El Dios verdadero y sus promesas
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ENTRADA:
ENTRADA:
Estoy muy emocionado por lo que Dios va hablarnos a nuestra vida durante esta nueva temporada, esta nueva serie va a ayudarnos a recordar sus promesas en cualquier etapa de la vida que cada uno estemos viviendo.
Hay momentos en la vida en los que el camino deja de ser fácil. Hay días en los que levantarse cuesta, en los que las dificultades parecen acumularse y en los que uno se pregunta: Señor, ¿cómo voy a seguir adelante?
Y es precisamente en esos momentos cuando necesitamos detenernos, volver a las Escrituras y descubrir —o recordar— las promesas que Dios nos ha hecho.
Sus promesas no eliminan todos los desafíos del camino, pero sí nos recuerdan que no caminamos solos.
Sus promesas no eliminan todos los desafíos del camino, pero sí nos recuerdan que no caminamos solos.
Sus promesas nos recuerdan que nuestra historia no está abandonada y que todavía tenemos razones para seguir avanzando.
Durante esta serie vamos a recordar sus promesas, no como quien busca una frase bonita para sentirse mejor, sino como quien necesita recuperar la fuerza para seguir caminando.
Porque cuando la vida se pone cuesta arriba, recordar quién es Dios y lo que Él ha prometido puede cambiar la manera en que enfrentamos lo que tenemos delante.
Nuestra confianza en sus promesas está estrechamente relacionada con el conocimiento que tengamos de quien es Él.
Nuestra confianza en sus promesas está estrechamente relacionada con el conocimiento que tengamos de quien es Él.
A medida que crecemos en el conocimiento de quien es Dios disminuye toda preocupación, toda desesperación, toda ansiedad.
DESARROLLO:
DESARROLLO:
Antes de comenzar a hablar y recordar sus promesas es sumamente necesario que tengamos claro quien es el que las hizo, porque lo más importante y bello de una promesa radica en quien la hizo y si la puede cumplir o no.
¿Quién es Dios?
Dios es el Creador de los cielos y de la tierra, de todo lo que vemos y aun de aquello que nuestros ojos no pueden contemplar, Él es el Dios todopoderoso, cuyo poder no tiene límites y cuya grandeza no puede ser comprendida por la mente humana, Él es el único Dios verdadero eternamente fiel y amoroso.
Dios es el Creador de los cielos y de la tierra, de todo lo que vemos y aun de aquello que nuestros ojos no pueden contemplar, Él es el Dios todopoderoso, cuyo poder no tiene límites y cuya grandeza no puede ser comprendida por la mente humana, Él es el único Dios verdadero eternamente fiel y amoroso.
El único Dios verdadero es quien nos adopto como sus hijos y nos dio grandes y preciosas promesas.
En esta serie vamos a procurar que la Palabra nos lleve a tres acciones importantes:
1. Confiar en el Dios de la promesa.
1. Confiar en el Dios de la promesa.
2. Obedecer al Dios de la promesa.
2. Obedecer al Dios de la promesa.
3. Caminar con Él aun cuando todavía no vemos el cumplimiento de la promesa.
3. Caminar con Él aun cuando todavía no vemos el cumplimiento de la promesa.
La seguridad de una promesa no está principalmente en lo hermoso de lo prometido, sino en la fidelidad de quien lo promete.
La seguridad de una promesa no está principalmente en lo hermoso de lo prometido, sino en la fidelidad de quien lo promete.
23 Mantengámonos firmes sin titubear en la esperanza que afirmamos, porque se puede confiar en que Dios cumplirá su promesa.
Alguien puede decirnos: Yo te voy a ayudar, Yo voy a estar contigo, Yo voy a darte esto o lo otro, hare esto y aquello.
Y quizá la promesa sea extraordinaria pero dependiendo de quien hace la promesa la confianza crece o disminuye.
Una promesa no tiene valor solamente por lo que dice, tiene valor por quién la hace.
Una promesa no tiene valor solamente por lo que dice, tiene valor por quién la hace.
Si alguien que nunca cumple su palabra te promete algo extraordinario, probablemente sonreimos, pero no descansamos en esa promesa.
Pero si alguien cuya palabra ha demostrado ser confiable te promete algo, podemos caminar con seguridad.
Por eso, cuando hablamos de las promesas de Dios, necesitamos comenzar en el lugar correcto.
No comenzar preguntando: ¿Qué me prometió Dios? Sino: Quién es el Dios que prometió?
Si conocemos al Dios de la promesa, podremos caminar aun cuando todavía no veamos su cumplimiento.
Si conocemos al Dios de la promesa, podremos caminar aun cuando todavía no veamos su cumplimiento.
1. LA PROMESA ES TAN CONFIABLE COMO QUIEN LA HACE
1. LA PROMESA ES TAN CONFIABLE COMO QUIEN LA HACE
23 Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.
Fiel es el que prometió. Fiel es el que prometió. Fiel es el que prometió.
