Vencedores por la Sangre del Cordero

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En esta porción de la serie de apocalipsis tratamos la victoria de la iglesia por medio de la Sangre del Cordero de Dios, su desarrollo en la historia y los propósitos de Dios Cumplidos.

Notes
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Apocalipsis 12:1-12
EXORDIO
Amada iglesia, venimos de contemplar en el capítulo anterior la seriedad de los juicios de Dios, la solemnidad de Su reino y la certeza de que la historia no está abandonada al azar, sino gobernada por el Señor soberano. Apocalipsis no fue escrito para alimentar curiosidades proféticas, sino para despertar a una iglesia que muchas veces se acomoda al mundo mientras dice esperar el cielo.
Y ahora, al entrar en este capítulo 12, el velo se corre aún más. Ya no vemos solamente eventos sobre la tierra; se nos permite mirar detrás del escenario visible. Dios nos muestra la realidad espiritual que sostiene la historia: una mujer, un Hijo varón, un dragón, una guerra, una acusación y una victoria. Lo que ocurre en la tierra no puede entenderse correctamente si ignoramos lo que la Escritura revela acerca del conflicto espiritual.
Hermanos, la iglesia de Cristo no está viviendo en un parque de diversiones espiritual. Estamos en medio de una guerra. Y el problema de muchos creyentes no es que el enemigo sea demasiado fuerte, sino que ellos han olvidado que Cristo ya venció. No viven como derrotados porque Satanás tenga la última palabra, sino porque han dejado de afirmar su vida en la sangre del Cordero, en la Palabra del testimonio y en una entrega radical al Señor.
Este pasaje nos confronta con una pregunta inevitable: ¿estamos viviendo como aquellos que han vencido por la sangre del Cordero, o como personas entretenidas por el mismo mundo que el dragón engaña? Porque Apocalipsis 12 no nos llama a la especulación, nos llama a la fidelidad. No nos invita a mirar al diablo con temor, sino a mirar a Cristo con reverencia, gratitud y obediencia.
Iglesia, si el acusador ha sido arrojado, ¿por qué seguimos viviendo encadenados a la culpa que Cristo ya cargó? Si el Cordero venció, ¿por qué seguimos negociando con el pecado que Él vino a destruir? Si el diablo sabe que tiene poco tiempo, ¿cómo es posible que muchos creyentes vivan como si tuvieran toda una eternidad para arrepentirse, santificarse y servir?
Hoy la Palabra nos llama a despertar. Nos llama a discernir los tiempos, a dejar la indiferencia, a abandonar una fe superficial y a asumir con seriedad que pertenecer a Cristo implica vencer, testificar y perseverar. Porque los verdaderos vencedores no son los que simplemente cantan victoria los domingos, sino los que viven bajo la sangre del Cordero, confiesan fielmente su testimonio y no aman sus vidas más que a su Señor.
Así que abramos el corazón ante este texto. No venimos solo a estudiar una visión apocalíptica; venimos a ser confrontados por el Dios que gobierna la historia, sostiene a Su pueblo, derrota al enemigo y llama a Su iglesia a vivir como lo que ya es en Cristo: una iglesia vencedora.
INTRODUCCIÓN
El capítulo 12 de Apocalipsis marca un momento clave dentro del libro, porque nos permite ver la historia desde la perspectiva celestial. Juan no solo contempla acontecimientos futuros, sino el conflicto espiritual que ha estado detrás del plan redentor de Dios desde el principio: la oposición del dragón contra el pueblo del pacto, contra el Mesías y contra todos los que pertenecen al Señor.
En este pasaje aparecen dos grandes señales: la mujer y el dragón. A través de ellas, Dios revela que la venida de Cristo, la preservación de Su pueblo y la victoria de los santos no son hechos aislados, sino parte de un plan soberano que Satanás ha intentado destruir sin éxito. Por eso, este estudio no busca alimentar temor ni curiosidad especulativa, sino afirmar nuestra confianza en Cristo, quien ya venció, y llamar a la iglesia a vivir como vencedora por la sangre del Cordero.
DESARROLLO

