Permaneced en Cristo
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La iglesia puede permanecer firme frente al error porque conoce la verdad acerca de Cristo, posee la unción del Espíritu Santo y permanece en Él.
En tiempos de engaño espiritual, el creyente debe permanecer en Cristo, aferrarse a la verdad apostólica y vivir de tal manera que no tenga que avergonzarse delante de Él cuando vuelva.
Debemos discernir el error doctrinal, permanecer en la verdad de Cristo y vivir fielmente mientras esperamos su regreso.
I. Permaneced en la verdad frente al engaño — vv. 18–21
II. Permaneced en Cristo frente a la negación de su identidad — vv. 22–27
III. Permaneced en Cristo viviendo a la luz de su regreso — vv. 28–29
INTRODUCCIÓN
¿Cómo distinguir lo verdadero de lo falso?
Imagine que alguien recibe un billete de cien dólares.
A primera vista parece auténtico.
Tiene el mismo tamaño.
Los mismos colores.
El mismo diseño.
Pero existe un problema: es falso.
¿Cómo se descubre?
Los expertos no necesitan memorizar todos los billetes falsos que existen.
Conocen profundamente el verdadero.
Conocen su papel, sus características, sus marcas y sus elementos de seguridad.
Y cuando conocen suficientemente bien el original, pueden detectar la falsificación.
Algo semejante sucede con la vida cristiana.
La iglesia vive rodeada de voces que hablan acerca de Dios.
Hay muchas doctrinas.
Muchas religiones.
Muchas enseñanzas.
Muchas personas que dicen tener una revelación especial.
Muchas voces que dicen:
“Esto es lo que realmente enseña Jesús.”
La pregunta es:
¿Cómo podemos saber qué es verdadero?
Juan escribe precisamente a creyentes que estaban enfrentando esta situación.
Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo.Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros.Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira procede de la verdad.¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo.Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre.Lo que habéis oído desde el principio, permanezca en vosotros. Si lo que habéis oído desde el principio permanece en vosotros, también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el Padre.Y esta es la promesa que él nos hizo, la vida eterna.
Os he escrito esto sobre los que os engañan. Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él.
Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados. Si sabéis que él es justo, sabed también que todo el que hace justicia es nacido de él.
Algunos falsos maestros habían salido de la comunidad.
Habían enseñado cosas diferentes acerca de Cristo.
Y Juan no responde diciendo:
“Estudien todas las herejías que existen.”
Les dice, en esencia:
“Permanezcan en lo que ustedes recibieron desde el principio.”
La palabra clave de este pasaje aparece en el versículo 28:
“Y ahora, hijitos, permaneced en él…”
Esa es la gran exhortación.
Permanezcan en Cristo.
Porque habrá engaño.
Habrá falsas doctrinas.
Habrá personas que intentarán apartarlos.
Pero el creyente que conoce a Cristo, permanece en su Palabra y depende del Espíritu Santo puede mantenerse firme.
I. Permaneced en la verdad frente al engaño
I. Permaneced en la verdad frente al engaño
Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo.Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros.Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira procede de la verdad.
Juan comienza:
“Hijitos, ya es el último tiempo…”
A. Vivimos en “el último tiempo”
A. Vivimos en “el último tiempo”
Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo.
En el pensamiento del Nuevo Testamento, la venida de Cristo inauguró la etapa final de la historia de la redención.
No significa necesariamente que Juan estuviera diciendo:
“Cristo regresará en pocos días.”
Significa que la historia ha entrado en su etapa final debido a la obra de Cristo.
Compare:
Mas esto es lo dicho por el profeta Joel:
Y en los postreros días, dice Dios,
Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne,
Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán;
Vuestros jóvenes verán visiones,
Y vuestros ancianos soñarán sueños;
Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;
ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros,
De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado.
Estamos esperando la consumación.
Cristo vino.
Cristo murió.
Cristo resucitó.
Cristo reina.
Y Cristo volverá.
