad mujeres a vuestros hijos, y dad maridos a vuestras hijas, para que tengan hijos e hijas; y multiplicaos ahí, y no os disminuyáis. 7Y procurad la paz de la ciudad a la cual os hice transportar, y rogad por ella a Jehová; porque en su paz tendréis vosotros paz.
Tanto Jeremías como muchos judíos oraban para que fueran liberados de la opresión de Babilonia, pero Dios les ordena no orar por eso.
De manera que los judíos estaban perdiendo toda esperanza y resignandose a desaparecer como pueblo.
Pero no consideraban las profecías de la restauración: Jeremías 29:10–13 "Porque así dijo Jehová: Cuando en Babilonia se cumplan los setenta años, yo os visitaré, y despertaré sobre vosotros mi buena palabra, para haceros volver a este lugar. 11Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. 12Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; 13y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón."
Esta es la última revelación de Dios a Ezequiel, la visión de un nuevo templo, donde profetiza que vendrá nuevamente a morar la presencia de Dios.
Esta visión ha causado mucha discusión y desacuerdos entre las diferentes doctrinas e interpretaciones bíblicas.
Algunos dicen que la visión de este templo se cumplió en Cristo… otros que será el templo del reino milenial de Cristo, y otros creen que debido a la desobedienca de Israel esta visión ya no se cumplirá.
Lo cierto es que las profecías de Dios no dejarán de cumplirse y en nuestra posición doctrinal creemos que este templo estará en el gobierno milenial de Cristo.
Esta visión es para el pueblo de Israel y no para la iglesia.
Pero queremos aprender de Dios y tomar la enseñanza espiritual para nosotros como iglesia.

El propósito del templo

Dios ordenó a Moisés construir un tabernáculo con el propósito habitar en medio de su pueblo. (ver imagen)
Éxodo 29:44–4644Y santificaré el tabernáculo de reunión y el altar; santificaré asimismo a Aarón y a sus hijos, para que sean mis sacerdotes. 45Y habitaré entre los hijos de Israel, y seré su Dios. 46Y conocerán que yo soy Jehová su Dios, que los saqué de la tierra de Egipto, para habitar en medio de ellos. Yo Jehová su Dios.
El arca del pacto dentro del lugar santisimo simbolizaba la presencia de Dios.
El pueblo debían mantener la santidad en sus vidas y en su territorio.
La ley los instruía para vivir en santidad.
La gloria de Dios lleno el tabernáculo de Moisés cuando fue inagurado.
Éxodo 40:34–35 "Entonces una nube cubrió el tabernáculo de reunión, y la gloria de Jehová llenó el tabernáculo. 35Y no podía Moisés entrar en el tabernáculo de reunión, porque la nube estaba sobre él, y la gloria de Jehová lo llenaba."
Luego, cuando Salomón construyó e inauguró el templo, la gloria de Dios llenó el templo. (ver imagen)
2º Crónicas 7:1–31Cuando Salomón acabó de orar, descendió fuego de los cielos, y consumió el holocausto y las víctimas; y la gloria de Jehová llenó la casa. 2Y no podían entrar los sacerdotes en la casa de Jehová, porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Jehová. 3Cuando vieron todos los hijos de Israel descender el fuego y la gloria de Jehová sobre la casa, se postraron sobre sus rostros en el pavimento y adoraron, y alabaron a Jehová, diciendo: Porque él es bueno, y su misericordia es para siempre.
La presencia de Dios permaneció en el tabernáculo desde Moisés hasta Salomón 500 años.
Luego en el templo, desde Salomón hasta Sedequías, unos 500 años.
En total, la presencia de Dios estubo con su pueblo unos 1,000 años, desde Moisés hasta la caida de Jerusalén.
Hasta la visión de Ezequiel 10 donde la presencia de Dios abandona el templo cuando los judíos fueron llevado cautivos a Babilonia.
Mientras la presencia de Dios estuvo con ellos ningún enemigo pudo esclavizarlos, pero cuando los abandonó cayeron en manos de Nabucodonosor.
Samaria había caido en el año 722 a.C. 136 años antes que Jerusalén porque ellos despreciaron la presencia de Dios.
Ahora esa gloria debe estar en cada uno de nosotros pues somos el templo de Dios.

