DE NINGUNA COSA HAGO CASO
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“DE NINGUNA COSA HAGO CASO”
“Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios”. Hechos 20:24
Pastor Juan Muñoz
El contexto en que Pablo dirige estas palabras, es en la iglesia de los Efesios, el llega a ese lugar a despedirse de los ancianos de la Iglesia, porque se dirigía a Jesrusalen donde el sabia que le esperaban cárceles y hasta la misma muerte. Hechos 21 dice: “descendió de Judea un profeta llamado Agabo, 11quien viniendo a vernos, tomó el cinto de Pablo, y atándose los pies y las manos, dijo: Esto dice el Espíritu Santo: Así atarán los judíos en Jerusalén al varón de quien es este cinto, y le entregarán en manos de los gentiles. 12Al oír esto, le rogamos nosotros y los de aquel lugar, que no subiese a Jerusalén. 13Entonces Pablo respondió: ¿Qué hacéis llorando y quebrantándome el corazón? Porque yo estoy dispuesto no sólo a ser atado, mas aun a morir en Jerusalén por el nombre del Señor Jesús.
Luego dijo; “Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios”.
Aquí pablo menciona las dos grandes luchas que tiene el cristiano, el hijo de Dios en este mundo. Numero 1, con las cosas externas cuando dice: “De ninguna cosa hago caso” y Numero 2 con las cosas Internas del ser humano, cuando dice: “Ni estimo mi vida preciosa para mi mismo” .
El cristiano vive una lucha constante en estos dos ámbitos; lo externo, los problemas y dificultades que vivimos a diario en este mundo y lo interno; aquellas luchas con nuestro ego, hábitos, personalidad, carácter, metas y propósitos personales en este mundo.
Pablo hablando de lo externo, de lo que estaba pasando a su alrededor dice: pero de ninguna cosa hago caso.
Pablo tenia un secreto que lo ayudaba a sobrellevar toda prueba!
Este secreto consiste en perfeccionar nuestra mirada en la felicidad eterna, que está más allá de la muerte, para reflejar lo breve que estos problemas son, en comparación con las glorias eternas del cielo; y lo breve que ellos parecen ser cuando estamos allí. (Es verse en la eternidad con Cristo, y compárarlo con este pequeñito problema que tengo). Efesios 2:6 dice: “nos resucitó, y nos hizo sentar en lugares celestiales en Cristo Jesús” este secreto consiste en mirar las cosas que no se ven, 2 Corintios 4:18 dice: “no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”.
2 Corintios 4:17 dice: “Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria”. “Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos”.
Si miramos directamente a nuestros problemas; Si la mente está fija en su totalidad en ellos, los sufrimientos ligeros y breves parecerán ser muy difíciles de soportar. (Elias, Jeremias, Jonas…) Pero si podemos apartar la mente de ellos y contemplar la gloria futura; si podemos compararlas con las glorias eternas y sentir que nos van a perfeccionar y darnos felicidad eterna, ellos parecen ser transitorios, y serán soportados fácilmente.
Pablo enfrentó sufrimientos, pruebas y angustia al predicar las buenas nuevas, en su segunda carta a los corintios les dice algunas cosas que el habia vivido en su servicio al Señor: “En azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces. 24 De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno. 25 Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar; 26 en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; 27 en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez; 28 y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias. 29 ¿Quién enferma, y yo no enfermo? ¿A quién se le hace tropezar, y yo no me indigno? 30 Si es necesario gloriarse, me gloriaré en lo que es de mi debilidad.
31 El Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien es bendito por los siglos, sabe que no miento. 32 En Damasco, el gobernador de la provincia del rey Aretas guardaba la ciudad de los damascenos para prenderme; 33 y fui descolgado del muro en un canasto por una ventana, y escapé de sus manos.
Pero Pablo sabía que un día todo esto terminaría y que obtendría el reposo de Dios y su recompensa. Cuando enfrentamos dificultades, es más fácil enfocar el dolor antes que la meta final. Así como los atletas se concentran, pensando en la línea de llegada, y pasan por alto su incomodidad, nosotros también debemos concentrarnos en la recompensa a nuestra fe y en el gozo que permanece para siempre. No importa qué nos suceda en esta vida, tenemos la seguridad de la vida eterna en la que todo sufrimiento terminará y las tristezas y el gemido huirán (Isa_35:10). “Y los redimidos de Jehová volverán, y vendrán a Sion con alegría; y gozo perpetuo será sobre sus cabezas; y tendrán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido”.
Romanos 8:18 este es un texto que siempre mencionamos solo la parte final, decimos: “Las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera”. Pero el texto realmente dice: “PUES TENGO POR CIERTO que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.