Aplicación
La iglesia no debe vivir como si este mundo fuera permanente.
Vivimos entre:
la Primera Venida de Cristo
y
su Segunda Venida.
Por eso debemos vivir con perspectiva eterna.
B. La aparición de falsos maestros no debería sorprendernos
B. La aparición de falsos maestros no debería sorprendernos
Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo.
Aquí aparece el término anticristo.
Juan es el único escritor bíblico que utiliza directamente esta palabra.
No debemos permitir que las especulaciones modernas sobre la identidad de una determinada persona nos hagan perder el énfasis del texto.
Juan está diciendo que existe una oposición real contra Cristo y que ya había aparecido en diferentes personas.
“Muchos anticristos”
El prefijo anti- puede comunicar la idea de alguien que está contra Cristo o que pretende ocupar un lugar contrario a Cristo.
El punto fundamental es:
El error espiritual no siempre se presenta diciendo “odio a Jesús”.
A veces se presenta diciendo:
“Tenemos una versión mejor de Jesús.”
Eso es mucho más peligroso.
C. El abandono de la verdad revela la falsedad de su profesión
C. El abandono de la verdad revela la falsedad de su profesión
Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros.
Esta es una afirmación muy seria.
Estas personas habían estado cerca de la iglesia.
Habían participado de la comunidad.
Probablemente conocían la enseñanza cristiana.
Pero finalmente se apartaron.
Juan explica:
“Porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros…”
La perseverancia revela la realidad de la fe.
No somos salvos simplemente porque comenzamos bien.
La fe genuina persevera.
Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;
Porque somos hechos participantes de Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del principio,
John Stott señala que la perseverancia no es un elemento extraño a la salvación, sino una evidencia de que la profesión inicial era genuina.
No significa que el verdadero creyente nunca tenga momentos de debilidad.
Significa que la dirección final de su vida permanece en Cristo.
D. La iglesia necesita discernimiento espiritual
D. La iglesia necesita discernimiento espiritual
Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas. No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino porque la conocéis, y porque ninguna mentira procede de la verdad.
Observe algo hermoso:
Juan no trata a sus lectores como personas indefensas.
Ellos poseen:
la verdad
y
la unción del Espíritu.
Aplicación
La iglesia no necesita una nueva revelación secreta.
Necesita conocer profundamente la verdad que Dios ya ha revelado.
E. Ilustración: el original y la falsificación
E. Ilustración: el original y la falsificación
Cuando alguien aprende a reconocer billetes falsos, pasa mucho tiempo estudiando los verdaderos.
Conoce tan bien el original que la falsificación empieza a resultar evidente.
De igual manera:
Cuanto mejor conocemos la verdad bíblica, más fácilmente podemos reconocer el error.
No podemos discernir correctamente si nuestra dieta espiritual está compuesta únicamente de fragmentos de redes sociales, opiniones y frases motivacionales.
Necesitamos conocer la Palabra.
APLICACIÓN
Preguntémonos:
¿Conozco realmente la enseñanza bíblica?
¿Podría reconocer una doctrina falsa acerca de Cristo?
¿Estoy evaluando lo que escucho a la luz de las Escrituras?
¿Estoy formando mis convicciones bíblicamente o simplemente siguiendo lo que dice la cultura?
Hechos 17:11 presenta a los bereanos como ejemplo:
Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.
II. Permaneced en Cristo frente a la negación de su identidad
II. Permaneced en Cristo frente a la negación de su identidad
¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo.Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre.Lo que habéis oído desde el principio, permanezca en vosotros. Si lo que habéis oído desde el principio permanece en vosotros, también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el Padre.Y esta es la promesa que él nos hizo, la vida eterna.
Os he escrito esto sobre los que os engañan. Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él.
Aquí Juan va al centro del problema.
No se trata simplemente de diferencias secundarias.
El problema es quién es Jesús.
A. El error fundamental consiste en negar que Jesús es el Cristo
A. El error fundamental consiste en negar que Jesús es el Cristo
¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo.