I. La Primera Señal: La Mujer (vv. 1-2)

Apocalipsis 12:1–2 LBLA
1 Y una gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza; 2 estaba encinta, y gritaba*, estando de parto y con dolores de alumbramiento.
σημεῖον μέγα - Una Gran Señal:
1. Σημεῖον (Sēmeion) — Señal
•      Morfología en el texto: En los versículos 1 y 3 aparece como el acusativo/nominativo singular σημεῖον (sēmeion).
•      Significado y exégesis: Tradicionalmente se traduce como "signo", "evidencia" o "señal".
•      Samuel Pérez Millos destaca que es la primera vez que este sustantivo aparece en el Apocalipsis, con el sentido de algo grande y portentoso (mega), por lo que demanda máxima atención del lector. Además, aclara que no se utiliza el vocablo griego habitual para milagro o prodigio (teras).
•      Aporte académico: Simón Kistemaker añade que la señal es un portento maravilloso y visible. En todo el Apocalipsis se registra siete veces para describir tanto el obrar soberano de Dios como las manifestaciones de Satanás y sus agentes.
Nota: Las Biblias modernas, sobre todo las traducciones dinámicas la traducen como:
TRADUCCIONES DINÁMICAS
NVI:una señal maravillosa.
NTV:un suceso de gran importancia en el cielo.
LP:una figura prodigiosa.
BTX:Una gran señal fue vista en el cielo.
TLA:se vio en el cielo algo muy grande y misterioso.
TRADUCCION LITERAL
RV1909, RVR60, LBA, NBLA
Una Gran Señal
Con las biblias de traducción dinámica se pierde el verdadero sentido de la Palabra de Dios, Es un evento que enmarcó, tanto la historia de Israel como la historia de la iglesia a través de los tiempos y  aún lo que falta por cumplirse por medio de LA GRAN SEÑAL que seguirá cumpliéndose por medio del fruto de esa gran señal
Apocalipsis 12:1–2 LBLA
1 Y una gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza; 2 estaba encinta, y gritaba*, estando de parto y con dolores de alumbramiento.
La Primera Señal: La Mujer (vv. 1-2)
El texto describe a una mujer vestida del sol, con la luna debajo de sus pies y una corona de doce estrellas. Al estar catalogada como una "gran señal" (sēmeion mega), la hermenéutica exige interpretarla de manera simbólica o representativa, no como un personaje literal. Académicamente, existen tres posturas interpretativas principales sobre su identidad:
1.    Interpretación Mariológica (María, la madre de Jesús): Sostenida tradicionalmente por el catolicismo romano. Se fundamenta en el vínculo directo entre la mujer y el "hijo varón" (el Mesías). No obstante, los críticos de esta postura señalan que el texto describe una "señal" celestial y colectiva, lo que resulta inconsistente con una interpretación estrictamente individual o natural.
2.    Interpretación Israelológica (La nación de Israel): Esta postura es considerada por muchos exegetas como la más sólida debido a su profundo arraigo en el trasfondo del Antiguo Testamento. El sol, la luna y las doce estrellas presentan una correlación directa con el sueño de José en Génesis 37:9, donde estos elementos representan a Jacob (el sol), Raquel (la luna) y los patriarcas de las doce tribus (las estrellas). Bajo este prisma, la mujer representa al Israel del pacto de donde, según la carne, proviene el Mesías (cf. Romanos 9:5). Los dolores de parto (v. 2) simbolizan la larga historia de angustia y expectación de la nación antes de la llegada de su Redentor.
Nota:
La israelologíaes el estudio teológico que se centra en lo que la Biblia enseña sobre Israel, su pueblo y tierra. Este campo de estudio ayuda a los creyentes a comprender el plan de Dios para Israel y su papel en la historia bíblica. La israelología rechaza la teología del reemplazo y reconoce la importancia de Israel en la historia, especialmente en el contexto del evangelio y la profecía del fin de los tiempos.
Aporte académico:
•      Kistemaker y Pérez Millos coinciden en que, en el lenguaje figurado de esta visión idealizada, representa al pueblo de Dios del pacto. Las doce estrellas (astēr) en su cabeza simbolizan a los doce patriarcas del Antiguo Testamento y a los doce apóstoles del Nuevo Testamento.
Génesis 37:9 LBLA
9 Tuvo aún otro sueño, y lo contó a sus hermanos, diciendo: He aquí, he tenido aún otro sueño; y he aquí, el sol, la luna y once estrellas se inclinaban ante mí.
Gálatas 4:26 LBLA
26 Pero la Jerusalén de arriba es libre; esta es nuestra madre.