Es fácil desmayar. Todos enfrentamos problemas, en nuestras relaciones, en el trabajo, en la familia, en la Iglesia que nos inducen a abandonarlo todo. No permita que la fatiga, el dolor o la crítica lo motive a abandonar la tarea. Renueve su compromiso de servir a Cristo. ¡No renuncie a su recompensa eterna por causa de la intensidad del dolor actual!.
Nuestra esperanza suprema cuando experimentamos terrible enfermedad, persecución o dolor es descubrir que esta vida no es todo lo que hay, ¡hay una vida después de la muerte! Saber que viviremos por siempre con Dios en un lugar sin pecado y sufrimiento puede ayudarnos a vivir sobre el dolor que enfrentamos en esta vida.
Nuestros problemas no debieran desanimarnos o disminuir nuestra fe. En cambio, debemos entender que hay un propósito en nuestro sufrimiento.
Pablo miraba cada prueba o debilidad como una oportunidad para crecer y ser perfeccionado por Cristo. Se acuerdan que Pablo tenia un aguijón en su carne, un problema, una prueba, la cual le pidió al Señor que se la quitara en tres oportunidades’. Y Dios le respondio: “Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. 10Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte. 2 Corintios 12:9
Pablo, en vez de desear que la flaqueza “se quite”, “se gloría en flaquezas, para que la potencia de Cristo descanse sobre el. El Señor necesita más de nuestra flaqueza que de nuestra fortaleza: nuestra fortaleza es a veces rival de él. La necesidad del hombre es la oportunidad de Dios; la seguridad del hombre, es la oportunidad para Satanás para sembrar cizaña, ego, altanería, etc . La manera de obrar de Dios no es la de sacar a sus hijos de entre las pruebas, sino la de darles poder y fortaleza para soportarlas. (estas en algún momento pasaran) (Juan 17:15). “No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal”.
El sufrimiento sin sentido es agotador y desmoralizante, pero si entendemos que hay un propósito para nuestros problemas, podemos soportar casi cualquier cosa.
Ahora podemos decir, es que ese era Pablo!, pero déjenme hablarle de otro discípulo, SANTIAGO, Santiago dijo: “Hermanos mios, tened por sumo gozo, cuando os hallais en diferentes pruebas. La razón por la que Santiago podía regocijarce en las pruebas era porque sabia que Dios estaba realizando algo bueno. “Sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia… para que seais perfectos y cabales, sin que os falte alguna cosa”. Dios nos perfecciona en las pruebas.
Alguien dijo: "No me gustan las crisis; pero sí las oportunidades que aportan.» La muerte de Lázaro supuso una crisis en la vida de Jesús, y Él se alegraba, porque Le daba una oportunidad de demostrar, de la manera más sorprendente, lo que Dios puede hacer. Todas las crisis deberían ser para nosotros una oportunidad para aprender y ver la gloria de Dios.
Cristo fue perfeccionado por las aflicciones. Hebreos 2.10 “Porque convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionase por aflicciones al autor de la salvación de ellos.”
Por eso Pablo decía, en Romanos 8. 35. “¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? 36Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero. 37Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. 38Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, 39ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
Ahora Pablo le declara a los Filipenses otro secreto que a él lo ayudaba a estar firme frente a cualquier situación. Filipenses 4:11-13 “No que haya pasado necesidad alguna vez, porque he aprendido a estar contento con lo que tengo. Sé vivir con casi nada o con todo lo necesario. He aprendido el secreto de vivir en cualquier situación, sea con el estómago lleno o vacío, con mucho o con poco. NTV
Y luego lo revela: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.
Dios nos a enseñado acerca de las adversidades, pruebas y tribulaciones, que no se comparan con la gloria venidera, que detrás de cada prueba hay un propósito de Dios y que todo lo podemos en Cristo que nos fortalece.
La principal fuente de nuestra fortaleza es Cristo.
El dijo: venir a mi todos los que estáis, cargados y trabajados que yo los hare descansar. Si bien es importante creer y tener fe en la vida eterna, las fuerzas y la fe para alcanzarla la recibimos de Cristo.
Juan 15:4-5 “Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí. 5Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.
2 Corintios 3:4-5 “Esta confianza la tenemos mediante Cristo para con Dios. 5 No que estemos capacitados para hacer algo por nosotros mismos; al contrario, nuestra capacidad proviene de Dios”.
Efesios 3:16 “Para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu”.
Efesios 6:10 “Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza”.
Colosences 1:11 “Fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, obtendréis fortaleza y paciencia”.
Isaias 40:29-31 “El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. 30Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; 31pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán”.
Isaias 41:10 “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”.
Los discípulos conocían los peligros de ir a Jerusalén con Jesús e intentaron convencerlo para que desistiese de hacerlo. Todos creían que el volver a Jerusalén era jugarse la vida, y no daban el paso al frente. Pero en medio de la crisis se oyó la voz solitaria de Tomás: "¡Vamos nosotros también a morir con Él!»