Esta es la cuestión central del cristianismo.
¿Quién es Jesús?
No basta decir:
“Jesús fue un gran maestro.”
No basta decir:
“Jesús fue un profeta.”
No basta decir:
“Jesús fue un ejemplo moral.”
La afirmación cristiana es mucho más profunda:
Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios.
B. Negar al Hijo es negar al Padre
B. Negar al Hijo es negar al Padre
¿Quién es el mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo.Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre.
Juan continúa:
“Este es anticristo, el que niega al Padre y al Hijo.”
Y:
“Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre.”
Esto destruye una idea muy popular:
“Todas las religiones adoran al mismo Dios; simplemente tienen caminos diferentes.”
Según Juan, no podemos separar nuestra comprensión de Dios de nuestra respuesta a Jesucristo.
Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre que le envió.
Aplicación
Nuestra doctrina acerca de Jesús no es un detalle secundario.
Es el centro de la fe cristiana.
C. La verdadera doctrina cristiana es cristocéntrica
C. La verdadera doctrina cristiana es cristocéntrica
Todo el evangelio gira alrededor de Cristo:
Su encarnación — Juan 1:14
Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.
Su perfecta humanidad — 1 Juan 4:2
En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios;
Su plena divinidad — Juan 1:1
En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.
Su muerte — 1 Corintios 15:3
Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras;
Su resurrección — 1 Corintios 15:4
y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;
Su señorío — Filipenses 2:9–11
Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.
Su regreso — Hechos 1:11
los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.
Una buena pregunta para evaluar cualquier enseñanza:
¿Qué dice esta enseñanza acerca de Jesucristo?
Si una enseñanza puede hablar durante una hora acerca de éxito, prosperidad, autoestima, felicidad o principios de vida y apenas mencionar a Cristo, tenemos razones para preocuparnos.
D. Debemos permanecer en lo que escuchamos “desde el principio”
D. Debemos permanecer en lo que escuchamos “desde el principio”
Lo que habéis oído desde el principio, permanezca en vosotros. Si lo que habéis oído desde el principio permanece en vosotros, también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el Padre.
Esta expresión conecta con el comienzo de la carta.
Juan había recibido y proclamado un mensaje apostólico.
No está diciendo:
“Inventen una nueva doctrina.”
Está diciendo:
“Permanezcan en el evangelio que recibieron.”
Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente.No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo.Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema.Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema.
Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús. Guarda el buen depósito por el Espíritu Santo que mora en nosotros.
Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos.
porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios. Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre. Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos.
E. La iglesia no necesita novedades; necesita fidelidad
E. La iglesia no necesita novedades; necesita fidelidad
Vivimos en una época fascinada por lo nuevo.
“Una nueva revelación.”
“Una nueva experiencia.”
“Una nueva doctrina.”
“Una nueva manera de interpretar la Biblia.”
Pero la fe cristiana no está construida sobre nuestra capacidad de ser originales.
Está construida sobre la revelación de Dios en Cristo transmitida por los apóstoles y preservada en las Escrituras.
J. I. Packer insistía en que la tarea de la teología cristiana no consiste en inventar un Dios nuevo, sino en conocer al Dios que se ha revelado.
F. La unción del Espíritu Santo nos capacita para permanecer
F. La unción del Espíritu Santo nos capacita para permanecer
Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.
Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él.
Juan vuelve a mencionar:
“La unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros…”
Aquí vemos la obra del Espíritu Santo.
El Espíritu:
ilumina la verdad;
nos enseña;
nos convence;
nos guía hacia Cristo;
nos capacita para discernir.
Compare:
Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.
Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.
Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual.
Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.
para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él,alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,
Pero observe algo fundamental:
El Espíritu Santo no nos lleva lejos de la Escritura.
El Espíritu nos lleva a la verdad de Cristo revelada en la Palabra.
Ilustración: la brújula
Un excursionista puede encontrarse en medio de un bosque y pensar:
“Creo que el camino está por allí.”