II. La Segunda Señal: El Dragón Escarlata (vv. 3-4)

Apocalipsis 12:3 LBLA
3 Entonces apareció otra señal en el cielo: he aquí, un gran dragón rojo que tenía siete cabezas y diez cuernos, y sobre sus cabezas había siete diademas.
El análisis exegético de Apocalipsis 12:3 y su descripción del gran dragón escarlata con siete cabezas y diez cuernos encuentra su clave de interpretación en las profecías del Antiguo Testamento, de manera muy especial en el capítulo 7 de Daniel.

2.1. El Trasfondo de Daniel 7 y la Cuarta Bestia

En la profecía de Daniel se describe una sucesión de cuatro bestias feroces que surgen del mar y que representan los grandes imperios mundiales (Babilonia, Medo-Persia, Grecia y Roma).
•      Daniel 7:7presenta a la cuarta bestia (el Imperio Romano) como un ser espantoso, terrible y en gran manera fuerte, el cual "tenía diez cuernos".
Daniel 7:7–8 (RVA)
7"Después de esto miraba las visiones de la noche, y he aquí una cuarta bestia terrible y espantosa, fuerte en gran manera. Esta tenía grandes dientes de hierro. Devoraba y desmenuzaba y pisoteaba las sobras con sus pies. Era muy diferente de todas las bestias que habían aparecido antes de ella, y tenía diez cuernos.
8Mientras yo contemplaba los cuernos, he aquí que otro cuerno, uno pequeño, crecía entre ellos, (El Anticristo) y delante de él fueron arrancados tres de los cuernos anteriores. Y he aquí que en este cuerno había ojos, como ojos de hombre, y una boca que hablaba arrogancias.
•      Daniel 7:20profundiza en la identidad de estos cuernos y en la aparición de un "cuerno pequeño" (el Anticristo) que desplaza a tres de los primeros y hace la guerra a los santos.
•      Daniel 7:24ofrece la interpretación divina explícita: "Y los diez cuernos significan que de aquel reino se levantarán diez reyes".
Cuando Juan ve al dragón en Apocalipsis 12:3(identificado en el versículo 9 como Satanás), esta porta exactamente la misma configuración de siete cabezas y diez cuernos. Esto demuestra que el sistema político-religioso del tiempo final estará directamente inspirado, empoderado y controlado por el poder satánico.

2.2. Los Diez Cuernos: ¿Naciones o Áreas de Autoridad?

Al contrastar Apocalipsis 12:3con Daniel 7:24, los teólogos contemporáneos señalan una precisión hermenéutica crucial para evitar interpretaciones erróneas:
•      No son diez naciones independientes: Existe una confusión común en la escatología al equiparar los "diez reyes" con diez países o naciones geográficas distintas.
•      Áreas de autoridad simultáneas: De acuerdo con la exégesis de Daniel 7:24 y Apocalipsis 17:12, los diez cuernos representan diez áreas de administración, parcelas de autoridad o esferas de poder político dentro de un único imperio confederado mundial (el Imperio Romano reconstruido).
Daniel 7:24 LBLA
24 »Y los diez cuernos de este reino son diez reyes que se levantarán, y otro se levantará después de ellos; él será diferente de los anteriores y subyugará a tres reyes.
Apocalipsis 17:12 LBLA
12 Y los diez cuernos que viste son diez reyes que todavía no han recibido reino, pero que por una hora reciben autoridad como reyes con la bestia.
•      Cesión voluntaria de poder: Estos diez gobernantes actuarán de manera simultánea en el tiempo final y, al tener un mismo propósito, entregarán de forma voluntaria su poder y autoridad a la Bestia (el Anticristo), convirtiéndolo en un dictador global.