En esta ocasión, Tomás desplegó la mejor clase de valor. Estaba decidido: Viniera lo que viniera, él no se retiraba y estaba dispuesto a morir con el.
Ahora Pablo ve las tribulaciones como fortalezas. En 2 Corintios 7:4. Dijo: “Sobreabundo de gozo en todas nuestras tribulaciones”.
Por eso Pablo decía, en Romanos 8. 35. “¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? 36Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero. 37Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. 38Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, 39ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
NI ESTIMO PRECIOSA MI VIDA PARA MI MISMO
Muchos tienen su vida preciosa para ellos mismos, primero ellos, segundo ellos y tercero ellos, su preocupación mas importante es pasarlo bien en este mundo, gozar de todos los deleites de la carne y conseguir a cualquier costo las riquezas que este mundo les puede brindar para deleitar su ego y satisfacción personal.
La biblia habla hacerca de Moises en Hebreos 11:24 “Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, 25escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado.
1 Corintios 9:24¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. 25Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible.
Las cosas que se ven, las cosas de aquí abajo; las cosas de esta vida, la pobreza, la enfermedad, la persecución, el juicio, todo es temporal. Todas las cosas de aquí abajo, La riqueza, el placer, la fama, los ídolos que las personas de este mundo adoran, son todos placeres momentanios por un poco de tiempo. Todos ellos pronto acabarán. Lo mismo sucede con el dolor, y el sufrimiento y las lágrimas. Todo lo que nos gusta, y todo lo que sufrimos aquí, debe desaparecer pronto y desaparecerán.
El palacio más espléndido se caerá; la torre mas alta del mundo que esta en los Emiratos Arabes se convertirá en polvo; la ciudad más magnífica caerá en ruinas; los placeres terrenales más exquisitos pronto llegarán a su fin. Por lo que el dolor más agudo pronto habrá terminado; la enfermedad más prolongada pronto terminara, los males de la pobreza más profunda pasaran y pronto se terminara el sufrimiento.
No hay nada en lo que se puede fijar nuestro ojo, nada de lo que el corazón pueda desear aquí, que pronto se desvanecerá, todo es temporal en lo que respecta a nosotros.
No debemos fijar nuestros afectos en las cosas de esta vida, Tampoco deben afectarnos profundamente las pruebas de esta tierra, debemos poner nuestra mirada en las cosas que no se ven las cuales son eternas. “Que sacara el hombre con recorrer todo el mundo y perdiere su alma”
Finalmente Pablo dijo: Con tal que acabe mi carrera con gozo y el ministerio que recibi del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios
Le dijo a Timoteo lo siguiente en 2 Timoteo 1:12 “Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día”.
Luego le dijo: “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. 8Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.
Alguien que Ama fervientemente a Dios busca cada día agradarlo, hacer su voluntad y promover su gloria en el mundo. Un hombre hará cualquier sacrificio, soportará cualquier dificultad, se negará a sí mismo cualquier comodidad, dará todas sus fuerzas y aún la vida misma, con el fin de agradar a Dios y hacer su voluntad.
Un hombre que ama fervientemente a Dios vive para una sola cosa. Toda su vida está entregada a un solo propósito y éste es el de agradar a Dios. No le importa cuáles sean las consecuencias o qué opinen los demás. Su amor siempre se manifestará en cualquier circunstancia. Si no puede servir en forma activa, entonces se entregará a la oración. Si no puede hacer la obra él mismo, pedirá a Dios hasta que el Señor levante a otros para que lo hagan.
Todos conocemos la actitud mental la cual caracteriza a los grandes hombres en el mundo. Ponen a un lado todo, salvo lo que están persiguiendo, y constantemente se esfuerzan hacia una sola cosa. Así es en la esfera de la ciencia y también con aquellos hombres que amasan grandes fortunas. Ahora, cuando tenemos la misma mentalidad con respecto a Cristo, seguro alcanzaremos nuestra meta.
El apóstol Pablo. Cuando habló con los ancianos de Efeso en su discurso de despedida dijo: (Hechos 20:24) “Mas de ninguna cosa hago caso, ni estimo mi vida preciosa para mí mismo.” Luego Escribió a los filipenses: (Filipenses 3:13–14) “Hermanos yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero Una cosa hago… Prosigo al blanco, a la meta, al premio de la soberana vocación de Dios en Cristo Jesús.” Desde el día de su conversión, renunció a todas sus esperanzas terrenales, y abandonó todo por amor de Cristo, dedicándose a viajar por el mundo predicando al Cristo que anteriormente había perseguido. El sufrió penalidades, persecución, oposición, encarcelamientos y por fin la misma muerte por amor de Cristo. Pero sabia que le esperaba la vida eterna.