Otro puede decir:
“A mí me parece que es por allá.”
Pero una brújula no depende de opiniones.
Tiene una referencia externa.
La Escritura funciona de manera semejante.
Cuando existen muchas voces, necesitamos una referencia objetiva.
No seguimos lo que sentimos; seguimos la verdad que Dios ha revelado.
APLICACIÓN
¿Qué creo acerca de Jesús?
¿Mi doctrina acerca de Cristo viene realmente de la Escritura?
¿Estoy dispuesto a rechazar una enseñanza popular si contradice la Palabra de Dios?
¿Estoy permaneciendo en Cristo o constantemente buscando algo nuevo?
III. Permaneced en Cristo viviendo a la luz de su regreso
III. Permaneced en Cristo viviendo a la luz de su regreso
Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados. Si sabéis que él es justo, sabed también que todo el que hace justicia es nacido de él.
Juan llega ahora a la exhortación principal:
“Y ahora, hijitos, permaneced en él…”
A. Permanecer en Cristo es la gran exhortación
A. Permanecer en Cristo es la gran exhortación
Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados.
La expresión:
“Permaneced en él”
es fundamental.
Juan no dice simplemente:
“Defiendan una doctrina.”
Dice:
“Permanezcan en Él.”
La verdad cristiana no es una colección de ideas abstractas.
La verdad tiene un centro personal:
Jesucristo.
B. Permanecer en Cristo nos prepara para su regreso
B. Permanecer en Cristo nos prepara para su regreso
Juan añade:
“Para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados.”
Aquí aparece nuevamente la segunda venida.
Cristo volverá.
Y Juan presenta dos posibilidades:
Confianza
o
Vergüenza.
No está hablando de dos grupos de cristianos que hayan ganado o perdido la salvación por obras.
Está presentando la diferencia entre una vida que ha permanecido fiel a Cristo y una vida que ha vivido contradiciendo su profesión.
C. La doctrina correcta debe producir una vida correcta
C. La doctrina correcta debe producir una vida correcta
Si sabéis que él es justo, sabed también que todo el que hace justicia es nacido de él.
Aquí Juan conecta:
doctrina
con
conducta.
Si Cristo es justo:
sus hijos deben mostrar justicia.
La doctrina que no transforma la vida se convierte simplemente en información.
Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.
Así que, por sus frutos los conoceréis.
D. La pregunta no es solamente “¿qué creo?”, sino “¿cómo vivo?”
D. La pregunta no es solamente “¿qué creo?”, sino “¿cómo vivo?”
Esto conecta toda la serie.
En 1 Juan 1:
caminar en la luz.
En 1 Juan 2:1–6:
obedecer a Cristo.
En 1 Juan 2:7–11:
amar al hermano.
En 1 Juan 2:12–17:
no amar al mundo.
Ahora:
permanecer en Cristo hasta su regreso.
Juan está mostrando que el evangelio transforma toda nuestra existencia.
Ilustración:
esperando al dueño de la casa
Imagine que alguien le dice a un trabajador:
“El dueño de la casa puede regresar en cualquier momento.”
¿Cómo trabajará?
No tendrá que vivir paralizado.
Simplemente trabajará con fidelidad.
¿Por qué?
Porque sabe que el dueño regresará.
La segunda venida de Cristo no debería producir únicamente especulación.
Debe producir santidad.
E. La esperanza de la segunda venida debe cambiar nuestro presente
E. La esperanza de la segunda venida debe cambiar nuestro presente
Porque Cristo vuelve:
permanecemos fieles.
guardamos su Palabra.
rechazamos el error.
amamos a nuestros hermanos.
rechazamos el pecado.
servimos con fidelidad.
vivimos esperando.
Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado;como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia;sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir;porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.
Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo,
Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán! Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia.
Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz.
1. Conoce tan bien la verdad que puedas reconocer el error
1. Conoce tan bien la verdad que puedas reconocer el error
No basta decir:
“Yo nunca sería engañado.”