2.3. Las Siete Cabezas vs. los Diez Cuernos

A diferencia de la cuarta bestia de Daniel, que solo tiene cabezas implícitas pero diez cuernos, el dragón de Apocalipsis porta siete cabezas.
•      Simbolismo de las Siete Cabezas: La cabeza representa la capacidad de liderazgo, sabiduría e inteligencia. Siete es el número de la perfección, indicando que el dragón posee una sabiduría de nivel superior, aunque corrompida por el pecado. Históricamente, representan los siete imperios mundiales consecutivos que han oprimido al pueblo del pacto a lo largo de la historia (Egipto, Asiria, Babilonia, Persia, Grecia, Roma y el futuro reino del Anticristo).
•      La disparidad numérica: El texto presenta siete cabezas y diez cuernos. Los exégetas advierten que intentar calcular matemáticamente cuántos cuernos tenía cada cabeza en la visión es una especulación estéril que distorsiona el simbolismo principal: el dragón posee la totalidad del conocimiento (siete cabezas) y la plenitud del poder político del mundo (diez cuernos).

2.4. Simbolismo Numérico (7 y 10)

La teología bíblica del Apocalipsis utiliza los números de manera simbólica para estructurar el mensaje:
•      El Siete (Perfección): Es el número de lo completo y perfecto en el ámbito espiritual y divino.
•      El Diez (Plenitud terrenal/humana): En el sistema decimal, el diez representa lo matemáticamente completo. Sin embargo, en el Apocalipsis, el número diez aparece constantemente vinculado a las fuerzas satánicas, sus seguidores y sus estructuras de gobierno temporales (diez días de prueba, diez cuernos, diez diademas). Representa la plenitud del poder humano cuando opera bajo la influencia directa del engaño de la serpiente antigua.
•      Color rojo/escarlata (pyrrhos): Simboliza su carácter homicida y destructor, asociado históricamente con el derramamiento de sangre
Conclusión
La descripción del dragón en Apocalipsis 12:3 no es una imagen aislada, sino la personificación espiritual del imperio político que Daniel profetizó siglos antes en Daniel 7. Mientras Daniel observó el desarrollo de este poder desde una perspectiva histórica y de reinos terrenales, Juan en Patmos recibe la revelación del verdadero motor espiritual que opera detrás de ese sistema:
Satanás, quien delega su trono y gran autoridad en la Bestia para combatir a los santos.
Apocalipsis 12:4 LBLA
4 Su cola arrastró* la tercera parte de las estrellas del cielo y las arrojó sobre la tierra. Y el dragón se paró delante de la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo cuando ella diera a luz.
•      La cola que arrastra la tercera parte de las estrellas (v. 4): Exégetas como Simón Kistemaker y Samuel Pérez Millos asocian estas "estrellas" con huestes de ángeles caídos (demonios) que secundaron a Satanás en su rebelión original y fueron confinados con él a la esfera terrestre (cf. Daniel 8:10, Efesios 6:12).
Daniel 8:10 LBLA
10 Creció hasta el ejército del cielo, e hizo caer a la tierra parte del ejército y de las estrellas, y las pisoteó.
Efesios 6:12 LBLA
12 Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.

III. El Nacimiento, la Huida y la Gloria de un Salvador (vv. 5-6)

Apocalipsis 12:5–6 LBLA
5 Y ella dio a luz un hijo varón, que ha de regir a todas las naciones con vara de hierro; y su hijo fue arrebatado hasta Dios y hasta su trono. 6 Y la mujer huyó al desierto, donde tenía* un lugar preparado por Dios, para ser sustentada allí, por mil doscientos sesenta días.
•      El Hijo Varón (v. 5): Es identificado unánimemente como Jesucristo. La profecía de que regirá a las naciones con vara de hierro proviene del Salmo 2:9, un salmo mesiánico de entronización real.
Salmo 2:9 LBLA
9 »Tú los quebrantarás con vara de hierro; los desmenuzarás como vaso de alfarero».
•      Arrebatado para Dios y su trono: El texto pasa directamente del nacimiento a la ascensión y entronización de Cristo, omitiendo deliberadamente su ministerio terrenal.
•      Exegéticamente, esto se debe a que el autor se enfoca en el aspecto cósmico del triunfo del Mesías: al ser entronizado a la diestra del Padre, se anula la capacidad del dragón de retenerlo o destruirlo, sellando la Victoria del Plan Divino.
•      La huida de la mujer al desierto (v. 6): El "desierto" simboliza en la Escritura un lugar de provisión, prueba y, sobre todo, protección divina(evocando el Éxodo de Egipto y el sustento de Elías).
•      Los 1,260 días (o "tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo" del v. 14):Equivalen a tres años y medio o cuarenta y dos meses. Para los futuristas dispensacionales, representa la segunda mitad de la última semana de Daniel.