Nuestra esperanza no está fundamentada primero en lo que esperamos recibir. Está fundamentada en la fidelidad de aquel que prometió
Pablo dice en:
20 Pues todas las promesas de Dios se cumplieron en Cristo con un resonante «¡sí!», y por medio de Cristo, nuestro «amén» (que significa «sí») se eleva a Dios para su gloria.
Pablo está afirmando que todas las promesas de Dios encuentran su confirmación y cumplimiento en Cristo.
Por ejemplo la promesa de provisión
32 El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?
Podemos estar seguros que Dios va cumplir su promesa de provisión proque vemos que ya nos dio a su hijo Jesús.
12 Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.
13 Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
2. DIOS NOS HA PROMETIDO SU PRESENCIA MIENTRAS CAMINAMOS HACIA EL CUMPLIMIENTO DE LA PROMESA
2. DIOS NOS HA PROMETIDO SU PRESENCIA MIENTRAS CAMINAMOS HACIA EL CUMPLIMIENTO DE LA PROMESA
Hay algo hermoso que quiero que entendamos desde hoy en el inicio de esta serie.
Muchas veces pensamos que el cumplimiento de la promesa es lo más hermoso y lo más hermoso es la Presencia de quien camina con nosotros.
Muchas veces pensamos que el cumplimiento de la promesa es lo más hermoso y lo más hermoso es la Presencia de quien camina con nosotros.
Mira lo que Dios le dice a Moisés cuando están en camino a la tierra prometida.
12 Un día Moisés dijo al Señor: —Tú me has estado diciendo: “Lleva a este pueblo a la Tierra Prometida”. Pero no me has dicho a quién enviarás conmigo. Me has dicho: “Yo te conozco por tu nombre y te miro con agrado”.
13 Si es cierto que me miras con buenos ojos, permíteme conocer tus caminos, para que pueda comprenderte más a fondo y siga gozando de tu favor. Y recuerda que esta nación es tu propio pueblo.
14 El Señor le respondió: —Yo mismo iré contigo, Moisés, y te daré descanso; todo te saldrá bien.
15 Entonces Moisés dijo: —Si tú mismo no vienes con nosotros, no nos hagas salir de este lugar.
16 ¿Cómo se sabrá que me miras con agrado —a mí y a tu pueblo— si no vienes con nosotros? Pues tu presencia con nosotros es la que nos separa —a tu pueblo y a mí— de todos los demás pueblos de la tierra.
Moisés estaba preocupado a quien enviaría Dios para acompañarlo por el camino y Dios le aseguró su presencia.
Y eso nos enseña algo poderoso:
El mayor regalo de Dios no siempre es aquello a lo que nos está llevando; muchas veces es que Él mismo va con nosotros mientras caminando.
Hay momentos en los que no necesitamos que alguien nos diga que el camino es fácil; necesitamos recordar que, aunque el camino sea difícil, Dios camina con nosotros.
Hay momentos en los que no necesitamos que alguien nos diga que el camino es fácil; necesitamos recordar que, aunque el camino sea difícil, Dios camina con nosotros.
Porque puedes llegar al lugar que soñabas y sentirte vacío.
Puedes recibir aquello que pediste y descubrir que todavía necesitas a Dios.
Puedes alcanzar la bendición y perder de vista al que bendice.
Por eso Dios no quiere solamente llevarnos a una promesa, Dios quiere llevarnos a Él.
Por eso Dios no quiere solamente llevarnos a una promesa, Dios quiere llevarnos a Él.
3. LA PROMESA NO ELIMINA EL CAMINO
3. LA PROMESA NO ELIMINA EL CAMINO
Muchas veces queremos la promesa sin querer la ruta.
José estuvo en la carcél antes del palacio
David estuvo en el desierto antes que en el trono
Abraham estuvo en la espera antes que en la paternidad
La promesa de Dios no significa ausencia de proceso.
La promesa de Dios no significa ausencia de proceso.
Dios puede prometerte algo y aun así pedirte que camines.
La promesa no reemplaza la obediencia.
La promesa no reemplaza la perseverancia.
La promesa no reemplaza la formación del carácter.
La promesa no significa que no habrá dificultades.
A veces lo mas hermoso no es el cumplimiento de la promesa sino la persona en la que nos convertimos mientras caminamos hacia ella.
A veces lo mas hermoso no es el cumplimiento de la promesa sino la persona en la que nos convertimos mientras caminamos hacia ella.
11 Nuestro gran deseo es que sigan amando a los demás mientras tengan vida, para asegurarse de que lo que esperan se hará realidad.
12 Entonces, no se volverán torpes ni indiferentes espiritualmente. En cambio seguirán el ejemplo de quienes, gracias a su fe y perseverancia, heredarán las promesas de Dios.
RV60 dice: Fe y Paciencia
Cuando el tiempo del cumplimiento llega podemos habernos convertido en personas de fe llenas de paciencia y eso es mucho mejor que la promesa.
CIERRE:
CIERRE:
23 Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.