Necesitamos conocer profundamente la Escritura.
2. Evalúa toda enseñanza por lo que dice acerca de Cristo
2. Evalúa toda enseñanza por lo que dice acerca de Cristo
Pregúntate:
¿Quién es Jesús en esta enseñanza?
Si Jesús deja de ser el Hijo eterno de Dios, Señor, Salvador y único mediador, ya no estamos hablando del evangelio bíblico.
3. No confundas novedad con verdad
3. No confundas novedad con verdad
Que algo sea nuevo no significa que sea bíblico.
Que algo sea popular no significa que sea verdadero.
Que alguien tenga muchos seguidores no significa que tenga razón.
La verdad se mide por la Palabra de Dios.
4. Permanece en la iglesia y en la enseñanza apostólica
4. Permanece en la iglesia y en la enseñanza apostólica
El aislamiento espiritual puede hacernos vulnerables al engaño.
Hebreos 10:24–25 nos llama a permanecer juntos.
Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.
Necesitamos:
predicación bíblica;
comunión;
discipulado;
oración;
corrección;
rendición de cuentas.
5. No vivas obsesionado con el anticristo; vive enfocado en Cristo
5. No vivas obsesionado con el anticristo; vive enfocado en Cristo
Este punto es especialmente importante.
El objetivo de Juan no es que la iglesia viva obsesionada intentando identificar figuras políticas, líderes mundiales o acontecimientos contemporáneos.
Su mensaje es mucho más sencillo:
“Permanezcan en Cristo.”
La mejor manera de estar preparados para enfrentar al anticristo es:
conocer profundamente a Cristo.
6. Vive pensando en el día en que Cristo volverá
6. Vive pensando en el día en que Cristo volverá
Pregúntate:
“Si Cristo regresara hoy, ¿me encontraría permaneciendo en Él?”
No se trata de vivir aterrorizados.
Se trata de vivir preparados.
CONCLUSIÓN
Juan sabe que la iglesia enfrentará engaño.
Sabe que surgirán falsos maestros.
Sabe que habrá doctrinas que intentarán desplazar a Cristo.
Por eso no les da una estrategia complicada.
Les da una exhortación sencilla:
“Permaneced en él.”
Permanezcan en la verdad.
Permanezcan en Cristo.
Permanezcan en su Palabra.
Permanezcan bajo la obra del Espíritu Santo.
Permanezcan fieles hasta su regreso.
Porque llegará el día en que:
“se manifieste”.
Y entonces ya no habrá necesidad de defender la verdad.
Ya no habrá falsificaciones.
Ya no habrá confusión.
Ya no habrá falsas doctrinas.
Cristo mismo se manifestará.
Y Juan quiere que cuando ese día llegue podamos estar delante de Él con confianza.
Vivimos en un tiempo de muchas voces. Algunas son claramente contrarias a Cristo. Otras hablan de Cristo, pero presentan un Cristo diferente al de las Escrituras.
Por eso necesitamos discernimiento.
Pero Juan no nos dice que vivamos con miedo.
Nos dice: ‘Permaneced en él’.
Permanece en Cristo cuando escuches una enseñanza nueva.
Permanece en Cristo cuando la cultura presione.
Permanece en Cristo cuando otros abandonen la verdad.
Permanece en Cristo cuando obedecer sea difícil.
Permanece en Cristo cuando seguir a Jesús tenga un costo.
Y permanece en Cristo porque Él viene.
La pregunta no es solamente si comenzamos la carrera.
La pregunta es si seguimos caminando.
Cristo no nos llamó simplemente a conocer la verdad; nos llamó a permanecer en Él.
Que cuando Él se manifieste, no tengamos que alejarnos avergonzados, sino que podamos levantar nuestros ojos con confianza y decir: ‘¡Mi Señor y mi Salvador!’
La mejor defensa contra el error no es conocer todas las falsificaciones, sino conocer profundamente a Cristo y permanecer en su verdad.