IV. La Guerra Celestial y el Cántico de Victoria (vv. 7-12)

•      La Batalla en el Cielo (vv. 7-8): Describe un conflicto angélico liderado por el arcángel Miguel y sus ángeles contra el dragón y los suyos. En la literatura bíblica, Miguel es presentado como el defensor del pueblo de Dios (cf. Daniel 10:13, 21; 12:1). Su intervención aquí coincide con el momento en que el dragón pretende atacar al Mesías entronizado, resultando en la derrota absoluta del diablo.
Daniel 10:13 LBLA
13 Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso por veintiún días, pero he aquí, Miguel, uno de los primeros príncipes, vino en mi ayuda, ya que yo había sido dejado allí con los reyes de Persia.
Daniel 10:21 LBLA
21 Sin embargo, te declararé lo que está inscrito en el libro de la verdad, pero no hay nadie que se mantenga firme a mi lado contra estas fuerzas, sino Miguel, vuestro príncipe.
Daniel 12:1 LBLA
1 En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que vela sobre los hijos de tu pueblo. Será un tiempo de angustia cual nunca hubo desde que existen las naciones hasta entonces; y en ese tiempo tu pueblo será librado, todos los que se encuentren inscritos en el libro.
Y Juan en consonancia con la revelación de los últimos tiempos describe esta guerra y el triunfo de los santos por medio de la sangre del cordero de Dios.
Apocalipsis 12:7–8 LBLA
7 Entonces hubo guerra en el cielo: Miguel y sus ángeles combatieron contra el dragón. Y el dragón y sus ángeles lucharon, 8 pero no pudieron vencer, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo.
Apocalipsis 12:9 LBLA
9 Y fue arrojado el gran dragón, la serpiente antigua que se llama el Diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados con él.
Es una revelación Gloriosa, recordemos la imagen de Satanás entrando al trono de Dios para acusar a los hijos de Dios en Job 1:6-11; Job 2:1-6, Este personaje malvado tenía entrada directa a la presencia de Dios hasta que fue lanzado del cielo a la tierra. ¿Cuándo fue eso? ¿en qué fecha específicamente? La Biblia no lo dice, debemos recordar que todo apunta al día en que cristo Jesús venció sobre la muerte por medio de la resurrección, una vez que en la cruz dijo ¡CONSUMADO ESTA! ¡Qué maravilla! Recordemos lo que nos dice El Apóstol Pablo...
Romanos 8:33–34 LBLA
33 ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. 34 ¿Quién es el que condena? Cristo Jesús es el que murió, sí, más aún, el que resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.
•      La expulsión de Satanás (v. 9): Al ser arrojado a la tierra, se restringe drásticamente su esfera de influencia. Ya no tiene acceso al tribunal celestial para actuar como el "acusador de nuestros hermanos".
Apocalipsis 12:10 LBLA
10 Y oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder y el reino de nuestro Dios y la autoridad de su Cristo, porque el acusador de nuestros hermanos, el que los acusa delante de nuestro Dios día y noche, ha sido arrojado.
Apocalipsis 12:11 LBLA
11 Ellos lo vencieron por medio de la sangre del Cordero y por la palabra del testimonio de ellos, y no amaron sus vidas, llegando hasta sufrir la muerte.
•      El Canto Triunfal (vv. 10-12): Una gran voz en el cielo proclama que la salvación, el poder y el reino de Dios han venido de hecho mediante la autoridad de su Cristo.
•      El secreto de la victoria de los santos (v. 11): El texto establece que los creyentes vencieron al acusador mediante tres elementos indispensables:
a.    La sangre del Cordero: El fundamento objetivo y sustitutivo de su justificación.
