El sostenimiento ministerial

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El sostenimiento ministerial

1 Corintios 9:7–14 (RVR60)
7¿Quién fue jamás soldado a sus propias expensas? ¿Quién planta viña y no come de su fruto? ¿O quién apacienta el rebaño y no toma de la leche del rebaño?
8¿Digo esto sólo como hombre? ¿No dice esto también la ley? 9Porque en la ley de Moisés está escrito: No pondrás bozal al buey que trilla. ¿Tiene Dios cuidado de los bueyes, 10o lo dice enteramente por nosotros? Pues por nosotros se escribió; porque con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla, con esperanza de recibir del fruto. 11Si nosotros sembramos entre vosotros lo espiritual, ¿es gran cosa si segáremos de vosotros lo material? 12Si otros participan de este derecho sobre vosotros, ¿cuánto más nosotros?
Pero no hemos usado de este derecho, sino que lo soportamos todo, por no poner ningún obstáculo al evangelio de Cristo. 13¿No sabéis que los que trabajan en las cosas sagradas, comen del templo, y que los que sirven al altar, del altar participan? 14Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio.

Introducción

El crecimiento de las redes sociales permite que tengamos acceso a mucha información y a expresar lo que querramos sin restricción.
Están las personas que opinan de doctrina bíblica sin tener fundamento biblico, solamente en su opinión, logica, razonamiento, mala interpretación bíblica o tomar un texto sin contexto.
Pero también están los que consumen estas opiniones y las creen sin investigar ni corroborar.
Entre la mala información que se distribuye, existe un ataque muy fuerte al sostenimiento ministerial.
Los pastores somos tratados con cruel desprecio acusandonos de ladrones, mantenidos o araganes y lastimosamente muchos cristianos están siendo influenciados por estas opiniones y las creen de manera que los ministros de Dios pasan muchas necesidades.

El derecho de los ministros

El las dos cartas a la iglesia de Corinto, los confronta porque no apoyaban economicamente a los ministros: 1 Corintios 9:11 "Si nosotros sembramos entre vosotros lo espiritual, ¿es gran cosa si segáremos de vosotros lo material?"
2 Corintios 9:6–7 "Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre."
El apóstol Pablo establece el derecho de los ministros de vivir del evangelio: 1 Corintios 9:14 "Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio."
Estas palabras el Señor las dijo en: Lucas 10:7 "Y posad en aquella misma casa, comiendo y bebiendo lo que os den; porque el obrero es digno de su salario. No os paséis de casa en casa."
Aunque tenemos ese derecho, tampoco lo exigimos porque cuando aceptamos el llamado lo hicimos con la disposición de vivir por fe.
1 Corintios 9:16 "Pues si anuncio el evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay de mí si no anunciare el evangelio!"
El ministerio pastoral requiere esfuerzo y trabajo, muchos piensan que un pastor no hace nada, pero no es así, tenemos la tarea de velas por las almas, tomar tiempo de oración y estudio de la Palabra para llevar el alimento espiritual.
Un pastor que trabaje en los secular y atienda el ministerio pastoral va tener dificultades con atender las dos cosas.
El Señor llamó a sus ministros a abandonar todo y seguirle a Él: Mateo 4:18–20 "Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores. 19Y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres. 20Ellos entonces, dejando al instante las redes, le siguieron."

El sostenimiento financiero

Pablo hace referencia a un pasaje del Antiguo Testamento para enseñar a la iglesia de su responsabilidad sobre el sostenimiento de los ministros:
1 Corintios 9:9–10 "Porque en la ley de Moisés está escrito: No pondrás bozal al buey que trilla. ¿Tiene Dios cuidado de los bueyes, 10 o lo dice enteramente por nosotros? Pues por nosotros se escribió; porque con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla, con esperanza de recibir del fruto."
Deuteronomio 25:4 "No pondrás bozal al buey cuando trillare."
Luego hace referencia a los levitas que trabajaban en las cosas sagradas:
1 Corintios 9:13–14 "¿No sabéis que los que trabajan en las cosas sagradas, comen del templo, y que los que sirven al altar, del altar participan? Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio."
Los levitas como ministros de Dios recibían el diezmo para su sustento.
De modo que en ambos pactos está el derecho de los ministros de recibir para su sustento.
Pero no como una limosna que la iglesia puede dar cuando quiere sino como un compromiso.
Números 18:21 "Y he aquí yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel por heredad, por su ministerio, por cuanto ellos sirven en el ministerio del tabernáculo de reunión."
En el antiguo pacto como en el nuevo pacto hay ministros de Dios que están dedicados al servicio de Dios y necesitan sostenimiento y el sistema que Dios ha dejado es el diezmo

El antiguo pacto

El principal argumento que muchos utilizan para no dar el diezmo es que es válido unicamente en la ley de Moises y que ahora la iglesia no está sujeta a la ley.
Dicen que Cristo abolió la ley y no estamos sujetos a ella.
El Señor dijo: Mateo 5:17–1917No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. 18Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. 19De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.
La ley que fue abolida por Cristo es la de la justificación: Gálatas 2:16 "sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado."
La iglesia ya no está sujeta a la ley como medio para salvación, por tanto, no cumplimos la ley por obligación sino como fruto de nuestro nuevo nacimiento.
Romanos 13:10 "El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor."
La nueva naturaleza en Cristo nos permite cumplir la ley no por obligación como los israelitas, sino de manera natural, voluntaria y con gusto porque es nuestra naturaleza.
Así que, el diezmo es parte del cumplimiento de la ley de Cristo, no lo hacemos obligatoriamente como Israel, sino con gusto con gozo y amor.
2 Corintios 9:7 "Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre."

Los beneficios

Dios no es injusto, cuando nosotros cumplimos sus mandamientos, no solamente estamos bendiciendo a nuestros pastores, sino que también nos estamos bendiciendo a nosotros mismos.
Mateo 10:42 "Y cualquiera que dé a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, por cuanto es discípulo, de cierto os digo que no perderá su recompensa."
Pero la promesa más grande la encontramos en:
Malaquías 3:10–11 "Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.11Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos."
Este es el único texto en el que Dios permite que lo pongamos a prueba.
Si cumplimos con este mandato hay promesas de:
Ventanas de los cielos abiertas
Bendición en sobreabundancia
Reprende al devorador
Aunque Dios nos permite ponerlo a prueba, no lo hagamos por condiciar más bendiciones, sino porque amamos a Dios y a nuestros pastores.

Conclusión

No caigamos en el error de escuchar a personas que desprecian a los ministros de Dios y buscan desacreditarlos y causarles daño.
Dios ha dejado a los pastores para instruirnos en la Palabra de Dios. Efesios 4:11–12 "Y Él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,"
De manera que es un privilegio de la iglesia sostener finacieramente con sus diezmos a los ministros.
Gálatas 6:6 "El que es enseñado en la palabra, haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye."
Después de este versos está: Gálatas 6:7–8 "No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna."
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