El tiempo de los gentiles

Con el abandono de la presencia de Dios y el cautiverio de Judá comienza el tiempo de los gentiles.
En Daniel 2 Dios muestra una estatua representativa de los imperios de los gentiles.
Comienza con el imperio Babilonio y finaliza con el gobierno del anticristo.
El tiempo de los gentiles finaliza con el establecimiento del reino de Cristo en el milenio.
Durante el tiempo de los gentiles, la presencia de Dios no volverá a habitar entre los judíos hasta la segunda venida de Cristo.
Los judíos cuando retornaron de exilio, tardaron unos 20 años en reconstruir el templo bajo el liderazgo de Esdras: Esdras 6:14–15 "Y los ancianos de los judíos edificaban y prosperaban, conforme a la profecía del profeta Hageo y de Zacarías hijo de Iddo. Edificaron, pues, y terminaron, por orden del Dios de Israel, y por mandato de Ciro, de Darío, y de Artajerjes rey de Persia. Esta casa fue terminada el tercer día del mes de Adar, que era el sexto año del reinado del rey Darío."
Pero en ningún momento se relata que la presencia de Dios volvió a llenar la casa.
Tampoco se menciona el arca del pacto.
Luego, en año 20a.C., Herodes reconstruye un templo más grande y majestuoso. (ver imagen)
Este es el templo que se menciona en los evangelios y en los Hechos.
Fue destruido por los romanos en el año 70 d.C. por el general Tito y hasta el hoy no se ha vuelto a reconstruir.
Ahora Dios revela a Ezequiel la aparición de un nuevo templo, diferente a los demás y a diferencia de los otros, no se ordena que sea construido por el hombre. (Ver imagen)
De manera que la presencia de Dios volverá a habitar con el pueblo de Israel hasta el tiempo del templo de la visión de Ezequiel, que será en el reinado Milenial de Cristo: Ezequiel 43:1–5 "Me llevó luego a la puerta, a la puerta que mira hacia el oriente; 2y he aquí la gloria del Dios de Israel, que venía del oriente; y su sonido era como el sonido de muchas aguas, y la tierra resplandecía a causa de su gloria. 3Y el aspecto de lo que vi era como una visión, como aquella visión que vi cuando vine para destruir la ciudad; y las visiones eran como la visión que vi junto al río Quebar; y me postré sobre mi rostro. 4Y la gloria de Jehová entró en la casa por la vía de la puerta que daba al oriente. 5Y me alzó el Espíritu y me llevó al atrio interior; y he aquí que la gloria de Jehová llenó la casa."
De este templo sale un rio que riega la tierra y trae sanidad al mar muerto.

Presencia de Dios y Santidad

¿Qué podemos aprender de esto?
La presencia de Dios
En primer lugar: necesitamos la presencia de Dios.
Mientras la presencia de Dios estuvo con el pueblo, ellos fueron librados de sus enemigos.
Asiria conquistó Samaria y los llevó cautivos, pero cuando quisieron hacer los mismo, Ezequías clamo a Dios y los libró, envió su ángel que en una noche mató a 185,000 soldados asirios. (2 Reyes 19)
Dios protegió a su pueblo, los guió y los bendijo abundantemente.
Pero cuando la presencia de Dios los abandonó, cayeron en manos su enemigo.
Ahora cada creyente se constituye en templo donde mora la presencia de Dios: 1 Corintios 6:19–20 "¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? 20Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios."
Teniendo la presencia de Dios con nosotros, seremos guiados y protegidos: Romanos 8:31 "¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?"
La presencia de Dios es el tesoro más grande, no se compara con las riquezas de este mundo.
Moisés sabía los importante de la presencia de Dios: Éxodo 33:15 "Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí."
Despreciarla es el error más grande que podemos cometer, como el que cometió el pueblo de Dios.
La santidad
En segundo lugar aprendemos que debemos vivir en santidad para que la presencia de Dios permanezca en nosotros.
Fue el pecado que hizo alejar la presencia de Dios del pueblo.
Dios revela a Ezequiel los pecados que cometían los líderes religiosos en el templo:
Ezequiel 8:16 "Y me llevó al atrio de adentro de la casa de Jehová; y he aquí junto a la entrada del templo de Jehová, entre la entrada y el altar, como veinticinco varones, sus espaldas vueltas al templo de Jehová y sus rostros hacia el oriente, y adoraban al sol, postrándose hacia el oriente."
Pero ahora Dios revela a Ezequiel que en aquel nuevo templo habrá santidad.
Ezequiel 43:12 "Esta es la ley de la casa: Sobre la cumbre del monte, el recinto entero, todo en derredor, será santísimo. He aquí que esta es la ley de la casa."
Debemos guardar la santidad para que la presencia de Dios more entre nosotros.
No se consuelen con la idea que pueden pecar todo lo que quieran que despues pueden venir a pedir perdón a Dios.
Una mentalidad así no será sincera en su oración porque en su corazón hay deseos de pecar.
Hebreos 12:14 "Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor."

Conclusión

En la visión del templo de Ezequiel El Señor les está diciendo al pueblo, no se desanimen, hay esperanza, ustedes serán restaurados y volverán a habitar en mi presencia.
Esa es la esperanza que tiene la iglesia, ser arrebatados antes del juicio de Dios sobre la tierra y habitar en su presencia por la eternidad.
2 Corintios 5:1 "Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos."
Filipenses 3:20–21 "Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; 21el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas."
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.