b.    La palabra del testimonio de ellos: La proclamación activa de su fe basada en las Escrituras.
c.    El menosprecio de sus vidas hasta la muerte: Su lealtad incondicional, prefiriendo el martirio físico antes que claudicar ante el sistema de la bestia.
Hermanos, ¡SOMOS VENCEDORES POR MEDIO DE CRISTO JESÚS! Eso nadie nos lo puede arrebatar. NADA EN LO ABSOLUTO, tú y yo somos más que vencedores por que el hijo de Dios venció por nosotros, esto nos dar nuevas fuerzas e impulsar hacia adelante, no mirando lo que hay en el mundo, el mundo pasa y sus deseos, pero el que ha entendido este mensaje que Dios nos manda por medio de esta carta, se santifica a sí mismo, esta ha entendido que los que son del mundo se quedan en el mundo y los que son de Dios se van en el arrebatamiento.
¡QUE NO NOS QUEDE NINGUNA DUDA!
Los hijos de Dios se conocen por sus hechos, no por sus emociones. la biblia dice claramente como lo dice Isaías 8:20
Isaías 8:20 LBLA
20 ¡A la ley y al testimonio! Si no hablan conforme a esta palabra, es porque no hay para ellos amanecer.
Es en este contexto que resuena la advertencia final para los que no han creído, para los que han rechazado y siguen rechazando la salvación que es a través de Cristo Jesús, también resuena la advertencia para aquellos que no han querido afirmarse y que demuestran una indiferencia a la palabra de Dios, Una apatía a lo que está escrito y solo tiene una religión, pero sin un entendimiento renovado.
Apocalipsis 12:12 LBLA
12 Por lo cual regocijaos, cielos y los que moráis en ellos. ¡Ay de la tierra y del mar!, porque el diablo ha descendido a vosotros con gran furor, sabiendo que tiene poco tiempo.
Pero hay esperanza para los hijos del Reino.
¡CRISTO HA VENCIDO Y VENCERÁ!
Daniel 7:9–12 RVA
9 "Estaba mirando hasta que fueron puestos unos tronos, y se sentó un Anciano de Días. Su vestidura era blanca como la nieve, y el cabello de su cabeza era como la lana limpia. Su trono era como llama de fuego; y sus ruedas, fuego ardiente. 10 Un río de fuego procedía y salía de delante de él. Miles de miles le servían, y millones de millones estaban de pie delante de él. "El tribunal se sentó, y los libros fueron abiertos. 11 Entonces yo miraba, a causa del sonido de las palabras arrogantes que hablaba el cuerno. Miré hasta que la bestia fue muerta, y su cuerpo fue destrozado y entregado a las llamas del fuego. 12 También a las otras bestias les quitaron su dominio, pero les fue dada prolongación de vida hasta un tiempo definido.
APLICACIÓN
Amada iglesia, Apocalipsis 12 no nos llama a vivir con temor, sino con discernimiento y fidelidad. El dragón acusa, engaña y ataca; pero ya fue vencido. Su furor es grande, pero su tiempo es corto. Nuestra esperanza no descansa en nuestra fuerza, sino en la sangre del Cordero.
Por eso, hoy debemos preguntarnos: ¿estamos viviendo como vencedores en Cristo o como creyentes entretenidos por el mundo? No podemos confesar que el Cordero venció y seguir negociando con el pecado. No podemos cantar victoria el domingo y vivir indiferentes durante la semana.
La victoria de Cristo nos llama a una respuesta personal: descansar en Su sangre, afirmar nuestro testimonio y rendirle la vida sin reservas.
Hoy es día de volver al Cordero, abandonar la tibieza y renovar nuestro compromiso con Él.
Porque el enemigo tiene poco tiempo, pero la iglesia tiene una esperanza eterna. Cristo ha vencido, y los que son de Cristo vencerán con Él.
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